La tía Mame o el temor a la responsabilidad

28 May
Fotograma de la película "Tía y mamá" de 1958

Fotograma de la película “Tía y mamá” de 1958

La novela:

La novela transcurre entre los felices años veinte de Estados Unidos, el crack del 29 y la posterior década de los treinta. Recrea fielmente tanto a los ricos conservadores de Texas, como a las excéntricas personalidades de Nueva York. Los lugares donde transcurren los hechos van desde los ranchos tejanos hasta Central Park y esta disparidad es una de las bazas con las que juegas el autor para dejarnos atrapados en una novela plagada de anécdotas llenas de humor.

La Tía Mame es una persona egocéntrica, vital, seductora, excéntrica, que desprende un encanto frívolo y a la vez desenfadado. Puede ser absurda e irritante a veces, pero también cariñosa, noble y absolutamente única. Es casi imposible que el lector no empatice con ella.

La cordura en esta  historia está de parte de Patrick, su sobrino, narrador de esta historia. Él se encarga de su tía desde temprana edad. Su personalidad se conforma entre el final de una época de bonanza y la llegada de una de crisis. De esta manera, Patrick acaba adquiriendo la responsabilidad que su tía jamás llegó a tener… quizás por no haberla necesitado nunca

Es una novela divertida, optimista, que transmite alegría de vivir y reivindica los lazos familiares, pero sin caer jamás en el sentimentalismo.

Esta edición de Acantilado, con una traducción muy acertada de Miguel Temprano García, nos hace posible disfrutar de la ironía, el ingenio y el enorme talento de un autor casi desconocido en España. La obra contiene numerosas referencias a la época en la que fue escrita (personajes famosos, lugares, autores, etc.). Es una disección magistral y con enorme sentido de humor de una parte de la sociedad de la época: los intelectuales, la aristocracia sureña, los nuevos ricos de los suburbios, los artistas de vanguardia, etc.

Contexto histórico:

Los llamados “felices años veinte” fue un periodo histórico que tuvo lugar en Estados Unidos entre los años 1922 hasta el 1929. Fue un periodo de prosperidad y crecimiento económico que favoreció a todos los sectores de la sociedad estadounidense. Fue la época de la prosperidad conocida como “el modo de vida americano” (American Way of Life).

Hubo una gran cantidad de factores que favorecieron económicamente a Estados Unidos, el más importante es la Primera Guerra Mundial. El hecho de que Estados Unidos haya vendido a diferentes países europeos infinidad de armamento favoreció mucho su economía. Una vez la guerra se acabó, la economía europea se vio seriamente dañada. Países como Austria, Alemania o Hungría se colapsaron e Inglaterra ya no era la primera potencia a escala mundial.

Este hecho redujo la actividad industrial de los países europeos, haciendo de Estados Unidos la principal economía productiva y exportadora a escala mundial. Muchos países europeos para reconstruirse pidieron préstamos y la compra de productos a Estados Unidos, cosa que lógicamente favoreció a su economía. Fue el primer paso para que Estados Unidos obtuviera la hegemonía del mundo. Hubo otros factores, como el nacimiento de las primeras multinacionales, la nueva organización del trabajo, las cadenas de montaje y las nuevas fuentes de energía más baratas y seguras (electricidad y petróleo).

Esta época de prosperidad fue truncada por el Crack del 29 y la consiguiente Gran Depresión.

Políticamente:

Al finalizar la Primera Guerra Mundial, el Senado estadounidense desautorizó al presidente demócrata Wilson, y no ratificó el Tratado de Versalles, confirmando así su política aislacionista.

A partir de ahí se inicia un periodo muy conservador gobernado por los republicanos (Harding 21-23, Cooligde 23-29, Hoover 29-33) que aplicaron medidas y políticas discriminatorias, racistas y de censura. Gobernaron proclamando la libertad de mercado y la no intervención en la economía, pero en realidad tomaron medidas que favorecían a los empresarios en la concentración de capitales, rebajando impuestos a los ricos y promoviendo exportaciones e inversiones de capitales en el extranjero.

En el Senado se aprobó la llamada Ley seca, en que se prohibió la producción, distribución y consumo de alcohol. Grupos criminales empezaron a comercializarlo ilegalmente y las autoridades policiales no podían contener el enorme gasto que suponía emprender represalias contra ellos.

Socialmente:

Durante los felices años veinte se vivió un clima de de euforia y confianza en el sistema capitalista y en la sociedad estadounidense. La gente consumía despreocupadamente  y se compraron miles de automóviles, teléfonos, radios, electrodomésticos y otros productos de consumo que pocos años antes eran exclusivos para ricos. Muchos eran pagados a plazos haciendo que la gente se endeudara. Se empezaron a pedir créditos para invertirlos en bolsa y para amortizar otras deudas de consumo.  Las clases  sociales ascendieron y la gente tenía más poder adquisitivo, la mayoría en activos bursátiles.

La producción en cadena  bajo los gastos de producción, despidiendo a muchos trabajadores. Aun así la demanda de productos desde Europa creo muchísimas nuevas industrias y la tasa de paro se contrajo. Las zonas rurales se modernizaron, y se construyeron centenares de kilómetros de ferrocarril. 

Dónde mas se vivió aquellos años fue en Nueva York. Allí se construyeron los primeros rascacielos, muchísimas nuevas líneas de metro, salas para conciertos de jazz, teatros  para espectáculos musicales y muchas nuevas infraestructuras y estructuras colosales para la época, como el Empire State Building.

En San Francisco empezaron las obras para lo que sería el puente colgante más largo y grande del mundo (para la época), el Golden Gate. En Los Ángeles, la industria cinematográfica empezó su primera época dorada.

Los años veinte fueron “años felices”, años locos que gracias al ambiente económico alcanzado consiguió difundir entre la sociedad un gran optimismo, así como el ansia de disfrutar plenamente de la vida. Esta transformación también se manifestó en un nuevo papel desempeñado por la mujer. Su presencia fue muy importante en las fábricas durante le primera guerra mundial, y la mujer empezó a reclamar otro lugar en la sociedad. Sus cambios se dieron hasta en la moda de la época, mostrando un nuevo tipo de mujer: deportiva con figura estilizada, con falda más corta y el cabello más corto. Era una mujer que se abría camino en los lugares de trabajo y reclamaba la igualdad de derechos, tanto es así que obtuvo su derecho a voto en 1920, en todo el país.

La publicidad a través de los impresos, los luminosos o utilizando la radio marcaba los dictados de la moda o contribuía a crear nuevas necesidades. La vida se hizo más confortable con la aparición de una serie de objetos que facilitaban las labores domésticos, como aspiradoras, máquinas de lavar, hasta motocicletas y automóviles entre las personas que tenían mayor nivel adquisitivo.

Plazos:

  • Hasta el capítulo VI “La tía Mame en misión de auxilio“. Plazo: viernes, 8 de junio.
  • Desde el capítulo VII “La tía Mame en la Universidad” hasta el final. Plazo: miércoles, 20 de junio.

¡Buena lectura!

6 comentarios to “La tía Mame o el temor a la responsabilidad”

  1. Marta C 29 de mayo de 2018 a 11:11 #

    Muchas gracias por la introducción, ¡qué apetecible!. ¿Conoces el nombre de la película? Si la consigo es algo que me gusta hacer, ver las dos versiones.
    Un saludo y buena lectura.

  2. Ciberclub de lectura 29 de mayo de 2018 a 11:59 #

    Se llama “Tía y mamá” (1958), dirigida por Morton DaCosta y nominada a seis Oscar.Te paso el enlace https://www.filmaffinity.com/es/film905403.html. Gracias por tu comentario y espero que te guste!!!

  3. berta 2 de junio de 2018 a 22:51 #

    hola a tod@s, estoy leyendo el libro y la verdad es que me esta aburriendo bastante, no logra engancharme, me parece muy mónotono, costumbrista y aburrido aunque ciertamente tiene golpes de humor buenos.
    Los dos o tres primeros capítulos son una serie de fracasos de la tía Mame, llenos de fracasos, despidos reiterativos que me han producido cansancio.
    Después, trás su matrimonio con el rico sureño, parece que la Tia Mame encuentra el éxito, pero la verdad es que el relato es un soberano rollo costumbrista, aburrido y líneal.
    No me esta gustando el libro, pero le daré una oportunidad.
    Bueno, hasta luego.Nos leemos.Buena lectura.Saludos a tod@s.

    • Ciberclub de lectura 4 de junio de 2018 a 14:19 #

      Hola Berta, siento que no te esté gustado el libro. Espero que con el paso de la lectura te enganche un poco más. Piensa que refleja una época, los años veinte, con la mirada de los años cincuenta. Yo intento enfocarlo como una crítica ácida a una forma de vida y comportamiento… tiene varias capas, y la de arriba es la más superficial y banal. A ver si entre todos conseguimos ver las demás capas y profundizar un poco más!!!! buena semana a todos,

    • Ali Hidayat 10 de junio de 2018 a 6:59 #

      What ?

  4. raquel franco 4 de junio de 2018 a 12:05 #

    Hola, estoy comenzando a leer
    Me gusta lo que estoy leyendo
    Prefiero ver la película cuando termine, pero gracias por el dato

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