Recital de María Eloy-García e Iolanda Zúñiga dentro del ciclo Poetas Di(n)versos

1395624752612_640_480_A_ab8c61103793596911c12f58b493fb4

La oferta poética dirigida por la escritora y dinamizadora cultural Yolanda Castaño y promovida por la Concejalía de Cultura de A Coruña, continua mostrando algunas de las mejores voces de la poesía actual tanto gallega como del resto do mundo. Y lo hace siempre en lecturas dobles, abiertas y gratuitas, de aproximadamente una hora de duración, celebradas mes a mes en el Auditorio del Centro Ágora.

El Ciclo Poetas Di(n)versos abre su último trimestre el próximo lunes 14 de abril a las 20.30 horas, con un encuentro desafiante a todo clasicismo literario. Sobre el escenario se darán cita dos enfant-terribles de las literaturas gallega y española respectivamente: la viguesa Iolanda Zúñiga hará un imperdible mano a mano con la malagueña María Eloy-García.

Tuit-Encontro con Laura Freixas

laura-freixas-cartel

O Club de Lectura dos Luns da Biblioteca Forum Metropolitano de A Coruña, inicia este segundo cuatrimestre unha serie de citas na nube cos autores das obras lidas. Trátase de utilizar a ferramenta Twitter para establecer un encontro virtual cos escritores, os denominados Tuit-Encontros.

O primeiro destes tuit-encontros será coa escritora Laura Freixas, @LauraFreixas, que estará ó outro lado da pantalla o vindeiro 21 de abril de 12:00 a 12:40 horas. Dende a conta de Twitter de Bibliotecas Municipais, @bibcoruna, lideraremos dito encontro.

O diálogo pode seguirse a través dos hashtag #tuitencontros e #laurafreixasbmc.

O encontro estará aberto a calquera persoa que queira interactuar e trasladarlle á escritora as reflexións, dudas ou preguntas das súas obras.

Unha oportunidade única para charlar en torno á obra Madres e hijas así como dalgún dos últimos libros desta escritora como son Los otros son más felices ou Una vida subterránea.

Laura Freixas
Laura Freixas (Barcelona, 1958) estudou no Liceo Francés da súa cidade. Licenciouse en Dereito en 1980, pero dedicouse sempre á escritura. Deuse a coñecer en 1988 cunha colección de relatos, El asesino en la muñeca.
A súa obra e Madres e hijas
Paralelamente á súa obra narrativa, Laura Freixas desenvolveu un intenso labor como estudosa e promotora da literatura escrita por mulleres. En 1996 coordinou e prologou a antoloxía de relatos de autoras españolas contemporáneas, Madres e hijas (que chegou ás 9 edicións no primeiro ano), e en 2000 publicou o influínte ensaio Literatura y mujeres.

Nas Bibliotecas Municipais podes encontrar as súas obras, consulta a súa dispoñibilidade no Catálogo.

El aire fresco de la libertad le envolvía como las olas sobre los campos nevados

Foto en flickr de Amio Cajander. Algunos derechos reservados.

Veo que el libro no está suscitando mucho interés pues, en esta segunda parte. Sólo una persona, gracias, Rosario, por tus palabras tan interesantes, ha dejado un comentario. No sé si estáis leyéndolo o no. Dad señales de vida y decidnos el porqué de este silencio y si habéis dejado de leerlo podéis también comentar el motivo.

En la cita que abre el capítulo 14, Zhang Kou dice en una de sus baladas: ¿pero acaso no es peor esconderse detrás de unas puertas cerradas, rechazar las responsabilidades y dejar que sus subordinados exploten a los campesinos?. La revuelta, con todo motivo, está en marcha pero el iluso de Gao Yang va camino de la capital del Condado, feliz con su carga de ajo cosechado pensando en que su suerte va a cambiar para siempre. No sabe lo que le espera. Gao Yang es sumiso, se resigna a su suerte y la justifica: si todo el mundo estuviera en la cima, ¿quién iba a sujetar la base? Si todo el mundo fuera a la ciudad para divertirse, ¿quién se quedaría en casa plantando las cosechas? le dice a Cuarto Tío Fang, el padre de Jinju, mientras caminan: tú y yo estamos hechos de retales y tenemos suerte de seguir vivos. Cuarto Tío calla y finalmente le reprocha que sólo ve el lado bueno de las cosas. Llegando al puesto de compra del ajo de la capital se enfrentan con la absurda burocracia que termina por ser casi cómica. Hay humor en esta novela a pesar de lo terrible de los hechos. El humor siempre salva en los momentos más desesperados. Y después de tanta burocracia, la desilusión: el almacén ha suspendido la compra del ajo. Los campesinos estallan y Gao Yang quiere huir pero se ve, irremediablemente, envuelto en los disturbios. De vuelta ya a la aldea, Cuarto Tío es atropellado por un coche en el que va el secretario general del partido, y muere. Posteriormente, éste se le aparece en sueños a su mujer, Cuarta Tía, que sigue en la cárcel, y la conmina a que limpie su nombre y vengue su muerte. Hay algo de sobrenatural en esta escena que, insisto, me vuelve a recordar a Pedro Páramo más que a Cien años de soledad. ¿Qué opináis de estas similitudes entre literaturas tan lejanas en su cultura y en su forma?

La familia busca justicia pero, de nuevo, se topan de bruces con la corrupta clase política que pide sumisión y silencio bajo amenaza de represalias. Toda esta parte está narrada en primera persona desde el punto de vista de Cuarta Tía lo que hace más cercanos y verosímiles los hechos.

Los disturbios aumentan y Gao Yang se ve de nuevo envuelto en ellos: quería marcharse tranquilamente a casa, pero estaba atrapado por los carromatos y los agricultores. Estaba a punto de echarse a llorar. Gao Ma, en cambio participa activamente mientras piden la presencia del administrador del Condado para que les dé explicaciones. Como no sale, derriban el edificio: el pobre Gao Yang fue empujado por la multitud, incapaz de ofrecer resistencia. Por todo esto, Gao Yang acaba encarcelado, como ya hemos leído, y es interrogado.

Volvemos a Gao Ma que también está siendo interrogado. Hay un párrafo que explica, a mi parecer, el punto de vista del autor Mo Yan sobre la situación de la China comunista: -¿De verdad odias tanto al socialismo?-preguntó el policía. –Lo que odio no es el socialismo sino a vosotros. Para vosotros el socialismo no es más que una etiqueta, pero para mí es una formación social concreta, y no algo abstracto. Está encarnada en la posesión pública de los medios de producción y en un sistema de distribución. Desgraciadamente, también está encarnada en oficiales corruptos como vosotros. […] Odio a los oficiales como vosotros que, bajo la apariencia de estar abrazando la bandera del Partido Comunista, destruyen su reputación.

Hay un capítulo dedicado al nacimiento del segundo hijo, varón, de Gao Yang. En él se expone la situación que existe en China ante las “no bienvenidas” niñas. Tener una niña es visto como una desgracia. Los campesinos necesitamos tener hijos varones para que nos ayuden en los campos.

El rapsoda ciego, Zhang Kou, que ha sido también detenido, interrogado y torturado, se posiciona ante los hechos a través de sus baladas: Detenedme, si eso es lo que deseáis… Alguien me leyó en voz alta el Código Penal: los delincuentes ciegos reciben un tratamiento indulgente. No cerraré la boca porque me metas en la cárcel…/ Llamarme contrarrevolucionario es una mentira abominable: yo, Zhang Kou, siempre he sido un ciudadano respetuoso con la ley. El Partido Comunista, que nunca tuvo miedo de los diablos japoneses, ¿ahora no se atreve a escuchar a su propio pueblo?  Yo creo que Mo Yan también habla a través de la voz de Zhang Kou. El autor le dedica uno de los capítulos finales en el que sabremos de su triste destino: tortura y muerte. Pero Zhang Kou no callará hasta el final: puedes obligarme a comer mierda, pero no puedes hacer que mantenga la boca cerrada aunque quisiera. En mi interior hay cosas que se deben expresar. Yo, Zhang Kou, estoy unido para siempre a la gente del pueblo.

La crítica se acentúa a medida que avanzan los hechos: interrogatorios, juicio popular, sentencias… Gao Yang y Gao Ma acaban en un campo de trabajo. Yang le cuenta que los hermanos de Jinju han arreglado un matrimonio en el Inframundo entre el fantasma de Jinju y el también muerto, Cao Wen. Venden los restos de ésta por ochocientos yuan y Cuarta Tía, ya liberada, se ahorca al saberlo. Estos hechos harán que Gao Ma decida su destino yendo de voluntario a quitar la nieve del camino. Su intención es salir huyendo hacia la libertad que no es más que la muerte. El final de la novela, a pesar de lo trágico, es de una hermosura tal que no me resisto a transcribirlo: Gao Ma corría directo hacía el sol, casi cegado por su resplandor. El aire fresco de la libertad le envolvía como las olas sobre los campos nevados. Corría como un poseso, ajeno a todo lo que le rodeaba, totalmente decidido a tomarse la revancha. Se elevó en el aire como si cabalgara sobre las nubes y atravesara la niebla, hasta que se dio cuenta con sorpresa de que estaba tumbado sobre la helada nieve, boca abajo. Sintió que algo caliente y pegajoso salía a borbotones de su espalda. Con un dulce “Jinju” entre sus labios, enterró el rostro en la húmeda nieve.

Mo Yan nos relata en sus libros las historias de la comarca campesina donde nació con la intención, a través de su literatura, de que hechos locales se conviertan en universales para que todos sus lectores, de cualquier lugar del mundo, podamos hacerlos nuestros. Así se escribe la historia, y la historia se repite en cualquier rincón del planeta, al margen de las idiosincrasias particulares de cada país.

Plazos

Es hora de vuestros comentarios generales sobre la novela, ahora que ya la hemos terminado. Animaos a escribir sobre lo que os ha supuesto su lectura, sea esto lo que sea. Disponemos de una semana más o menos, así daremos tiempo a los más rezagados.

La cabeza roja del potro

Excelentes comentarios de parte de todos. Muchas gracias. A pesar de que la violencia es extrema, podemos apreciar otras características muy interesantes de esta cultura que nos resulta tan lejana, y aprender. A algunos, como a Kelly, a Susana y a mí misma también, nos cuesta leer tanto horror. A otros no tanto. Es una literatura muy diferente a la que estamos acostumbrados. Hay que cambiar el registro como lectores para asimilarla en su totalidad. Pero todo el mundo tiene el derecho de no seguir leyendo pues, la verdad, es duro, muy duro. Os pido un esfuerzo, pues debajo de toda esa violencia hay muchas otras cosas e, insisto, podemos aprender y enriquecernos con otras culturas. Agradecer a Francisco su información sobre la importancia del color rojo en China y sobre los números. Así hemos aclarado dudas. ¿Veis el valor qué tiene la simbología en esta cultura? Me llamó la atención lo de los capítulos pares, no parecía un mero capricho del autor. Ahora ya sabemos el porqué.

Gao Yang ya está en la cárcel. De nuevo, el autor, no escatima detalles sobre la vida allí. De nuevo la violencia, la repugnancia, la ausencia de humanidad. Todo es sórdido. Las vivencias de la cárcel le llevan al autor a recordar experiencias de su juventud, en plena Revolución Cultural, similares. Su padre era terrateniente y sufrían por eso una situación de doblegamiento: el padre de Gao Yang era un antiguo terrateniente al que habían obligado a trabajar bajo la supervisión de los campesinos pobres y de clase media baja. Hay una frase que me ha llamado la atención: las personas tienen que aprender a comportarse gentilmente con humillación. Yo creo que dice mucho sobre esta cultura: la sumisión, no perder las formas incluso en los peores momentos. ¿Qué opináis?

Jinju, mientras, camina bajo el peso de su embarazo, sola, sufriendo. Contempla la belleza de los trabajos del campo bajo el sol abrasador del verano y se dirige a casa de Gao Ma. En su casa, de la que ha sido expulsada, ya no está ni su padre, muerto en un accidente, ni su madre, arrestada. Mientras camina, siente a su bebé que quiere salir y habla con él. Echa de menos a Gao Ma, lo necesita. Es hermosísimo este capítulo a pesar de la tristeza que emana. Así como el siguiente en el que volvemos a la huida de Gao Ma y Jinju por los campos de yute: las plantas de yute temblaban inquietas. Al principio sólo lo hacían unas cuantas, pero pronto se le unieron las demás a medida que el viento aumentaba, y todos los sonidos del mundo fueron engullidos por el ruido intenso y sorprendentemente dulce de las hojas y de las ramas de yute frotándose entre sí. Jinju y Ma llegan a la estación de autobuses en su huída, quieren llegar a Lanji. La estación es hostil, sucia y contrasta con lo vivido en los campos, el descubrimiento del sexo que mantiene a Jinju como a una herida abierta (el punto de vista es el de ella, no el de Gao Ma). En este deslumbramiento se mezcla el remordimiento y la inseguridad, así como la realidad del mundo exterior que Jinju no conoce. Pero, finalmente, sus hermanos y el adjunto Yang los dan alcance y los llevan de vuelta al pueblo. La violencia se desata de nuevo. Es terrible, inhumana. Me ahorro las descripciones.

Volvemos a la cárcel, ahora en la celda de Cuarta Tía (la madre de Jinju). Más de lo mismo: el mundo no se ha hecho para personas como nosotras. Debemos aceptar nuestro sino. Algunas personas nacen para ser ministros y generales y otras para ser esclavos y lacayos, y no se puede hacer nada para cambiarlo. Resignación, sumisión. Es curioso que lo que recuerda Cuarta Tía, para evadirse de su realidad, sean escenas, casi cómicas relacionadas con la caza de piojos. Los tiempos felices son esos aunque a nosotros nos extrañen.

Paralelamente a estos hechos, vamos sabiendo, por los extractos de las baladas de Zhang Kou que dan inicio a los capítulos, lo que va ocurriendo con el cultivo del ajo. La sobreabundancia del ajo, y la imposibilidad de su venta, ha obligado a miles de agricultores a ir a protestar a casa del administrador local. Pronto se desatarán los disturbios.

Más flash back y más violencia por parte, esta vez, de la familia de Jinju cuando se enteran de que está embarazada. Llegan incluso a colgarla de una viga y a azotarla. Pero, al final, obligados por la realidad del embarazo, aceptan entregarla a Gao Ma si éste les da diez mil yuan. A pesar del dolor, del sufrimiento, de la vejación, Jinju sonríe. Ha ganado. Volvemos al presente en el que Jinju está en casa de Gao Ma y el feto habla con ella. Quiere salir y se dirige a su madre con reproches. Jinju le cuenta cómo es el mundo exterior: cuando era como tú, mi niño, también quería salir y ver el mundo exterior pero, después de llegar aquí, me daban gachas para cerdos y comida para perros, y trabajé como un buey y un caballo juntos, me golpearon y me dieron patadas, tu abuelo incluso me colgó y azotó con el látigo. ¿Todavía quieres salir mi niño? El bebé se asusta y se retrae hacia el interior lleno de temor. Finalmente, Jinju se suicida colgándose de una viga. Antes ha aparecido el potro del que Jinju dice que no es más que una aparición. Este capítulo me ha recordado a Pedro Páramo de Juan Rulfo. Posee una atmósfera cercana a la Comala de Rulfo, a los  muertos que hablan, al realismo mágico, a la miseria y al dolor.

Leyendo la huida de Gao Ma por el campo he pensado que a estos personajes sólo les salva la naturaleza. Ésta aparece intercalada entre tanta miseria y les salva, les purifica, les devuelve su humanidad y la fe en el hombre que en semejante escenario es difícil de tener. Creo que Mo Yan nos quiere transmitir esto haciendo presente tan a menudo a esta naturaleza hermosísima que se convierte en un personaje más. Hay docenas de ejemplos, os invito a entresacar alguno que os haya gustado especialmente.

Gao Ma vuelve a su casa, hay algo que le llama: el potro castaño, que daba la sensación de que nunca se hacía adulto, galopaba por el callejón y su lustrosa piel olía como un jabón de baño. Pero lo que encuentra es a Jinju muerta. El caballo volvió a sumergir lentamente la cabeza en la oscuridad envolvente. Gao Ma escuchó el ruido de sus cascos dirigiéndose hacia el sur, cada vez más lejos de él: al principio, el sonido era fuerte y agudo, luego se hizo más débil y apagado y, finalmente, la nada.

Gao Yang continúa en prisión sufriendo y huyendo de esa realidad a través de sus recuerdos, aunque su bondad le sigue diciendo que la vida merece la pena. Recuerda cómo lleva a su madre a enterrarla en secreto en medio del campo, contraviniendo las órdenes de llevar a todos los cadáveres al crematorio, para darle un entierro digno. Las autoridades locales le acosan pues su madre es una terrateniente y, por tanto, enemiga del pueblo. Pero Yang resiste y consigue salvar el alma de su madre muerta: madre, mientras vivías no fui un hijo afectuoso, pero al menos conseguí darte un entierro decente. Los campesinos de la clase media y baja acuden al crematorio cuando mueren, pero tú no. Ha merecido la pena.

Plazos

Continuaremos la lectura, a lo largo de más o menos una semana, a partir del capítulo 14 (Pág. 319) hasta el final de la novela. Espero que haya muchos comentarios sobre esta segunda parte.

No estoy llorando, se recordó Gao Yang a sí mismo, no estoy llorando

Vamos a analizar los primeros seis capítulos de Las baladas del ajo. Me he fijado que cada capítulo se divide, a la vez, en dos o en cuatro subcapítulos. Desconozco el motivo por el cual utiliza esta estructura. Me refiero a por qué siempre los subdivide en dos o en cuatro. ¿Alguna sugerencia?

Cada capítulo está introducido por un extracto de las baladas del rapsoda ciego Zhang Kou. En ellos se nos van dando datos de los hechos que giran alrededor del cultivo del ajo y sus posteriores revueltas. Este personaje aparece a través de su voz y solamente estará presente físicamente al principio y al final de la novela. A resaltar que el testigo de los hechos sea ciego así como su actitud crítica y sin miedo la cual le deparará un triste destino. La existencia de un rapsoda me recuerda al papel de los juglares en nuestra sociedad medieval. Lo chocante para nosotros es que a finales del siglo XX, existiendo la televisión, continúen vigentes estos rapsodas lo cual dice mucho acerca del casi nulo avance, en todos los campos, que ha habido en las zonas rurales de China. Algo que iremos comprobando continuamente a lo largo de la lectura a medida que vayamos conociendo las condiciones de vida de estos campesinos.

Estamos en el Condado Paraíso. Gao Yang, un pobre agricultor, es detenido por la policía. Su hija ciega de ocho años, Xinghua, es testigo de los hechos. Se le acusa de ser uno de los cabecillas de una revuelta que ha destruido las oficinas de la provincia. Ya desde el principio constatamos la violencia en las maneras de proceder de los policías y del dolor que causan. Un dolor que está presente en la vida de estos pobres agricultores de una manera casi constante. Los hechos se van intercalando con descripciones muy vívidas llenas de colores (sobre todo el rojo. Es muy llamativa la presencia de este color en toda la novela. Es casi un elemento obsesivo. ¿A qué achacáis su presencia?) y de olores. Sobre todo de olores nauseabundos como el del ajo podrido o la suciedad o las ventosidades que se les escapan o los vómitos. Todo está minuciosamente descrito, es muy visual: podemos oír los gritos, sentir el dolor de los golpes y torturas, oler el ajo que sale de sus alientos y ver los colores maravillosos del campo.  

Después de detener a Gao Yang, se encaminan a hacer lo propio con Gao Ma, nuestro otro protagonista, un joven agricultor de 27 años. Hay que destacar que Yang significa “oveja” y Ma, “caballo”. No es casual este simbolismo pues Yang es sumiso y Ma rebelde. Dos arquetipos ante una misma situación. Gao Yang no ha participado en la revuelta, estaba allí por casualidad pero Gao Ma sí ha sido uno de los cabecillas. Y para continuar con el simbolismo, Ma huye de la policía y logra escapar corriendo como un caballo mientras Yang camina esposado sumiso como una oveja.

En el capítulo 2 comienzan los flash back a un pasado no muy lejano. Gao Ma está enamorado de Jinju (Crisantemo Dorado) desde hace un año. Mientras escuchan al rapsoda Zhang Kou, que está relatando la excelente noticia del cultivo del ajo que les hará ganar mucho dinero, Ma quiere cogerle la mano a Jinju. La familia de ésta ha concertado un matrimonio con otro hombre mucho más mayor pero Jinju quiere a Ma. ¿De qué color eres, Jinju? Eres de color amarillo, eres de color rojo, eres de color dorado. Tuyo es el color del oro; por eso brilla como él. Los hermanos y los padres han concertado el matrimonio y violar eso es sagrado. Pero Gao Ma es valiente y se arriesga. Ella es demasiado buena para alguien como Liu Shengli. Casarse con él sería como plantar una flor en una montaña de excrementos de vaca o como ver a una bella mariposa enamorarse de un escarabajo pelotero. Voy a cogerle la  mano. Hoy es la noche. Jinju comienza a verse a escondidas con Ma. En sus encuentros siempre hay un caballo galopando a su alrededor. Es otra presencia constante relacionada con su amor y la libertad. Confirmamos la existencia de estos simbolismos en toda la novela. Ma quiere convencerla de que se case con él pero ella tiene miedo, es demasiado grande el peso de la tradición y el temor a su familia. La ley está con Ma pero parece que da igual. Es la lucha entre la sociedad patriarcal y los nuevos cambios que se están produciendo. Jinju le propone que sean amantes secretos hasta que muera Liu Shengli. Las partes en que se narra este amor están llenas de poesía. Cuando viene la calma y cesa la violencia, surge la poesía relacionada con la naturaleza y el amor. Pero la violencia irrumpe de nuevo cuando Ma va a pedir la mano de Jinju. El padre y los hermanos golpean brutalmente a ambos hasta hacerles sangrar, parece que quieren matarlos. Cuando he leído esta parte me he sobrecogido ante tanta barbarie. ¿Nos ha pasado lo mismo? Esta violencia hace reaccionar a Jinju que se enfrenta a su familia: ¿Qué yo soy inmoral? ¿Y qué me dices de vosotros? Sois una pandilla de matones... Finalmente se escapan juntos y huyen por los campos aunque Jinju duda: se veía empujada en direcciones opuestas por fuerzas igualmente poderosas, pero el amor que siente por Ma puede con todo. Hermosos párrafos sobre sus encuentros sexuales.

Volvemos al presente y presenciamos la violencia que los policías ejercen contra Gao Yang y otros detenidos (entre ellos está Cuarta Tía Fang, la madre de Jinju) camino de la comisaría. Los torturan sin piedad, es casi insoportable. Los policías, incluidos mujeres, son inhumanos, parece que disfrutan con lo que hacen, no hay piedad y te  hacen sentir que es algo normal, incluso que se lo merecen. La descripción de las sensaciones se hace desde dentro de los personajes, es muy física, muy real. No escatima detalles. En medio de tanto dolor, descubrimos que Jinju está embarazada y vaga por los caminos como enloquecida: comparado con la pobre Jinju, él no tenía motivos para quejarse. La gente debería tener en cuenta las cosas positivas que hay en su vida, piensa el bueno de Gao Yang  mientras le torturan. Todo es violencia, ¿de dónde viene esa violencia?

En medio de todo ese horror Gao Yang recuerda los momentos felices del cultivo del ajo que les va a proporcionar una vida mejor. Pero su mujer afirma que los que siempre se enriquecen son los funcionarios corruptos: ese tipo nunca ha tenido problemas para ganar dinero pero la gente como nosotros, que nos ganamos la vida con la tierra, seguiremos siendo pobres dentro de miles de años. Llama la atención constatar como en una sociedad aparentemente nueva que quiere acabar con las desigualdades sociales, éstas estén más marcadas que nunca. En mi opinión, Mo Yan realiza una crítica implacable contra el estado de las cosas en la China rural de finales del siglo XX (que conoce tan bien), sobre todo contra la corrupción y la violencia que emana del poder y que también pervive en el seno de las familias.

Plazos

Es hora de vuestros comentarios sobre esta primera parte. Espero que sean numerosos. Mientras, seguiremos leyendo, a lo largo de una semana más o menos, desde el capítulo 7 (Pág. 149) hasta el final del capítulo 13 (Pág. 318).   

Un póstumo homenaje al poeta Leopoldo María Panero

leopoldo-maria-panero--644x362

A Francisco

Suave como el peligro atravesaste un día
Con tu mano imposible la frágil medianoche
Y tu mano valía mi vida, y muchas vidas
Y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento
Pase una noche a ti pegado como a un árbol de vida
Porque eras suave como el peligro
Suave como el peligro de vivir de nuevo
L. M. Panero 1980

La escritora Nancy Huston y su libro “Reflejos en el ojo de un hombre” en el Día de la Mujer

Dentro de la programación especial que las Bibliotecas Municipales de A Coruña dedicamos este año al Día Internacional da Muller, queremos destacar a:

Nancy Huston (1953) es una escritora canadiense en lengua francesa e inglesa que vive en Francia desde los años setenta. Allí fue alumna de Roland Barthes y participó en el “Movimiento de Liberación de las mujeres” (MLF), lo que la convirtió en una activa feminista muy comprometida. Fue en ese periodo en el que se inició en el ensayo. Pronto comenzó a escribir novelas y también libros para niños pero nunca ha dejado de escribir ensayos y artículos sobre la condición femenina y los derechos de las mujeres.

Pero lo que la trae a nuestro Club en este Día de la Mujer es su reciente libro Reflejos en el ojo de un hombre (Galaxia Gutenberg, 2013), polémica obra en la que disecciona las teorías de género. Cuando se publicó en Francia en 2012, el feminismo institucional reaccionó con desagrado porque Huston pone en cuestión algo que se da por sentado: que las diferencias entre hombres y mujeres son el resultado de la educación y la sociedad. Huston sostiene que los seres humanos están programados para reproducirse como el resto de los mamíferos, y en ese proceso de reproducción la seducción y la coquetería juegan un papel esencial y es la hembra la que seduce y coquetea para lograr la reproducción. Esta polémica afirmación que la autora desarrolla y fundamenta ampliamente en su libro echa por tierra el papel que juega la sociedad y la educación en las diferencias entre hombre y mujer.

Simone de Beauvoir decía que no se nace mujer, pero Nancy Huston replica que el sexo determina una serie de actitudes que es inútil negar. En una entrevista concedida a Miguel Mora en el diario El País, hace ahora un año, la autora afirma: las feministas siempre han considerado que las mujeres son “obligadas” por el hombre a ponerse guapas, y eso les parece mal. Pero la coquetería y la seducción son universales. Actúan como motor de la reproducción, y el 80% de las mujeres que nacen tienen hijos. No sirve de nada negarlo. La igualdad está muy bien, pero para conseguirla es necesario saber que hombres y mujeres parten de lugares distintos, y que mientras nosotros negamos esas diferencias, el capitalismo las exacerba con toda tranquilidad.

Huston pone en evidencia las contradicciones de nuestra sociedad que, por un lado, niega tranquilamente la diferencia entre los sexos, mientras, que por otro, la exacerba a través de la industria de la belleza y de la pornografía. Asimismo, la autora, explora en este libro las tensiones introducidas en la sexualidad en los países occidentales por dos fenómenos contemporáneos: la fotografía y el feminismo. Para argumentar sus teorías, se vale del caso de mujeres conocidas como las escritoras Anaïs Nin, Nelly Arcan (que fue prostituta antes que escritora), Fátima Mernissi o la actriz Marilyn Monroe, así como de ella misma.

Para Huston, continúa en la entrevista, el argumento surge de la primatología, sí, porque no podemos comprender el mundo sin entender que somos también mamíferos llamados por la naturaleza a reproducirnos y a mejorar la especie. Pero también hay una visión histórica, social, psicológica. Y añade: la razón, en mi opinión, es que el cuerpo de la mujer existe antes que nada para ser fecundado, tiene ese carácter sagrado. Mientras el hombre no tiene nada de sacro: solamente necesita ir esparciendo su semen por ahí. Esa diferencia lo condiciona todo, es universal, y por eso sucede en todas las sociedades.

La mujer es el origen del mundo, y el hombre siempre ha tendido a reglamentar su derecho de posesión sobre la mujer, continúa Huston. Pero con la llegada de la fotografía y el cine la relación cambió de una forma espectacular. Las mujeres comenzaron a querer ser como las actrices de las películas y las modelos, a querer tener ropa bonita y a estar guapas, y el capitalismo aprovechó para desarrollar varias industrias millonarias: la de la belleza y la moda, la de las dietas, los fármacos y la cirugía estética, y, sobre todo, las de la pornografía y la prostitución. Todo eso ha aumentado la vulnerabilidad del hombre ante la visión de una mujer bella, creando millones de adictos al sexo, y ha llevado a las mujeres a querer ser cada vez más guapas durante más tiempo, o a intentarlo al menos, maquillándose, operándose, rehaciéndose hasta el infinito.

Y para continuar con la polémica afirma: el feminismo más puritano, ese que piensa que la sexualidad y la belleza son malas, nunca ha sabido qué hacer con la coquetería. Pero esa tendencia, lejos de disminuir, cada vez va a más. ¿Es acaso un complot de los hombres? ¿Quizá las mujeres somos tontas? La libertad de las mujeres pasa por desnudarse cada vez más, por reconstruirse y retocarse.

¿Y vosotros, qué opináis? Os animo a leer este libro, a mí me hizo pensar mucho y cuestionarme ideas que tenía sobre el tema. Por este motivo lo traigo al Club en el Día de la Mujer. Estos extractos de la entrevista de Miguel Mora además de crear polémica (lo cual es bueno) son sólo un apunte de muchas más teorías, reflexiones y conclusiones a las que llega Nancy Huston en el libro Reflejos en el ojo de un hombre.

Las baladas del ajo: crueldad y belleza en la China rural de finales del siglo XX

Las baladas del ajo fue publicada en 1989 y hasta 2008 no fue traducida al español (no directamente del chino sino del inglés, un hecho que sucede muy frecuentemente con esta lengua y que ha sido ampliamente debatido respecto a lo que puede perder en sucesivas traducciones). Es una de las primeras novelas de Mo Yan, el escritor chino más famoso, dentro y fuera de su país, sobre todo después de que le concedieran el Premio Nobel en 2012. El jurado del premio destacó que el autor combina los cuentos populares, la historia y la contemporaneidad con un realismo alucinante.

Mo Yan es autor de doce novelas y numerosos relatos. En español están traducidas nueve de ellas, la mayoría por la editorial Kailas, así que podemos acercarnos a la obra de este autor, nacido en 1955, que comenzó a escribir en 1981 cuando todavía era soldado del Ejército Popular de Liberación. Posteriormente, y para dedicarle mayor tiempo a la literatura ingresó como profesor del Departamento de Literatura de la Academia Cultural de las Fuerzas Armadas.

Mo Yan nació en Gaomi, un pobre condado de la provincia costera de Shandong, en el seno de una familia de agricultores. Su pueblo y la vida de los seres que lo habitan ha sido la principal fuente de inspiración de su obra.

Mo Yan no es mi verdadero nombre, yo me llamo Guan Moye – afirma en una entrevista concedida a José Reinoso en mayo de 2008-. Elegí ese apodo, que significa “no hables”, en recuerdo a los años en los que no podía dirigir la palabra a nadie. Eran los tiempos de la Revolución Cultural (1966-1976) en los que había conflictos entre la gente de mi pueblo todos los días. Mi padre era agricultor, pero mi familia tenía una posición desahogada, y tenía miedo de que dijera algo inconveniente y trajera la desgracia a los míos. Así que me dijo que no hablara y que aparentara ser mudo. Mis recuerdos están repletos de soledad y hambre. Pasaba todo el día en el campo cuidando de las vacas y las ovejas. Había veces que no veía a nadie en todo el día. Recordar el hambre, el temor, la soledad, es una experiencia importante para mí cuando quiero crear una obra. Estas experiencias han formado mi actitud ante la vida y mi opinión sobre la sociedad. A los 18 años entró a trabajar en una fábrica, hasta que en 1976 logró entrar en el Ejército que era la mejor forma de tener una buena vida. Tras la muerte de Mao, en ese año, y la subida al poder de Deng Xiaoping en 1979, se abrió la  mano de la censura y comenzaron a publicarse las primeras obras sobre los hechos terribles acaecidos durante la Revolución Cultural. La escritura floreció en esos años dando lugar a numerosas obras de tema social y crítico con el sistema. A esa generación de escritores se la conoce como la “literatura de los heridos”, generación a la que perteneció Mo Yan: Tenía tantas cosas que contar… Hay que imaginar a una persona forzada a no hablar durante 20 años, que de repente puede contar todo lo que ha visto y experimentado. Este ha sido el verdadero poder detrás de mi escritura. Cuando tenía cinco años, los niños de mi pueblo tenían el vientre hinchado como en África. Los árboles eran blancos porque nos habíamos comido la corteza. Sólo cuando se ha catado la amargura, se es capaz de escribir.

Mo Yan asegura que la literatura latinoamericana de los años ochenta, en especial el colombiano García Márquez, ha tenido gran influencia en su obra: El realismo mágico activo mis experiencias acumuladas en el pasado. Había muchas similitudes entre la vida en mi pueblo y la de sus libros. Asimismo, afirma que lo más importante que aprendí de él, fue su espíritu innovador. Ya habrá tiempo para comentar si percibimos esta influencia en su obra.

Respecto a su estilo, Mo Yan asegura que lo encontró a partir de 1985. Un estilo que califica como realista, pero no el “realismo socialista”, que idealizaba la vida rural y que no decía la verdad. Mi realismo habla de la gente normal. Presento al lector todo tipo de caracteres, personajes con los que no ha tenido contacto nunca, situados en un ambiente especial, en el que se puede respirar el olor y oír los sonidos de la vida rural. Todo esto nos lo vamos a encontrar en Las baladas del ajo.

Esta novela es una crónica novelada de corte político ambientada en los primeros años del proceso de reforma puesto en marcha por Deng Xiaoping en 1978. La novela critica los daños producidos por este proceso económico en la agricultura de los ochenta. La acción se enmarca en hechos reales acaecidos en 1987 en los que se exigió a los agricultores del Condado Paraíso que cultivaran ajo como monocultivo con la promesa de comprarlo íntegramente y a un buen precio, y esto a pesar de que no había demanda (¡absurdo!), cosa que los campesinos no sabían así que se hicieron ilusiones. Además los agricultores tuvieron que pagar tasas para realizar este cambio de cultivos, y como consecuencia de la falta de demanda las cosechas se perdieron, las familias se arruinaron y surgieron las protestas que fueron brutalmente reprimidas. En esta novela conoceremos la miseria en la que viven los campesinos, más propia de tiempos feudales, sus creencias y costumbres, la terrible corrupción de los funcionarios y de la policía y la violencia ejercida sobre las  mujeres en el seno de las familias en las que las relaciones de poder patriarcal y los matrimonios concertados son una característica propia (un tema ampliamente tratado por el autor en otras obras). Los protagonistas son dos campesinos, Gao Yang y Gao Ma, con diferentes actitudes ante los hechos, uno sumiso, el otro rebelde, que les llevará a ambos a la cárcel. La vida en ésta y sus inhumanas condiciones ocupan buena parte del relato. La novela comienza con la detención de Gao Yang y la persecución de Gao Ma, a los que acusan de haber dirigido la revuelta. Pero la acción no es lineal, hay numerosos flash back a los prolegómenos de los hechos (con historia de amor, prohíbida, incluida) y a algunos acontecimientos de la vida de los personajes durante la Revolución Cultural.

Narrada en tercera persona, Mo Yan busca la voz de un testigo impersonal, desaparece para dejar que sean los hechos los que hablen a través de la vida de hombres y mujeres del más bajo estrato social. Trata con el máximo respeto a sus personajes pero no se implica, narra con absoluta objetividad.

Es una novela, aviso, muy dura, llena de violencia, brutalidad, nulo respeto por los derechos de los seres humanos, pero también impregnada de una belleza, trágica, que recorre sus páginas. A pesar de lo duras que son algunas escenas, también encontramos un lirismo conmovedor, expresado a través de los paisajes y la actitud compasiva que algunos personajes tienen. Humana, demasiado humana es esta novela pues en ella vemos lo mejor y lo peor de los hombres. Mo Yan es un gran conocedor del alma humana sin tapujos, en carne viva. Nos puede sorprender su manera de narrar los hechos en los que se describen con todo detalle, desde dentro de los personajes, sus vivencias y experiencias algunas de ellas rozando el límite de lo soportable. Pero merece la pena leerla. Como ya dije, es un mundo ajeno a nosotros, demasiado ajeno, que podremos conocer a través de esta novela para comprender mejor esa alma humana que nos muestra tan bien el autor.

Plazos

La obra comprende 20 capítulos. Dividiremos nuestra lectura en tres partes. La primera, que leeremos a lo largo de una semana, nos llevará hasta el final del capítulo 6 (Pág. 148).

Nuestro próximo libro: LAS BALADAS DEL AJO de MO YAN

Portada de "Las baladas del ajo" de Mo Yan. Editorial Kailas.Nos vamos muy lejos, a China, de la mano del escritor ganador del Premio Nobel de Literatura 2012, Mo Yan, nacido en 1955 y considerado el escritor chino más importante en la actualidad. Siempre ha vivido en China y mantiene una relación ambigua con el régimen: sus libros son críticos con el sistema, su obra más famosa, publicada en 1966, Grandes pechos, amplias caderas, fue prohibida en China, pero profesionalmente ocupa cargos importantes en el país ya que es profesor del Departamento de Literatura de la Academia Cultural de las Fuerzas Armadas.

En Las Baladas del ajo, publicada en 1989, narra la belleza y la brutalidad de una revolución campesina sucedida en los años 80 y entonada al ritmo del rapsoda ciego Zhang Kou.

Otra cultura (muy desconocida aquí en Occidente), otra manera de narrar, otro mundo a fin de cuentas al que nos vamos a acercar para conocerlo mejor. Ya sabéis que me gusta variar mucho en nuestras lecturas para poder conocer ampliamente la literatura de muy diversas partes del mundo.

Desde mañana, lunes 24, podéis pasar a recoger vuestro ejemplar en la Biblioteca Forum.

No os olvidéis de devolver vuestro ejemplar de El tango de la Guardia Vieja. Gracias.

Todavía estáis a tiempo de dejar vuestros últimos comentarios sobre el libro de Pérez-Reverte, ya que dejaré de plazo una semana para recoger el libro y comenzar nuestra nueva lectura.

Listo otra vez para encarar la vida

Llegamos a la tercera y última parte en la que hemos dividido nuestra lectura. Por fin vamos a saber cómo terminan las dos historias, los dos encuentros de nuestros protagonistas, que dejamos inacabadas en la segunda parte: Niza, 1937 y Sorrento, 1966. Hay una frase que podría resumir ambos: cierta clase de hombres –y él era uno de ellos- no tenía más alternativa que los caminos sin retorno. Del lío en el que se ve envuelto en Niza, Max sale huyendo camino a Nueva York (abandonando a Mecha de nuevo debido a un incierto futuro en el que peligra su vida), y del presente en Sorrento se aleja hacia la nada, silbando “El hombre que desbancó Montecarlo”. Hay varias menciones a este tema musical que silba cuando, arruinado en sucesivas veces, se marcha hacia otro lugar con aparente indiferencia (y con elegancia, añadiría yo. Algo que nunca abandona a Max, tanto en sus maneras como en su esencia). La última mención, que cierra el libro, le conduce hacia la nada, abandonando de nuevo, e imaginamos que ya para siempre, a Mecha. Es el destino de los hombres como Max. Hombres que vienen de un barrio humilde, de la pobreza, de la nada, y que se inventan a sí mismos saliendo de ese agujero como pueden. Hombres que si, por el camino, se les cruza una mujer como Mecha Inzunza, que proviene del otro extremo del escalafón social, saben que nunca podrán estar con ella. La diferencia de clases es insalvable: eras un sueño hecho carne –él medita la respuesta, esforzándose en ser preciso -. Un misterio de otro mundo. Jamás imaginé que tuviera derecho. Pero a esto hay que añadir también el rencor, el rencor de clase que nunca le abandona: De pronto, él siente el impulso de explicar de nuevo lo que ella sabe de sobra. De permitir que aflore un poco del antiguo rencor. –Nunca te preguntaste cómo ve el mundo la gente sin dinero, ¿verdad?… Cómo abre cada mañana los ojos y se enfrenta a la vida. Lo mira sorprendida. No hay aspereza en el tono de Max, sino una certeza fría. Objetiva. – Tú nunca sentiste la tentación – sigue diciendo él – de hacer una guerra particular contra los que duermen tranquilos sin angustiarse por lo que comerán mañana… Contra los que se acercan cuando te necesitan, te elevan cuando les conviene y luego no te dejan mantener erguida la cabeza. – Yo sí tuve la tentación. Y hubo un tiempo en que creí poder ganar. Dejar de verme zarandeado en mitad de este carnaval absurdo… Tocar cuero de calidad en los asientos de los automóviles de lujo, beber champaña en copas de cristal fino, acariciar a mujeres bellas… Todo lo que tus dos maridos y tú misma tuvisteis desde el principio, por simple y estúpido azar. Por eso nunca tuvo la menor importancia que te amara, o no. – Para mí la habría tenido. – Podías permitirte ese lujo. También ése. Yo tenía otras cosas de qué ocuparme. Amar  no era la más urgente.

Me he permitido transcribir este largo diálogo entre Max y Mecha porque creo que contiene la verdad de la imposibilidad de este amor. De la imposibilidad, sobre todo, de Max de hacer real ese amor: - Sí – ella apoya de nuevo la cabeza-. Esta noche te creo. Quizá también tú me amaste toda tu vida. – Es posible. Quizá te ame ahora… ¿Cómo saberlo? – Claro… ¿cómo saberlo?.  En lo que respecta a Mecha, a lo largo de la novela, y sobre todo en esta tercera parte, creo que queda claro lo que siente por Max. Siempre estuvo enamorada de él (Por el amor de Dios. Estuve enamorada de ti desde que bailamos aquel tango… Durante casi toda mi vida). Y perpetúa ese amor en el hijo que ha tenido de él. Porque no hay duda, aunque Max no se lo quiera creer, de que Jorge es su hijo: - Cada vez que acariciaba a mi hijo, cuando era pequeño, creía estar acariciándote a ti. Y aún me ocurre cuando lo miro. Te veo en él. Su sonrisa, Max… ¿De verdad no reconoces esa sonrisa?.

El tema principal de esta novela, y el más logrado, junto con la historia del tango, es el amor entre los dos protagonistas, por ese  motivo me extiendo en ello. El asunto de los espías en Niza y el reto final que le plantea Mecha en Sorrento (con el que da la oportunidad de recuperar los viejos tiempos): robar los cuadernos de ajedrez del jugador ruso, con desastrosas consecuencias, son meras excusas para desarrollar este amor y su imposibilidad y para darle acción, aventura e intriga a la novela. Está muy lograda la estructura a manera de acciones paralelas y muy semejantes: trepar hasta llegar al botín, conseguirlo y terminar envuelto en sendas escenas muy violentas de las que consigue salir ileso. El final de la novela es hermoso, sublime, romántico, a la altura de un perdedor del tamaño de Max. Quizá algo irreal pues  no es muy creíble que a sus sesenta y cuatro años pueda resistir semejante tortura, pero, bueno, son licencias del autor que podemos permitirle. Al fin y al cabo es literatura.  

El tango que da nombre al título, el que compone Armando de Troeye con gran éxito, había perseguido a Max por medio mundo, causándole siempre una sensación de vacío, ausencia o pérdida: una nostalgia feroz, agudamente física, del cuerpo de Mecha Inzunza. De sus ojos dorados mirándolo muy próximos y muy abiertos, petrificados por el placer. De la carne deliciosa que seguía siendo tibia y húmeda en su memoria, que con tanta intensidad recordaba. El sexo, el placer. Tan importantes en su relación. Porque Max es todo lo que se puede permitir en este amor imposible. Placer y peligro ha sido su vida. Algunos habéis comentado ese sexo tan violento y con ausencia de amor. Pero, insisto, el amor a Max le está prohibido en esa relación tan desigual, así que lo canaliza a través de algo en lo que es experto, no en vano es un hombre muy atractivo que ha seducido a miles de mujeres a lo largo de su vida. Un placer puesto al servicio de tocar el cielo de los que lo tienen todo y, de paso, aprovecharse de algo de sus fortunas para poder vivir. Max es un aventurero que vive de su sable y su caballo. A punto de irse de Niza le dice a Mecha: creo que en el mundo de hoy la única libertad posible es la indiferencia. Por eso seguiré viviendo con mi sable y mi caballo.

Me gustaría que opinarais, a modo de conclusiones finales, sobre todo lo que he escrito acerca de este amor imposible. Y sobre los personajes, las acciones paralelas, lo que os ha gustado y lo que no y sobre todo lo que queráis. Le dedicaremos, más o menos, una semana a vuestros comentarios, que espero que sean muy numerosos.

Para terminar, os dejo un enlace de Youtube en el que podréis escuchar la larga e interesantísima entrevista que le hizo Cayetana Guillén Cuervo a Arturo Pérez Reverte en el Teatro Español, con motivo de la salida al mercado de El tango de la Guardia Vieja, el 26 de noviembre de 2012, ¡con tango en directo incluido! No os la perdáis, y, de paso, la podemos comentar. 

Juego de espías

En esta segunda parte que vamos a analizar finaliza la historia de Buenos Aires y comienza la de Niza que transcurre en 1937. Entre ambas, y como en todo el libro, la historia que sucede en el presente de 1966 en Sorrento sigue su curso entrelazándose con los encuentros de Mecha y Max en el pasado.

Max y Mecha, después de su feroz encuentro sexual, pasean por el barrio de Barracas. La mujer quiere conocer los orígenes del hombre con el que acaba de hacer el amor y que, yo creo que queda claro, le gusta mucho. ¿Por qué yo?, le pregunta Max y Mecha contesta: hay hombres que tienen cosas en la mirada y en la sonrisa. Hombres que llevan una maleta invisible, cargada de cosas densas. Además, eres guapo y tranquilo. Endiabladamente apuesto… Me gusta esa cabeza fría que tienes, Max. Tan parecida a la mía, en cierto modo. Sí. Me gusta esa incapacidad mía para fiarme de ti. También creo que está claro que a Mecha le gusta el peligro, lo oscuro, transitar por el lado salvaje de la vida. Es joven, rica, algo soberbia, segura de sí misma y con todo el mundo a sus pies. ¿Creéis que a Mecha le interesa verdaderamente Max o es sólo un juego? Ella tiene verdadera curiosidad por su pasado y Max le cuenta algo de su paso por la Legión, obviando la incertidumbre, horror, muerte y miedo que sintió. Su inicio en el tango, en París, de manos de Boske, una bailarina húngara que fue su amante. Pero también le oculta que era heroinómana. Max es prudente, reservado, quiere mantener a toda costa su imagen de galán ante ella.

Mientras escribo este post escucho tangos, adoro el tango y esta lectura me lo ha vuelto a traer. Agradezco a Francisco sus videos sobre él. Además de “Mano a mano” y “Sur”, estoy escuchando “Las 40” cuya letra, creo yo que resume muy bien la esencia del tango. Escuchadlo. El tango es toda una lección de vida. ¿Alguno de vosotros baila el tango? Yo estoy pensando en aprenderlo. Siempre he querido. ¿Os imagináis a Max y a Mecha bailándolo en La Ferroviaria? Yo sí. El autor consigue esto y más con su prosa brillante. Después de ese tango, las cosas van a mayores. Todo se desborda. Drogas, sexo, el marido voyeur complacido (sonaba la risa gozosa del marido), hasta llegar a este diálogo: creo que me estoy enamorando de Max… ¿No te importa, Armando? – En absoluto, mujer. Yo también lo amo. Pero a Max le urge otro interés, no en vano el autor define su encuentro sexual con Mecha así: él se hundió en la carne de la mujer con desesperada violencia, más cercana a un ajuste de cuentas que a un acto de pasión, o de amor. ¿Qué opináis vosotros? Porque finalmente Max le roba el collar de perlas a Mecha y lo vende en Montevideo por tres mil libras esterlinas, y no pierde la ocasión de acostarse con otra mujer. ¿La verdadera esencia de Max? ¿Qué pensáis? Max pierde a Mecha por un puñado de dinero y se va lejos y continúa con su vida de ladrón de guante blanco hasta un nuevo encuentro, no esperado, con Mecha en Niza, año 1937.

Max coincide con Mecha en una situación complicada para él, pues en plena Guerra Civil española y a las puertas de la 2ª Guerra Mundial, unos espías del Duce, por un lado, y un espía de la República, por otro, le piden que consiga, por motivos diferentes, unas cartas comprometedoras de Tomás Ferriol (a todas luces, es un personaje basado en el banquero Juan March) sobre su apoyo monetario a la sublevación de Franco contra la República española. Max se ve atrapado por esta situación (hay amenazas de delación de su pasado turbio) y el encuentro con Mecha no viene más que a complicar las cosas ya que Mecha es íntima de la hermana de Ferriol. En ese encuentro Mecha le deja caer lo que significó Max para ella: y entonces apareciste tú. En el momento exacto en el que debías aparecer […] Qué estúpido fuiste, querido. Y Max no huye del lío que se le viene encima, aunque se lo plantea por un momento, en el fondo le gusta lo que está pasando. Recupera a Mecha pero es un mal momento para él y tiene que pensar, ante todo, en salvar su pellejo. Una vez más sus caminos se cruzan pero el horno no está para bollos.

Mientras tanto, en el tiempo presente, está teniendo lugar el Premio Campanella de ajedrez en Sorrento, un duelo entre Keller, el hijo de Mecha, y Sokolov, el campeón mundial de nacionalidad rusa. Un preámbulo del título mundial que se jugará cinco meses después en Irlanda, en el que serán ellos mismos los que se lo disputarán. Son tiempos de la guerra fría, de la amenaza de guerra nuclear, y los rusos quieren ganar, también en el ajedrez. Sus únicos rivales reales son el chileno Keller y el norteamericano Bobby Fischer. Las partidas se suceden mientras Mecha y Max van desgranando sus recuerdos ya en el declive de la vida. Max reflexiona, a través del autor, con sabiduría: durante la mayor parte de su vida intentó sobrevivir en ese mundo, adaptándose a un escenario que, al derrumbarse, acabaría arrastrándolo. Cuando eso ocurrió, era demasiado tarde para empezar de nuevo. Mecha introduce una duda en él: ¿es Max el verdadero padre de su hijo? No se aclara, por ahora, la cuestión. Pero a Max le espera una sorpresa, “la variante Max” como la llama Mecha. La variante Max. Y esa, querido, la jugarás tú. – ¿Por qué? – Tú sabes por qué… Aunque tal vez seas tan estúpido que resulte que no. Que no lo sabes. Ésta quiere algo de él, todavía no vamos a saber qué es pero tiene que ver con el ajedrez, con su hijo, que es ahora el motor de la vida de Mecha. Uno de sus dos ayudantes, la novia Irina y su entrenador de toda la vida, el armenio Emil Karapetian, le están traicionando. Al final de esta segunda parte de la lectura sabremos que es Irina quien le traiciona. ¿Qué prueba le tendrá preparada Mecha a Max? El ajedrez también es un juego de espías.

Plazos

Comentaremos esta segunda parte a lo largo de una semana mientras continuamos leyendo desde el capítulo 9-La variante Max, hasta el final de la novela. ¡Espero vuestros comentarios! Me gustaría que opinaráis sobre los diferentes personajes, tanto principales como secundarios.

 

Agustín Fernández Mallo y Manuel Rivas en “Libros en directo”

En el primer encuentro del ciclo Libros en directo de 2014 Agustín Fernández Mallo presentará su nueva novela, Limbo, en compañía de Manuel Rivas. Será el jueves 30 de enero a las 20.30h en el Centro Ágora.

Libros en directo, ciclo desarrollado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de A Coruña, busca acercar las novedades editoriales a nuestra ciudad a través de una conversación entre el autor y el coordinador del ciclo, Pedro Ramos, a quienes, en esta ocasión, se sumará Manuel Rivas.

La nueva novela de Agustín Fernández Mallo, autor del Proyecto Nocilla, reúne aventura, amor, muerte, supervivencia, miedo, la idea del clon y las duplicidades; temas que se abordan en este puzzle armado con piezas extraídas de diferentes cajas que recuerda a Roberto Bolaño por la multiplicidad de recursos, voces narrativas, historias y escenarios.

Los próximos autores que participarán en el ciclo Libros en directo son: Eduard Punset, el 24 de febrero, Valerie Tasso, el 26 de marzo y Eloy Tizón, el 21 de abril.

Ha muerto el escritor José Emilio Pacheco

El pasado 26 de enero falleció a los 74 años el escritor (poeta, cuentista, novelista, ensayista, traductor) mexicano José Emilio Pacheco. Son varias las veces que le he traído a este blog porque es uno de mis poetas preferidos al que leo y admiro desde hace mucho tiempo. Siento mucho su muerte y por ello le quiero rendir un homenaje con uno de sus poemas, La plegaria del alba, que en estos momentos cobra, aún si cabe, mayor sentido. Descanse en paz.

Posee  numerosísimos premios entre los que destacan el Reina Sofía de Poesía y el Cervantes, concedidos ambos en el año 2009. 

Os recomiendo que leáis su poesía, es inmensa, humana, profunda e inteligente.

La plegaria del alba

Hace milagros este amanecer. Inscribe su página de luz en el cuaderno oscuro de la noche. Anula nuestra desesperanza, nos absuelve de nuestra locura, comprueba que el mundo no se disolvió en las tinieblas como hemos temido a partir de aquella tarde en que, desde la caverna de la prehistoria, observamos por vez primera el crepúsculo. Ayer no resucita. Lo que hay atrás no cuenta. Lo que vivimos ya no está. El amanecer nos entrega la primera hora y el primer ahora de otra vida. Lo único de verdad nuestro es el día que comienza.