Una fábula del siglo XX

27 Jun

«Memorias de una osa polar» de Yoko Tawada narra a través de los ojos de varios osos polares distintas etapas históricas de la humanidad, así como reflexiones sobre sus realidades cotidianas. La editorial, en su presentación, señaló que era una novela dirigida a personas de «mentes abiertas» y creo que no se ha equivocado.

Novela bien bien escrita, con una prosa fácil de seguir. Además, consta de una buena estructura construida sobre el protagonismo de tres osos polares, separados por una línea temporal pero unidos por la línea del parentesco. Contando su historia familiar, nos presentan los grandes acontecimientos históricos vividos en el siglo XX, en particular aquellos provocados por lo autoritarismos

Comentaros que el principio es un poco confuso pero que, tras pocas páginas, la autora hace que nos adentremos en la historia y empaticemos con estos animales tan sorprendentes. Temas como el racismo, la xenofobia, fama, existencialismo, feminismo, capitalismo y comunismo entre otros se exploran al mismo tiempo que realizamos un viaje en el tiempo por la Unión Soviética, la Alemania del Este y el Berlín moderno y actual.

La historia se centra en la historia familiar de Knut, un oso polar que nace en el zoo de Berlín (inspirado por un oso real del mismo zoo, famoso por las fotografías de Annie Leibovitz para Vainity Fair) y en las dos generaciones anteriores.

La novela arranca con la abuela, nacida en la Unión Soviética, que trabaja en un circo, escribe unas memorias que se convierten en best seller y se exilia en Canadá. Su hija Tosca, bailarina, se instala en la Alemania del Este en la época del muro de Berlín, se dedica también al circo y mantiene una estrecha relación con su entrenadora Bárbara, emocionalmente frágil. El hijo de Tosca, Knut, nace en el zoo de Berlín, está muy unido a su cuidador, Matthias, y se convierte en una estrella, aunque cuando se hace grande lo separan de su cuidador y se siente solo en el zoo.

Los tres tienen capacidades humanas: pueden leer, escribir y hablar con las personas. Unos osos humanizados que piensan, hablan y actúan más como humanos que como animales. Con los humanos se comunican de igual a igual.

No es la primera vez que en literatura los animales adoptan características humanas, como en «Rebelión en la granja» de George Orwell, «Maus» de Art Spielman o la japonesa «Soy un gato» de Natsume Soseki.

Cada oso relata sus memorias en el tiempo que le ha tocado vivir. Ninguno de los tres tiene libertad y viven sometidos a una fuerza superior. La abuela de Knut es la que más consciente estaba de su situación y la que quería irse a Canadá porque en aquellos tiempos, para los países del telón de acero, representaba la libertad. Detenerse en la historia familiar, cada uno de sus detalles y complejidades, permite a la autora mostrar una familia en la que se heredan determinados elementos, pero en la que también se van añadiendo disfunciones, conflictos más o menos evidentes entre una generación y otra.

Acertados los paralelismos entre el circo y el régimen comunista, muy bien traídos en la historia. Ya en la primera parte del libro nos recuerdan «nadie puede actuar en función de su libre albedrío» y donde lo importante es el colectivo, no el ser individual.

La extraña relación que se crea entre los osos y sus bien intencionados cuidadores nos muestra lo que es vivir sometido felizmente y sin libertades. La autora no los muestra desde dentro, dándole voz a los más débiles que creen vivir en plenitud cuando su realidad es otra bien distinta. 

Además, no solo vemos el comportamiento de los humanos con los animales, sino también de los humanos entre sí.  A parte de alusiones políticas muy evidentes en la novela, vemos alusiones ecologistas. Es una llamada para que cuidemos mejor el planeta. La parte en la que Knut es el protagonista es la que mejor lo refleja.

Me ha parecido una lectura amena, no tan divertida como en su planteamiento me hizo creer la autora, pero  sin mucha profundidad. Sí me ha parecido original el planteamiento pero se queda corto en el desarrollo. No profundiza en los temas planteados, es como si careciesen de densidad. No hay una reivindicación, ni critica potente como si la hay en «Rebelión en la granja» o en «Maus». De todas formas me ha gustado conocer a esta autora y leer otros puntos de vista.


¡¡Ahora os toca a vosotros!!

¿Qué os ha parecido la novela? ¿Estáis de acuerdo con este planteamiento? 

Espero vuestros comentarios.

Es la última novela de este curso. Acordaros de devolver el libro a lo largo de esta semana en la biblioteca porque lo tengo que enviar a Santiago.

La última semana de septiembre os escribiré para deciros cuando empieza el próximo curso, seguramente será la semana del 3 de octubre. Espero que tengáis un buen verano y lo podáis disfrutar mejor que los de estos dos últimos años.

Nuestra próxima lectura: «Memorias de una osa polar» de Yoko Tawada

27 May

¡¡Vamos a afrontar la última novela de este curso!! «Memorias de una osa polar» de la escritora japonesa, afincada en Alemania, Yoko Tawada. Novela editada por Anagrama en 2018  y traducida por Belén Santana. 

La novela

Una deliciosa y bellísima fábula moderna protagonizada por tres osos que nos hablan de temas muy humanos.

Esta es la historia de tres generaciones, las de la abuela, la madre y el hijo. Es una historia que recorre buena parte del siglo XX y los acontecimientos históricos que lo marcaron y que se desarrolla en varios países. Pero tiene una peculiaridad: sus tres protagonistas son osos polares, osos con raciocinio y sentimientos propios de los humanos, que actúan en circos o viven en zoos, pero que también escriben sus memorias. Y es que lo que Yoko Tawada ha hecho en este libro delicioso, bellísimo y fascinante es poner al día las fábulas de Esopo o Lafontaine.

La autora

Yoko Tawada es una escritora japonesa (Tokio 1960) que actualmente vive en Berlín. Se licenció en 1982 en Literatura rusa y después se licenció en Literatura alemana. A continuación cursó el doctorado en Literatura alemana en la Universidad de Zurich.

Tawada se trasladó a Hamburgo cuando tenía veintidós años y se instaló en Berlín en 2006. Escribe tanto en japonés, su lengua materna, como en alemán. Ha publicado novelas, cuentos, piezas teatrales y ensayos y ha recibido numerosos galardones.

Por «Tacones perdidos» recibió el Gunzo Prize por Nuevos Escritores en 1991, el Premio Akutagawa (por «El novio fue un perro«) en 1993, el Premio Tanizaki (por «Sospecha en el tren de la noche») en 2003.

También recibió el Adelbert von Chamisso (1996), un premio alemán que reconoce a escritores extranjeros en sus contribuciones a la cultura alemana y la Medalla Goethe en 2005.

«Memorias de una osa polar» fue escrita en 2014 y editada al castellano por Anagrama en 2018.


Calendario de lecturas:

  • Presentación de la novela: 27 de mayo 2022
  • Análisis y comentarios de la lectura: 27 de junio 2022

Ya podéis pasar a recoger un ejemplar en la Biblioteca Fórum Metropolitano y en la Biblioteca Durán Loriga.

¡¡Nos leemos!!

La sutil violencia familiar

18 May

Vitoria-Gasteiz. Foto de Civitatis

Nos encontramos ante una novela de personajes. Tres personajes, tres miradas diferentes. Para ello Karmele utiliza el recurso de las voces narrativas. Dos son narradas en segunda persona, como si fuera la voz de su conciencia, y la última en primera persona (Jasone).

Ismael, novelista en bloqueo creativo; Jasone, su mujer, también correctora de sus borradores y escritora en ciernes y Libe, activista, hermana del primero y amiga de la infancia de Jasone. Alrededor de éstos, las figuras del padre y la madre de Ismael y Libe, el editor Jauregi y Aitor, el sobrino preferido del padre.

Ismael está bloqueado. Lleva dos años intentando escribir su próxima novela, pero no consigue producir más que borradores sin vida, y no llega a los plazos acordados con su editor, Jauregi. Se cuestiona todo lo que escribe, algo que no le había ocurrido nunca. No es capaz de meterse en la piel de ningún personaje. Su situación se complica el día en que su madre tiene un accidente e Ismael se ve obligado a pasar todas las tardes con su padre para cuidar de él. Esas horas lo transportarán de golpe a un momento que quedó congelado en su infancia y que Ismael ha mantenido oculto hasta ahora entre sus recuerdos.

Su primo Aitor, el preferido de su padre, sufrió un accidente en el monte del que le quedaron secuelas físicas y psíquicas. Tras su desaparición, se organizaron batidas en el monte para localizarlo. Ismael participó en la búsqueda y mintió a su padre cuando le preguntó si había revisado bien la zona que les tocaba inspeccionar. Ahí apareció su primo días después, y esa culpa lo perseguirá toda su vida.

Su hermana vive en Berlín y le toca a él cuidar de su padre por las tardes. En su fuero interno piensa que él no debería ocuparse de eso ya que «son cosas de mujeres«. Esta circunstancia reaviva su pasado, y reflexiona sobre la conflictiva relación que ha tenido con su padre y como siempre se ha sentido menospreciado por no cumplir con sus expectativas de masculinidad. Para su padre, él siempre fue un niño sensible con el que apenas podía compartir aficiones, como la de ir de caza, a diferencia de su primo Aitor del que todo el mundo estaba orgulloso ya que cumplía con creces los roles masculinos del momento. Aún así,  siempre quiso tener la aceptación de su padre y sentía envidia por Aitor. 

Jasone es la primera lectora y correctora de los textos de su marido. Desde hace años vive dedicada a su familia, y aunque ella también escribía de joven, lo dejó. En este último año, sus hijas ya están fuera de casa, se ha quedado por las noches frente al ordenador, y a escondidas ha comenzado a crear de nuevo. Pero cuando intenta mostrar su novela a su amigo de la universidad y editor Jauregi, éste cree que es una obra de su marido corregida por ella y Jasone se frustra y decepciona. Se da cuenta de que su amigo no la reconoce como escritora y sin pensar en sus sentimiento y orgullo le pide que su marido firme la novela como propia para publicarla en la editorial. Ante tal decepción entrega su novela que la acepta como si fuera algo natural. 

Libe ha tenido un pasado político en el conflicto vasco. Después de ser detenida, e intentando alejarse de todo,  se fue para Berlín para empezar de nuevo. Tiene una pareja allí llamada Kristin y nunca se la ha presentado a su familia. Todos lo saben, menos su padre. Su padre no lo entendería. Se ha sentido libre pero ahora su sentimiento de culpa por ver a su hermano cuidando a sus padres, aflora y vuelve llena de contradicciones. 

Cada uno jugará con su secreto en medio de una marejada emocional en la que los silencios, como casi siempre, hablarán más que las propias palabras.

Esta novela nos hace reflexionar sobre los patrones creados durante generaciones para los hombres y para las mujeres. Por este motivo, todos los personajes de esta novela sufren las consecuencias de ello. No solo habla del papel que juega la mujer en la sociedad sino también el del hombre.

No veo esta novela como una novela feminista, ni creo que la autora pretendiera hacerlo. Vemos como los patrones de la masculinidad se repiten de padres a hijos al igual que el de las mujeres. Donde lo normal es que una mujer deje de trabajar cuanto tiene hijos y se ocupe de la casa y por supuesto, sobre ella recaerá el cuidado de los padres cuando se hacen mayores. Normas que  aunque no están escritas, sí están interiorizadas y consiguen hacerte sentir culpable si antes piensas en ti misma, o consideras el trabajo como una prioridad irrenunciable.

La única mirada en primera persona es la de Jasone. Perdió parte de su identidad cuando se trasladó al País Vasco ya que se cambió el nombre porque no quiso que la conocieran como una inmigrante pobre venida de otra provincia, en la que se llamaba Asunción. Era mejor traducir su nombre. Se casó con Ismael porque su miedo le daba seguridad. No estaba metido en política y no participaba del activismo juvenil que estaba tan en boga en aquellos años y aunque escribía sobre ello, lo veía desde lejos. Ahora es una mujer que reclama su sitio, es escritora, no la mujer de un escritor. Empieza a sacudirse la culpa por dedicarse a ella misma. 

Los roles de género, como se producen y se perpetúan son el argumento de esta historia. Los padres de Ismael han seguido esa tradición de la que tanto él como Jasone creen verse libres. No obstante, cuando la madre de Ismael, que le trae todos los días tapers de comida, se rompe la cadera, esos roles quedan al descubierto ¿Quién va a cuidar al padre con demencia? Ismael habla con su hermana para que regrese a hacerlo, mientras ella le aconseja otra vía

No se puede juzgar el pasado con los ojos del presente. Cada contexto social y cada contexto histórico tiene sus condicionantes. Se puede mirar hacia atrás y contarlo pero es más difícil juzgarlo.

Lo que más me ha gustado de La casa del padre es ese contraste entre sutileza y dura exposición con el que aborda el cambiante rol de género femenino en nuestra sociedad y los sentimientos que provoca en las mujeres pero, sobre todo, en los hombres. Buena parte de la novela recae en un hombre, Ismael, que ve como los roles que le han implantado dejan de tener razón de ser en el momento actual y se siente descolocado. También sobrevuela en esta novela la idea de la escritura como terapia, de si escribir sobre lo que ya se sabe o lo que es necesario descubrir, y como las mujeres son capaces de escribir sobre cosas pequeñas con mayor intimidad.

El conflicto vasco y las diferentes posturas ante él también aparecen representadas en esta obra pero sin profundizar en ellas, simplemente las utiliza como un contexto de los personajes para situarlos en un lugar y en una época muy concreta.

Con esta novela, la autora nos demuestra que se puede escribir una novela corta e intensa, donde no hay acción ni trama y donde todo el peso recae en los personajes y sus reflexiones.


¡¡¡Ahora os toca a vosotros!!!

¿Qué os ha parecido esta novela?

¿Os habéis visto reflejados en algún personaje?

y sobre todo ¿os ha parecido interesante este enfoque?

¡¡¡Espero vuestros comentarios!!!

Nuestra próxima lectura: «La casa del padre» de Karmele Jaio

5 May

Vamos a leer «La casa del padre» de la escritora vasca Karmele Jaio. Escrita en 2020 y publicada por Ediciones Destino.

La obra

Ismael tiene un secreto. Lleva dos años intentando escribir su próxima novela, pero no consigue producir más que borradores sin vida. A su desconcierto creativo se le suma el impacto sufrido tras escuchar la noticia de que han encontrado el cuerpo de una mujer en el monte cerca de su ciudad, Vitoria. Desde que sus hijas se han hecho mayores, cada vez que escucha alguna noticia similar siente una inquietante mezcla de culpa y miedo: culpa por ser hombre y miedo por lo que algún hombre pueda hacerles a «sus niñas».

Su crisis se acentuará cuando se vea obligado a pasar todas las tardes con su padre, después de que su madre haya sufrido un accidente y no pueda cuidar de él. Las horas con su padre le llevarán a preguntarse sobre su relación con él y sobre la manera en la que ha aprendido a ser un hombre. Entretanto, Ismael descubrirá que su esposa, Jasone, también oculta algo, y cada uno jugará con su secreto en medio de una marejada emocional en la que los silencios, como casi siempre, hablarán más que las propias palabras.

La autora

Karmele Jaio nació en Vitoria-Gasteíz en 1970. Es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco (1993-1994) y ha ejercido como periodista en diversos medios y gabinetes de comunicación. Responsable de comunicación de Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer, es también columnista  en periódicos como Deia, Diario de Noticias de Álava, Diario de Noticias de Gipuzkoa y El País.

Su trayectoria literaria abarca novelas, relatos e incluso poesía. Sus relatos también han sido llevados al teatro: el director Ramón Barea dirigió en 2010 la obra «Ecografías» basada en el relato de la autora del mismo título. Sus relatos se han publicado en numerosas antologías y sus obras han sido traducidas al catalán, alemán, ruso e inglés, además de al castellano.

Es autora de dos novelas, «Las manos de mi madre» (2008) y «Música en el aire» (2013). Su primera novela tuvo una gran acogida, recibió numerosos premios y ha sido traducida a varios idiomas y su versión inglesa fue premiada con el English Pen Award en 2018; ha sido asimismo adaptada al cine y presentada en la 61ª edición del Festival de Cine de San Sebastián.

Karmele Jaio ha sido reconocida por la opinión pública en numerosas ocasiones, recibiendo los premios Euskadi de Plata y la distinción Beterriko Liburua en 2006 y Zazpi Kale en 2007.

«La casa del padre» es su tercera novela. Espero que os guste.


Calendario de lecturas:

  • 5 de mayo 2022: presentación de la lectura.
  • 18 de mayo 2022: análisis de la lectura.

¡Nos leemos!

Los años 30 del siglo XX

4 Abr

En lugar seguro narra la historia de dos parejas americanas entre los años 30 y los 70. Se conocen durante la Gran Depresión en la Universidad de Wisconsin.

La Gran Depresión fue una profunda crisis económica que se inició en 1929 en los Estados Unidos y se prolongó aproximadamente una década, en los años previos a la Segunda Guerra Mundial. Afectó a la mayoría de los países del mundo, desde los más industrializados hasta los más pobres y se convirtió en el período de recesión económica más severa del siglo XX.

El auge que se había vivido en los años siguiente a la I Guerra Mundial estaba vinculado a la innovación tecnológica en la industria y a la expansión del sector del automóvil, así también como el despegue de la industria química, eléctrica y la de bienes de consumo duraderos. Durante los años 20 el sector agrario experimentó un rápido proceso de mecanización. La bolsa de Nueva York se comportaba bien y en alza desde 1024. Los créditos se abarataron y muchas personas entraron en Bolsa. A finales de los años veinte había tal locura bursátil que pocos vieron el peligro que eso conllevaba hasta el Crack del 29.

El Crack de la Bolsa de Nueva York tuvo lugar un martes de octubre de 1929, que pasó a la posteridad como el «martes negro». Esta caída abrupta de la bolsa de valores generó una crisis financiera impresionante, en la que muchas familias perdieron sus negocios y los ahorros de toda una vida. Esta crisis golpeó en particular a los asalariados que en cifras nunca vistas antes, perdieron sus empleos, ahorros y muchos sus viviendas. La vida de muchas personas se vio afectada por el fenómeno del desempleo: en 1932, un 30% de la población de los Estados Unidos no tenía trabajo ni posibilidades de conseguirlo en el mediano plazo.

Las largas colas de desocupados en busca de alimento, o durmiendo en las calles cubiertos con cartones y papeles de diario, fueron una escena habitual de la primera parte de la década de 1930. El presidente Herbert Hoover (1929-1933) cargó con el desprestigio de haber gobernado, sin éxito, durante la crisis.

La crisis norteamericana pronto se transformó en una crisis mundial. Los países europeos se vieron perjudicados por la suspensión de los créditos que recibían de los Estados Unidos. Esto actuó como detonante de las quiebras bancarias en varios países europeos, como Alemania y Austria. Al mismo tiempo, los países que basaban su economía en la exportación de alimentos y materias primas, como la Argentina, vieron caer en picada sus productos.

Por otra parte, en los años 30, el creciente descontento de los alemanes hizo que Adolf Hitler tomara el control del país en 1933 con un apoyo de la población sin precedentes. Alemania dejó de lado la República de Weimar y se convirtió en un Estado totalitario al igual que la Italia de Benito Mussolini y la URSS de Josef Stalin. Alemania se empieza a desarrollarse nuevamente, la economía se relanza con el impulso que le da la industria y la inversión del Estado en infraestructuras. El imperio japonés se consolida en Asia, afectando los intereses de Europa y EE.UU. Rusia, ya transformada en la URSS, fue escenario de hambrunas endémicas, represión política y la Gran Purga.

El colapso de la República y la Guerra Civil Española desangró a España, la convirtió en un Estado totalitario y sirvió de preámbulo a la gran guerra que estaba por venir en el continente.

En Estados Unidos, el presidente Franklin Roosevelt lideró la recuperación económica del país tras la crisis provocada por la gran depresión de 1929. Su política económica «New Deal» consistió en estimular el gasto público mediante inversión en infraestructura. Durante sus primeros años de gobierno ejecutó todo tipo de proyectos, como hidroeléctricas, carreteras, escuelas y demás obras públicas, modernizando significativamente el país. La política llevada por el presidente Roosevelt cambió el país mediante una revolución, como él mismo expresó: «si es una revolución, ella es pacifica, llevada a cabo sin violencia, sin el derrumbe del imperio de la ley y sin la negación del derecho equitativo de todo individuo o clase social» 

Nos leemos,

Nuestra próxima lectura: «En lugar seguro» de Wallace Stegner

28 Mar

Vamos a adentrarnos en el universo del escritor estadounidense Wallace Stegner y su intimista novela «En lugar seguro» publicada inicialmente en 1987 e inédita hasta el 2008  en castellano. Libros del Asteroide inicia, con esta novela, la publicación de la obra de Stegner en español. Prólogo de Ricardo Menéndez Salmón y traducción de Fernando González.

Argumento

Cuando dos jóvenes parejas se conocen durante la Gran Depresión surge entre ellas una amistad que durará toda la vida. Son muchas las cosas que inicialmente comparten: Charity Lang y Sally Morgan están esperando su primer hijo, y sus maridos Sid y Larry son profesores de Literatura en la Universidad de Wisconsin, aunque su relación se va haciendo más compleja a medida que comparten décadas de lealtad, amor, fragilidad y desacuerdos.

Treinta y cuatro años más tarde del inicio de esta amistad los Morgan visitan la colonia de veraneo de sus amigos en Vermont para el que saben será su último fin de semana junto a CharityDurante esa visita Larry rememora todos sus años de amistad: las alegrías, las penas, las ilusiones y también los sueños que quedaron por cumplir; pero por encima del relato de los hechos late una profunda reflexión sobre el amor y la amistad, sobre los intentos de cuatro personas por hacer frente a las tribulaciones de la vida.

El autor

Nació en 1909 en Lake Mills (Iowa) y murió en 1993. Creció entre Montana y Utah. Fue historiador, ambientalista, novelista y escritor de relatos breves norteamericanos. Se le conoce como «el decano de los escritores del Oeste«.

Impartió clases de literatura en la Universidad de Wisconsin y en Harvard, hasta que decidió establecerse en la Universidad de Stanford. Allí fundó una escuela de escritura creativa.

Obtuvo su primer éxito con la novela La Montagne en sucre ( La gran montaña de caramelo ) publicada en 1943, cuya historia es fuertemente autobiográfica . Lanzada en 1971, Angle d’Équilibre ( Ángulo de reposo ) ganó el Premio Pulitzer de ficción en 1972: esta historia se basa en gran medida en las cartas de Mary Hallock Foote (más tarde publicada con el título Una caballera victoriana en el Lejano Oeste ). El uso de Stegner de pasajes copiados directamente de las cartas de Foote causa cierta controversia. Stegner también ganó el Premio Nacional del Libro por Vue cavalière ( El pájaro espectador ) en 1977. En 1992, rechazó una medalla del National Endowment for the Arts porque sintió que esta agencia cultural se había politizado demasiado.

Además de novelas, publicó varios trabajos, entre ellos Beyond the Hundredth Meridian: John Wesley Powell and the Second Opening of the West (1954), una biografía del primer explorador del río Colorado a través del Gran Cañón y su posterior carrera como científico para el gobierno y partidario de la conservación del agua en el oeste americano.

Stegner murió a causa de las lesiones que sufrió después de un accidente de automóvil el 28 de marzo de 1993 en Santa Fe, Nuevo México, cuando se dirigía a dicha ciudad para ofrecer una conferencia.


Calendario de lecturas:

  • 28 de marzo: Presentación de la novela.
  • 4 de abril: contextualización de la novela.
  • 2 de mayo: comentarios de la novela.

Para los que recogéis un ejemplar en la biblioteca Fórum: ya podéis pasar a recogerlo por el mostrador de adultos. Al resto, os aviso cuando lleguen a la Biblioteca Durán Loriga.

Nos leemos,

En la guerra no hay ganadores

23 Mar

Frente Oriental II Guerra Mundial (Fuente: iStock)

«Cada guerra es una destrucción del espíritu humano«. Henry Miller

Se ha escrito mucho sobre la guerra, sobre todo sobre la Segunda Guerra Mundial. Es un filón que parece inagotable. Cada nueva generación de escritores vuelve sobre ella con una mirada diferente. En este caso, la mirada viene del lado de los derrotados en esta contienda. No estamos ante una novela centrada en la violencia y destrucción de las SS o del ejército ruso, sino ante una novela que recupera la memoria del gran desastre europeo que supuso la Guerra y las secuelas psicológicas que dejó en toda una generación y que han pervivido hasta hoy en día. En las primeras hojas de la novela, Rothmann escribe:

«El silencio, el rechazo absoluto a hablar, especialmente sobre los muertos, es un vacío que tarde o temprano la vida termina llenando por su cuenta con la verdad».

En la portadilla encontramos una cita bíblica que nos va a servir de hilo conductor de toda la historia «Los padres comieron las uvas agrias y a los hijos les dio dentera«. Con este refrán los judías querían dar a entender que Dios estaba castigando a los hijos por los pecados que cometieron sus padres. En este libro también, el autor habla de sociedades condenadas a sufrir por los terribles pecados que cometieron otros que nacieron en sus mismas fronteras. Rothmann rememora el final de la Segunda Guerra Mundial, febrero de 1945, cuando el ejército alemán está a punto de sucumbir ante la ofensiva aliada. Los estragos de la guerra son visibles en todo el país. 

La novela arranca en los años ochenta del siglo pasado cuando un hijo intenta que su padre moribundo salga del silencio en el que siempre se mantuvo con lo que le pasó en la Guerra. Walter Urban muere a los sesenta años con el cuerpo destrozado en la mina de carbón sin poder relatarle a su hijo su trauma bélico. Y le hace un encargo «el escritor eres tú». ¿Hasta que punto esta novela tiene carga personal? no lo sabemos pero tal como discurre la narración parece que es así ya que el autor trata la historia de estos dos jóvenes amigos con tanta sensibilidad que denota cercanía.  

Walter, hijo de minero de la cuenca del Rur, y Fiete son dos amigos que trabajan como ordeñadores en una vaqueriza. Tienen diecisiete años y son reclutados a la fuerza para un comando de las SS.  Ellos no tienen inclinaciones políticas y los asuntos de la Guerra les queda lejano, pero aún así no tienen escapatoria y tienen que ir.

Ya en el ejército Walter tiene suerte y conduce un convoy de abastecimiento pero Fiete es enviado al frente en Hungría, donde tras ser herido gravemente trata inútilmente de escapar. Quiere volver con su novia, Ortrud, que le ha dicho que está embarazada y sabe que si no muere en el frente, los rusos lo atraparán igualmente. Una Guerra que sabiéndose perdida por las altas esferas, intuyéndose incluso perdida por aquellos que se envían a luchar, ha de seguir batallándose ante pena de muerte ante la negativa.

Aquí se produce la parte más dura de la  historia. Los amigos se reencuentran, pero a Fiete lo condenan a muerte por deserción y a Walter le obligan, junto con sus compañeros de habitación, a formar parte del pelotón de fusilamiento; si se niega, lo fusilan a él también. Intenta suplicar al comandante que lo perdone, intenta por todos los medios no participar en el pelotón, pero finalmente se pone delante de su amigo empuñando un fusil. Tiene que disparar porque después, van a contar las balas. En estas situaciones se consuelan pensando que un cartucho de bala de uno de los rifles está vacío y nadie sabe cual es. Da igual, este hecho marcará el resto de su vida. El sentimiento de culpa por querer «sobrevivir» lo perseguirá el resto de su existencia.

Rothmann muestra un dominio narrativo absoluto al situar este conflicto en la mitad del relato, como punto culminante y sin retorno. Se centra en la culpa del inocente. Se habla del silencio de un hombre recio, de cuerpo agotado por el duro trabajo en la mina, y alma forjada mucho tiempo atrás. Un silencio que solo mantienen quienes sufrieron lo indecible, aunque ni siquiera fueran heridos. Y que reconocemos desde las primeras páginas como uno de esos que llaman silencios de vida, que marcan a todo aquel que rodea a quien lo sufre, como si ellos fueran los que lo padecen.

El autor también es hijo de uno de esos padres que nunca ha querido hablar de su experiencia durante el  nazismo. La responsabilidad alemana y la específica de los escritores alemanes ante esta parte de la historia es como una deuda que quiere saldar el autor, con un relato serio y crudo lleno de sensibilidad.

A partir de entonces, el ciclo de vida de Walter es únicamente el de la supervivencia. Sobrevivir al final de la Guerra, al campo de internamiento americano, al reencuentro de su hermana y de su madre en la casa familiar donde se da cuenta de que no hay sitio para él. Sobrevivir a su etapa de trabajo en la granja donde ahora tampoco tiene cabida. Su única salida es volver a la cuenca minera y como había hecho también su padre, instalarse como minero en la cuenca del Rur con su novia de antes de la Guerra, Lisbeth.

En definitiva, una gran novela que no habla de campos de concentración ni de grandes batallas, sino de la crueldad de las guerras en general y como obligan a forjar caminos encontrados donde la brutalidad no tiene límites y destruye familias y más aún, rompe corazones.


¡¡Ahora os toca a vosotros!!

¿Qué os ha parecido esta novela? ¿Conocíais a este autor?

¿Os ha gustado el planteamiento del relato y su forma de narrarlo?

Para los que tenéis un ejemplar en casa: necesito que lo devolváis el próximo lunes/martes para enviar a la Biblioteca de Santiago. El siguiente viene también de allí y no creo que llegue antes del lunes 28 de marzo (os aviso). Ese lunes también publico la presentación del siguiente libro, así que hasta entonces escribid vuestras impresiones de esta novela. 

«Hay causas por las que merece la pena morir, pero no por las que merece la pena matar». Albert Camus.

Nos leemos,

El final de la Guerra: el Frente Oriental

9 Mar

La novela nos sitúa en la primavera de 1945 en el Frente Oriental. Nos encontramos al final de la contienda cuando Hungría ha sido ocupada y desde allí se dispone una ofensiva contra el Ejército Rojo.

Sitio de Budapest (Fuente: 2GM)

Ocupación de Hungría

En 1940bajo la presión de Alemania, Hungría se unió al EjeAunque esperaba evitar la participación directa en la guerraésta pronto se hizo inevitable.  En 1941, las fuerzas húngaras participaron en la invasión de Yugoslavia y la invasión de la Unión Soviética.

Mientras combatía contra la Unión SoviéticaHungría mantuvo negociaciones de paz secretas con los Estados Unidos y el Reino UnidoHitler descubrió su traición y el 19 de marzo de 1944 los alemanes ocupan Hungría.  Döme Sztójay, embajador húngaro en Berlín y ferviente partidario de los nazis, se convirtió en el nuevo primer ministro. Después de que las tropas alemanas ocuparan Hungría sin encontrar ninguna resistencia comenzaron las deportaciones en masa de los judíos a los campos de exterminio alemanes en la Polonia ocupada. El coronel de las SS Adolf Eichmann fue enviado a Hungría para supervisar las deportaciones a gran escala, que contaron con el apoyo de la gendarmería húngara. Entre el 15 de mayo y el 9 de junio, las autoridades húngaras deportaron a 437.402 judíos, de los que todos menos 15.000 fueron enviados a Auschwitz-Birkenau.

Aproximadamente 300.000 soldados y 80.000 civiles húngaros murieron durante la Segunda Guerra Mundial y muchas ciudades sufrieron daños, especialmente la capital, BudapestDesde la ocupación, Hungría se había convertido en el centro de las operaciones del Frente Oriental.

1ª División SS Panzer Leibstandarte Adolf Hitler. (Fuente: Wikimedia)

Ofensiva del Lago Balaton

Contra todo lo imaginado en una fecha tan tardía como Marzo de 1945 los países del Eje todavía gozaban de fuerza suficiente en Europa como para sorprender a los Aliados. Así lo demostraron durante la Batalla del Lago Balaton en Hungría, un enfrentamiento bautizado como «Operación Despertar de Primavera» que constituyó la última gran ofensiva acorazada lanzada por el Tercer Reich y lo mejor de las divisiones de las Waffen-SS en el Frente Oriental durante la Segunda Guerra Mundial.

El ataque alemán comenzó el 6 de marzo de 1945 en los alrededores del lago Balaton tanto con divisiones locales del Frente Oriental como con divisiones blindadas alemanas transferidas desde el Frente Occidental, entre ellas el 6.º Ejército Panzer-SS de Josef «Sepp» Dietrich, recientemente fogueado en la batalla de las Ardenas. Aunque el plan fue trazado con gran cuidado y secretismo por el alto mando alemán, este no pudo burlar al servicio de inteligencia soviético, que a su vez puso sobre aviso al alto mando soviético. La ofensiva alemana finalmente terminó en una inevitable derrota dada la enorme disparidad de fuerzas entre ambos bandos y por la alarmante debilidad de las Fuerzas alemanas.

La Ofensiva en el lago Balaton tuvo poco efecto sobre el avance del Ejército Rojo. En la que fue su última operación defensiva, entre el 6 y el 15 de marzo los soviéticos tuvieron muchísimas bajas humanas además de tanques y cañones antitanques. En contraste, las pérdidas del Eje fueron el doble en cuanto a muertos, heridos o desaparecidos. A inicios de abril, el oeste de Hungría fue ocupado completamente por los soviéticos en el marco de su ofensiva final sobre Viena. En tal situación, los alemanes retiraron sus últimas fuerzas de suelo húngaro para concentrarse urgentemente en la defensa de Viena y de la Baja Austria. Mientras, el gobierno húngaro pronazi partió a exiliarse a Alemania con los pocos seguidores que aún le quedaban.  La situación para la población civil de Hungría fue precaria: muchos soldados y oficiales soviéticos trataron a los húngaros como aliados del III Reich.

Muchos tanques, armas pesadas y numeroso equipo en buen estado fueron abandonados durante la retirada alemana. En la orilla occidental del Lago Balaton y los Montes Bakony cayeron en manos del Ejército rojo varias columnas de tanques sin haber disparado un solo tiro, que pudieron ser integradas en las unidades soviéticas como compañías blindadas propias.

Otra consecuencia grave fue que tras esta ofensiva Alemania perdió los pozos petrolíferos de la localidad de Nagykanizsa (al suroeste del lago Balaton), que constituían los últimos que aún se mantenían bajo control alemán en esta etapa de la contienda. Esto agravó la ya de por sí difícil situación militar de la Alemania nazi, dependiente casi por completo del combustible sintético (y el cual ya resultaba insuficiente para atender las urgencias de la guerra).

Sin embargo, el audaz ataque demostró a los soviéticos que la Wehrmacht aún tenía fuerzas para defenderse y, aunque no podía cambiar el curso de la lucha, sí estaba en condiciones de provocar altísimas bajas al Ejército Rojo. Lo cierto es que las fuerzas soviéticas perdieron casi el 7 % de sus efectivos, mientras las muertes alemanas, aunque menores en número, equivalían al 10 % de las tropas. Así, la batalla del lago Balaton constituyó la última gran acción ofensiva de las tropas de la Wehrmacht en el marco de la Segunda Guerra Mundial.

Las muertes en la Segunda Guerra Mundial

El 30 de abril de 1945, mientras las tropas soviéticas avanzaban peleando hacia la Cancillería del Reich, Hitler se suicidó. El 7 de mayo de 1945, Alemania se rindió incondicionalmente ante los aliados occidentales en Reims y el 9 de mayo ante los soviéticos en Berlín.

El 6 de agosto de 1945 explotó la primera bomba atómica sobre la ciudad de Hiroshima y el 9 de agosto una segunda bomba atómica en Nagasaki. El 2 de septiembre, Japón firmó su rendición y, de esta manera, finaliza la Segunda Guerra Mundial.

Como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, se calcula que murieron 55 millones de personas en todo el mundo. Aunque muchas de las siguientes estadísticas están sujetas a variaciones en el material de donde provienen, sirven como referencia para hacer cálculos. En batalla, Estados Unidos tuvo 292.129 bajas y 139.709 desaparecidos en acción. La Unión Soviética tuvo 8.668.400 bajas y otros 4.559.000 desaparecidos. Alemania tuvo 2.049.872 bajas y 1.902.704 desaparecidos. China tuvo 1.324.516 bajas y 115.248 desaparecidos. Japón tuvo 1.506.000 bajas y 810.000 desaparecidos. Gran Bretaña tuvo 397.762 bajas y 90.188 desaparecidos.

La enorme cantidad de civiles muertos fue igualmente terrible. La Unión Soviética perdió 14.012.000 civiles; estas cifras incluyen entre un millón y un millón y medio de judíos. China perdió más de un millón de civiles, mientras que Polonia perdió casi cinco millones, entre los que había tres millones de judíos.

Nuestra próxima lectura: «Morir en primavera» de Ralf Rothmann

4 Mar

«No tengo enemigos, y menos aún, enemigos a los que quiera matar»

Nuestra próxima lectura es la novela «Morir en primavera» del escritor alemán Ralf Rothmann. Escrita en 2014 y publicada en castellano por Libros del Asteroide en 2016. La traducción es de Carles Andreu.

La novela

«En su día, si le preguntaba a mi padre por qué tenía el pelo tan fuerte, él respondía que era por la guerra. Cada día se frotaban el cuero cabelludo con jugo de abedul, no había nada mejor (…) la verdadera respuesta se presentó por sí sola décadas más tarde, cuando me cayeron en las manos unas fotografías de tumbas de soldados y vi que, en el frente, la mayoría de cruces estaban hechas con ramas de abedul joven.»

Rothmann rememora el final de la segunda guerra mundial, en febrero de 1945, cuando el ejército alemán está a punto de sucumbir ante la ofensiva aliada. Los estragos de la guerra son visibles en todo el país. Walter y Friedrich, dos amigos de diecisiete años que trabajan en una vaquería, creen que nunca serán llamados a filas y trazan planes para el futuro. Sin embargo, acabarán siendo reclutados por las tropas nazis y asistirán al caos provocado por la desbandada del ejército alemán.

Rothmann rescata literariamente tantos y tantos planes vitales rotos por la guerra, mientras ambienta de modo prodigioso el tejido de toda una época con una atención afinada al detalle de las canciones, costumbres, comidas y bebidas, modelos de vehículos bélicos, cartas de familiares, novias y combatientes…

Aclamada como una de las obras más importantes de la ficción contemporánea alemana, Morir en primavera es una emocionante novela en la que la inocencia y la culpa, la libertad y el destino, la amistad y el deber, son conjurados en un estilo limpio y contenido.

El escritor

Ralf Rothmann nacio en 1953 en Schleswig y creció en la cuenca del Ruhr. Después de la escuela primaria y de una breve visita a la escuela comercial, Rothmann aprendió el oficio de albañil y trabajó durante varios años en la construcción. Luego tuvo diversas profesiones (taxista, impresor, enfermero y cocinero), en una época en que comenzó a leer intensamente y escribió sus primeros poemas. Rothmann viaja por América (Estados Unidos, México, Perú, Ecuador) y en 1976 se instala en Berlín.

Poeta y dramaturgo es conocido sobre todo por sus novelas y ha recibido algunos de los premios más importantes de la literatura alemana, como el Heinrich Böll en 2005, el Max Frish en 2006, el Walter Hasenclever en 2010 o el premio Friedrich Hölderlin en 2014.

Entre sus obras más importantes destacan Wäldernacht (1994), Milch und Kohle (2000), «Luz de juventud» (2004; Libros del Asteroide, 2018), «Morir en primavera» (2014, Libros del Asteroide: 2016) y «Dear Gott jenes Sommers» (2018).


Calendario de lecturas:

  • 4 de marzo de 2022: presentación de la novela.
  • 9 de marzo de 2022: contexto histórico.
  • 23 de marzo de 2022: análisis final de la novela.

Ya tenéis disponible un ejemplar en la biblioteca Fórum. Por favor, devolved la novela «Hamnet» al recoger el siguiente título porque la necesitan en otro club de lectura municipal.

¡Nos leemos! 

La vida es terrible y maravillosa

3 May

«El tejado que cubre las almas gotea sobre todas por igual.»

Wallace Stegner  es un peso pesado de la literatura norteamericana del siglo XX, aunque poco conocido en España hasta que Asteroide no lo ha puesto en primera fila. Escribió su última novela, «En lugar seguro», en 1987, a la edad de 78 años. Después, esta novela tardó más de veinte años en ser traducida al castellano.

Stegner es apodado el «Decano de los novelistas del Medio Oeste» ya que hizo de esta tierra su escenario literario rompiendo con la visión idealista de los aventureros en un paraíso por conquistar, convirtiéndolo en un lugar donde los sueños rara vez se cumplen y cuyo paisaje hay que preservar. Fue un escritor que puso en valor el Oeste, su hogar, frente al dominio tradicional literario del Este y de los primeros en poner su pluma al servicio de la defensa del Medio Ambiente.

De todas formas, no todas sus novelas se desarrollan en el Oeste como por ejemplo ésta, «En lugar seguro», cuyo relato tiene lugar en los paisajes de Wisconsin y Vermont que también describe con gran belleza y detalle, y desde el punto de vista de la preservación de la naturaleza.

El autor dijo una vez sobre su escritura «Creo que en la ficción no debemos tener una intención distinta a la de decir la verdad». Su prosa inspiró a varias generaciones de estadounidenses a buscar su propia verdad. Durante esta lectura nos preguntamos a menudo si los personajes son reales o de ficción. ¿Estamos ante una verdad hecha con materiales falsos o por el contrario, ante una ficción construida con materiales autobiográficos?

Principalmente esta novela habla sobre la amistad, la amistad real así entendida por Stegner, con sus luces y sus sombras, pero una amistad que no se rompe nunca y perdura hasta el final de sus días. No es una novela de tramas ni de sorpresas, es un canto a la amistad y también al amor.

El argumento es muy sencillo, el protagonista Larry Morgan, también escritor y alter ego del autor, se instala en Madison, ciudad del estado de Wisconsin, junto con su esposa Sally que ya está en ese momento embarazada. Llegan allí con poco dinero, solos, sin familia que los ayude o proteja. Él llega con un contrato eventual de profesor en la universidad y ella lo acompaña.  Pronto conocen al matrimonio Lang, Charity y Sid, y se hacen amigos inseparables. Conectan enseguida. 

El matrimonio Lang es un matrimonio rico de la costa Este. Ella pertenece a una familia intelectual que se hizo camino en el ambiente universitario y él posee dinero de los negocios de su familia. Ambos son muy diferentes en el carácter y en el pensamiento. Ella es enérgica, con mucha ambición, los propósitos que se marca no ceja hasta conseguirlos. Él es más tranquilo, se contenta con poder escribir poesía y ser buen profesor. Pero para medrar en la Universidad hace falta tener más ambición, estar dispuesto a tejer relaciones sociales y dejarse llevar por la política que marque el Departamento. Charity lo tiene claro y ha trazado un plan que le impone a Sid  para que consiga las metas que ella le ha trazado.

Los Morgan también tienen sus metas y ambos están de acuerdo en eso. Larry es ambicioso y sabe lo que quiere. En todo lo que decide tiene el apoyo de Sally, su mujer, que desempeña muy bien el papel tradicional de fiel esposa. Larry escribe novelas, tiene talento, al contrario que Sid, y gracias a la familia de Charity consigue hacerse un hueco en el mundo editorial.

Stegner nos describe la evolución de esta amistad y los cambios que va experimentando con el paso de los años: en el inicio los maridos trabajan en la misma universidad y sus mujeres se hacen amigas y confidentes, durante el primer año no se separan. Cada rato que tienen libre lo pasan juntos llevando a cabo las innumerables actividades que Charity planea con un rigor enfermizo para todos. Incluso el verano lo pasan en la casa familiar de los Lang. Todo es dicha y felicidad hasta que a Sally se le diagnostica la Polio y tiene que someterse a un duro tratamiento para recuperar algo de movilidad en sus músculos y no quedarse para siempre en una silla de ruedas.

Los Lang les ayudan económicamente con el tratamiento y también les acompañan y consuelan durante todo el proceso. Después llega la separación. La vida laboral de los maridos se separa y los Morgan se instalan en otra ciudad. Aún así siguen en contacto y siempre se juntan en verano, como si fueran una gran familia. Y así van pasando los sucesivos años, hasta que en el presente se vuelven a juntar, un fin de semana en la casa de veraneo de los Lang, para despedir a su eterna amiga Charity que se muere de cáncer. Llevaban ocho años sin verse. Como en todas las amistades hubo malos entendidos, envidias y discusiones pero el cariño seguía intacto. Este triste encuentro les sirve para rememorar la juventud, el amor y la amistad.

Los personajes están bien descritos y desarrollados en la novela. El que más páginas protagoniza y sobre sale por encima de los demás es el de Charity Lang. Proviene de una familia intelectual acomodada donde las mujeres organizaban la vida familiar quedando los maridos relegados a un segundo plano. Sid no tiene mucho talento para la escritura pero quiere ser poeta. Ella considera que primero tiene que conseguir una plaza fija en la universidad y ascender a partir de ahí. Pondrá todo su empeño en esta labor aunque no sea lo que quiera realmente su marido. Ella es la dominante y él se deja llevar. Pero la relación tiene altibajos que se analizan al final de la lectura. ¿Era Sid realmente un esclavo de Charity? ¿Su dependencia era tal que sin ella él no podrá seguir adelante?

En el caso de Sally y Larry las fuerzas están más igualadas aunque el dominante es Larry. Sid y Larry enseguida se entienden y se apoyan al igual que Charity y Sally. Los cuatro afianzan una amistad que durará cuatro décadas. El motor principal de esa amistad es sin duda Charity, eso no se le puede negar aunque a mi personalmente es un personaje que no me atrae nada. Aunque Stegner no la juzga demasiado negativamente, sino que al contrario, parece que la entiende y protege a pesar de mostrar sus defectos. Para mi es una persona de una «generosidad» poco natural, que te hace sentir en deuda todo el rato, aunque no lo pretenda. Egoísta con las personas que quiere, controladora y castrante con la vida y los sentimientos de su marido al que le ha trazado un plan de vida desde el inicio de su matrimonio y hasta más allá de su propia muerte.

La amistad sirve al autor para analizar las maneras de amarse entre los miembros de cada pareja. Sid convive de manera consentida con la inferioridad a la que le somete de alguna manera su mujer y Larry se mira en ese espejo para comparar su relación con Sally, que parece más una santa que una mujer. Una enfermedad la mantendrá atada a unas muletas durante media vida y aun así, su serenidad desborda.

Otro dato curioso en esta novela, con tantas descripciones, es la ausencia total de protagonismo de los hijos de ambas parejas. Se sabe que existen, sus nombre, pero nada más. El foco está fundamentalmente en ellos cuatro, su amistad y el amor en estas parejas y en la naturaleza.

Por último, la naturaleza, los paisajes, son un protagonista más de esta novela intimista. Las descripciones con que nos deleita Stegner en esta historia son una delicia. Su pasión ambientalista por la necesidad de proteger los lugares silvestres y el respeto al paisaje se ve bien reflejada en esta novela.

Una novela interesante, densa, bien escrita y que nos permite conocer otros puntos de vista y unas maneras de pensar y proceder diferentes, condicionadas por un territorio y marcadas por una sociedad tradicional acomodada en un periodo de tiempo concreto de la historia norteamericana donde «La satisfacción de la mujer está en los hijos y la del hombre en su trabajo» y cuyo código ético se rige por la ambición y el trabajo, siendo la ambición un camino, no un destino. 


¡Ahora os toca a vosotros!

Dejad vuestras impresiones de la novela. Comentad como veis el relato y que os ha parecido la relación que entablan entre los cuatro protagonistas y entre los matrimonios entre sí.

Atención: la presentación de la siguiente novela será este jueves, 5 de mayo. Por favor, los que tengáis un ejemplar en casa de «En lugar seguro» devolvedlo a lo largo de esta semana porque pertenece al fondo bibliográfico de la Biblioteca de Galicia, en Santiago de Compostela.

Muchas gracias,

¡Benvid@s a Primaletras 2022!

18 Mar

Desde las Bibliotecas Municipales de A Coruña os invitamos al Festival literario y cultural que tendrá lugar desde el día 21 de marzo hasta el 21 de mayo en nuestra ciudad, con especial atención al Día del Libro, el 23 de abril.

Van a acompañarnos una generación Premium de invitados e invitadas de todos los géneros literarios: poesía, teatro, cómic, narrativa, ensayo, etc., Y con ellos, también nos acompañará la música y la fiesta, ya que no pueden faltar en una celebración como esta.

Aquí os dejo el calendario de estos encuentros, para estar al tanto de lo que nos trae este primer Primaletras a la ciudad, que os servirá como guía para poder disfrutar de esta primavera literaria de principio a fin.

Este lunes, 21 de marzo, coincidiendo con el DIA DA POESÍA, tenemos la presentación del Festival con un RECITAL POÉTICO a cargo de las laureadas poetas coruñesas: Yolanda Castaño, Estibaliz Espinosa, Emma Couceiro, Lucía Aldao y María Lado que cerrarán el acto.

Este acto será conducido por la poeta Dores Tembrás.

Dores Tembrás

Poeta y editora gallega nacida en Bergondiño (Bergondo) en 1979. Es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de A Coruña. Se doctoró en 2008 con la tesis «Arquitectura de un desencuentro» sobre Alejandra Pizarnik después de varias estancias en Suecia, Madrid y Buenos Aires. Desde entonces no ha dejado la investigación sobre la literatura hispanoamericana, centrándose en la figura de esa poeta, impartiendo seminarios y participando en numerosos  congresos y revistas especializadas.

En 2009 publica su primer poemario, «O pouso do fume«. Ha colaborado en revistas como Serta, Revista das Letras con la serie Esqioagrafías, Dorna co micropoemario IPIVM e Caravansari co micropoemario Silabario.

En 2013 obtuvo el Premio de poesía Concello de Carral con la obra «Cronoloxia da urxencia«. Su obra aparece recogida en diversas antologías y obras colectivas. Mantiene la web: http://www.dorestembras.com

Yolanda Castaño

Poeta y crítica literaria española en lengua gallega, nació en Santiago de Compostela en 1977. Desde 1990 vive en A Coruña donde estudió Bachillerato y Filología Hispánica por la Universidad de A Coruña.

Se dio a conocer en el mundo de las letras en los años 90 con poemas sueltos y pequeños poemarios por los que recibió diversos premios. Participó en el II Certamén Xuventude en 1994 y un año después, publicó su primer poemario «Elevar as pálpebras». En 1998 se editaban sus siguientes poemarios «Delicia» y «Vivimos no ciclo das Erofanías«. Es esa época, Yolanda Castaño comienza a desarrollar una doble labor: escribir y publicar inicialmente en gallego para, después, traducirse a sí misma a la lengua castellana. Por ello, la mayoría de sus poemarios se encuentran en ambas lenguas.

Desde su doble faceta de poetisa y crítica literaria ha colaborado en diversas publicaciones como Festa da palabra silenciadaDornaA xanelaClave OriónLa Flama en el EspejoQuimeraO Correo Galego (El Correo Gallego), A Nosa TerraElipseEnclave o El Mundo.

Ha participado, entre otros, en varios volúmenes colectivos como «Daquelas que cantan», «Rosalía na palabra de once poetas galegas» (Fundación Rosalía de Castro, 1997), «Mulher a facer vento» (1998), «Alguien agarda que volva allí» (1998) o «Generación Tuteo» (2009).

Dirigió y presentó el programa cultural «Mercuria» y colaboró en el programa diario Cifras e Letras de TVG.

Estibaliz Espinosa

Es una escritora española y cantante lírica gallega. Nació en A Coruña en 1974. Es licenciada en Sociología y en Filología Hispánica.

Como poeta se dio a conocer con Mecánica Zeleste (1999). Posteriormente obtuvo el Premio Esquío con Pan (libro de ler e desler) (2000). Sigue ese reto en –orama (Col. Tambo, 2002), cuyo título es un juego de palabras con el de su obra anterior. En este conjunto de textos hay referencias al cine, al juego humano y al espacio exterior.

Muestra influencias muy variadas, desde científicas hasta provenientes de las artes plásticas, de los cuentos de hadas, del dibujo, de la música, de la matemática o de la astronomía. Una sección de -orama recibió el Premio Díaz Xácome de Novos Creadores en 2001. 

Número e (Premio Espiral Maior 2001) cierra ese primer ciclo, con textos que aluden a los números, a la pérdida de la identidad y a la cibernética.

Emma Couceiro

Es una poeta española en lengua gallega. Nació en Cospeito (Lugo) en 1977. Es licenciada en Filología hispánica por la Universidad de La Coruña, tiene publicado los poemarios Humidosas (V Premio Espiral Maior de Poesía, Espiral Maior, 1997), As entrañas horas (X Premio Eusebio Lorenzo Baleirón, Ediciós do Castro, 1998) e (Cito) (Xerais, 2003). Colaboró como poeta en revistas como A Xanela, Dorna, Xistral ou Zurgai y en los volúmenes colectivos Mulher a fazer ventoPalabras no ar ou Novas voces da poesía galega y Recital, entre otros.

Su poética se caracteriza por una indagación cotidiana en el yo lírico, muchas veces articulada a través de la técnica del desdoblamiento As entrañas horas, por el uso de símbolos y repeticiones (Humidosas), y por el empleo de una sintaxis rota y ambientación íntima que nos remite muchas veces al territorio del hogar (marcado en menino) y al marco de la infancia. Es considerada por la crítica gallega como una de las voces más interesantes de la llamada «Generación de los 90».

Lucía Aldao

Es una poeta y artista gallega. Nació en A Coruña en 1982. Comenzó a iniciarse en la poesía durante su adolescencia, su éxito la llevó a ampliar sus actividades, llevando una carrera paralela como cantante y guitarrista mutante, escritora y animadora cultural.

Obtuvo el segundo premio de poesía Gzcrea, recogido en el volumen colectivo: «Isto é un poema e hai xente detrás» (Espiral Maior 2007).

Con el «Proyecto musical AlDDao», formado con el DJ Diego Delgado, comenzó con la grabación de una versión de «She’s Lost Control», de Joy Division y está en el período de preparación de un álbum. Adora recitar, junto a María Lado, y es asidua de las celebraciones-performances de Maribolheras precárias

María Lado

La escritora María Lado nació en 1979 en la parroquia de Brens, la cual forma parte del concejo de Cee, en la provincia de A Coruña. A pesar de que es conocida sobre todo como poeta, ha escrito en otros géneros literarios, como la narrativa.

Finalizados sus estudios secundarios, se matriculó en la Universidad para cursar la carrera de Filología Gallega, en la cual se licenció. También estudió Producción Audiovisual. Su carrera literaria empezó en el año 1996, cuando se creó en Galicia el llamado Batallón Literario da Costa da Morte, un grupo formado por escritores gallegos. La futura escritora se integró en dicho grupo, y fue dentro de él donde escribió sus primeros versos, publicados en antologías junto a obras de otros de sus compañeros.

En el año 1997 publica su primera obra poética en solitario, “A primera visión”. En los años posteriores, 1998 y 1999, se publican dos obras suyas en otras tantas antologías, y en el año 2000 vuelve a publicar un libro en solitario. Esta vez se trata de “Casa atlántica, casa cabaret”, a la cual le sigue, dos años más tarde, “Negra sombra. Intervención poética contra a marea negra”.

Entre el resto de bibliografía poética podemos citar otras obras como “Das sonorosas cordas”, “Genoveva”, “Para chegar a Palmira”, “Dez x dez” o “Nove”.

Ha colaborado escribiendo en diversas revistas, tanto gallegas como en castellano, e incluso en algunas de fuera de nuestras fronteras, como la revista portuguesa “Comentário”. Además, ha sido también autora de diversos guiones destinados a la radio.


Os esperamos este lunes, 21 de marzo, a las 20 horas en el AUDITORIO de la BIBLIOTECA ÁGORA. 

Ya se ha ido, ya está muerto

28 Feb

«Me muero […] vive tú; […] reserva con dolor tu aliento para contar mi historia»

«Hamnet» relata la muerte de uno de los hijos de William Shakespeare y Anna Hathaway, en el libro llamada Agnes. Como señala Marta Sanz en Babelia, “Lo maravilloso y muy meritorio de Hamnet es que Maggie O’Farrell vivifica a Shakespeare, el gran “monstruo de la naturaleza” del canon universal —siempre desde una perspectiva anglosajona—, colocando en primer plano la domesticidad y utilizando como foco narrativo prioritario la figura de su esposa, aquí llamada Agnes”.

Maggie O’Farrell no se ha centrado en la figura masculina del escritor, sino que ha querido poner en primer plano a su mujer, Agnes. Shakespeare aparece desdibujado, en segundo o tercer plano. Nunca se refiere a él por el nombre real, siempre por el preceptor de latín, el hijo, el hermano, el padre o el marido

La obra está dividida en dos partes, la primera nos presenta al niño Hamnet cuando intenta buscar desesperado ayuda para su hermana gemela, Judith, que se encuentra gravemente enferma. Se ha contagiado con la peste a través del efecto mariposa de una pulga en Egipto.

A través de este acontecimiento vamos adentrándonos en la vida familiar y en el ambiente social y cotidiano del pueblo de Stratford. Con episodios intercalados del presente con el pasado vamos conociendo la fuerte y excéntrica personalidad de Agnes. Lo unida que estaba a su madre y lo libre que se sentía con ella. Su fuerte conexión con la naturaleza. Su cambio de vida cuando su padre se volvió a casar y su nueva madre no la quería, le tenía envidia y la trataba como una hija de segunda.

Agnes era una mujer inteligente, analfabeta, empática y silvestre. No participaba de los convencionalismos sociales de la época. Se enamoró del preceptor de latín de sus hermanos (ya que las mujeres en esa época no iban al colegio), más joven que ella y de una familia venida a menos con mala fama en el pueblo. Pero eso no la iba a detener. Se quedó embarazada a propósito para forzar un matrimonio rápido. Y lo consiguió. Su suegro  hizo un trato ventajoso con su hermano por el que percibía una buena dote en el momento de casarse. A cambio vivirían en la casa contigua y su marido seguiría trabajando con su padre en el negocio de los guantes.

Tanto Agnes como su marido hubieran preferido haberse ido lejos de sus familias pero aceptaron la nueva situación y se quedaron. Su suegro era una persona mezquina, violenta y tenía sometida a toda la familia. Su marido era una persona sensible, débil de carácter que se sentía atormentado en esa situación. Agnes lo sabía y cuando vio que su marido no podía más con esa situación lo arregló todo para que se fuera a Londres a trabajar y a buscar negocio. Ella se había vuelto a quedar embarazada y la idea es irse a Londres cuando él tuviera dinero para comprar una viviendo donde pudieran vivir todos.

Pasan los años y esto no se produce. Ella se queda por su hija Judith. En su segundo embarazo tuvo gemelos y la niña siempre estuvo débil de salud y pensaba que era mejor que estuviera en el campo.

La primera parte termina con la muerte trágica de Hamnet que también se había contagiado de la peste. Contra todo pronóstico, su hermana se salva y él no.

En la segunda parte vivimos el dolor de una familia ante la pérdida de un hijo, un hermano y un nieto. La vida sigue pero cada uno vive el dolor de una manera. Pero quizá el dolor más intenso en el dolor por la pérdida de un hijo, así lo expresa Agnes refiriéndose a la fragilidad que nos rodea y de la que no somos conscientes, “La crueldad y la devastación nos aguardan a la vuelta de cualquier esquina, dentro de un arcón, detrás de una puerta: saltan sobre una en cualquier momento como un ladrón o un bandido. La cuestión es no bajar nunca la guardia. No creer nunca que se está a salvo. No dar nunca por hecho que el corazón de tus hijos late, que tus hijos beben leche, que respiran, que andan y hablan, sonríen, discuten y juegan. No olvidar ni un momento que pueden desaparecer, que te los pueden robar en un abrir y cerrar de ojos, que se los pueden llevar como leves vilanos”.

Pero incluso la pérdida de un hijo puede ser llevadera, al lado de otro dolor punzante como es el dolor de una hija por la muerte de su hermano.  Judith, la hermana gemela de Hamnet, le pregunta a su madre si Hamnet no va a volver nunca y “Agnes descubre que puede soportarlo todo menos el dolor de su hija. Puede soportar la separación, la enfermedad, los golpes, los partos, las privaciones, el hambre, la injusticia, la reclusión, pero esto no: su hija mirando a su gemelo muerto. Su hija llorando por la pérdida de su hermano. Su hija desgarrada por la pena”.

La situación de Agnes es angustiosa, vive separada de sus hermanos, de su marido, soportando la muerte de su hijo y lidiando con una madrastra infame a la que no soporta. La soledad ante la muerte de Hamnet con su marido en un Londres al que no ha viajado, con la duda de si él tendrá amantes o de si estará si quiera afectado por su muerte, es una preocupación constante en Agnes.

Solo cuando su madrastra, llena de envidia, la visita para decirle que su marido va a dirigir una obra titulada “Hamnet”, Agnes decide ir a Londres a ver qué pasa. La representación le parece insulsa, vacía, un insulto a la memoria de su hijo. Está a punto de marcharse sin decirle nada para luego escribirle que no quiere verlo nunca más cuando se da cuenta del giro de la obra. Hamnet es el hijo que muere y Hamlet es el príncipe de Dinamarca que vive. Solo en ese momento Agnes comprende a su marido y se da cuenta de “ha hecho lo que habría deseado hacer cualquier padre, sufrir él para que no sufriera su hijo, ponerse en su lugar, ofrecerse a sí mismo a cambio para que el niño pudiera vivir”.

«Hamnet» aborda muchos temas: el azar y el destino, la omnipresencia y asiduidad de la muerte en la vida, la validez de las premoniciones y la imposible empresa de saber quién va a morir primero, el límite que separa brujas y médicas, y sobre todo, el amor incondicional de una madre, la conexión entre hermanos gemelos, la superación del matrimonio tras la pérdida de un hijo, la compresión y generosidad… 

O’Farrell es una magnífica escritora, para muchos críticos fue la mejor novela del 2021. Todo está perfectamente narrado. Las frases fluyen entre las escenas con fuerte carga emocional y la lectura es ágil y creativa. Al final, da igual si lo que está contando O`Farrell se corresponde con la realidad o es producto de su imaginación, la ficción y la realidad se desdibujan y la ternura, el dolor, la crudeza y la pérdida se convierten en los protagonistas. 


¡¡Ahora os toca a vosotros!!

¿Qué os ha parecido el relato? ¿Habéis empatizado con la novela?

¿Cómo veis el personaje de Agnes? ¿y el papel de su marido?

Que personaje habéis entendido mejor? ¿y cual habéis detestado?

Espero vuestros comentarios,

Shakespeare en su contexto histórico

9 Feb

Dibujo de William Shakespeare. Foto: Dreamstime

William Shakespeare escribió “Hamlet” un tiempo después de que falleciera su hijo pequeño, que se llamaba Hamnet. De hecho, la novela se abre directamente dejando bien clara su referencia histórica con el siguiente texto: “En la década de 1580, una pareja que vivía en Henley Street (Stratford) tuvo tres hijos: Susanna y Hamnet y Judith, que eran gemelos. Hamnet, el niño, murió en 1596 a los once años. Cuatro años más tarde su padre escribió una obra de teatro titulada “Hamlet““.

La siguiente página, justo después de una cita directa de “Hamlet“, sigue matizando la referencia histórica: “Hamnet y Hamlet son en realidad dos formas perfectamente intercambiables de un mismo nombre, según consta en los anales de Stratford de finales del siglo XVI y principios del XVII“. Y la importancia de poner sobre la mesa este matiz en la nomenclatura de Hamnet / Hamlet resulta especialmente reveladora si tenemos en cuenta que el nombre William y el apellido Shakespeare no salen ni una única vez en toda la novela de O’Farrell.

Agnes se nos presenta como una mujer que tiene amplios conocimientos de plantas medicinales y que es una solicitada curandera en Stratford, donde la vida diaria de las mujeres en la época isabelina es narrada con gran detalle. Mientras tanto, Shakespeare nunca es mencionado por su nombre, sino como ‘el esposo’ o ‘el padre’, y su mundo del teatro en Londres queda prácticamente fuera de la página.

Contexto histórico

Enrique VIII

El siglo XVI en Inglaterra da comienzo a la edad moderna, un período histórico cuyo inicio se sitúa más o menos en la caída del Imperio Bizantino y en el descubrimiento de América por Cristóbal Colón en 1492. Fue una época marcada por importantes cambios a nivel político, económico y religioso. A nivel cultural la edad de oro Isabelina dio como fruto escritores de la talla de William Shakespeare.

Enrique VIII (1509-1547) fue responsable de la ruptura con la iglesia católica de Roma y el establecimiento de la monarquía como máxima autoridad de la iglesia de Inglaterra. Se encargó además de sentar las bases de la iglesia protestante anglicana y consiguió la adhesión de Gales al reino de Inglaterra. A partir de la ruptura con la Iglesia Católica de Roma en 1534, comenzó a gestarse la iglesia anglicana. Tras la reforma protestante de Martín Lutero surgida en Alemania, Inglaterra se sumó al movimiento. No obstante, Enrique VIII era católico devoto en la práctica y así se mantuvo durante todo su reinado, de modo que los reformadores protestantes no pudieron realizar ningún cambio en las doctrinas de la Iglesia de Inglaterra bajo su mandato.

Tras la muerte de Enrique VIII en 1547, su heredero Eduardo VI ascendió al trono a la temprana edad de 10 años. Fue oficialmente el primer monarca protestante de Inglaterra. Su reinado duró unos 6 años y continuó con el mandato protestante que inició su padre. Eduardo VI, a diferencia de su padre, sí fue protestante en la práctica y durante su gobierno se realizaron cambios importantes en las doctrinas de la iglesia, aunque más adelante se revocarían por su sucesora María I.

Tras su muerte, su sucesora en línea era su hermanastra, María I, quien trajo consigo turbulentos cambios. Intentó anular la reforma anglicana implantada por su padre y que su hermano amplió. Implantó nuevamente la Iglesia Católica y promovió la persecución de protestantes. Ordenó múltiples ejecuciones, lo cual le hizo ganarse el apodo de “La sanguinaria”. Se casó con Felipe II de España, convirtiéndose en reina consorte del reino de España cuando su marido ascendió al trono dos años más tarde. Selló así la alianza católica con España y el matrimonio fue recibido con una fuerte revuelta popular en Inglaterra organizada por el poeta Thomas Wyatt.

Isabel I de Inglaterra

La reina falleció sin hijos, por lo que la siguiente en la línea sucesoria era su hermanastra Elizabeth Tudor. Muchos deseaban ver a Elizabeth como reina y otros no tanto, pues para mediados del siglo XVI Inglaterra estaba dividida en católicos y protestantes.

Elizabeth I, hija de Ana Bolena y Enrique VIII, quedó huérfana de madre a los tres años y fue declarada hija ilegitima. Se le retiró el título de princesa que recuperó con la ayuda de la última esposa de su padre, Catherine Parr. fue coronada en noviembre de 1558 en la Abadía de Westminster a la edad de 25 años y fue reina hasta su muerte en 1603. Se trata de uno de los reinados más largos de la historia del país.

La iglesia anglicana de Inglaterra se verá reforzada y consolidada por ella.  Reinstauró el protestantismo en el país, rompió con el Papa de Roma, pero sin perseguir ni condenar el catolicismo. 

Gobernó el país sola y no quiso compartir el poder con ningún esposo. Fue la última monarca de la dinastía Tudor porque no tuvo descendencia. Fue reina de Inglaterra, Gales e Irlanda. Demostró tener dotes para gobernar Inglaterra desde el principio a pesar de la presión que siempre tuvo para que se casara y diera un heredero al trono. Pronto empezó a ser conocida como la Reina Virgen y se generó un gran culto alrededor de su figura a medida que iba envejeciendo soltera. Ella misma afirmaba que estaba casada con su reino, Inglaterra, y que sus súbditos eran sus hijos. 

En pleno auge del Renacimiento, el reinado de Isabel I de Inglaterra se conoce como el período Isabelino. En Inglaterra fue una época de gran esplendor cultural, con figuras como William Shakespeare y Christopher Marlowe en la literatura inglesa.

La exaltación patriótica cobró suma importancia. La alegoría de Britannia, que es la caracterización de la isla de Gran Bretaña en una figura humana, fue utilizada por primera vez en 1572 y poco a poco empezó a cobrar importancia.

Durante el siglo XVI recibieron un gran impulso las actividades artesanales y manufacturas. De este modo se sentaron las bases para una industria nacional del vidrio, la cerámica, la seda y se incrementaron las exportaciones de las manufacturas de lana.

También se reforzó la flota militar y mercantil del país gracias a la labor de corsarios como el conocido Sir Francis Drake. Se podría decir que Isabel I sentó las bases de la expansión del Imperio Inglés durante su reinado. Apoyó cualquier acción que dañara la hegemonía del reino de España. Era su gran enemigo, pues el imperio Español dominaba Europa por aquel entonces y estaba en su máximo apogeo. Estas acciones iban desde autorizar a los corsarios ingleses a atacar barcos españoles que volvían del nuevo mundo cargados de riquezas, hasta apoyar revueltas y levantamientos en los Países Bajos y Portugal contra la ocupación española.

Batalla de la Armada Invencible

Finalmente, la tensión con España desembocó en la famosa batalla de la Armada Invencible en aguas del canal de la Mancha en 1588. Es muy popular el discurso de la reina Isabel I en Tilbury, el cual iba dirigido a las tropas inglesas que aguardaban la llegada de la flota Española. España tuvo que retirarse debido al gran número de embarcaciones perdidas. La guerra acabó arruinando económicamente a ambos países, sobre todo por la contra-armada que Inglaterra envió para atacar España al año siguiente. Finalmente, ambos reinos firmaron un tratado de paz tras la muerte de Isabel I, ya bajo el reinado de su sucesor al trono Jacobo I.

El fin de su reinado coincidió con el lento comienzo de la decadencia del imperio Español y el inicio del posicionamiento de Inglaterra como primera potencia mundial, sobre todo por su reafirmación naval y el control de las colonias en América del Norte.

El ascenso al trono del rey Jacobo I supuso el inicio del proceso de unificación de los reinos de Inglaterra, Irlanda y Escocia, conocido con el nombre de Unión de las coronas o Union of the crowns en inglés

¡¡Espero que disfrutéis con la novela!!

Nuestra próxima lectura: «Hamnet» de Maggie O’Farrell

4 Feb

Vamos a leer la novela «Hamnet» de la escritora británica de Irlanda del Norte Maggie O’Farrell por la que ha recibido el prestigioso Women’s Prize for Fictionen el 2020. Editada por Libros del Asteroide en 2021 y traducida por Concha Cardeñoso.

La novela

Año 1596, Stratford-upon-Avon, Inglaterra. La vida de Agnes transcurre plácidamente junto a su marido y sus tres hijos. Ella cultiva plantas medicinales mientras William trabaja en Londres. El destino, sin embargo, les reservará un duro golpe cuando su hijo Hamnet, de once años, muera repentinamente tras contraer la peste. A raíz de esta tragedia, su padre creará uno de los grandes personajes de la literatura universal, de nombre casi idéntico al de su hijo. Pero este libro no habla de famosos sucesos sino de algo íntimo y olvidado: la vida de esta familia, y especialmente la de la mujer que la sostenía y que tuvo que cargar con una insoportable pérdida.

En su nueva novela, de enorme éxito, Maggie O’Farrell transita entre la ficción y la realidad histórica para acercarnos al pasado desde otro punto de vista y reivindicar una de esas inolvidables figuras que, como Agnes, pueblan los márgenes de la historia. O’Farrell nos transporta minuciosamente a la cotidianidad de la campiña inglesa a finales del siglo XVI y ahonda en las pequeñas grandes cuestiones de una existencia común y corriente: la maternidad, el matrimonio, el dolor y la pérdida.

La autora

Maggie O’Farrell nació en Coleraine (Irlanda del Norte) en 1972. Es periodista y escritora. Creció en Gales, Escocia, y a los ocho años sufrió una encefalitis que le hizo perder un año escolar. Esta experiencia se vio reflejada en varias de sus novelas. Estudió Literatura Inglesa en el Murray Edwards College. O’Farrell ha trabajado como periodista en Hong Kong y también como redactora literaria en The Independent. Por otra parte, impartió clases de Escritura Creativa en la Universidad de Warwick y en el Goldsmith’s College.

Ha publicado las novelas «After You’d Gone» (2000), «My Lover’s Lover» (2002), «The Distance Betwen Us» (2004) ganadora del Premio Somerset Maugham, y la «Gran desaparición de Esme Lennox» (2007).

Por el hecho de ser irlandesa sufrió muchas burlas y vejaciones en Inglaterra, tema que trataría en sus obras a partir del 2013, como es el caso de «Instrucciones para una ola de calor». Entre sus libros traducidos al castellano también se pueden encontrar «La primera mano que sostuvo la mía» (2010,) ganadora del Premio Costa de Novela, «Tiene que ser aquí» (2016).


Calendario de lecturas:

  • Presentación de la novela: 4 de febrero de 2022
  • Contexto histórico: 9 de febrero de 2022.
  • Comentarios de la novela: 28 de febrero de 2022.

Ya tenéis disponible un ejemplar de la novela en la Biblioteca Fórum y en la Biblioteca Durán Loriga.

Nos leemos,

Esta es mi sangre

31 Ene

Argumento

La novela trata sobre un padre viudo que intenta sacar adelante a sus dos hijos en un pueblo industrial de la región francesa de Lorena. A pesar de las dificultades , han logrado mantenerse unidos y salir adelante. Fus, el hijo mayor, y Gillou. Fus se llama así desde los tres años por el Fútbol, deporte al que juega desde pequeño. El deporte es una afición que une a Fus con su padre. Van juntos al estadio y su padre siempre va a ver los partidos en los que juega su hijo.

Es una relación idílica hasta que Fus llega a la adolescencia. En ese momento, Fus se empieza a juntar con personas del Frente Nacional (extrema derecha) y su padre no lo puedo entender.  Él siempre ha sido un sindicalista de izquierdas y ha intentando inculcar estas ideas a sus hijos desde pequeños. Ahora no entiende el cambio de su hijo y como es capaz de juntarse con personas tan radicalizadas en el discurso del odio.

A medida que pasa el tiempo, Fus se vuelve distante y callado con su padre. Sus acciones son cuestionadas, se siente incomprendido y poco a poco dejan de hablarse. El único momento familiar que pasan juntos es cuando está presente Gillou.

Un día llega a casa y ve a su hijo mal herido y sangrando en el salón. Lo lleva al hospital donde queda ingresado en la UCI y cuando sale, tiene secuelas físicas y neuronales. Fue un acto de una pandilla que a él y su novia los identificaron como ultras de derecha. Al recuperarse, busca a quién le dio la paliza y lo ataca en un acto de «ajuste de cuentas». Pero esta violencia tiene como resultado la muerte del chico que le había pegado.

A continuación, Fus es apresado por la policía, juzgado y condenado. Su padre se da cuenta de que sigue queriendo a su hijo a pesar de lo que ha ocurrido y, poco a poco, consigue ir cambiando de actitud, aunque todavía con muchos prejuicios. Con el paso del tiempo, Fus toma una drástica decisión para liberar a su familia del pesar y la vergüenza por su situación.

Comentario

En esta novela corta, nos trasladamos a la Francia reciente, la de Macron y Le Pen. Novela escrita en primera persona. Es el padre el que cuenta la historia. La cuenta desde su punto de vista. Esta voz añade subjetividad a la historia. El lector se mete en la piel del padre, que va descubriendo cosas y las aprende con posterioridad. 

El padre ama a su hijo pero eso no evita que no lo entienda y no acepte su situación. El libro habla principalmente de la decepción.  De la decepción que siente un padre cuando se da cuenta de que su hijo no es como él creía. Pero aún así, ¿puede seguir amándolo? y ¿Qué pasa cuando los hijos decepcionan a los padres?

En este caso, el autor nos presenta una situación dramática, el hijo acaba matando a otra persona con ideas políticas contrarias en un episodio de venganza que se le fue de las manos. Es juzgado y condenado. El padre no asume esta situación y no es capaz de ayudar a su hijo en el juicio. Siente que se merece la condena y en vez de actuar como un padre, actúa como un ciudadano más ante un hecho atroz.

Uno de los temas principales de la novela es lo frágil que puede llegar a ser el amor, el hecho de si un padre puede perdonarlo todo o no. El padre tiene la sensación inmediata de que todo se había acabado porque el hijo había hecho algo inaceptable. A medida que avanza la historia, esa sensación empeora. El autor nos quiere mostrar como el realidad el padre se equivocaba ya que todos podemos estar metidos en una idea falsa de que las cosas han terminado cuando no es así; hacen falta muchas otras cosas para que una situación se vuelva algo irreparable.

El personaje de Gilllou es interesante, es el hermano pequeño. Quiere a Fus y a su padre e intenta mediar en esa situación lo mejor que puede. Nunca fue el hijo preferido, lo sabía y siempre lo asumió bien. No juzga a su hermano, ni a su padre, ni la situación. Es su familia y como tal se comporta. Es el único personaje que avanza, se va a estudiar a Paris, se casa y está esperando un hijo.

La región de Lorena es también importante en la novela. Ahí lleva viviendo el autor desde hace 20 años. Quería reflejar la desolación de una región pero que también tiene una cierta prosperidad. Se instalan industrias que no funcionan y tienen que seguir a otra cosa. Es una región que en palabras del autor «atraviesa distintas corrientes de optimismo y pesimismo. Es una región muy interesante, compleja, tiene un montón de sentimientos que están en contra, los personajes tienen sentimientos contradictorios… Quería escribir el relato en este paisaje».

Esta novela nos muestra que no todo es blanco o negro. Es difícil ponerse en esa situación. A través de los ojos del padre, no solo conocemos su punto de vista, sino parte del de algún amigo y del hijo menor, que siempre ha idolatrado a su hermano. Porque los actos de uno siempre tienen consecuencias en la vida de su entorno, sobre todo si son actos horribles. Nadie sale indemne de una espiral  de violencia.

«Lo que falta de noche» es una historia de relaciones familiares que nos sirve para concretar las consecuencias del contexto político actual donde los extremos y el odio están alcanzando cotas preocupantes.

Laurent Petitmangin nos lanza preguntas incómodas a través de sus protagonistas y, desgraciadamente, no nos ofrece respuestas porque no las hay. Eso sí, nos hace reflexionar, que es lo que importa.


¡¡Ahora os toca a vosotros!!

¿Qué os ha parecido la novela?

¿Qué pensáis del punto de vista del padre?

¿Es posible el perdón?

Espero vuestros comentarios. Nos leemos,