Más vale equivocarse en la esperanza que acertar en la desesperación

12 Dic

Two religions. Foto en flickr de Dmytro Zagrebelnyy. Algunos derechos reservados.

Llegamos al octavo día de la estancia de Adam en el país levantino. Es viernes, 27 de abril. Estamos en el ecuador de la novela y los hechos continúan transcurriendo más o menos con la misma dinámica. Encuentros con los amigos, cartas que se van cruzando, conversaciones muy interesantes sobre los más diversos temas… La reunión se va fraguando y finalmente se adelanta para la semana siguiente. Van a estar casi todos: Adam, Semi, Tania, Albert, Naím, Ramez, Ramzi o fray Basile, Nidal, el hermano de Bilal, y algunas de sus mujeres.

Hay muchas conversaciones sobre la religión en esta parte porque además están representadas casi todas: Ramez y su mujer, Dunia, son musulmanes, Nidal se ha convertido en un islamista, fray Basile es católico, Naím es judío y los demás, aunque son cristianos, se muestran escépticos o alejados de la religión. No hay que olvidar que cuando ellos eran jóvenes, todas las religiones convivían en paz. Algo, que, en la actualidad, se ha perdido ya que se han extremado y enfrentado las posturas y la religión se ha convertido en algo omnipresente en los países árabes. De eso mismo habla Dunia cuando afirma: lo que me exaspera es este sistema de ahora de meter la religión en todas partes y de usarla para justificarlo todo […] Cada vez hay más personas para quienes la religión sustituye a la ética […] Algún día se cansará nuestra gente de una religión tan cargante y prescindirá de todo, de lo mejor y de lo peor.

Naím, por carta, le habla a Adam de una larga conversación que mantuvo con su padre sobre la situación de los judíos, especialmente en el mundo árabe: pronto no quedará ninguna comunidad judía en el mundo árabe […] ¿Hubo un solo momento en la historia del mundo árabe en que nos tratase alguien como a ciudadanos de pleno derecho? […] Si, recién concluidos los horrores nazis, no hubiera surgido este conflicto en torno a Palestina ¿no habría mejorado la suerte de los judíos en las sociedades árabes en vez de irse deteriorando? […] Nuestra suerte está echada desde mucho antes de que nacieras, e incluso desde mucho antes de que naciera yo […] El camino por el que han tirado los israelíes no me convence, pero no tengo alternativa que proponerles. Así que me voy lejos, me callo y rezo. Y Naím concluye: Estamos en la era de la mala fe y de los campos atrincherados. Bien seas judío, bien seas árabe, sólo puedes elegir ya entre odiar al otro u odiarte a ti mismo. Y, si tienes la desdicha de haber nacido como yo, árabe y judío al tiempo, entonces ya ni existes.

Igualmente Adam afirma que es ese conflicto el que impide a Occidente y al islam reconciliarse, es el que hace retroceder a la humanidad contemporánea hacia las crispaciones identitarias, hacia el fanatismo religioso […] es en primer término por ese conflicto por lo que la humanidad ha entrado en una fase de involución ética y no de progreso. Adam analiza el conflicto árabe-israelí, y el papel de occidente en él, abogando idealmente por el entendimiento, algo, que, por otro lado, ve casi imposible que pueda suceder.

En su encuentro con el integrista Nidal se vuelve a tocar el conflicto islam-occidente, pareciendo que ambos representaran a cada uno de esos mundos. Es un encuentro tenso y difícil lleno de reproches: lo que no quieres ver es que en Occidente todo cuanto proceda de nosotros se mira con hostilidad […] Desde hace siglos, existe una hostilidad sistemática hacia todo lo que procede de nosotros […] Desde su punto de vista, hagamos lo que hagamos, siempre lo hacemos mal. En esta conversación, Adam, el árabe cristiano que vive en Francia, se cuestiona en qué lado está él, llegando a la conclusión de que no pertenece a ninguno: para mí, esos dos universos rivales son a la vez “ellos” y “nosotros”. Nidal prosigue el ataque: la relación entre ellos y nosotros no es hoy en día igualitaria en absoluto. Hace cuatrocientos años que no invadimos países en Occidente; son siempre ellos los que nos invaden, los que nos imponen su ley, los que nos tienen sometidos, nos colonizan y nos humillan […] pero tú, historiador, y a quien preocupan la verdad y la objetividad, no te decantas ni por unos ni por otros. Adam le replica duramente preguntándole por qué no consiguieron impedir esa invasión y esa humillación: ¿Por qué somos incapaces de fabricar unas armas tan poderosas como las de Occidente? ¿Por qué ocurrió la revolución industrial en Europa y no aquí? ¿Por qué nos quedamos en el subdesarrollo, la vulnerabilidad y la dependencia? […] Al final no nos quedará más remedio que mirar de frente nuestra propia derrota, la gigantesca y clamorosa debacle histórica de esta civilización, de nuestra civilización […] Los vencidos siempre tienen tendencia a presentarse como víctimas inocentes pero tienen la culpa de que los hayan vencido.

Son muchas los temas que aquí se plantean, y sólo he esbozado algunos. ¿Qué opináis de estas diferentes posturas según sean judíos, cristianos, musulmanes, integristas u occidentalistas? Parece que todos les echan la culpa a los otros. La sensación que tengo al leer este libro es que Amin Maalouf plantea numerosos temas a través de las conversaciones que mantienen unos y otros pero que todas quedan abiertas, sin encontrar respuestas. Quizá es que no haya respuestas y es suficiente con plantearse las preguntas para que nos hagan pensar. Es un tema muy complejo y además a nosotros nos queda un poco lejos aunque nos interese. Pero el autor mantiene la esperanza, siempre ésta planea de fondo. Como afirma Adam: más vale equivocarse en la esperanza que acertar en la desesperación.

Para poner un poco de calma y paz interior a todo este conflictivo debate, esta cuarta parte termina con una visita de Adam a fray Basile, el antiguo ingeniero que se ha retirado a una comunidad religiosa en el campo. Visita que le sirve a Adam para, de nuevo la religión, plantearse cuál es su postura ante ésta: no soy adepto a ninguna religión y no siento necesidad de serlo, aunque no siente ninguna hostilidad hacia los símbolos de la fe. Tampoco se considera ateo. ¿Qué hay más allá? No lo sé. ¿Hay algo? No lo sé […] Me hallo entre la creencia y la incredulidad igual que me hallo entre mis dos patrias: tengo presente una, tengo presente otra, sin pertenecer a ninguna de las dos. Adam pasa una jornada con los monjes sintiéndose a gusto, la atmósfera que se respira es de paz y concordia. Es una comunidad católica, minoría en ese país: a quién pertenece a una minoría le apetece callar su diferencia y no sacarla a la luz o enarbolarla como un estandarte. Y fray Basile con sus palabras vuelve, de alguna manera, al tema que nos ocupa casi todo este post: Si todos los hombres son mortales, nosotros, los cristianos de Oriente, lo somos por partida doble. Una vez como individuos, y eso es decreto del Cielo; y otra en tanto en cuanto comunidades, en tanto en cuanto, como civilización, y en eso no pinta nada el Cielo, la culpa la tienen los hombres. Al autor le preocupa la pervivencia de los judíos, los católicos, los cristianos, todos minorías en esta parte del planeta, en un mundo fundamentalmente musulmán. Y no olvidemos que las guerras en el Líbano fueron mayoritariamente entre facciones cristianas y musulmanas.

Hay más temas y vicisitudes en esa parte que os las dejo a vosotros: la carta de Dolores; la evolución de la relación entre Semi y Adam, y la explicación que éste se da a sí mismo de por qué no quiere que se acabe mientras esté en su país; la historia de Semi y su familia; la visita a Tania y la incomodidad de Adam ante el cambio de su antigua amiga… Podéis comentar todo lo que queráis sobre ello y también sobre el tema política-religión que es en el que más me he extendido.

Plazos
Es el turno de vuestros comentarios. Espero que sean numerosos. Disponéis de una semana más o menos para ello. Mientras, continuaremos con la lectura de la cuarta y última parte a partir del capítulo Duodécimo día (pág. 413) hasta el final de la novela.

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14 comentarios to “Más vale equivocarse en la esperanza que acertar en la desesperación”

  1. jose vicente 13 de diciembre de 2014 a 14:16 #

    Hola amigos: teneis que perdonar, sobre todo tu Chus el retraso de mi comentario, no es que no me guste el libro, en realidad lo estoy leyendo dos veces, al ir un poco adelantado tengo que volver para repasar porque ya no me acuerdo de lo que ponía un poco más atrás lo cierto es que me parece super interesante como todas las de Amin Maalouf.
    En esta segunda parte me interesaría centrarme sobre todo en Bilal y Ramez, por lo que los considero víctimas de la radicalidad del mundo árabe, los dos se sienten derrotados los dos escogieron caminos diferentes uno Bilal las armas y la guerra donde perdió la vida,el otro un triunfador dentro del mundo capitalista pero se siente humillado por su identidad como árabe que a mi me parece algo así como el subconsciente colectivo de ese pueblo, sentirse derrotado por eso se radicaliza su identidad luchando contra el demonio de occidente.
    Por otro lado Ramez se siente ofendido por su amigo Ramzi, no puede entender que para una persona pueda ser mas importante la espiritualidad que este mundo materialista en el que vivimos.
    Sin defender ninguna postura, me parece que el materialismo,el capitalismo, el todo vale para ser rico el aparentar, el corromperse para lograrlo es el cancer de nuestro tiempo o uno de los puntos ciegos de nuestra era,
    Que pensaría Diogenes si levantara la cabeza.
    Un saludo.

  2. Kelly 14 de diciembre de 2014 a 15:43 #

    Hola a todos,
    Como dice Chus, continúa con la misma dinámica que anteriormente con los preparativos del encuentro, lo que le da pie para abrir todos los debates que enfrentan a los diferentes personajes, todos ellos muy interesantes y complejos.
    Me gusta mucho cómo con cada comunicación nos presenta una nueva faceta de los problemas de su pueblo, que por desgracia ahora mismo son también el problema del nuestro;aunque Chus lo ve lejano, yo creo por el contrario que lo tenemos encima, pues la gran cantidad de musulmanes que tenemos en Europa y en España,( por ejemplo en la provincia de Almería llegan ya a un 30%, y eso sólo los que esstán legalizados…)y el problema no es es la multiculturalidad que sería muy enriquecedor, el problema es que en su mayoría no se adaptan en absoluto a su nuevo país; como hemos hecho los pueblos emigrantes, como el gallego, toda la vida, sino que pretenden imponer sus normas y costumbres allá dónde van, especialmente en lo que concierne a sus mujeres, con lo cual la integración se vuelve imposible en la práctica,
    ¿ cómo mantener a sus mujeres y sus hijas sometidas,, sin salir, sin móvil, sin ir a la playa, sin conducir,sin internet etc, viviendo entre nosotros, trabajando en nuestras casas? Eso sí a trabajar las dejan salir y luego se quedan con lo que ganan…
    Por otra parte, como se ve en televisión cada vez que uno de esos fanáticos habla, no hace más que recordar que Al-Andalus es su objetivo primordial. y conviene no olvidar además que la cinta negra con la que ajustan la frente es en recuerdo de esa pérdida, así que de lejano…creo que poco. es un problema real y muy próximo.
    Creo en realidad que es como el “blind spot” del que habla en el libro, que nadie ve y de un momento a otro nos cae encima….
    Entiendo que el problema principal de la obra es el de la identidad, que puede ser también autobiográfico para el autor, las dificultades de aquellas personas que se han criado entre varias culturas, idiomas, creencias, etc, que en su momento no tenían ninguna importancia y ahora casi sin saber cómo la tienen toda, ellos que se educaron y crecieron todos juntos y ahora se ven en el problema de tener que elegir lo que son y lo que quieren ser, especialmente Adam que mantiene tantas dudas sobre quién es y lo que quiere.
    Quizás toda esta radicalización provenga del problema de Israel… no queda más remedio que ser” lobo o cordero” como dice el padre de Naím, cuando deciden que lo mejor es marcharse.
    Es verdad que con puntos de vista tan opuestos entre oriente y Occidente sobre la creación del Estado de Israel, es imposible acercar posturas, que es lo que sucede cada día en las mil y un acuerdos a que llegan y nunca pueden cumpliirse, y además que está afectando a todos las demás relaciones internacionales .
    Muy interesante el “síndrome de Atila”, que comenta,y quizás sea así en realidad, un punto importante para reflexionar” intentan ser ciudadanos y acaban convirtiéndose en invasores bárbaros”…
    Sorprendente el viaje a la inversa del amigo en el monasterio, al revés que todo el mundo que vamos de la inocencia al cinismo….y los que están allí, han ido a moralmente a mejor, eso sí, todos ellos después de algún drama y un vacío existenciall.
    Y la pregunta que surge al ver todo o que pasa a nuestro alrededor:
    !Señor, por qué nos has abandonado!
    y especialmente a los cristianos creyentes en Oriente Medio, que como recuerda fueron los primeros cristianos, mucho antes que el resto del mundo y además hablaban árabe, mucho antes de que existiera el Islam, o que parece todavía más injusto para ellos…
    El invitar al islamista a la reunión, creo que es necesario para la obra, pero temo que estropee la armoní y cordialidad de una reunión llena
    de gratos recuerdos, de nostalgia, de amor,….veremos si acierta en el riesgo…

  3. Kelly 14 de diciembre de 2014 a 15:50 #

    Aprovecho para invitaros a todos a visitar la “Feira da Arte Galega” que se celebra hasta el 5 de Enero en el Hotel Hesperia de Juan Flórez, y donde expongo algunas de mis obras.
    Allí encontraréis más de mil quinientas obras de artistas gallegos de todos los formatos, técnicas y precios, para disfrutar estas Navidades.
    Saludos

  4. Susana 15 de diciembre de 2014 a 15:46 #

    La novela me ha encantado desde su inicio, tanto por la manera en la que está escrita como por el planteamiento del reencuentro de aquellos grandes amigos de la infancia, al hilo de la muerte de uno de ellos, y cómo van sucediendose a pinceladas los sentimientos de quienes fueron separados por un conflicto que les estalló y les obligó a colocarse en la vida como protagonistas de su nuevo destino.
    La frase de la página 14 resume el sentimiento de todos y cada uno de ellos “Vuelvo a descubrir todas las noches por qué me alejé de la patria donde nací, pero también vuelvo a descubrir todas las mañanas por qué nunca me despegué de ella”… como ese nexo pseudo-maternal de quien separándose de sus padres no es capaz de cortar el cordón umbilical que le une a sus raíces.
    El autor hablando por boca de Adam, intenta posicionarse desde la comprensión al analizar cada uno de los caminos que eligen los que conformaron ese grupo bizantino, quienes emigraron y quienes no pudieron hacerlo como Semiramis, quienes dieron la vida por la lucha como Bilal, y quienes la salvaron por una causalidad “casual” como Nilal. Quien intentó acabar con todo, pero se vió inmerso en un secuestro surrealista que redimió su fatal destino y recibió a cambio el amor incondicional de sus captores. Los personajes de Ramzi y Ramez, definidos desde el propio juego de palabras de su nombre como cara y cruz de la misma moneda, que criados como hermanos son separados en vidas casi antagónicas con el paso del tiempo, el disfrute de Ramez, quien sorbe la vida impaciente y Ramzi, que ve en la contemplación la plenitud de la suya. Naím tan presente en el relato da la réplica a Adam en su posicionamiento ante el conflicto y su país…y ese final tan abierto con el desenlace de un accidente que deja postrado al narrador que era el artífice que posibilitaba el reencuentro que da inicio a la novela.
    El autor construye un puzzle de personajes que no deja de ser la propia telaraña en la que ese lugar que no se menciona esconde su riqueza étnica y religiosa, tan en contradicción. Todos y cada uno a su manera no olvidan y aman esa tierra que les parió y a quien deben lo que cada uno es hoy.

  5. fjbarral 15 de diciembre de 2014 a 15:50 #

    Hasta este momento (al menos hasta donde he leido) no se conocen las razones de Mourad para querer hablar con Adam. Todo apunta a un querer explicarse y poder en esos últimos momentos comprenderse. Por otra parte en los recuerdos de Adam, como son motivados por otras personas, no se refieren a él directamente, por lo que sabemos que es apreciado pero no los motivos. Además, la narración en tercera persona que al principio se podría suponer del mismo Adam, se ha ido distanciando quedando como un relato sobre hechos pasados alrededor de su diario, lo que apunta y nos suspende en la suposición de que algo malo va a ocurrir.
    Maalouf aprovecha la historia de cada uno de los amigos derperdigados para presentarnos aspectos y opiniones relativos a su tierra levantina y a la vida del emigrante. Y en muchas ocasiones lo hace si definirse, sin criticar las posturas, sin que todos sepan todo … Así, en el triángulo formado por Semi-Adam-Dolores, él no le cuenta todo a ninguna y se supone que ellas tampoco a él ni entre ellas. Porque ese conocimiento se considera innecesario e incluso contraproducente, y así nos enfrenta (más en el papel de historiador de Adam) a la historia como una serie de hechos ciertos frente a la interpretación que cada uno de los autores de esa historia hace o puede hacer de la misma. Y creo que un aspecto importante de la obra pasa por esta diferencia entre hechos ocurridos e interpretados, e incluso un tener en cuenta el momento en que ocurren, de conocimiento, emocional y otros aspectos que contribuyen a valorarlos o a adoptar una postura ante ellos.
    El hecho religioso es sin duda una tiranía en la que han caido muchos paises musulmanes, acuciados en algunos casos por la pobreza y la sensación de haber sido robados por Occidente tras múltiples ocupaciones, y por el despecho de sentirse despreciados, escondiéndose tras un reafirmamiento de su identidad de su diferencia a través de la religión. Ésto aunque sirva para comprenderlo no creo que lo justifique, pero a poco que se investige en la historia de estos pueblos (especialmente en Oriente Próximo) se puede comprobar que han vivido momentos de esplendor y libertades; sin ir más lejos el caso del Líbano, llámada la Suiza de Oriente Próximo hasta 1970 cuando la guerra civil destruyó su país y sus espectativas. Sin embargo creo que Maalouf va más allá de los aspectos políticos y les interesa las personas, y muestra la influencia que estos aspectos ha tenido en éstas y sus individuos, que ha tenido que ir adaptándose (perdiendo parte de su identidad personal) o retirandose (perdiendo parte de sus orígenes). Cuando empieza la novela Adam y Mourad están enfrentados y el grupo de amigos esparcido y practicametne si contacto entre ellos; y a lo largo del relato en el intento de volver a reunirse se descubren que han ido dándose la espalda y que sólo necesitan tener la suficiente ilusión para reencontrarse. En este camino se encuentran amigos, pero también peligros, por lo que habrá que comprobar si es posible esta reconciliación de todos.
    Quería aclarar que la similitud de los nombres de Ramez y Ramzi, va más alla de un simple parecido ya que en árabe las palabras no se suelen escribir las vocales quedarían como rmz los dos (o como ramz, en caso de considerar la “a” consonante), por lo que serían identicos salvo por el hecho de que al tratarse de nombres si se indicarían todas sus letras para evitar confusiones. Pero creo que en el texto juega con esta ambivalencia, ya que además de los nombres tienen vidas similares pero con ciertas diferencias que son al final los que los conducen a momentos diferentes. Así, para todos, somos iguales como humanos pero son los matices los que nos configuran como las personas concretas que somos: nosotros, las circunstancias y las formas de afrontarlas.
    PD.- Kelly, gracias por la invitación y espero que vaya bien la exposición.

  6. saevor 16 de diciembre de 2014 a 0:17 #

    A ver si consigo ponerme al día esta semana para comentar todo. Un saludo.

  7. jose vicente 16 de diciembre de 2014 a 13:32 #

    hola amigos. Después de leer con tranquilidad los comentarios que habeis puesto debo agradecer a Fjbarral su explicación sobre Ramez y Ramzi realmente para mi es muy esclarecedor su explicación de cuan parecidos queriá Maalouf que fueran estos personajes.
    Agradecerle a kelly la invitación,igual me paso, suerte.
    Un saludo

  8. fjbarral 16 de diciembre de 2014 a 13:34 #

    He encontrado el siguiente documental, en el que analiza el conflicto libanés con la perspectiva de afrontar la memoria como medio de recuperación de un futuro en el que las diferentes facciones se unan ya que la presencia palestina y las intervenciones exteriores: Israel, Siria … fueron determinantes porque ya encontraron un país dividido. Analiza las diferencias no tanto entre las sociedades (que no son tantas) como en la clase dirigente o de poder (que son mas extremas), y así esteblece que esos núcleos de poder religioso, político, de intereses al fin al cabo consiguen sectorizar a la población tanto durante la guerra como en la paz.

    En la primera conversación de Adam con Ramiz, éste resume de alguna manera su postura recordando que no basta con no matar o robar sino que no hay que actuar de forma que se apoye directa o indirectamente a los que lo hacen. Así, como ahora, creo no podemos limitarnos a nuestra actuación directa sino a los apoyos que ejercemos: excusando abusos amparandose en un bien mayor o producidos sectores afines, ignorar los abusos que puede haber detras de los bienes baratos que compramos (explotación infantil o laboral), los depósitos bancarios de la población como fuente de financiación de tráficos “lícidos” (?) de armas o materias primas, y no digamos ya de los ilícitos que puedan producirse (tráfico de personas, robo y venta de órganos …). Deberíamos pues ser consecuentes y trasladar nuestro buen hacer no sólo a nuestro entorno próximo sino hasta donde pueda llegar nuestra influencia aunque perdamos lo ganado injustamente para que no exista un aprovechamiento malsano de los demás y del medio ambiente.
    Me parece interesante la postura no victimista de Adam que incide en no quejarse de lo perdido sino en cuestionar cómo se ha dejado perder, por qué no se defendió. Sin embargo no creo que sea bueno una escalada sobre enfrentar a los demás con sus mismas armas, ya que es la postura que se nos presenta que adopta el gobierno judio y que se puede considerar que lo aleja al mismo tiempo de su identidad, siendo cada vez más verdugo y menos víctima.
    Otro aspecto interesante, en la conversación con Nidal, establece que lo exterior (aspecto, manifestaciones …) al ser visible es lícito ejercer por los demás el derecho a la opinión, y siento estar en desacuerdo ya que habría que valorar aquello que afecte a los demás en sus fundamentos y diferenciarlo de cuestiones más circunstanciales de aspecto o impresiones. Así, el pañuelo sobre la cabeza cuando es una decisión personal no debería ser opinable mientras que si se adopta como sometimiento debiera ser perseguido, pero no por la fuerza (lo que sería otro sometimiento) sino por el convencimiento de la defensa de derechos fundamentales y ejerciendo una actuación proporcionada.
    Como ya indiqué, leí este verano el libro del mismo autor “la cruzadas vistas por los árabes”, y en el mismo considera que éstos fueron vencidos por sus divisiones internas y no evolucionaran como civilización porque pese a que la justicia occidental era nefasta (por su falta de rigor) prevalecía porque una vez adoptada afectaba a todos, mientras que en el mundo árabe los privilegiados se hacían impunes, pese a contar con unos mecanismos más justos.
    No se puede obviar la actuación occidental que casi siempre ha estado más preocupada por aprovecharse o defenderse de los pueblos. Así puede verse como suspendieron los resultados de elecciones en Argelia o en Egipto, con la excusa (no sé si totalmente real) del avance del integrismo (pero en contra de la decisión democrática del pueblo) mientras que fueron los que apoyaron a Sadam Hussein en Iraq porque le servía frente a Iran, o armando a sectores extremistas en Afganistan para que luchasen contra la ocupación rusa o incluso el encumbramiento de Osama Ben Laden por esos mismos medios occidentales. Esto debería formar parte de lo dicho sobre “el comercio justo” para que, aunque sea lícito que intentemos salir beneficiados en las relaciones con los demás, no las centremos sólo en el abuso y el aprovechamiento de situaciones de ventaja (existentes o creadas) frente a la justicia, que seguramente queremos para nosotros mismos.

  9. Luisa 16 de diciembre de 2014 a 18:53 #

    Hola todos, es difícil empezar a escribir porque casi cada párrafo encierra un pensamiento o idea sobre el que debatir, pero centrándome sobre lo que acabamos de leer en esta parte hay dos reflexiones que me gustaron especialmente.

    La primera se refiere a lo expresado por Dunia relativo a la religión, de cómo ha pasado de ser algo íntimo, personal y voluntario a una especie de competición y espionaje. Su abuelo practicaba el ayuno en época del Ramadán pero nadie se enteraba. Ahora se practica, se muestra, se expone y se vigila quién lo hace, o peor, quién no lo hace. Esto  pervierte la práctica religiosa y la conduce a la hipocresía.

    La segunda es la del padre de Naím cuando trata de explicarle por qué deben abandonar Líbano pero que su destino no será Israel. Expone como el holocausto hizo entender a Europa que era necesario zanjar la historia de persecución del pueblo judío y que todos los supervivientes de los campos de exterminio podrían haber vuelto a sus países de origen, Polonia, Francia…, e incluso, Alemania o del resto del mundo, Estados Unidos, Canadá, Brasil… y poder vivir integrados y aceptados en sus sociedades, como así ha sido en numerosos casos. Pero los aliados ganadores de la guerra, siguiendo la ideología del líder sionista Herzl, pensaron que la solución al problema judío era la creación de un estado independiente y soberano para todos los judíos, y así fue como decidieron dividir Palestina en dos partes la árabe y la judía. Al principio los árabes creyeron que se trataba de un puñado de refugiados pero al darse cuenta de la creación de un estado de Israel en sus territorios, empezaron las guerras, que siempre han perdido y que supuso su constante humillación a los ojos del mundo. Esto pudo ser la semilla del odio y  del giro al radicalismo islámico. 

    Admito que nunca antes había contemplado  este punto de vista. Aunque el mundo árabe ya padecía de su endogámica situación como dice fjbarral, creo que la creación estado de Israel fue determinante, al menos , en su actitud hacia Occidente y quizás si no se hubiera creado el estado hebreo, hoy habría comunidades judías integradas en la inmensa mayoría de los  países, y puede que no existiera el llamado “estado islámico”, grupo terrorista yihadista, de violencia extrema, de actos antes inimaginables, captando a miles de occidentales de forma incomprensible y que puede convertirse en nuestra peor pesadilla. Me gustaría que alguno de vosotros fuera más optimista que yo y me convenciera de que estoy equivocada.

  10. Gloria 17 de diciembre de 2014 a 21:06 #

    Los aspectos en los que reflexiona sobre religión y política me parecen muy interesantes, en el trasfondo de todo estos conflictos está el hecho de que la religión ha sustituido a la ética en el mundo actual y por eso se pueden justificar actos atroces en defensa de ésta. Una religión,sea cual fuere, concebida en sus aspectos más extremos,encerrada en si misma, alejada de la caridad y la comprensión del otro; cuando , además, se mezcla la política y la codicia completamos el cuadro. Estas frases lo muestran “hay en todos los árabes un hondo traumatismo…Cuando se mira desde la orilla opuesta , la orilla europea , … no causa sino incomprensión y suspicacia”, ” “El carácter mostruoso de la matanza que perpetró el nazismo se convirtió en un elemento determinante de la ética contemporánea” ” a los judíos como explicarles que no tienen que perder de vista la tragedia de los demás”.

  11. Gloria 17 de diciembre de 2014 a 22:25 #

    La hipocresía de occidente, particularmente EE.UU., en su comportamiento con los regímenes dictatoriales árabes, venta de armas, su miopía, su escaso interés en resolver el problema árabe-Israelí, pensando que nunca le iba a pasar factura ha potenciado el radicalismo extremista de Al Qaeda y posteriormente del Estado Islámico y está en el origen de muchos de los actuales problemas mundiales.
    Nos creíamos inmunes a esta situación, para nosotros alejada de nuestros intereses, siempre y cuando siguiéramos teniendo petróleo (aunque procediera de países donde los derechos humanos se obvian), no tocáramos a la poderosa comunidad judía existente en algunos países anglosajones y nos inhibiéramos ante un problema, el árabe-israelí, generado a partir de la I G.M por la torpeza de algunos países occidentales. El 11 de septiembre de 2001 con el ataque a las Torres gemelas y , a partir de ese momento, muchos otros hechos luctuosos nos han dejado en estado de shock y abierto los ojos ante una realidad que teóricamente no iba con nosotros. Por desgracia, el fracaso de la primavera árabe no ha propiciado que mejore la situación y el paso del tiempo ha enquistado el problema en Oriente Medio convirtiéndolo casi en irresoluble.

  12. jose vicente 18 de diciembre de 2014 a 22:04 #

    Hola amigos.-Estoy leyendo los últimos comentarios, parece centrarse el lo que fue una realidad y sigue siendo una realidad en estos últimos días con los escalofriantes hechos que nos relata la actualidad de lo pasado en Pakistan, aunque también pienso que esto es sólo una parte de esa misma realidad, por otro lado también tenemos esos otros musulmanes que se suben a una patera y ven occidente como su tabla de salvación, también existe ese otro musulman que tiene la ley de la hospitalidad, antiguamente los intolerantes con el culto religioso eramos los católicos con nuestra inquisición y que logramos superar con el tiempo, no hace tantos siglos en Europa existiá un antisemitismo feroz, que en la actualidad vemos con horror y que desterramos de nuestras vida,también mas recientemente hubo un movimiento en los paises árabes del norte de Africa,,la primavera árabe, ,que luchó con distintos éxitos contra los gobiernos totalitarios de esos paises,. Con todo esto quiero decir que no todos los árabes son terroristas, y que por supuestos la mayoría de ellos lo único que quiere es viivir en paz y prosperidad.
    Espero que en un futuro no muy lejano todo esto sea historia, que se verá como vemos hoy nosotros el horror nací o la segunda guerra mundial.
    Sin más me despido de vosotros. ,

  13. Ciberclub de lectura 19 de diciembre de 2014 a 22:59 #

    Como a Kelly, me interesó mucho el tema de Atila. El deseo de los que emigran de convertirse en ciudadanos del país al que llegan, y, al ser rechazados, pueden llegar a convertirse en lo opuesto, en atacar a ese lugar al que han llegado. Pensad en los disturbios no tan lejanos de los suburbios de París, donde los hijos de los emigrantes se rebelaron de manera violenta. Tema para reflexionar.
    Gracias Francisco por del documental sobre el conflicto libanés. Todavía no he podido verlo, pero lo haré en cuanto tenga un momento. Y gracias a todos por vuestros análisis sobre los diferentes temas que se abordan en la novela. Siempre aportáis mucho y abrís nuevos caminos para las cosas.
    Kelly, ¡suerte en la exposición! Si puedo me acercaré y buscaré tus obras. Tengo ganas de ver lo que haces!
    Gloria, ¡gracias por tus numerosos comentarios! Ese es el espíritu del club: ¡participar!

  14. Sonia Aldao 29 de diciembre de 2014 a 18:52 #

    Hola, perdón a todos. Voy con retraso. He empezado la obra muy pronto y he leído mucho de golpe. La verdad es que me encanta. Me parece buenísima y con oportunidades para reflexionar en cada frase. Me cuesta verlo por partes, pero allá voy.

    Al igual que Luisa coincido en la importancia de lo que dice Dunia sobre la religión. La perversión en la religión, cómo pasó de ser algo íntimo a ser público y causa de desprecio o reproche si no seguías sus mandatos.
    Creo que, además, esta reflexión sirve para todas las religiones. Al menos para todas la religiones politizadas. Con la excusa de la religión todo vale.

    También me parece muy interesante cómo Naim, a través de la carta en la que le cuenta a Adam la conversación con su padre sobre los árabes, los judíos y los europeos. Es muy interesante cuando junta los dos enfoques, cuando explica que los judíos son, para occidente, los perdedores y para el mundo árabe, los ganadores. Cómo así se explica lo difícil que es entenderse, acercar posturas entre Oriente Próximo y Occidente. Interesante también en contrapartida con el punto de vista de Nidal. En su conversación con Adam explica cómo Occidente no es justo porque hace más de 400 años que son ellos los que siempre los invaden y los oprimen. Representa esa dificultad en las relaciones entre Occidente y Oriente Próximo. La conversación entre Nidal y Adam es como la mejor conversación que Occidente y Oriente Próximo podían tener… y se queda en suspense… interrumpida de forma abrupta (como pasa en la actualidad). Los dos quieren hablar pero los puntos de vista son muy diferentes. Las sensibilidades también.

    Me parece genial la teoría de Atila relacionada con el emigrante, con el que llega a otro lugar que no es su tierra. Los diferentes amigos de Adam nos confirman esta teoría. A todos los han recibido con los brazos abiertos y ellos han abrazado su nuevo país y han triunfado en el como ciudadanos libres, cosa que les ha negado el suyo.

    También da mucho que pensar la frase “los oprimidos serán los opresores” en relación con los conflictos actuales y del pasado siglo.

    En general la novela es espectacular. Todo invita a pensar. Hay expresiones auténticas presentadas en el momento oportuno. (Ej. cuando Adam dice que se va a dedicar a lo que hacian los romanos: Contemporizar en la página 321)

    Pero lo bueno es que este relato transmite desde la esperanza y el optimismo en las personas y eso es lo genial. Nos es victimista sino todo lo contrario (pag. 301 “Los cínicos hablan de depresión”), nos invita a pensar desde los hechos y atendiendo a todas las sensibilidades; atendiendo a la diversidad del ser humano.
    Toda descripción por parte de Adam de su tierra es muy intensa y muy emocional, desde las caras de las gentes que asisten a un entierro de un mártir hasta el color del sol, la brisa… siempre mostrando amor por su tierra y sus gentes. En la descripción de cada momento vivido con cada uno de los personajes, Adam nos deja pinceladas de su tierra levantina, de la magia de su luz (cuando habla de las montañas), de sus noches (terraza de Semi) y de la fuerza de su paisaje y su tierra.

    Tengo la sensación de que no comento nada, todo me sabe a poco. Y esto me pasa porque cada página daría para un post, para una reflexión con la situación actual en el mundo, para una introspección en uno mismo y ver qué somos nosotros… y cómo no, para una mirada profunda a todo y todos los que nos rodean.

    Me voy a comentar otras partes de esta maravillosa obra. Chus, gracias por elegirla.

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