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Las Reclusas

20 May

Argumento

Aparece un nuevo “mordido”, Olivier Vessac, de la “Pandilla de las Reclusas”. Está en el hospital. Adamsberg ve la posibilidad de poder interrogarlo antes de que se muera. Se desplaza hacia Bourges y consigue hablar con él.

Vessac es consciente de que la mordedura ha sido provocada. Al igual que el comisario piensa que es en venganza por sus fechorías con La Pandilla en el orfanato. Confiesa todo. Aunque también declara que no participó en las violaciones en grupo. Cree que se lo tiene merecido y acepta la situación. Tiene el brazo derecho con necrosis. Le queda poco de vida. Confirma que la mordedura fue en el exterior y que no hubo una persona que se la administrara.

Adamsberg está en un callejón sin salida. Tiene a toda la Brigada investigando. Controla todos los movimientos del grupo de los mordidos de niños. Ninguno lo pudo hacer porque a ninguno lo pueden situar en el lugar del crimen ese día.

Va a ver a su hermano, Raphaël, a la isla de Ré. Ya no ve “entre las brumas”. Hay algo que lo perturba. Necesita hablar con su hermano y contarle todo. Su hermano le recuerda un episodio del pasado: cuando el comisario tenía doce años y sus padres los llevaron a Lourdes vio en un viejo palomar de piedra a una mujer que se había recluido por iniciativa propia hace cinco años y que vivía de la caridad de la gente del lugar que la consideraban como una “sana protectora”. Una práctica muy habitual entre la Edad Media y el siglo XVI. A estas mujeres se las llamaba “reclusas”. La imagen de la reclusa de Pré d’Albret le impresionó tanto de niño que la había olvidado. Su hermano le ayudó a sacar estos recuerdos de su interior

El comandante pone de manifiesto ante la Brigada que la pista sobre la “Pandilla de los mordidos” aunque luminosa fue un fiasco. No pudieron probar que alguno de ellos pudiera matar a Vessac. De todas formas, sigue creyendo que hay una relación entre el Orfanato y las víctimas de reclusa.

Habla con un psiquiatra y le cuenta sus recuerdos.  Ahora cree que el asesino puede ser una mujer. Una mujer con una infancia difícil y que fue violada o que estuvo secuestrada. No se quita de la cabeza la imagen de la reclusa que vio de niño. Le venía a la cabeza que para elegir la infinita dificultad de matar con veneno de reclusa, tienes que haber sido reclusa y antes de eso, haber sido secuestrada. 

Sospecha de la coinquilina de Irene Royer, la mujer a la que conoció cuando fue a ver a un experto en arañas al museo y se hicieron amigos. Lo ayuda en la investigación. Fue la que lo puso en la pista de La Pandilla de Le Misericordie. Ahora tiene una inquilina, Louise Chevrier, que fue violada a los 38 años y siente aversión por los hombres. Tiene el perfil que busca Adamsberg para su “posible” asesina.             

Pone a gente de la Brigada a investigar niñas secuestradas desde la infancia y dan con un caso espantoso, la familia Seguin. El padre encerró a sus dos hijas desde pequeñas en el desván y las violó desde la infancia. Después, su hijo Enzo cuando tuvo edad suficiente lo asesinó y la policía consiguió rescatarlas con veinte años. Las niñas se llamaban Annette la menor y Bernadette la mayor.

La pequeña fue prostituida por su propio padre en el desván ofreciéndola a un grupo de muchachos durante once años. Adamsberg piensa que está ahí la conexión. Cree que el grupo que visitaba a la hermana pequeña era la “Pandilla de las Reclusas” ya que el padre era también conserje en Le Misericordie y los conocía a todos.

Sigue esa línea de investigación y los datos empiezan a cuadrar. Confirma con el hijo del director que Seguin trabajó efectivamente de conserje en Le Misericordie y que era permisivo con La Pandilla. Ahora tiene que investigar si alguna de sus hijas es la asesina de la reclusa.

El caso se le pone un poco difícil porque las niñas una vez liberadas estuvieron en un sanatorio psiquiátrico y cambiaron de identidad. Es difícil saber si Louise puede ser una de ellas. La Brigada tampoco encuentra la partida de nacimiento de Louise.

Al mismo tiempo el comisario descubre, tras el asesinato de los dos últimos miembros de la Pandilla –Torrailles y Lambertin-, como fueron asesinados las víctimas con veneno de reclusa sin que nadie apareciera en escena. Les disparaban veneno de reclusa con rifle de dardos desde una distancia que no se pudiera ver. Cada dardo tendría que tener el veneno de veintidós reclusas. El dado se recuperaba del lugar del crimen porque iba atado con un fino hilo del cual poder tirar. Así nadie sospecharía de un asesinato.

Adamsberg llama a Irène para comentar los últimos fallecimientos. Irène ya lo sabía por los foros de Internet. Y le responde “se los han cargado a todos y seguimos sin saber ni quién ni cómo”

Decide excavar en el viejo palomar donde vio a la reclusa de niño para conocer definitivamente su identidad y saber si efectivamente era una de las hermanas Seguin. Quiere encontrar sus dientes en el suelo de ocupación ayudado por un arqueólogo amigo.

Por fin encuentran 21 dientes de la reclusa que les puede dar su identidad. Al mismo tiempo cae en la cuenta de detalles de la investigación que se le habían pasado por alto. Atando cabos descubre quién es la persona que asesinó a los diez miembros de la Pandilla de la Reclusa.

Y hasta aquí … ¡¡no desvelaremos el final!!

Comentarios

Según la crítica esta novela has sido uno de sus proyectos más ambiciosos de la autora porque en ella se entrecruzan elementos como el medievo, la arqueología, los mitos, el mundo de los animales y por supuesto, la descripción detallada y poderosa de los retorcidos laberintos de la mente humana.

Si algo caracteriza a todas las novelas de Fred Vargas es la sencillez y naturalidad con la que compone su obra literaria, tiene un estilo único, muy depurado, todo va hilvanándose con el transcurso de la historia. Cualquier detalle tiene importancia en la trama.

El tiempo de lo narrado es prácticamente el actual aunque la historia tiene retazos del pasado, la arqueología y otras disciplinas que enriquecen la historia y amenizan la acción frente al lector.

La autora ofrece un verdadero crisol de la condición humana, de cómo la venganza puede ser catártica y puede condicionar toda una vida. Los diálogos en el micromundo de la Brigada de Adamsberg vienen salpimentados de humor, inteligencia, sarcasmo, amor y hasta mayéutica.

“No hay que desatender nunca una picadura, hay que rascarla siempre hasta el final, hasta hacerse sangre; si no, corres el peligro de que te pique toda la vida.”

La intriga y su resolución son previsibles, pero esto es secundario cuando en la concepción novelística de Fred Vargas hay otros elementos con los que configurar su particular voz. 

Se ha cumplido la venganza sobre todos los miembros de la La Pandilla de las Reclusas. La escritora nos pone en un dilema moral y al comisario Adamsberg también. ¿Se puede justificar un crimen cuando las víctimas han sido verdugos de otras personas? El comisario lo tiene difícil. Con la resolución del enigma de las muertes por reclusa no sabe que hacer. Por un lado su profesionalidad le dicta que tiene que detener al culpable pero por otra, comprende, empatiza y no quiere volver a recluir a la persona que ha estado ya reclusa la mayor parte de su vida.

Al final, Vargas juega con el lector ¿de verdad se ha impartido justicia?


¡Ahora os toca a vosotros!

Espero que ahora hagáis más comentarios sobre este libro.

¿Qué os ha parecido la historia? ¿Os gusta como escribe la autora?

¿Os ha gustado el final?

Contadme que pensáis sobre la doble moral de la justicia.

RECORDATORIO: Los que tengáis un ejemplar de esta novela acordaros de devolverlo entre esta semana y la siguiente en la Biblioteca Fórum.

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La Pandilla de las Reclusas

6 May

La novela se inicia con el comisario Jean-Baptiste Adamsberg de vacaciones en Islandia con un hijo que ha descubierto hace poco y  sin móvil porque el suyo “está hundido en un montón de mierda de oveja”. Había olvidado que, tiempo atrás, había sido comisario, al mando de los veintisiete agentes de la Brigada Criminal del distrito 13 de París. Un mensaje de imprevisto sobre una mujer atropellada en extrañas circunstancias le hace volver de inmediato.

Ya en la Brigada, los comandantes Mordent y Danglard le informan sobre el desarrollo de la investigación. Una mujer muere atropellada y creen que fue un homicidio. Tienen dos sospechosos: el marido y el supuesto amante.

Un homicidio solucionado rápidamente y que solo nos sirve para adentrarnos en el entorno del comisario Adamsberg y en la Brigada en la que está destinado. Nos va dando pistas del carácter del comisario, de su asombrosa intuición y de lo que algunos denominan “saber ver entre la bruma”, así como las cualidades del resto de los componentes del grupo.

Su vuelta coincide con el interés del teniente Voisenet por un caso que se debate en las redes sociales sobre la muerte de tres ancianos por la mordedura de una araña reclusa, la Loxosceles rufescens. Parece una coincidencia y que la muerte sobrevino por la avanzada edad de las víctimas, pero Adamsberg ve un patrón y no cree en las coincidencias. No hubo ningún caso el año anterior y de repente aparecen tres. Los dos primeros se conocían desde niños y murieron con ocho días de diferencia.

Para el comisario es un caso curioso ya que el veneno de este arácnido aunque doloroso e irritante no suele ser mortal. Se suelen necesitar muchas mordeduras para llegar a ser letal. Otra circunstancia que le llama la atención es que no suele ser un animal agresivo, al contrario se esconde con facilidad y es muy difícil detectar su presencia. Aún así cree que su veneno fue inyectado de alguna manera en las víctimas y está atascado en ese punto.

A pesar de la oposición de la Brigada, Adamsberg decide investigar este caso. Cuenta con poca ayuda pero tanto Veyrenc, como Voisenet, Froissy y Retancourt no le dan la espalda y le ayudan en sus pesquisas, más por el respeto que le tienen que por estar de acuerdo en esta investigación.

El comisario acompañado por Veyrenc viajan a Nimes, al orfanato donde estuvieron las dos primeras víctimas, Claveyrolle y Barral. El orfanato se llamaba “La Miséricorde”. Se entrevistan con el hijo del director de aquella época que les da información y les enseña los archivos que su padre había celosamente guardado a lo largo de todos estos años con la información de todos los niños que pasaron por allí.

Les cuenta que  cuando Claveyrolle y Barral eran todavía unos niños habían constituido en el orfanato “la Pandilla de las Reclusas”, liderada por Claveyrolle y compuesta  en total por nueve niños. Se llamaban así porque utilizaban este tipo de araña para acosar y martirizar a sus compañeros. Causó estragos  en el orfanato porque la mordedura de esta especie puede provocar un cuadro clínico denominado loxoscelismo que, en los casos más graves, puede provocar gangrena. Esto es lo que les pasó a varios niños ya que en 1944 la penicilina todavía estaba en sus inicios. Once niños, once víctimas de su violencia. El director no pudo hacer nada con ellos. Las agresiones no pararon y pasados los años, sus víctimas pasaron a ser mujeres a las que agredían sexualmente en grupo.

En el transcurso de la investigación, descubre que la tercera víctima conocía a las otras dos y que juntos habían llevado a cabo una violación en grupo a una chica de 16 años que conocía uno de ellos.

Con todos estos datos, Adamsberg convoca una reunión para exponer sus resultados a toda la Brigada y así conseguir efectivos para seguir con la investigación. Porque una de sus hipótesis es “la venganza” por parte de las víctimas de “Le Misericordie”. Que se hubieran unido para acabar con sus agresores 60 años después.

En el transcurso de esta reunión, expone sus teorías y enseña las fotografías de los niños amputados y con graves secuelas físicas. También teoriza sobre la posibilidad de que sea una venganza de las víctimas de agresión sexual, pero esta línea de investigación la cree más incierta. Consigue que esta vez la Brigada lo apoye y participe en la investigación. Todos menos el comisario Danglard.

Adamsberg cree que esta oposición al caso tiene algo de “personal , íntimo” y piensa que no hay nada más personal e íntimo que la familia. Así que decide investigar al comandante. En esta línea consigue averiguar que Danglard tiene una hermana, Ariane, catorce años mayor que él que está casada con uno de los niños de la lista de víctimas de La Pandilla, Richard Jarras. Además, trabajó como comercial de la Administración hospitalaria para un hospital en Marsella que funcionaba como Centro de antídotos, entre los que podrían estar los antídotos de reclusa. ¿Coincidencia?

Además, en la lista de La Pandilla hay cuatro de ellos que murieron hace catorce años y al investigar la causa de sus muertes parece que no fueron totalmente “fortuitas” y el Comisario cree que pudo ser el inicio de la venganza de las víctimas de La Pandilla.

Comentario

En una reciente entrevista Fred Vargas declaraba que le apasiona el proceso de la resolución del caso criminal, obligada, sin duda, por el rigor de su experiencia científica. Lo mejor de Vargas es la naturalidad con la que hilvana la lógica de sus relatos, el fino humor con el que los espolvorea, el delirio asumido de su protagonista y, en fin, el cúmulo de coincidencias felices de su trama.

Con esta novela hace la número novena de la saga del comisario Adamsberg que en palabras de su autora lo define como «soñador y utópico obstinado», un comisario que ve entre las brumas. De mentalidad visionaria y metodología errática, tiene un don, la visión proyectiva, que en el transcurso de su obsesiva investigación tiene momentos de bajón en los que se queda a ciegas, atrapado en una oscuridad profunda. El lugar donde viven las arañas «reclusas».

Como las anteriores, esta novela está repleta de sus inolvidables y excéntricos personajes secundarios, entre otros, el genial erudito alcohólico e hipertimésico Danglard, así como de enigmáticos símbolos y ámbitos oscuros. Y en el centro, crímenes, violaciones y una araña: la insignificante “reclusa” que da título al libro.

Además, Vargas juega con los prejuicios del lector, con su pensamiento y sus inquietudes. A medida que van apareciendo distintos sospechosos y conocemos la catadura moral del infame grupo de víctimas, uno tiene que luchar contra la tentación de justificar al asesino y pensar que, sea quien sea finalmente, nos está haciendo un favor al quitar de en medio a estos personajes.


¡Ahora os toca comentar a vosotros!

¿Qué os está pareciendo la novela? ¿Habíais leído más libros de esta autora o de la misma saga? ¿Os gusta la trama?

Yo creo que la novela tiene un buen ritmo y está escrita con una sutil ironía y ternura al mismo tiempo. ¿Qué pensáis vosotros?

¡¡Espero vuestros comentarios!!

El 20 de mayo, lunes, publicaremos el  siguiente post de comentarios finales de la novela.

Nos leemos,

Nuestra próxima lectura: “Cuando sale la reclusa” de Fred Vargas

22 Abr

Vamos a adentrarnos en el mundo policial y de suspense de la mano de la escritora francesa y Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018, Fred Vargas.

Esta novela es una nueva entrega de la saga policial del intuitivo e inclasificable comisario Adamsberg. Gracias a los métodos insólitos de este investigador, el relato va y viene de París al Sur rural francés. 

Editado por Siruela en 2015 y traducida del francés por Anne-Hélène Suárez Girard.

La novela

El comisario Jean-Baptiste Adamsberg, tras unas merecidas vacaciones en Islandia, se interesa de inmediato a su regreso a Francia por la muerte de tres ancianos a causa de las picaduras de una Loxosceles rufescens, más conocida como la reclusa: una araña esquiva y venenosa, pero en ningún caso letal.

Adamsberg, que parece ser el único intrigado por el extraño suceso, comienza a investigar a espaldas de su equipo, enredándose inadvertidamente en una delicada y compleja trama, llena de elaborados equívocos y profundas conexiones, cuyos hilos se remontan a la Edad Media. Un caso elusivo y contradictorio que se escapa a cada momento de las manos del comisario, haciéndole regresar a la casilla de salida.

Solo sus intuiciones, tan preclaras como dolorosas, serán capaces de devolverle la confianza que necesita para salir ileso de la red tendida por la más perfecta tejedora.

la escritora

Seudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau. Nació en París el 7 de junio de 1957.

Autora de novelas policíacas, escogió como seudónimo el de “Vargas“. Este alias hace referencia al personaje de María Vargas, interpretado por la actriz Ava Gardner en la película “La condesa descalza”.

Es licenciada en Historia y Arqueología. Ha trabajado en el Centro Nacional de Investigación Científica Francés desde 1988 y posteriormente en el Instituto Pasteur, si bien es conocida mundialmente por su faceta de escritora de novelas policíacas, labor que comenzó en 1986.

Sus novelas se desarrollan habitualmente en París, siendo su protagonista el inspector jefe Adamsberg y su equipo. Otras novelas de esta serie: “El hombre de los círculos azules” (1996), “El hombre del revés” (1999), “Huye rápido, vete lejos” (2005), “Bajo los vientos de Neptuno” (2006), “La tercera virgen” (2008), “Un lugar incierto” (2010), “El ejército furioso” (2011), “Fluye el Sena” (2012), “Tiempos de hielo” (2015).

En algunas de sus obras, sobre todo las protagonizadas por los detectives amateurs conocidos como “Los tres evangelistas” (2014), muestra sus conocimientos sobre la Edad Media, como especialista que es. En esta serie se encuentran también: “Que se levanten los muertos” (1995), “Más allá, a la derecha” (2006), “Sin hogar ni lugar” (2007).

Sus novelas han sido traducidas a varios idiomas, y ha obtenido numerosos premios internacionales como reconocimiento a su obra, como el International Dagger, el Premio de las Librerías Francesas o el 813 a la mejor novela en francés. En el año 2018 obtuvo el Premio Princesa de Asturias de las Letras.

Además, parte de la obra de Vargas ha sido adaptada al cine y a la televisión.

“Cuando sale la reclusa” es sin duda la obra más ambiciosa de Fred Vargas, la reina indiscutible de la novela negra europea. En ella se entrecruzan con maestría todos los temas que han convertido la publicación de cada una de sus novelas en un auténtico acontecimiento literario, tanto para la crítica como para los lectores: el medievo, la arqueología, los mitos, el mundo de los animales y, por supuesto, la descripción detallada y poderosa de los oscuros laberintos del alma humana.

Comienzos de la novela policíaca

La novela policíaca es un género narrativo en donde la trama consiste generalmente en la resolución de un misterio de tipo criminal. El o la protagonista en la novela policíaca es normalmente un/una policía o un/una detective, habitualmente recurrente a lo largo de varias novelas del mismo autor, que, mediante la observación, el análisis y el razonamiento deductivo, consigue finalmente averiguar cómo, dónde, por qué se produjo el crimen y quién lo perpetró. 

Está generalmente aceptado que, aunque sus antecedentes se remontan más atrás en el tiempo, el género policíaco como tal nació en el siglo XIX de la mano de Edgar Allan Poe, al crear al detective Auguste Dupin en su relato “Los crímenes de la Calle Morgue”.

Primera ilustración del personaje creado por Agatha Christie para la publicación The Royal

Dupin fue el primer detective de ficción, el cual sirvió de modelo a Arthur Conan Doyle para dar vida al “más famoso detective de todos los tiempos”: Sherlock Holmes, que constituye por excelencia el protagonista arquetípico de las novelas policíacas. Doyle, junto a Agatha Christie, fundó lo que se conocería como la escuela británica de novela policíaca. Agatha Christie creó a la primera detective femenina de la historia: la Señorita Marple.

Con el paso de los años, la novela policíaca fue evolucionando hacia formas narrativas más complejas, la resolución del misterio planteado como un juego de lógica dejó de ser el objetivo principal de la obra, quedando en primer plano la denuncia social y un intento de comprender los conflictos del alma humana.

Fue así como nació un subgénero dentro de la novela policíaca: la novela negra. La novela negra nació en EE.UU y los padres del género fueron Raymond Chandler y Dashiel Hammett, en cuyas obras se basaron algunas de las películas más representativas del cine negro americano como El halcón maltés o El sueño eterno con el famoso detective Phillip Marlow.

El apelativo de “negra” se debió por un lado a los ambientes oscuros que reflejaban, pero sobre todo a que aquellos relatos se publicaron por primera vez en la revista Black Mask, creada en 1920 por H. L. Mencken y George Jean Nathan y en la Série Noire de la editorial francesa Gallimard nacida en 1945. Aquellas novelas marcaron un antes y un después en la forma de narrar el crimen.

A diferencia de los relatos británicos donde intervenían las clases sociales altas, los crímenes eran generalmente “refinados” y donde el culpable casi siempre era descubierto y castigado por la ley, en la novela negra americana se reflejan sobre todo los ambientes sórdidos de los bajos fondos y el héroe es un personaje cínico y desencantado que habitualmente está sin trabajo, no tiene un dólar en el bolsillo y debe hacer frente él solo, no solo al criminal, sino también a un poder establecido generalmente corrupto.

Aunque el detective o el policía siguen siendo el tipo de protagonista principal, aparecen novelas de crímenes narrados desde otros puntos de vista: a mediados de los años 50 Patricia Highsmith publica El talento de Mr. Ripley, la primera de una magnífica serie de novelas que narran las peripecias 

de Tom Ripley, un estafador que suplanta a las personas a las que asesina.

Aunque la novela negra sufrió una época de crisis en los años 60, desde los 80 hasta nuestros días han seguido apareciendo grandes figuras que han mantenido vivo el género: Julian Symons, PD. James, RuthRendell y más recientemente Henning Mankell, Fred Vargas, Andrea Camilleri o Donna Leon entre otros. En España también merecen especial mención Manuel Vázquez Montalbán, Francisco García Pavón, JuanMadrid y Andreu Martín y más recientemente Lorenzo Silva o Alicia Giménez Bartlett.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Calendario:

  • 22 de abril: presentación de la novela.
  • 6 de mayo: comentarios hasta la página 208 (final del capítulo XXIII).
  • 20 de mayo: del capítulo XXIV hasta el final.

Los que tenéis que recoger el libro en la Biblioteca Fórum: podéis pasar a partir de mañana martes a retirar un ejemplar en la Sala de adultos.

Esta semana id devolviendo la novela de Claudia Piñeiro. El próximo lunes la tengo que enviar a Santiago.

Nos leemos,

 

La reparación

15 Abr

Argumento

Marilé se da cuenta de que tiene que explicar el porqué de lo que hizo. No por ella, por su  hijo, “él quiere escucharlo, yo debo decirlo”. No siempre uno es dueño de su silencio. Es difícil explicar todo lo que pasó y todo lo que sentía. Así que decide encerrarse en el apartamento y escribirlo con calma. Superar el dolor de escribir y el de encontrar las palabras.

Empieza relatando como conoció a su padre, Mariano, en unas vacaciones de verano en Piamar. Y como se casaron muy jóvenes, ambos con 23 años. Se casaron enamorados o eso creían. Marilé hace ahora una reflexión “Hoy me pregunto si en realidad lo que uno desea no tiene que ver más con la posesión que con el amor: uno quiere una casa, una mujer o un hombre con los que casarse, un rosal, y entonces se enamora -de quien sea posible- para tenerlos”.

Los primeros años de casada fueron como un juego para ambos, sin apenas preocupaciones y sin responsabilidades. Tenían amigos con los que divertirse y una familia política que les sustentaba económicamente si hiciera falta. Después llegó Federico y la pareja poco a poco se fue desdibujando y el niño pasó a ser el centro de sus vidas.

Marilé había tenido en cierta medida una infancia difícil porque su madre no había podido superar la muerte de su primer hijo a los tres meses de nacer. Era su hermano mayor. A partir de ahí le daban de vez en cuando episodios de “tristeza” que la hacían estar ausente y echada en la cama de la habitación. Nunca se lo contaron y ella no lo descubrió hasta que sus padres habían muerto. Y por fin encontró una explicación a la situación de su madre que en cierta medida condicionó decisiones futuras que tuvo que tomar.

Ahora ella pensaba que le podía pasar a ella lo mismo con su hijo. Se cuestionaba si estaba realmente preparada para ser madre. Si una vez que hubiera nacido su hijo, se ausentaría como madre. Y a pesar de sus miedos y por causas diferentes, así pasó.

El año en que murió Juan, habían elegido a Federico para hacer de Manuel Belgrano en el acto del 20 de junio, Día de la Bandera.

El día de la tragedia, Marilé tenía intención de ir sola con su hijo al cine pero al ir a recogerlo al colegio,  se encontró con la situación de que la madre de Juan le  pidió, más bien insistió, si lo podían llevar a él también para que los niños estuvieran juntos.

Echas la vista atrás y piensas en todas aquellas cosas que cambiarias para evitar los acontecimientos que estaban por llegar. Metió a los dos niños en el coche con el seguro y se dispuso a pasar la barrera a pesar de las indicaciones, ya que todo el mundo sabía que nunca funcionaban y no se las tenía en cuenta. El resto fue una fatalidad y su vida cambió en ese instante para siempre.

No fue al entierro de Juan. Martha vino con su hijo a casa a cuidar de Federico. Por ella supo que el entierro había sido muy duro, que la madre de Juan echó de allí a Mariano. Que le increpaba y gritaba cosas horrorosa,  aunque Martha le decía que consideraba lo que pasó como “un accidente” también le intentaba advertir de que lo que estaba por llegar iba a ser más duro, que iba a oír cosas tremendas e injustas, llenas de falsedades como que “el marido hacía tiempo que le había pedido que cambiase el auto”, o “que estaba tomando medicación”, etc.

Ante todo lo que se le avecinaba intentó hablar con Mariano, estar de acuerdo en como afrontar todo esto. Su marido se encontraba más alejado de ella que nunca. Ya había tomado decisiones. Le dijo que Federico no iba a volver al colegio en un par de semanas hasta que el ambiente se calmara y que tampoco iba a actuar en la función del Día de la Bandera. Marilé no entendía que castigaran a su hijo, entendía que la apartaran a ella, pero nada más. Su marido ya casi al borde del enfado le confiesa que pagó para que no la demandasen y no se la llevasen presa,  pero que no podía pagar para que no le hiciesen el vacío o la mirasen mal.

En aquella época, sólo Mr. John Maplethorpe, director del colegio, fue a visitarla, a saber como estaba y a darle un consejo “no deje que la juzguen, no acepte el juicio de los otros”. En todas las comunidades hay gente hipócrita que es incapaz de ponerse en el lugar de los demás, “levantan el dedo y juzgan con la certeza de que ellos nunca estarán sentados en su propio banquillo”. Y le advirtió que a partir de ese momento tenía que ser muy fuerte. 

Marilé seguí sin entender porque apartaban a su hijo de las actividades, de las fiestas de cumpleaños de sus compañeros y demás eventos si la culpa era solo de ella. Le dolía ver lo que hacían con su hijo y más le dolía comprobar que su hijo se daba cuenta.

Así que llegó a la conclusión de que se tenían que ir de allí, empezar una nueva vida en otro lugar, lejos donde nadie la conociera. Pero su marido no estaba de acuerdo. Mariano pensaba que “ya se les pasará“, pero Marilé no estaba de acuerdo y en definitiva estaba en juego su prestigio, su vida. Su marido atajó la conversación con ” vos estás loca” y “sería reconocer que tienen razón”. Mariano no quería abandonar su vida, ni su estatus ni su clínica. Era incapaz de ponerse en la piel de Marilé, ni siquiera empatizaba con ella y seguramente era porque en el fondo la culpaba de su situación actual.

Así que tras el no rotundo de su marido Marilé se dio cuenta de que “estaba atrapada en un juego donde sabía que de una manera o de otra, por el camino que eligiera, siempre perdería”. Lo primero que pasó por su cabeza fue suicidarse. Lo segundo huir y dejarlo todo atrás.

Ahora quería que su hijo conociera toda la  historia, la verdad o por lo menos su verdad. No pudo entregársela en mano porque su hijo se había ido de la ciudad así que lo imprimió, lo metió en un sobre y se lo entregó a Mr. Galván. Confió en que no lo abriera y se lo entregara en mano.

Volvió a Boston. Sin más noticias de la carta, llamó al Colegio Saint Peter para confirmar que habían conseguido la certificación. Preparó todo para la visita de Mr. Galvan quién en representación del colegio iría a firmar el convenio a Boston. Seguía sin noticias de Federico

Cuatro días antes de la visita de Mr. Galván, Marilé recibió un mail donde el director le confirmaba un cambio de planes y le decía que en su lugar iría Federico Lauría a firmar el convenio. Que sabía toda la historia y que Federico era su hijo. Así que le presentaba todos sus respetos.

Finaliza la historia con la llegada de Federico, su mujer, Ariana, y su nieta, Amelia.

Comentario

Hemos llegado al final de esta estupenda novela. Por fin Marilé se ha abierto en canal y se ha sincerado con la única persona que le importa, su hijo. Para bien o para mal le debía una explicación. Tenía que narrarle el porqué de sus actos. Podía haber elegido muchos caminos, alguno mejores y otros peores pero es lo que tienen la vida, solo podemos tomar una decisión cada vez. Decía Milán Kundera En la insoportable levedad del ser“:

“El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores.”

“No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo.”

Es fácil juzgar a Marilé pero es muy difícil ponerse en sus zapatos. Claudia Piñeiro nos ofreces una historia intensa, verosímil y a la vez que nos desgarra el alma. Nos hace preguntarnos hasta que punto nos sacrificaríamos por el bien de la persona a la que más queremos. ¿Seríamos capaces de dejarlo todo atrás?

La historia está narrada en primera persona por su protagonista, porque algo tan íntimo no puede ser contado por nadie más, a través de lo que ella llama su “Cuaderno de bitácora”. En él va desgranando su presente y su pasado y el punto de inflexión que los separa. Ella nos abre su mente y su alma con un estilo intimista, muy sentido y sincero haciéndote participe de su propia historia. 

Para terminar, también me han gustado mucho las referencias literarias que nos hemos ido encontrando en la novela. En ella, además de algunas sobre la forma de expresarse  en el propio proceso de la escritura, encontramos alusiones a Alice Munro (“Las niñas se quedan”), a Simone de Beauvoir (“La mujer rota”) o Tenesse Williams (“Un tranvía llamado deseo”)

Espero que os haya gustado la historia y su forma de escribir. Contadme todas vuestras impresiones sobre la novela y si queréis, también, sobre la escritora.


Calendario:

El próximo lunes, 22 de abril, publicaremos la nueva novela del Ciberclub. Hasta entonces espero vuestros comentarios.

Nos leemos.

¡¡Feliz semana santa!!

Volver

9 Abr

Argumento

Mary Lohan vuelve tras estar 20 años en Boston a su país, Argentina. Había huido por un suceso trágico y se había propuesto no regresar jamás. Ahora no lo hace por iniciativa propia, su marido Robert lo preparó todo antes de morir. Quería que se enfrentarse a sus fantasmas del pasado para poder seguir adelante en la vida sin él. 

Surgió la oportunidad cuando al Instituto que dirigía Robert llegó una petición del colegio Saint Peter de Temperley, Argentina, para utilizar su método educativo. Para ello tenían que evaluar el colegio personalmente y firmar un convenio de cooperación. Como Robert ya no estaba, el nuevo director le encomendó esta tarea a su mujer, Mary, que trabajaba de profesora de español en el mismo Instituto que Robert.

Escrito en primera persona, Mary nos hace partícipes de su angustia al volver a la ciudad de Temperley, donde se casó y vivió hasta que se marchó de Argentina. Vuelve convertida en otra persona, se ha cambiado el pelo, el color de los ojos, ha adelgazado 10 kilos, su voz ya no tiene el dejé argentino y sufre además de una disfonía crónica. No quiere que nadie la reconozca. Vuelve en el avión con tres fotos de su pasado donde aparecen ella, Robert y él. ¿Pero quién es él?

En el viaje recuerda a Robert y como empezó una nueva vida en Boston con él. Dejando atrás a Marilé y a su familia argentina. Recuerda a Mariano, su primer marido con el que vivió en Argentina y del que parece que huyó por algún motivo espantoso hace mucho tiempo. Y se refiere a una tercera persona, él, que no sabemos todavía quién es.

Al llegar a la ciudad se fue directamente al apartamento que le habían alquilado. No quería encontrarse con nadie. No quería que nadie la pudiera reconocer.

Al día siguiente se reunió con el director del colegio, Mr Galván,  para empezar las sesiones de evaluación con los profesores del colegio. Estaba muy nerviosa, tenía miedo de que alguien de su pasado continuara todavía en el colegio.

Nos va dando pinceladas de lo que le pudo haber ocurrido, algo trágico que la obligó a huir de forma precipitada e incluso irracional ya que “nada puede hacerse cuando toda una comunidad juzgó y condenó”. En aquella época el único que no la juzgó fue Mr Maplethorpe, director del colegio y que incluso empatizó con ella. Pero no fue suficiente y tuvo que dejarlo todo atrás.

Cuando tiene que entrevistar al profesor de Historia se nos desvela la incógnita. Lo que ella mucho temía iba a suceder. Por fin vamos a saber quién es él. Él es su hijo.

El sustituto de la profesora de Historia es desde hace un mes Federico Lauría, su hijo. Lo abandonó cuando él apenas tenía seis años. No lo volvió a ver desde entonces y nunca se puso en contacto con él. Espera que no la reconozca. En su primer acercamiento mutuo encontró a una persona amable y cercana aunque Federico no dejaba de mirarle las manos. Algo había llamado su atención.

La entrevista programa fue al día siguiente. Federico se presentó algo tenso, con una actitud distinta a la del día anterior. No la miraba a los ojos, le miraba las manos. Durante ese encuentro, le dice que sus padres se separaron cuando él tenía 6 años, que se quedó a vivir con su padre y que éste se casó con una amiga de su madre, Martha, que ya tenía dos hijos. Le confesó que la convivencia con la nueva familia había sido muy difícil porque se sentía un extraño. También le dice que estudió Historia porque le gustaba saber el “porqué” de las cosas y piensa que la Historia tiene un porqué y “en cambio la vida no” y le insiste a su propia madre “Eso quería, que usted lo entendiera, que usted entendiera por fin que a algunas personas nos faltan los porqués de nuestra propia vida”.

Le entrega un texto que ha escrito desde hace años. Marilé no entiende, le dice que el procedimiento es que escriba uno nuevo al finalizar la entrevista, pero su hijo no atiende a razones. Le da el texto y se marcha. Al instante vuelve a entrar y le dice “el lunar” “No pude dormir anoche pensando en ese lunar”. Por el lunar la reconoció.

Termina esta parte con el texto de Federico. Relata desde su punto de vista lo que pasó aquel fatídico día, el día que su madre lo llevaba a él y a un compañero de colegio al cine, Juan. Como pasaron por una barrera ferroviaria y no hicieron caso a la señal que nunca funcionaba. Como se queda el coche parado en medio de la vía. Como pudo sacar a su hijo pero no le dio tiempo a sacar a Juan y como ambos vieron como el tren llegaba y se llevaba por delante el coche con su amigo dentro. Entiende lo que pasó porque estaba allí, también le dice que entiende que “un error pueda devenir en una fatalidad”. Y termina diciéndole que a pesar de poder entender todo lo que pasó aquel día sigue sin comprender porque su madre lo dejó y termina la carta con una pregunta”Por qué, después de haber pasado juntos por todo eso, mi madre un día se fue y no volvió más”.

Comentario 

Mary Lohan, Marilé Lauría o Maria Elena Pujol son una misma mujer en tres momentos de su vida. Las tres están en la protagonista desde el principio y en todas late el conflicto de la maternidad porque se duda de la propia capacidad, porque se experimenta hasta el suplicio o porque se sacrifica en aras de lo que más se quiere.

Claudia Piñeiro utiliza un estilo reiterativo que recalca la atrocidad de los hechos y la intensidad del dolor, como si su repetición incesante fuera la forma perfecta de describir el horror y cómo se vive en él. No nos da toda la información desde el principio, la va dosificando a lo largo de la novela para que el lector se vaya haciendo preguntas o vaya poniéndose en la piel de la protagonista o en la de los demás. ¿Somos capaces de ver a través de sus ojos el horror, la hipocresía, el aislamiento social?

Tres temas fundamentales en esta novela son “la responsabilidad”, “la culpa por una situación” y “la maternidad”. No hemos llegado al final, aún nos queda mucho que deshojar. Espero que os esté gustando.


¡Ahora os toca a vosotros!

¿Como veis esta primera parte?. Os gusta como Claudia va describiendo las situaciones. ¿Os parece que el recurso de narrarlo en primera persona lo hace más intimista y que conecta mejor con el lector?

Comentad los aspectos más sobresalientes de la novela.

El próximo día 15 haremos el análisis final.

Nos leemos,

Nuestra próxima lectura: “Una suerte pequeña” de Claudia Piñeiro

1 Abr

Volvemos a Argentina, esta vez de la mano de la escritora Claudia Piñeiro y su novela “Una suerte pequeña” publicada por la editorial Alfaguara en 2015. Un poderoso thriller familiar donde nos hace reflexionar sobre el dolor y la culpa. Ha sido elogiada por la crítica tanto en Argentina como en España.

La novela

Después de veinte años una mujer vuelve a la Argentina, de donde partió escapando de una desgracia. Pero la que regresa es otra: no luce igual, su voz es diferente. Ni siquiera lleva el mismo nombre. ¿La reconocerán quienes la conocieron entonces? ¿La reconocerá él?

Mary Lohan, Marilé Lauría o María Elena Pujol -la que es, la que fue, la que había sido alguna vez- vuelve al suburbio de Buenos Aires donde formó una familia y vivió hasta que decidió huir. Aún no termina de entender por qué aceptó regresar al pasado que se había propuesto olvidar para siempre. Pero a medida que lo comprenda, entre encuentros esperados y revelaciones inesperadas, entenderá también que a veces la vida no es ni destino ni casualidad: tal vez su regreso no sea otra cosa que una suerte pequeña.

Es una obra intimista escrita en primera persona que como poderoso thriller familiar, traza un retrato psicológico y social de un estrecho microcosmos y de los personajes que en él habitan. En este nuevo trabajo brillan las marcas propias de la autora: reflexión, análisis, intriga y una perturbadora prosa. A modo de bitácora de viaje, Piñeiro narra la vuelta de una mujer al lugar del que se vio obligada a huir veinte años atrás, y el inevitable encuentro con los fantasmas de su pasado.

La autora

Nació en Buenos Aires en 1960. Es escritora, dramaturga, guionista y colaboradora de distintos medios gráficos. Ha obtenido diversos premios nacionales e internacionales por su obra literaria, teatral y periodística. Es autora de “Las viudas de los jueves” que recibió el Premio Clarín de Novela 2005 (Alfaguara, 2010); “Tuya” (2005; Alfaguara 2008); “Elena sabe” Premio LiBeraturpreis 2010 (Alfaguara, 2011); “Betibú” (Alfaguara 2012) y “Un comunista en calzoncillos” (Alfaguara, 2013).

Ha publicado también relatos para niños y obras de teatro. Sus novelas “Las viudas de los jueves”, “Betibú” y “Tuya” han sido llevadas al cine.

Su obra de teatro “Cuánto vale una heladera” fue estrenada en el marco del ciclo Teatro por la Identidad 2004 y publicada por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología. Su drama “Un mismo árbol verde” ha sido candidato a los premios Florencio Sánchez y María Guerrero, y ganó el Premio ACE 2007.

Su obra es una de las más traducidas dentro de la literatura argentina, y es recibida en otras lenguas con igual éxito de crítica y lectores.


Calendario de lecturas

  • 1 de abril: presentación de la novela.
  • 8 de abril: comentarios hasta la página 93 (“La amabilidad de los extraños”).
  • 15 de abril: comentarios finales de la novela.

Ya tenéis el libro disponible en la sala de adultos de la Biblioteca Fórum. Recordad: devolver el libro de Celeste Ng antes de este miércoles, 3 de abril.

Nos leemos,

Seguir adelante

29 Mar

Óleo de Laura Irurita

Argumento

Esta parte comienza diez años después del incidente del lago entre Nath y Lydia. Las cosas siguen igual. James sigue soportando miradas y burlas de la gente y se descansa pensando que para Lydia las cosas serán más fáciles. Tendrá amigos, se integrará. Era lo que quería para ella. Mientras, Marilyn, seguía haciendo planes para ella que consistían en comprarle libros de ciencias, que se presentara al concurso de ciencias… Marilyntejía el futuro de Lydia como un largo hilo dorado, un futuro que, estaba convencida, su hija también deseaba”.

Mientras todas las atenciones iban para su hermana, Nath se sentía invisible en su propia casa. Le seguían interesando los temas del espacio, era lo único de lo que leía o en lo que pensaba. Pero se lo ocultaba a sus padres después del incidente que había pasado con su padre el verano que no estaba su madre.

En esa época Lydia era la que en la práctica “cada día mantenía a la familia unida” mientras Nath y Hannah no existían, incluso cuando Hannah se hizo algo mayor le hicieron un “dormitorio en el desván, donde se guardan las cosas que ya nadie quería”.

Ya era 1976, el año de la tragedia,  y Lydia seguía estudiando física, matemáticas… y cada vez se le hacían más difíciles. No entendía nada. Por no contradecir a su madre, se seguía matriculando en esas asignaturas pero cada vez se encontraba con más dificultades. Nath, por el contrario, estaba deseando que le admitiesen en Harvard. Quería huir de ahí. Sabía que su vida podía cambiar en la universidad. En cambio, Lydia temía su marcha. Era su tabla de salvación, quien la entendía y acompañaba a lo largo de su vida. Por eso de una manera todavía infantil escondió la carta de aceptación de Harvard para que su hermano no la viese. No tuvo éxito porque acabó viendo la segunda carta que le enviaron. Así que Nath podía darle una alegría a sus padres, ser por fin el centro de atención. Pero Lydia, fastidiada y con rencor hacia Nath por su cercana marcha a Harvard no se lo dejó disfrutar. En medio de entusiasmo familiar atrajo la atención sobre ella diciendo que “iba a suspender física”. Así que su fracaso eclipsó el éxito de su hermano. Enfadado estaba deseando irse por fin a Harvard. Se distanció de Lydia.

Así que para fastidiar a su hermano se hizo amiga de Jack, el vecino con el que coincidía en clases de física y que tenía fama de andar cada día con una chica distinta. Y como siempre nadie lo conocía realmente ya que “la gente decide cómo eres antes incluso de conocerte … se creen que lo saben todo de ti. Solo que nunca eres quién creen que eres“.

Mientras tanto, James recibió una llamada de la policía donde concluyen que la causa de la muerte de su hija fue el suicidio.  La consideraban la explicación más plausible ya que apenas tenía amigos, estaba siempre sola y sus notas empezaban a descender. Además había ido al lago cuando no sabía nadar.

Nath seguía sospechando de Jack. No cree que su hermana se pudiera quitar la vida. Pero Hannah, la hermana invisible que todo lo ve, tiene claro que Jack no pudo hacer daño a Lydia. El mal entendido viene porque en realidad Jack está enamorado en secreto de Nath. Jack se lo confiesa a Lydia el día anterior a su muerte en el lago. 

Por otra parte, Marilyn descubre la infidelidad de James con Louise. James se había refugiado en los brazos de Louise para sobrellevar el dolor de la pérdida. Así que Marilyn lo entendió y mantienen una conversación tranquila aunque “habrá cosas de las que nunca hablen … más tarde reconstruirán otras cosas que nunca se han dicho” e intentan empezar de cero, ya que “la única posibilidad es seguir adelante”. 

Y por último queda el capítulo de la ira de Nath hacia Jack, que lo sigue haciendo responsable de la tragedia de su hermana. Se pelea con él, Jack no ofrece resistencia, lo compadece y está enamorado de él. Aún así Nath necesita descargar su ira. Finalmente al caerse al lago,  se acuerda de su hermana y piensa en todas las cosas que le van a pasar en el futuro y que le gustaría contarle. Pero de momento se concentra en la mano de Jack y en Hannah, quiere salvarse y empezar también de cero.

Comentarios

La escritura limpia, fresca, lírica e intuitiva de Celeste Ng aborda sin complejos el tema de la culpabilidad, que salpica a todos los personajes. Lejos de ser poco reflexivos, los personajes son conscientes de las heridas que se infligen, pero no son capaces de contener sus gestos dañinos. La violencia y la mentira han tejido una red que malogra los buenos propósitos. El tiempo no cura, pues sólo deforma los hechos, inventando un relato alternativo. Las palabras aceradas se diluyen en el recuerdo. El malestar no es una evidencia, sino un amargo lastre que distancia a los hermanos y destruye el amor entre los padres.

La noche que precede a la muerte de Lydia sólo evidencia el carácter asfixiante de unas relaciones familiares difíciles, enquistadas y muy marcadas por la incomprensión y la indiferencia.

Pero Celeste Ng no juzga ni condena. No pretende dar una lección de moralidad, sino que observa y recrea una serie de situaciones, todo lo deja a criterio del lector y para ello va poco a poco desnudando a los personajes con una prosa cristalina cargada de honestidad.

Marilyn es una mujer de cabeza privilegiada que quiso estudiar cuando las mujeres aún lo tenían difícil, renegando de la perfecta ama de casa que era su madre, para caer luego en el tópico de dejarlo todo por amor y sentir un vacío con olor a meta no cumplida que proyecta ahora en su hija Lydia. No le interesa saber lo que su hija realmente quiere, ni quién realmente quiere llegar a ser.

James hace lo mismo. Tampoco lo tuvo fácil en el pasado siendo el único chico de raza distinta de su colegio y entorno. Sabe lo que eso le supuso y ahora quiere que su hija se integre socialmente, que sea popular y tenga muchas amigas. Quiere lo que él nunca tuvo y siempre deseó.

Los dos padres, sin darse cuenta, depositan sus frustraciones en su hija. Emplean tanta energía en conseguirlo que se olvidan de sus otros dos hijos que viven esa indiferencia ya casi como normalidad, por lo menos en el caso de Hannah, esa tercera hermana que el lector acaba viendo como si fuera “el ojo que todo lo ve” y que procura aprender de los demás para no cometer los mismos errores. 

En cambio Nath, incomprendido y aislado, intenta dar un vuelco a su vida intentando conseguir lo que realmente quiere, y cree que ese punto de inflexión llegará con una nueva vida en la universidad. Y ahí deposita todas sus esperanzas, intentando soltar ese nudo invisible que lo une tanto con su hermana Lydia.

Y esta es la familia que nos presenta la novela, que se va alejando poco a poco de la intriga para adentrarse en los personajes. Que nos los presenta mucho antes de la tragedia y nos deja ver cómo les llega a afectar procurando no caer en el dramatismo ni las culpas privadas que las personas tendemos a sentir cuando un hecho así sacude nuestras vidas.

Me ha gustado mucho este libro, creo que la trama ha estado bien hilada desde el principio y ha ido acompañada de una prosa ágil y transparente. Nos ha llevado casi sin darnos cuenta de una historia de intriga otra mucho más compleja y dramática donde los personajes y sus sentimientos están a flor de piel.

Espero que os haya gustado. 


Ahora os toca a vosotros,

Comentad todo aquello que os haya sugerido la novela. Hablad de los temas que queráis: personajes, trama, etc.

¿Os parece que los personajes y sus circunstancias son también reflejo de la sociedad actual?

Sé que muchos de vosotros ya habéis terminado la lectura hace días. ¡Así que poned vuestras impresiones finales en este post!

Calendario

IMPORTANTE: Necesito que entreguéis este libro antes del próximo miércoles, 3 de abril, en la biblioteca Fórum porque lo van a empezar a leer en otro Club de Lectura de esa misma biblioteca.

Este lunes, 1 de abril, publicaré un post con la presentación de la nueva lectura. De todas formas, los que cogéis el libro en la biblioteca y paséis a partir de ahora mismo a entregar el de Celeste Ng ya os prestarán el libro siguiente (que sé que hay lectores que prefieren acercarse en fin de semana).

Nos leemos,

La tragedia del lago

18 Mar

Argumento

Estamos en el año 1977 y Lydia está muerta. El principio es impactante. No deja lugar a dudas. El narrador omnisciente nos hace partícipes de un hecho terrible, incluso antes de que lo sepa su propia familia.

La acción se sitúa en un pueblo universitario llamado Middlewood (Ohio). Una familia de clase media interracial, padre de raza china (James), madre de raza blanco (Marilyn), ambos norteamericanos y tres hijos mestizos: Lydia, Nath y Hannah.

Lydia tiene 16 años y ha desaparecido. Su madre llama al colegio para saber si ha acudido a primera hora. Después, intranquila llama a su marido a la universidad para que vuelva a casa. La policía acude pero al principio es un poco escéptica ante la desaparición de Lydia ya que saben que “muchos adolescentes se van de casa sin avisar” y después aparecen en 24 horas por decisión propia.

La policía resalta que se acuerdan de que en 1966 también había desaparecido una vez la madre, Marilyn, pero James en seguida les aclara que fue un mal entendido y cosas de familia. Les recomiendan que llamen a todas sus amistades y de inmediato hacen una lista. Ninguna sabe nada de Lydia.

Jack sabe más cosas de su hermana que sus propios padres. Sabe que siempre estaba sola en el Instituto. No tenía amigas. Además, llevaba un tiempo quedando con si vecino Jack, un año mayor que ella. A Nath no le gustaba porque se había burlado de él en varias ocasiones y lo odiaba.

La policía llama y dice que han encontrado el cuerpo de Lydia sin vida en el lago. No sabía nadar.

Para entender bien el devenir de los acontecimientos el narrador nos lleva al pasado y nos muestra la vida de Marilyn y James antes de casarse, como ella quería sobresalir a toda costa y él pasar desapercibido. Era 1955 y Marilyn estaba matriculada en Radcliffe y le gustaba la química y la física, quería ser médico. Su padre les había abandonado cuando ella era todavía una niña y vivía sola con su madre que se había hecho profesora de economía doméstica para sacar adelante a su hija cuando se quedaron solas. Su madre era una buena ama de casa y Marilyn no quería ser como ella, quería desarrollarse profesionalmente y ver mundo. En cambio su madre le recomienda que se case con un buen chico para tener la vida asegurada.

Pero Marilyn conoce a James en la universidad como profesor y se enamora de él. Y comienzan una relación sentimental.

James en cambio siempre quiso pasar desapercibido. Sus padres eran gente humilde y él por su inteligencia fue el primer niño oriental en estudiar en Lloyd pero nunca logró integrarse. Cuando empezó a salir con Marilyn creyó que las cosas cambiarían. Pero nunca le contó a ella por todo lo que había pasado en su vida.

Marilyn pensaba estudiar Medicina y James quería ser profesor en la universidad pero lo planes se truncaron de repente, James no consiguió una plaza en Harvard y Marilyn se quedó embarazada de Nath. Así que James aceptó una modesta plaza en la  universidad de Middlewood y ella una boda.

Era 1958 y en muchos estados este matrimonio iba en contra de la ley. La madre de Marilyn lo desaprobó desde el primer momento. No era lo que quería para su hija. Y le decía el día de su boda “Esto no está bien, Marilyn. Esto no está bien” y “cambiarás de opinión. Te arrepentirás de haberlo hecho”. Su madre, con todos los prejuicios de la época pensaba en los hijos que iban a tener en común, y que no encajarían en ninguno de los dos mundos. Marilyn nunca perdonó a su madre esto y desde el día de su boda no la volvió a ver.

El funeral de Lydia se produce y Jack acude para darle el pésame a Nath, que cree que tuvo algo que ver en la muerte de su hermana y lo odia por ello. Sabe que tiene mala fama en el instituto, que todo el mundo sabe que cada día va con una chica distinta. Sospecha de él y ve como la policía lo interroga y éste reconoce que solo eran amigos y que sí, que Lydia estaba últimamente disgustada pero que siempre estaba así.

James lee el informe de la autopsia de Lydia que revela “asfixia por ahogo” pero no pueden determinar si fue un suicidio o un accidente. Se siente muy mal y en ese momento se consuela con Louisa Chen, su ayudante oriental de 23 años, con la que comienza a tener relaciones sexuales.

Marilyn  tenía 29 años cuando quiso volver a la universidad. Nath empezaba primaria y Lydia iba a la guardería. Todavía no tenían a Hannah. Se acordaba de que no quería parecerse a su madre y no lo había conseguido. Era solo una ama de casa. Pero James no quería que su mujer trabajase. El quería ganar para los dos. La situación se agudiza cuando en 1966 muere su madre y prepara el funeral. Regresa a la casa de su infancia y este hecho hace que Marilyn pensase como es su vida realmente y que no consiguió lo que realmente quería. El único recuerdo de la casa que realmente le recodaba a su madre era el libro de cocina de Betty Crocker y eso la entristeció.

Marilyn pensaba que podría haber sido médico si no estuviera casada y tuviera dos hijos y pensó “puedo hacerlo” tenía los ahorros de su madre. Además en cuanto vendiese su casa, tendría más dinero y podría hacer la carrera de medicina. Cada noche cuando estaba sola volvía a leer el libro de cocina y se daba ánimos para rebelarse contra la vida mezquina y silenciosa de su madre“. Y toma la determinación de cumplir su sueño. Le deja una nota a su marido “Me he dado cuenta de que no soy feliz con la vida que llevo (…)” que rompió al momento. Y decidió irse sin más, sin ninguna explicación como si ella no hubiera estado allí.

Ese verano, James puso en conocimiento de la policía su desaparición.  Su búsqueda era algo complicada porque hizo las maletas y se llevó las llaves. Tanto Lydia como Nath echaban en falta a su madre y no lograban comprender que había ocurrido. Fue ese verano cuando Nath se aficionó al espacio y a los astronautas, en cambio Lydia se hizo una promesa solemne, si su madre volvía haría todo lo que ella quisiese.

Marilyn volvió a casa cuando se dio cuenta de que estaba de nuevo embarazada. Ahi tomó conciencia de que la universidad se había acabado para ella y que tenía que volver con sus hijos. Era su vida y se conformaba. Eso sí, se hizo también una promesa: estaría pendiente de su hija Lydia, la cuidaría y nunca le diría las cosas que su madre le dijo a ella. La guiaría y la haría una mujer independiente. Haría que estudiase una carrera. Pensó que su hija conseguiría todo lo que no había conseguido ella.

A partir de ese momento todas las atenciones iban siempre para Lydia y Nath lo veía. Y ese verano, el de la desaparición y regreso de su madre, ocurrió el incidente del lago. Sabía que su hermana no sabía nadar y aún así, lleno de rencor “había empujado a Lydia al lago”. Su hermana ocupaba todo el espacio en la casa, en sus padres. Pero Lydia se dejó tirar porque “el peso de ocupar el lado inclinado de la balanza vencida hacia ella era excesivo”. Y Nath sintió que aunque ella no estuviera, su mundo no se equilibraría. Así que reaccionó y la sacó del lago. 

Nunca hablaron de lo que pasó en el lago. De aquel episodio en el lago Lydia y Nath recordarán cosas distintas: “Durante toda su vida Lydia recordaría una cosa. Durante toda su vida Nath recordaría otra”.

Comentarios

Celeste Ng muestra con extraordinaria pericia psicológica cómo nace el resentimiento, el rencor, la rabia, el odio a los demás y a uno mismo. Lo hace con la mirada del narrador omnisciente que escarba en el interior de todos los personajes. El narrador conoce todo de todo el mundo. En cada capítulo nos va rebelando el punto de vista de cada uno de los miembros de la familia. Nosotros como lectores conocemos más de ellos que ellos mismos. El problema que se arrastra desde las primeras páginas es el de la comunicación. Nadie habla con nadie. Vemos lo que hacen, sentimos lo que sienten pero no lo comparten con nadie. En la familia Lee no fluye el cariño, sino la ira, el tedio, la melancolía y el miedo.

Esta primera parte me produce mucha desolación. Ves los errores casi antes de que se produzcan. Ves el sufrimiento de unos padres, sus vidas no han sido fáciles. La época en la que vivieron tampoco les ha ayudado mucho pero a pesar de todo, quieren lo mejor para sus hijos pero no lo saben expresar y tampoco saben como crear un ambiente de cariño y respeto. Nadie habla con nadie de nada importante. Todo lo guardan en su interior.

En esta parte vemos como padres quieren para sus hijos la vida que ellos no pudieron conseguir. Sin darse cuenta, Marilyn presiona a su hija con los estudios para que se esfuerce y consiga ser médico ¿pero es realmente lo que quiere Lydia? A lo largo de las páginas se va creando un ambiente asfixiantes  de unas relaciones familiares marcadas por la incomprensión, la posesividad y la indiferencia (Nath y Hannah).


¡Ahora os toca a vosotros!

  • ¿Como veis vosotros la trama?
  • ¿O parece que tantos puntos de vista entorpecen la lectura o la enriquecen?
  • Me gustaría vuestra reflexión sobre los personajes de la historia.

Además, os dejo para la reflexión esta reseña del caso del matrimonio Loving comentado en esta parte de la novela:

https://hipertextual.com/2015/06/loving-day-la-legalizacion-del-matrimonio-interracial-en-estados-unidos

Espero vuestros comentarios.

Nos leemos,

Nuestra próxima lectura: “Todo lo que no te conté” de Celeste Ng

7 Mar

Cambiamos de tema y de país. Nos adentramos en EE.UU de la mano de la escritora Celeste Ng  y su celebrada novela Todo lo que no te conté” que nos hará vivir un drama familiar donde la culpa y la falta de comunicación lo impregnan todo. Aunque siempre queda lugar para la esperanza.

Novela publicada en 2014 y reeditada por la Editorial Alba en 2016. La traducción corre a cargo de Laura Vidal (Madrid, 1971).

La novela

“Lydia está muerta. Pero esto aún no lo saben”. Así empieza este impresionante thriller literario. Todo sucede en los 70 en una pequeña y tranquila ciudad de Ohío donde todo el mundo se conoce. Y los primeros pasos: Una joven desaparecida, un lago cercano a su casa, un chico con mala fama que fue el último que estuvo con ella. En este territorio familiar Celeste Ng desarrolla de una historia que, como dice el New York Times, es muy diferente de las que habíamos visto hasta ahora en la literatura norteamericana. Todo lo que no te conté trata las relaciones entre el matrimonio, sus problemas para integrarse y las ilusiones que ambos concentran en Lydia que ha heredado los ojos azules de su madre y los rasgos chinos de su padre. Y de lo caro que se paga ser la hija preferida.

“Todo lo que no te conté” es una novela sobre los errores y las frustraciones de una familia que sufre el drama de la pérdida de una hija. Su autora, Celeste Ng, aborda en este libro el tema de la culpabilidad que salpica a todos los personajes de la novela.

Esta novela ha sido en 2014 Bestseller y Notable Book de The New York Times, Mejor Libro de Amazon, Mejor Libro de Ficción de Entertainment Weekly y Booklist, Mejor Libro de Time Out de New York y Mejor Libro de la National Public Radio, entre otros reconocimientos.

Una curiosidad, suele estar catalogada como una novela de “intriga y suspense” pero realmente es un drama familiar. Hay rasgos de investigación para averiguar que ha pasado con Lydia pero la historia se centra en la vida en familia, los sentimientos y todo lo que han tenido que pasar y sufrir hasta el presente.

Una novela desgarradora, llena de sentimientos y de dolor por la muerte, la soledad y la frustración.

La escritora

Celeste Ng nacio en Pittsburgh, Pennsylvania, en 1980 y creció en Shaker Heights, Ohio, en una familia de científicos. Fue alumna de la Universidad de Harvard y obtuvo una beca de la Universidad de Michigan donde ganó el Premio Hopwood. Ha publicado su ficción y sus ensayos en One Story, TriQuarterly, Bellevue Literary Review, la Kenyon Review Online, entre otras publicaciones, y ganó en su día el Premio Pushcart.

Ha sido ganadora del Massachusetts Book Award, el Asian/Pacific American Award for Literature, el ALAs Alex Award, y del Medici Book Club Prize, y fue finalista de otros muchos premios incluido el Ohioana Award, el John Creasey (New Blood) Dagger Award, y el VCU Cabell First Novelist Award. La autora fue seleccionada en 2014 por el New Yorker como una de las mujeres escritoras más importantes del año. Acaba de ser nominada como Finalista del Premio IMPAC 2016.Vive en Cambridge, Massachusetts.

Otra obra de la autora es “Pequeños fuegos por todas partes” (Alba Editorial, 2017) donde explora el peso de los secretos largamente guardados y la fuerza del instinto maternal. También el peligro de los que creen que llevar una vida convencional y planificada, donde se respeta el cumplimiento de las reglas, puede evitar el desastre o la angustia de intentar huir del pasado.

Contexto histórico

La novela se desarrolla en los años 70 del siglo XX. Empieza la década con la presidencia de Richard Nixon, único presidente hasta la fecha en dimitir del cargo. Terminó su mandato con la intervención estadounidense en la guerra de Vietnam en 1973. La visita de Nixon a China en 1972 estableció relaciones diplomáticas entre las dos naciones. Nixon inició la entente entre Estados Unidos y la Unión Soviética, impulsando el Tratado sobre Misiles Antibalísticos.

En política socioeconómica, Nixon impuso controles sobre los sueldos y los precios durante un período de noventa días, y creó la Agencia de Protección Ambiental. Presidió el alunizaje del Apolo 11, que marcó el final de la carrera espacial.

Las leyes de integridad racial estaban vigentes en todos los estados del Sur para proteger la “blancura” de la razas. La ley de Integridad Racial de 1924 definía como blanca a una persona “que no tiene ningún rastro de sangre que no sea de caucásico”. Muchas de estas leyes se apoyaban en la superioridad blanca proclamada por la corriente llamada ‘eugenesia’ que argumentaba que la mezcla con afroamericanos e indios podría causar un daño social. Negros, mulatos, nativos americanos y asiáticos estaban tocados por estas leyes en mayor o menor medida según el estado. No fue sino hasta 1967 que en EE.UU el matrimonio interracial dejó de ser un delito en todo el país.


Calendario de lecturas

  • 7 de marzo: post presentación de la lectura.
  • 18 de marzo: post de comentarios hasta el capítulo 6 (inclusive).
  • 29 de marzo: post de comentarios hasta el final (del capítulo 7 al 12).

Los que estáis apuntados para recoger el libro en la Biblioteca Fórum: podéis pasar a recogerlo por la Biblioteca Fórum en horario de apertura de la Sala de Adultos.

Por favor, acordaros de devolver el título anterior, “Calle de las Tiendas Oscuras”.

Buena lectura,

Recuperar el rastro de si mismo

1 Mar

Argumento

En esta parte de la novela, Guy Roland empieza a recordar detalles de su vida pasada. Siguiendo los pasos de Denise evoca episodios de su pasado con ella como el día en que se conocieron.

En el curso de su investigación queda en un café con el fotógrafo que le hizo la foto de portada a Denise. Éste le lleva a su piso de Montmartre. Conocía a Denise y estuvo en su piso. Le cuenta la historia de un griego de Alejandría que fue asesinado en la misma casa donde ella vivía. El griego era homosexual y subía muchos chicos a casa. Desde esa época, el fotógrafo vive alterado y con miedo. Tiene miedo de acabar asesinado también. Cree conocer la identidad de quién mató al griego. Fue durante la Ocupación y el asesino estaba por aquel entonces con un alemán. Ahora sigue vivo y se hace llamar el “jinete azul”.

En el capítulo XXVI una persona recuerda a Pedro en esos años en el que vivía con miedo y quería irse de Francia. Lo visitó en el hotel Castille para una transacción de joyas. Pedro necesitaba dinero para salir del país ya que “vivimos en una época muy rara”. Quería escapar a Portugal por Suiza.

Hutte le sigue pasando información desde Niza. Ahora le envía sus indagaciones sobre Denise: nacida en 1917 en Francia y casada con Jimmy Pedro Stern, que nació en 1912 en Salónica (Grecia). Además averigua que el rastro de Denise se pierde en febrero de 1943 cuando intentaba pasar la frontera franco-suiza. Tenía por aquel entonces 26 años.

Pedro Stern desapareció en 1940. En París residió en el hotel Lincoln. Este hotel ya no existe pero en su registro Pedro tenía una dirección en Roma (Italia): calle de las Tiendas Oscuras nº 2.

Investiga la identidad que finalmente cree que es la suya: Pedro McEvoy. Le resulta difícil recopilar indicios de su pasado salvo que era súbdito Dominicano y que trabajó en la legación dominicana en París. “Puede haber sido un individuo que usara nombre prestado y papeles falsos, como era corriente por entonces”.

Sospecha que Pedro Stern y Pedro McEvoy son la misma persona.

Sigue esta pista. Un día se encuentra en un bar una persona que lo reconoce como Pedro McEvoy. Le dice que es André Wildmer, un jockey que iba con él y su amigo Freddie a la casa de Valbreuse. Además le recuerda la boda de Freddie con Gay Orllow en una pequeña iglesia rusa en Niza. Piensa que extraña coincidencia que sea precisamente en Niza donde está Hutte y que le hablara de esta iglesia y de su biblioteca como un recuerdo de su niñez. ¿Será Hutte también una persona de su pasado?

Wildmer le recuerda que tenía un amigo que se llamaba Porfirio Rubirosa y que fue de testigo a la boda de Freddie. Le comenta que era un diplomático dominicano y que fue el que le había dado trabajo en la legación (y también una nueva identidad).

Le desvela que él y Freddie estudiaron juntos en un internado, a orillas del mediterráneo,  llamado de “Luiza y Albany”. Eran amigos desde la infancia, pero no descubre nada en su visita al internado.

Hutte le pasa información sobre Oleg de Wrédé de origen ruso y que “ya con veinte años tenía un físico que llamaba la atención” y “era un canalla de poca monta que dejaba que lo mantuvieran personas de ambos sexos”. Después, durante la guerra, vivía en París con un alemán de alta graduación que lo mantenía. Parece que coincide con la persona que mató al vecino de Denise durante la Ocupación.

Un poco más tarde, Pedro junto con Freddie, Denise y Gay huyen a Megève en tren con la intención de salir del ambiente opresivo y controlador de París.  Al llegar a la estación Gay saluda a un conocido suyo de París, un ruso llamado Kyril.

Empezaron a vivir en Megéve de una forma despreocupada. Invitaban a gente a casa y entre ellos venía Kyril y éste trajo a Bob Besson, un monitor de esquí de la zona, y a Oleg de Wrédé. Este último se dio cuenta de que Pedro y Denise quería salir del país y les propuso cruzar la frontera por una cantidad de dinero. Estos aceptan y todo acaba siendo un engaño para robarles el dinero. A partir de esa experiencia Pedro no recuerda nada y nadie sabe lo que le pasó a Denise.

El hilo de Ariadna

En resumen, el protagonista tras una ardua investigación a lo largo de la novela descubre finalmente que su nombre real es Jimmy Pedro Stern, un judío griego de Salónica, que habitaba en París bajo un nombre falso, Pedro McEvoy, y que trabajaba para la embajada de la República Dominicana.

Pista tras pista descubre una serie de personas que conformaban su círculo de amigos: Denise Coudreuse, una modelo francesa que era su pareja, Freddie Howard de Luz, un inglés de la isla Mauricio, Gay Orlow, una bailarina estadounidense de origen ruso y André Wildmer, un antiguo jinete inglés.

Todos ellos deciden abandonar un París cada vez más opresivo debido a la ocupación alemana y reunirse en Megève en 1940. Denise y Pedro, por su lado, decidieron abandonar Francia a través de Suiza, por lo que le pagan a un contrabandista llamado Oleg de Wrede y a su ayudante Bob Besson para que les ayude, pero que finalmente los abandonará en la montaña, dejándolos solos y perdidos en la nieve.

Guy Roland decide encontrar a Freddie, que se había instalado en la Polinesia tras la guerra. Cuando llega a Bora Bora, descubre que Freddie había desaparecido en un naufragio unos días antes. A Guy Roland solo le quedaría una pista para desenmarañar los hilos de su pasado, una antigua dirección en la Roma de los años 1930 que él mismo había ocupado: el número 2 de la Rue des Boutiques Obscures en pleno Gueto judío.

Comentario de la novela

Es un libro fácil de leer pero quizá difícil de comprender ya que el fondo de la cuestión no está en la superficie. Además esta historia tiene un final inconcluso que deja al lector preguntándose si realmente conoce la identidad del protagonista y valorando la importancia o no de tener una identidad, una memoria, en definitiva, un pasado que nos defina.

Modiano busca a través de la escritura respuestas a su identidad porque se considera a sí un hijo del periodo turbulento de la ocupación alemana de Francia durante la Segunda Guerra Mundial: “Yo soy hijo de esta época caótica. La gente aprendió a vivir de negocios poco claros, del mercado negro, de la compraventa de bienes de titularidad dudosa, todo eso duró hasta principios de los setenta. […] Son historias de las que nunca se saben todos los entresijos”.

Es así como crea un mundo completamente “modianesque” y la razón por la que sus novelas son tan reconocibles, porque están presentes en ellas todas las obsesiones del autor: su particular ejercicio de construcción de su infancia, la incesante búsqueda de una  identidad propia en base a los recuerdos, el pasado y el presente intercalados de manera casi imperceptible, la construcción de un conjunto de personajes oscuros y evanescentes… De ahí su particular modo de mezclar historias imaginadas con vivencias personales, sin dejar nunca claro al lector si lo que está leyendo es realidad o ficción.

Un ejemplo, el capítulo en el que Pedro y Denise recogen a una niña y se la llevan de paseo todo el día tiene mucho de símil biográfico. El autor cuenta en sus entrevistas que sus padres no se ocupaban mucho de sus hijos ya que se iban temporadas fuera por trabajo así que lo dejaban a él y a su hermano al cuidado de desconocidos. Ya de mayor se pregunta muchas veces que será de ellos, dónde estarán las casas en las que había vivido cortos periodos de tiempo. Al igual que la niña, ya de mayor, evoca ese recuerdo.

Cuando se le pregunta a propósito de sus recuerdos, Modiano responde: «Recordar puede ser un ejercicio feliz o doloroso, en función de si es motivo de ansiedad o evocación de un paraíso perdido»

Su estilo literario se caracteriza por la economía expresiva y según explica el propio autor en una entrevista “Una frase corta, algo lineal, es el único modo, para mí, de captar lo onírico, porque para dar esa impresión de un sueño interrumpido, en el que entra alguien por sorpresa, necesito frases muy concretas, al igual que en algunos cuadros surrealistas, como los de Magritte, todo es muy preciso pero la impresión global es de sueño. Eso son mis frases cortas, un estilo barroco no me sirve.”

La mayoría de la novela está escrita en primera persona. Solo algunos capítulos están redactados en tercera persona y entonces el autor nos va dando pinceladas reales de la auténtica identidad de Guy. Y vamos comprobando que hay una correspondencia entre lo que va recordando y la realidad.

Se dan extrañas coincidencias en la novela, como por ejemplo que Freddie se hubiera casado en “una pequeña iglesia rusa de Niza” que también le ha descrito Hutte en una de sus cartas desde su retiro en la misma ciudad. O que el contrabandista que engaño a Pedro y Denise se pareciera al ruso que mató al vecino de Denise por asuntos turbios.

París es tratado siempre como un personaje más de la novela y según una entrevista con el autor “Es un París onírico que, aunque basado en lo real, con calles precisas, está totalmente interiorizado, a partir de mis recuerdos de adolescente. Un París que ya no existe. Ojo, no es nostálgico, sino soñado, totalmente interior.”

Al final no se presenta una respuesta sino que se enuncia un interrogante. La identidad no sólo es intercambiable por quien la posee o puede poseerla, también es etérea, intermitente, efímera. Como dice Guy al final de la novela:

“Mi querido Hutte: me voy de París la semana que viene, a una isla del Pacífico en donde hay alguna probabilidad de que vuelva a encontrar a un hombre que me dará informaciones de lo que fue mi vida (…) hasta ahora todo me ha parecido tan caótico, tan fragmentario … Retazos, briznas de cosas me volvían de repente según investigaba … Pero, bien pensado, a lo mejor una vida es eso … ¿Se trata de la mía efectivamente? ¿O de la vida de otro, dentro de la que me he colado?”

y para terminar “¿Y acaso no se esfuman en el crepúsculo nuestras vidas con la misma rapidez que ese disgusto infantil?


¡Ahora os toca a vosotros!

¿Que os ha parecido el tratamiento que ha hecho Modiano sobre esta época oscura de la historia francesa?

Espero vuestras impresiones y reflexiones de la novela. Todo lo que queráis comentar.

¡Nos leemos! 

Calendario

El próximo jueves, 7 de marzo, publicaré el post con la presentación de la próxima lectura. Espero que esta vez los plazos de lectura hayan estado más ajustados.
Los que tenéis el libro en casa: recordad, tenéis que devolverlo a lo largo de la semana que viene.
¡¡¡¡Felices carnavales!!!!

El investigador investigado

22 Feb

Argumento

Guy Roland se quedó amnésico hace más de diez años “e iba a tientas por la niebla”. La novela nos sitúa en París. No hace referencia a la época del presente salvo por una carta que aparece en el capítulo VI y en cuya firma consta el año 1965. Lo que importa es el pasado, ese pasado que ha olvidado y que le impide saber quién es.

Hace ocho años, Guy se acercó a la agencia de detectives de Hutte para ver si lo podía ayudar. Al final, le ayudó proporcionándole una nueva identidad, un pasaporte y un consejo “no vuelva a mirar atrás y piense en el presente y en el futuro”. Acabó trabajando para él.

Esta historia empieza cuando Hutte, ahora jubilado, cierra la agencia y se marcha a vivir a Niza. Guy siente que se vuelve a quedar sólo en la vida y comienza por su cuenta una investigación para averiguar su pasado y su propia identidad. Hutte titubeó un momento antes de cerrar la puerta y aquel chasquillo metálico me hizo sentir una punzada en el corazón. Marcaba el final de una larga temporada de mi vida”. La vida que recordaba.

Su primera pista le lleva a  Paul Sonahitze que regenta un bar en la calle Anatole de la Forgue (Distrito XVI). Queda con él porque cree que en “algún determinado momento” se movían en los mismos círculos de amistades. Paul le lleva al restaurante de Jean Heurteur para ver si  entre los dos pueden acordarse de algo.

Modiano busca siempre personajes corrientes que se mueven en ambientes nocturnos de cafés y locales de París. París es un personaje más de la novela. Siempre describe un París noctámbulo de calles oscuras, sombrías y desiertas. También le gusta detallar con minuciosidad los itinerarios que realizan sus personajes. Le gusta buscar lo cotidiano y pararse en los detalles de sus personajes, como en la referente a Jean “el cutis granuloso, las mejillas flácidas y unos labios de gastrónomo”. Nunca hace referencia a la edad de sus personajes. Dice Jean “es curioso, no se le puede calcular a usted la edad”. Solo sabemos que Guy lleva bigote y es muy alto.

Guy quiere saber si ellos lo reconocen de haberlo visto alguna vez en alguna fiesta o café. Les parece que les recuerda a alguien que hace mucho tiempo iba a un local que se llamaba el Tanagra. Iba con otro hombre ruso llamado Stioppa. Ambos sospechan que era de la pandilla de Stioppa y que salían mucho de noche “una época mucho mas bonita que la nuestra” comentan. ¿Añoranza del pasado o de la juventud?

No centra temporalmente la historia, se refiere al pasado como “la época del diluvio” (aunque sabemos que se refiere a los años de la Ocupación). Saca una pista más cuando Jean recuerda que Guy se le parece a un hombre que se alojaba en el hotel Castille.

Se acerca a Stioppa con la excusa de estar escribiendo un libro sobre la “emigración rusa¹. Acaba en su casa y Stioppa le enseña unas fotos antiguas. En una de esas fotos se cree reconocer “un hombre muy alto, con terno príncipe de Gales , de unos treinta años, moreno y con un bigote fino. Creo en serio que era yo” .

Le llama la atención en una de las fotos una chica. Stioppa le dice que se llama Gay Orlow de nacionalidad rusa que emigró a América con sus padres durante mucho tiempo y después vino a Francia. Empezó a investigar sobre ella. Aunque se suicidó en 1950, encontró una partida de matrimonio con un pianista americano ahora afincado en París: Waldo Blunt. Contacta con él en un café de París y le dice que su matrimonio había sido de conveniencia porque Orlow “estaba obsesionada con tener una nacionalidad” se fue con un francés llamado Howard de Luz confidente de John Gilbert. Ese nombre le despertó algo por dentro y por un momento creyó que podía ser él mismo.

En busca de su identidad, ya lleva dos posibles, todavía no encuentra la verdad. En esta parte de la novela todavía pasará por una más. Una en la que cree que puede ser Pedro McEvoy al que llegó a través de un antiguo amigo de Freddy que le puso en contacto con una dirección.

Se dirige al domicilio que tenía Pedro en el pasado. La actual inquilina, Helene, lo reconoce y le dice que trabajaba en la Embajada de la República Dominicana y que tenía una novia que se llamaba Denise. 

La última vez que Hélène supo de ellos fue cuando se fueron a Megève. Denise tenía instalado un taller de costura en ese piso. Antes vivían en el hotel Castille. Tenía una habitación verde con Denise. Y le dice que se fueron de allí porque no se sentía seguro en el hotel. 

“-La verdad es que era una época peculiar… -¿Qué época?. No obtuvo respuesta”.

Logró saber por Hélène que se fueron a Megève porque era un sitio seguro y desde allí podrían pasar la frontera. Con la agenda que le entrega Hélène (perteneciente a Denise) hay un certificado donde consta que contrajo matrimonio con  Jimmy Pedro Stern el abril de 1939.

Por último le da una carta de Denise, la última que recibió y le ponía las señas de una persona por la que podían contactar: Oleg de Wréde. Así que sigue investigando. Pero empieza a recordar a Denise y al día en que la conoció o ¿es producto de su imaginación?

Comentario

Novela escrita en primera persona de forma intimista y poética. Su personaje principal, Guy Roland, cuenta la historia de la búsqueda de su identidad. Lleva muchos años. En esta parte de la novela investiga su rastro en el pasado y pasa por tres identidades distintas. Y se pregunta “¿Será posible que acabe uno por no reconocer un sitio en el que ha vivido?”

En esta novela nos vamos a encontrar con los tres temas recurrentes en la obra de Modiano: la búsqueda de la identidad, recuperar el pasado y la pérdida.

La obsesión de la búsqueda, la necesidad de identificarse con alguien real de carne y hueso, es un tema esencial en la obra del escritor, ya que sus personajes se mueven siempre tras las huellas de otro ser que les ayude a comprenderse a sí mismos. Sin embargo, entre dudas e incertidumbres, en la obra de Modiano nunca acaba por resolverse esa búsqueda, y como si de una torre de naipes se tratara, la realidad parece frágil, siempre a punto de desmoronarse.

Lo inquietante de la obra y de la vida de este escritor es que las identidades se construyen con más incertidumbres que certezas y nos obligan a preguntarnos cuál es la biografía posible de una identidad que se busca a sí misma constantemente.

En todas sus novelas salen guías de teléfono antiguas y modernas. El autor no lo sabe explicar. Quizá el hecho de dejar un rastro en algún sitio. Recuerda una historia que le contaba Hutte sobre el “hombre de las playas”, aquel que salía en todas las fotos y nadie sabía ni como se llamaba. Y Hutte decía “en la arena no dura más que unos segundos la huella de nuestros pasos”. Habla de lo fútil y anecdótico que es nuestro paso por la vida.

Además tampoco hace referencia al tiempo vivido, se refieren a él como “el tiempo del diluvio” o “la noche de los tiempos” para hacer referencia al tiempo de la Ocupación, aquel que sigue entre nieblas en la memoria de los franceses.

Esta parte invita a la melancolía y a la añoranza de un tiempo pasado. Os dejo esta canción que se menciona en el libro y que resume muy bien la esencia de la historia.


¹Los rusos que huyeron de la revolución bolchevique. Los rusos blancos

En todas las guerras hay vencedores y vencidos. En el caso de la Revolución Rusa de 1917 los vencidos fueron la familia imperial, la vieja aristocracia y los cientos de miles de rusos que escaparon del país, presintiendo las purgas estalinistas. Se contabilizan entre 900.000 y 2 millones de exiliados rusos. Alrededor de 200.000 de estos exiliados se instalaron en Francia donde se les conoce como los “rusos blancos”.

Según Andrei Tereshchuk una “ola de emigración es una intensificación de los procesos migratorios en un periodo de tiempo delimitado. El término ola refleja de una manera precisa el carácter de la emigración rusa en el siglo XX”. Andrei establece cuatro olas migratorias rusas:

La primera ola de emigración rusa se produjo en la etapa 1917-1922. Esta ola migratoria, después de la caída del Imperio ruso, fue un hecho sin precedentes en la vida del país. El inicio fue la revolución de febrero de 1917 y la revuelta bolchevique en Petrogrado (hoy San Petersburgo) en octubre de ese mismo año. El régimen comunista estableció un régimen de terror contra los opositores. Esta represión política  y una profunda crisis económica llevaron a la salida del país de una parte de la población y al comienzo de la Guerra Civil Rusa. En este conflicto se formó el Movimiento blanco, contrapuesto al poder bolchevique. Después de la derrota de los blancos, los restos de sus ejércitos abandonaron Rusia. En relación a este proceso surgió el término “emigración blanca” (no todos los emigrantes de la primera ola participaron en el Movimiento blanco, aunque casi todos los emigrantes blancos pertenecen a la primera ola).

Posteriormente se dio otra ola migratoria entre 1939-1946, durante la Segunda Guerra Mundial.

La tercera ola sería entre 1946-1993 tomando como punto de partida el inicio de la Guerra Fría.

Y por último, la cuarta ola de emigración, desde 1993 hasta la actualidad. Coincidiendo con la desintegración de la URSS.


!Ahora os toca a vosotros!

  • El autor recrea el París de los años 60 como la ciudad de los recuerdos durmientes. ¿Reconocéis París como un personaje más de la  historia?
  • ¿Creéis que Guy encontrará su verdadera identidad? ¿como veis al personaje?
  • Plasmad vuestras impresiones generales de la novela.

Nos leemos,

El estigma de la Ocupación (1940-1945)

12 Feb

Soldados alemanes en un café de París frente a los Campos Elíseos. 1940.

El estilo sobrio de Modiano confiere a su novela un ambiente misterioso. Toda su obra literaria se concentra en la evocación de la Ocupación alemana, ese momento histórico sin precedentes en la historia de Francia y cuya clave quizá se halle en su novela autobiográfica, “Un pedigrí”. 

El abandono de unos padres que se conocieron en los años 40 en París y que vivieron en la semiclandestinidad, la falta de núcleo familiar y la muerte temprana de su hermano son circunstancias clave para entender las obsesiones del escritor. Perdido entre historias de secretismo y un pasado judío, Modiano se refugia también en esta novela en el pasado para intentar reconstruir su propia identidad.

Contexto histórico

Modiano sitúa toda su obra literaria en el París de la Segunda Guerra Mundial, concretamente durante el periodo de la ocupación alemana de Francia que ocurrió entre el 22 de junio de 1940 al diciembre de 1944. Ocupación que siempre supuso un periodo oscuro y humillante para los franceses. Un periodo del que quieren olvidarse.

La colaboración durante esos cinco años con la Alemania nazi hizo a Francia acomodarse a las exigencias del invasor a través de una legislación manifiestamente antisemita. El Régimen de Vichy, fundamentado en valores como “el trabajo, la familia, la patria, la piedad y el orden”, excluyó a los judíos de la vida en común, prohibiéndoles ejercer oficios como los de funcionario, banquero, profesor, médico o artista. A partir de 1942, les obligó a lucir la funesta insignia amarilla y participó en su exterminio en nombre de la reconversión aria de Europa, con la deportación de 75.000 personas que residían en el territorio francés.

Según el historiador Denis Peschanski , uno de los grandes especialistas en este periodo: “Los cientos de documentos, en su mayoría desclasificados por primera vez por las autoridades francesas, permiten reexaminar la actitud de los autóctonos durante la ocupación y los distintos grados de implicación que tuvieron en el avance del nazismo, desde el compromiso convencido e incondicional con la causa hitleriana a un acercamiento circunstancial y no necesariamente sincero. El objetivo es demostrar que el colaboracionismo pudo tener distintos grados, pero también que en ningún caso se trató de un fenómeno marginal. La colaboración no fue solo política, sino también económica, administrativa, policial, militar, ideológica y cultural. Vichy no fue una simple sucursal alemana, sino un sistema plenamente francés, ligado a la tradición de la extrema derecha local”.

La generación de Modiano

Modiano ha sabido captar en su obra la atormentada conciencia de la sociedad francesa ante la ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial, así como el ambiente bohemio e intelectual del París de esa postguerra, los convulsos acontecimientos de la descolonización de Argelia o de un cierto surrealismo en la vida cotidiana. Es la suya una generación profundamente influida por el frío experimentalismo matemático de Queneau y Perec, y el pensamiento filosófico de Albert Camus.

Todos ellos se irán impregnando de un característico existencialismo donde la realidad recordada, el paso del tiempo, la búsqueda de la propia identidad y el sentimiento de soledad tendrán una decisiva importancia.

El mundo de sus novelas

En sus novelas todo sucede siempre en el pasado. Un pasado que la sociedad francesa quiere olvidar. ¿Pero porqué sin haberlos vivido, habla de los años turbios del colaboracionismo, de la niebla de aquellos días en que hasta los traidores eran falsos y solo la muerte era verdadera?

En varias entrevistas, Modiano reconocía que, aunque nació en 1945, siempre le había sorprendido el silencio de los franceses sobre esa época, principalmente de los que sí la habían vivido: su familia, vecinos, amigos. Nadie hablaba de ese tema. Para Modiano “La memoria nos dice quienes somos, nos otorga una suma de códigos con los que nos presentamos; nos devuelve concretos y reales”. El personaje principal de “Calle de las tiendas oscuras” es una persona sin memoria, amnésica, que busca su pasado, recuperar su identidad y por eso esta novela comienza con la frase “No soy nada. Sólo una silueta clara, aquella noche, en la terraza de un café”.

Sobre su obsesión por ambientar sus novelas en el barrio XVI de París, burgués, aparentemente anodino, dominado a la vez por la sombra de la Torre Eiffel y por las sólidas mansiones, señaló en una entrevista “Por eso, porque no tiene nada de especial. Muchos lo consideran un típico barrio burgués. Pero no es así del todo. Tiene una parte de barrio anónimo, banal, sin monumentos históricos, donde uno puede imaginarse cosas. En otros barrios parisinos te sientes bloqueado por la historia. En Trocadero y sus alrededores uno puede observar las calles y la gente que las habita de una manera onírica”.

Las descripciones son escuetas, breves pinceladas de espacios urbanos con la intención de que el apego a los matices de lo sombrío dominen el ánimo descorazonador de todos sus personajes. Sus personajes son gente corriente. Su sintaxis es sencilla y esquemática pero tras cada frase se esconde un microcosmos. 

Espero que os guste la lectura.


Calendario

El viernes, 22 de enero, comentaremos el libro hasta el capítulo XIX, inclusive.

Nos leemos,

Nuestra próxima lectura: Calle de las Tiendas Oscuras de Patrick Modiano

11 Feb

Vamos a seguir con un novelista francés, Patrick Modiano y su novela “Calle de las Tiendas Oscuras” por el que recibió el prestigioso Premio Goncourt en 1978. En 2014 le concedieron el Premio Nobel de Literatura. 

Calle de las Tiendas Oscuras

Guy Roland es un hombre sin pasado y sin memoria. Ha trabajado durante ocho años en la agencia de detectives del barón Constantin von Hutte, que acaba de jubilarse, y emprende ahora, en esta novela de misterio, un apasionante viaje al pasado tras la pista de su propia identidad perdida. Paso a paso Guy Roland va a reconstruir su historia incierta, cuyas piezas se dispersan por Bora Bora, Nueva York, Vichy o Roma, y cuyos testigos habitan un París que muestra las heridas de su historia reciente. Una novela que nos sitúa ante un yo evanescente, un espectro que trata de volverse corpóreo en un viaje de retorno a un tiempo olvidado.

Esta búsqueda es también una poderosa reflexión sobre los mecanismos de la ficción, y Calle de las Tiendas Oscuras es una novela sobre la fragilidad de la memoria que, sin duda, perdurará en el recuerdo.

Se publicó en Francia en 1978 y ese mismo año ganó el Premio Goncourt.

Patrick Modiano 

Modiano nació en Bolonia-Billancourt en 1945. Novelista francés, ganó el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa (1972), el Premio Goncourt (1978) y el Premio Nobel de Literatura (2014). 

Italiano por parte de padre (que era de origen judío) y belga por parte de madre publicó su primera novela, El lugar de la Estrella, en 1968, que tuvo un éxito casi inmediato, y se convirtió en un escritor totalmente reconocido diez años después al recibir el premio Goncourt por la novela que vamos a leer ahora.

Autor de más de treinta novelas entre las que destacan La Plaza de la Estrella (1968), Villa triste (1975), Viaje de novios (1990), Un pedigrí (2004), En el café de la juventud perdida (2007), El horizonte (2010), Barrio perdido (2012) y La hierba de las noches (2014),

Una parte importante de su obra ha sido traducida al castellano por María Teresa Gallego Urrutia, que ha logrado recrear la claridad y ligereza del francés en el que escribe Modiano.

Varias de sus novelas han sido llevadas al cine y ha participado en la escritura del guión de algunas películas, entre ellas Lacombe Lucien de Louis Malle.

La Academia sueca ha argumentado que le concedió el Premio a Modiano “por su arte de la memoria con el que ha evocado los destinos humanos más difíciles de retratar y desvelado el mundo de la Ocupación”. Muchos críticos le han acusado de escribir siempre el mismo libro, lo que para sus detractores es un defecto pero para sus defensores es una bendición.

¡Espero que os guste!


Calendario de lecturas:

  • 11 de febrero (lunes): post presentación de la novela.
  • 12 de febrero (martes): post contexto histórico de la novela.
  • 22 de febrero (viernes): post comentarios hasta la página 127 (final capítulo XIX).
  • 01 de marzo (viernes): post comentarios hasta el final de la novela (desde capítulo XX).

Los que recogéis un ejemplar en la Biblioteca Fórum Metropolitano ya lo tenéis disponible en la Sala de adultos. ¡¡¡Acordaros de devolver el ejemplar de la Ley del menor!!! para que lo puedan utilizar en otros clubs de lectura.

¡Nos leemos!.

El deshielo

6 Feb

Argumento

Tras el veredicto del caso Adam Henry, Fiona vuelve a su rutina en los juzgados de Familia. En su vida personal, Fiona está estancada. Su marido, Jack, volvió a casa. Ella lo acepta sin hacer preguntas. No quiere hablar del tema y le pide que ocupe la habitación de invitados.

Es el año 2012. A Fiona le llegan un montón de conflictos matrimoniales mientras tiene el suyo sin resolver. Su convivencia con Jack es “silenciosa y tirante“. Para Fiona su marido la había “traicionado“, la había dejado sola y después había regresado a los pocos días sin dejarle suficiente tiempo para valorar si quería romper definitivamente con él o reconstruir su matrimonio.

En esta rutina estaba cuando recibió una carta de Adam. Sabía por la asistente social que se estaba recuperando bien y que en breve retomaría las clases del colegio. En el fondo la esperaba.

Le escribía para decirle que no le guardaba rencor por su decisión. Al principio le sentó mal pero ahora la comprendía. Cuando le dieron el tratamiento y sus padres lloraban, comprendió que lo hacían de alegría, de ver que su hijo se curaba y que la decisión la había tomado una tercera persona. No habían incumplido los designios de Dios. Ahora él cree que está destinado a hacer otras cosas. En cuanto llegó a casa sacó la biblia de su habitación y le dijo a sus padres que no quería seguir asistiendo a la Iglesia. Se peleó con ellos y se apartó de la comunidad. Se cuestiona sus creencias religiosas. Consiguió leer la sentencia dictada por Fiona, confía en  ella y la tiene idealizada. Es distinta a todo lo que había conocido hasta el momento.

Fiona no le responde pero le conmovió “su calor y su inocencia”. No quería desmoralizarlo y pensó que igual le escribiría más tarde, pero no lo hizo. Poco tiempo después, recibe otra carta de Adam en su domicilio. Necesita hablar con ella. Está en una espiral de emociones que no entiende. Con sus padres la relación está mal. Fiona llamó a la asistenta social que le dio noticias de él. Todas favorables. Estaba integrado en el colegio y todo le iba bien. Fiona entonces opta por no responder a la carta.

Después y por trabajo se marcha de circuito a otras ciudades inglesas a sacar adelante casos penales importantes que de otra manera tendrían que remitirse a los tribunales de Londres. Va a Newcastle, donde había estado de joven con sus tíos y primas. Siempre le traía buenos recuerdos y una sensación de libertad.

Estando en Newcastle recibe la visita inesperada de Adam. Ella no había contestado a sus cartas así que Adam se presentó súbitamente.  Estaba más alto y fuerte. No quedaba rastro de su aspecto del hospital. Fiona le pregunta a que viene y él le responde que “a darle las gracias por salvarle” y que ya “no era la misma persona”. Para Adam la visita de Fiona al hospital “fue una de las mejores cosas que me han sucedido en la vida” y añade “la religión de mis padres era un veneno y usted fue el antídoto”.

Pero la verdadera razón por la que Adam estaba allí delante de ella era “porque quiero irme a vivir con usted”. Fiona no se esperaba esta petición y no supo reaccionar. Decidió dar por zanjada la visita. Fue a su habitación a coger dinero para dárselo a Adam para que pueda irse a un hotel y volver después a su casa. Al volver a la biblioteca y verlo de nuevo se acercó a él para despedirse y sin pensarlo dos veces lo besó. Ese beso la turbó y dejó que él se fuera sin darle ninguna explicación.

Una semana después, Fiona abandona el circuito. Va pensativa. No se puede quitar ese beso de la cabeza. Se pregunta porqué reaccionó así. Sin pensarlo llama a Jack por teléfono. Necesita hablar con él, recobrar su vida, su sensatez. Quedan para cenar. Pero “el deshielo no era rápido ni lineal”. Pasan varios mese y Fiona recibe una carta de Adam. Era un poema escrito por él, no iba acompañado de texto. Fiona no le contesta.

En diciembre, el día del concierto en el Great Hall y antes de salir de casa, Jack le prepara una velada romántica y “por primera vez desde hacía más de un año, un fuego llameante en la chimenea” y Jack le dice “No tenemos mucho tiempo” y“quién sabe cuánto -dijo él-. No muchos años. O empezamos a vivir de nuevo, a vivir de verdad, o renunciamos y aceptamos la desdicha desde ahora hasta el final (…) ella levantó la copa y dijo solemnemente -por vivir otra vez”.

Antes del empezar a tocar, Fiona recibió una noticia de un colega que la consternó. El concierto fue un éxito y al finalizar, Fiona se fue a casa sola. Llamó a Marina Greene y confirmó el suceso. Adam había muerto en el hospital hace cuatro semanas. Ella se culpa de no haberlo sospechado para poder evitarlo y al volver a releer el poema, vio la advertencia, al final y tachada “que quien arroja mi cruz se mate con su propia mano”. 

Ella se arrepiente de no haber contestado a sus cartas, de no haberlo protegido más “sin la fe, qué abierto y hermoso y aterrador debió de parecerle el mundo”. Piensa lo solo y abrumado que debió de sentirse al salir del hospital la primera vez, como le impactó su veredicto y que ella no hizo nada. “Él fue a buscarla, quería lo mismo que quiere todo el mundo y que sólo podían darle los librepensadores, no los seres sobrenaturales. Un sentido.” No pudo parar de llorar. Jack nunca la vio así. Le pregunta que le pasa y se lo cuenta. A Jack le sorprende su reacción y que de repente exprese sus sentimientos. A pesar de estar un poco impactado por lo que oye decide estar a su lado, escucharla y consolarla. La pareja empieza de nuevo.

Comentario

La ley del menor es una novela corta que se hace grande durante su lectura. Con unos personajes complejos, sólidos, y una trama realmente absorbente. La novela está escrita en tercera persona pero siempre desde el punto de vista de Fiona, de forma que nos acerquemos a su forma de ver la vida, de pensar y de llevar a cabo su delicado trabajo. A través de ella, el autor nos cuenta también la historia de Jack y la de Adam.

El libro, desarrollado en el ámbito judicial anglosajón, trata de forma magistral el debate sobre la validez de la autonomía del menor, la solidez o no de sus creencias, la vulnerabilidad de la adolescencia, su capacidad para dejarse impresionar por un modelo de adulto idealizado. La huella que, de forma imperceptible, imprimen los adultos en conciencias jóvenes con su forma de ser y actuar, y las posibles repercusiones que dicha impronta dejará en el espíritu del que lucha por encontrar su lugar en el mundo. Da lugar a la reflexión.

Como también da lugar a debate el personaje de Fiona, mujer exigente en su papel de profesional altamente cualificada, que antepone sus responsabilidades laborales al día a día de su vida íntima, aquélla que sustenta su bienestar y que de forma imperceptible se desmorona a su alrededor y termina pasando factura.

Desde mi punto de vista, el autor consigue enganchar al lector desde el principio y no sólo con el argumento en sí, sino con la exposición detallada y fascinante de los casos que se plantean en el juzgado de Familia, su complejidad y sus muchos puntos de vista.

McEwan tiene una forma de escribir elegante sin elementos superfluos, hace un análisis de las diferencias entre la naturaleza femenina y la masculina, del matrimonio, los celos, el dolor y de las consecuencias de las decisiones que tomamos y cuyo alcance muchas veces no podemos prever.


¿Qué os ha parecido a vosotros?

Plasmad todos vuestros comentarios sobre esta novela en este post todo el tiempo que queráis.

El próximo lunes, 11 de febrero, publicaré el post presentación de la siguiente novela.

Nos leemos,

El veredicto

30 Ene

Argumento

Fiona es jueza del Tribunal de Menores. Lleva más de treinta años casada con Jack y le quiere pero su vida en común se ha convertido en una rutina. La historia comienza justo después de que Jack le pide permiso a Fiona para vivir una aventura extramatrimonial con una mujer más joven, Melanie, sin que esto comprometa el matrimonio. Para él se habían convertido casi en hermanos y quería un último intento de vivir una gran pasión  “Es agradable y bonito y te quiero, pero antes de caerme muerto quiero vivir una gran relación apasionada. Quiero un último intento, aunque tú no quieras. O quizás quieres”.

Fiona le pregunta si quiere el divorcio. El contesta “No. Quiero que todo siga igual. Sin engaños” porque  argumenta que quiere “un éxtasis cuya emoción casi te ciega”. Entonces ella le contesta que si quiere una aventura con Melanie, se tiene que ir de casa.  No le da otra opción. Se siente humillada. Se refugia en los casos del tribunal que tiene encima de la mesa, la educación de unas niñas fruto de un matrimonio divorciado de jaredíes, en otro caso de hermanos siameses que para que viva uno, tiene que dejar morir al otro. Todo con tal de no pensar en lo que le acaba de proponer su marido.

Fiona “Tenía un concepto rígido de lo que era convencionalmente correcto”. y, siendo como es juez de los tribunales de familia, no puede soportar esa “carga intolerable”.

Con la indiferencia de su mujer, Jack decide hacer la maleta y marcharse en silencio. Sin despedirse. Fiona se siente mal, sola, con una sensación de frustración, pero no quiere ceder.

En el Tribunal continúa con sus casos. La llaman de urgencia para que atienda el caso de Adam Henry, un chico de 17 años apunto de cumplir 18, enfermo de leucemia que no admite una transfusión de sangre para un tratamiento médico porque es Testigo de Jehová. Sus padres abrazaron esta religión antes de que él naciera y fue criado bajo estas creencias. Ni él ni sus padres quieren firmar el consentimiento. El hospital por el contrario pide una orden al juez para poder realizar el tratamiento en contra de su voluntad.

Es un caso delicado y difícil de resolver. En el juicio se presentan informes sobre las sólidas expectativas de curación con la transfusión y el terrible panorama en caso de no practicarla en un plazo máximo de tres días: esas terribles consecuencias no son sólo la previsible muerte, sino una muerte lenta, devastadora y angustiosa. O una curación parcial con gravísimas secuelas. Pero también recibe informes sobre la determinación del chico en seguir el dictado de su fe religiosa, su aborrecimiento de la idea de que su sangre se mezcle con la de otro ser contra el mandato divino, y su entereza y madurez intelectuales, similares a las de un mayor de edad.

El debate en el juicio desciende a detalles de matiz, a consideraciones situadas en el borde de los esquemas predispuestos para resolver ese tipo de conflictos. Fiona suspende el juicio por unas horas y acude al hospital a hablar con Adam

Te diré por qué estoy aquí, Adam” le dice Fiona después de que el chico le preguntase si había ido allí para que cambiase de opinión y entrase en vereda. “Quiero asegurarme de que sabes lo que estás haciendo. Algunas personas piensan que eres demasiado joven para tomar una decisión semejante y que te han influido tus padres y los ancianos de tu congregación. Y otras piensan que eres inteligentísimo y capaz y que deberíamos permitir que sigas adelante”. Luego le dice que quiere saber si ha pensado no sólo en la muerte, sino también en una curación parcial: perder la vista, sufrir lesiones cerebrales o la necesidad de una diálisis durante el resto de su vida.

Adam le enseña un poema que está escribiendo, y ella aprecia un soplo de auténtico genio poético. Y se lo dice. A Fiona, mientras habla con Adam, le asalta la “idea blasfema de que no importaba mucho que el chico viviera o muriera. Todo en gran parte seguiría siendo igual. La profunda tristeza, quizá el pesar amargo, los recuerdos tiernos, y después la vida seguiría su curso y las tres cosas significarían cada vez menos, a medida que los que la amaban iban envejeciendo y muriendo, hasta que ya no representasen nada en absoluto. Las religiones, los sistemas morales, el suyo incluido, eran como cimas de una densa cordillera vistas desde una gran distancia, entre las cuales ninguna destacaba de las otras por ser más alta, más importante o más verdadera. ¿Qué había que juzgar? Sacudió la cabeza para ahuyentar este pensamiento”.

Todo hace indicar que Adam actúa con plena consciencia, sabe lo que implica esta decisión y está dispuesto a llegar hasta el final. Es inteligente y sus creencias religiosas son profundas. No está manipulado por nadie.

El veredicto es contundente: “El bienestar del menor, por ende, prevalece en mi decisión, y debo sentenciar lo que dicta el bienestar de E.” Sigue con referencias a que sus creencias religiosas han sido condicionadas desde la niñez en una visión particular del mundo y que no son totalmente suyas y en consecuencia “tiene que se protegido de su religión y de sí mismo” y dicta que es legítimo que el hospital lleve a cabo la transfusión de sangre para seguir con el tratamiento que le podrá salvar la vida.

Después de dictar sentencia, Fiona regresa a su apartamento y se encuentra con Jack que la está esperando para entrar en casa. Ha decidido zanjar su aventura amorosa y regresar a su anterior vida. ¿Será capaz Fiona de perdonarlo y seguir con su matrimonio?

Comentarios

Una de las cualidades de McEwan es su interés por documentar con sumo cuidado el marco escénico de sus historias. Así se observa en todo lo relativo a los asuntos legales, o en lo referente a la historia de los Testigos de Jehová, que hasta 1945 tenían permitidas las transfusiones sanguíneas. Sin embargo parece mantenerse deliberadamente alejado de cuestiones de índole teológica.

Lo que parece interesar a McEwan es explorar la psique de una mujer que, ya en la madurez, parece tener todo claro en su vida desde los puntos de vista personal y profesional. La acción se inicia una plácida tarde de domingo cuando el esposo revela sus intenciones; al día siguiente, Fiona se encontrará sobre la mesa el caso de Adam. Son las dos líneas argumentales de la novela, ambas en “situación límite”.

El personaje de Fiona es sensato, templado y muy sólido, cuya profesión es tomar decisiones en las encrucijadas de las vidas de los demás pero que se tambalea y muestra indecisión cuando se trata de su propia vida.

Su matrimonio se agrietaba. Era pasión lo que faltaba. Una grieta repentina en un matrimonio que se quiere. Una grieta a través de la cual la novela va recorriendo un itinerario de sensaciones difíciles, extraordinariamente bien dibujadas en sus detalles milimétricos, y que por eso resultan especialmente creíbles. “La chimenea llevaba un año sin encenderse“, describe McEwan en la primera página.

Ella es una mujer intensamente privada”, dice McEwan de Fiona Maye. “Supongo que es otra de esas muchas personas que intentan vivir una existencia racional, pero descubren que eso no es fácil y que la racionalidad no siempre te protege de los bofetones que te da la vida. Se está moviendo hacia el final de su carrera profesional que ha sido un gran éxito, ha supervisado las decisiones en los tribunales de divorcios durante la mitad de su vida, y está devastada por el posible colapso de su matrimonio estable con Jack. Es una mujer amable, pero no se le da mucha atención emocional y descubre que realmente no comparte el lenguaje para hablar con su esposo sobre su vida sexual, por lo que no está preparada contra esta crisis que se presenta en su vida.”

Fiona debe decidir con urgencia si permite o no que un hospital realice una transfusión a Adam Henry, un adolescente testigo de Jehová con leucemia, en contra de sus deseos. La vida personal de Fiona está en un punto difícil: en sus casi sesenta años, está aceptando que no tendrá hijos, al igual que su matrimonio con el profesor universitario, Jack, se está desmoronando.

La larga escena de la entrevista con Adam en el hospital es el centro de gravedad de la novela. La tensión dramática del diálogo, en el que el lector está queriendo que la Jueza compruebe la futilidad de las motivaciones de Adam para así poder suplantar su criterio y el de sus padres, la fascinación que por otra parte el chico va provocando en Fiona (que llega a cantar una pieza que él toca con un violín), el acercamiento sin atajos al punto exacto en el que se encuentra el problema, me parecen extraordinarios.

La novela de McEwan, “The Children Act”, se publicó en septiembre de 2014. El título de la novela recuerda la UK Act de 1989, que revolucionó la ley relativa a los niños al poner el bienestar de éstos por encima de todo en los casos presentados de división familiar.


¡Ahora os toca a vosotros!

Os dejo algunos temas encima de la mesa para comentar:

  • Impresiones de la novela.
  • ¿Como veis el personaje de Fiona?
  • ¿Entendéis a Jack?
  • El caso de Adam está basado en un caso real. ¿Qué os ha parecido el tratamiento que el autor ha dado a este caso?

¡¡Nos leemos!!