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Quiero ser yo mismo

28 Jun

Argumento

Guido regresa a Italia ante la llamada de su tío Zeno que se está muriendo. Pasa las últimos momentos con él y se reconcilian después de años de silencio. En el velatorio ve a Eleanora que le pregunta si ha visto a Costantino y le asegura que su hermano no es feliz, Guido responde “Nadie de nosotros lo es”

Guido no se va de Italia. Acompaña a Costantino al sur y pasan dos días de vacaciones de camino con su hija Leni y con Giovanni. Se sienten una familia. Toca la hora de despedirse. Ya en el aeropuerto, Guido recibe un mensaje de Costantino en el móvil “Quiero estar contigo”. Vuelve. Costantino por fin ha dado un paso adelante y tiene claro lo que quiere “Quiero ser yo mismo, Guido. Ahora puedo ser yo mismo”.

Y empezaron a ser ellos mismos, a vivir sin preocupaciones y sin pensar en el qué dirán. Hasta que un día sufrieron un ataque homófobo violento por parte de unos jóvenes de la localidad. Fue un ataque brutal. Guido despertó mal herido en el hospital. No sabía nada de Costantino. Temía por su vida. Su mujer, Izumi, vino para cuidarlo y se lo contó todo. Ella lo comprendía. Sufrieron el desprecio en la prensa y por parte de la sociedad donde “ciertas situaciones resultan desconcertantes…”. No encontró consuelo ni en la policía ni en el equipo médico. No sabía nada de Costantino. Solo sabía que seguía vivo. Cuando pudo levantarse de la cama lo buscó por todo el hospital pero le dijeron que vino su mujer y se lo llevó en una ambulancia a un hospital de Roma. Sus destinos se vuelven a separar.

Izumi lo dejó cuando ya estaba mejor. Ahí marcó el final de la relación. Se quedó solo. Cuando le dieron el alta no sabía a donde ir. Regresó a Londres y se buscó un apartamento. No sabía nada de Costantino. No le encontraba sentido a su vida. Volvió a las ideas suicidas de la infancia. Se despidió de la Universidad y volvió a su antigua profesión en las subastas.

Seguía teniendo buena relación con Izumi. Eran amigos. Cuando ella volvió a empeorar de su enfermedad, la acompañó hasta el final. A su modo, la quería. Y ella a él también.

Pasaron cuatro años sin noticias de Costantino. De repente recibe una carta donde le pide que vaya a verlo a un pueblo de Italia donde vive ahora. Coge su vieja moto y hace este viaje hacia su destino. Se encuentra a un Costantino diferente. Ahora vive en comunidad y está más tranquilo. Dice que ya no sufre que logró recuperar su identidad sexual. Está con su mujer y su hijo. Confiesa que a los catorce años sufrió abusos sexuales por parte de Zeno, el tío de Guido y que eso le marcó para siempre. Incluso le dijo que había estado con él por venganza. Guido no lo cree. Se marcha pero siempre espera que puedan volver a reencontrarse, algún día, en Grecia donde se juntaron la primera vez. Sigue soñando con pasar el resto de su vida junto a su gran amor.

Comentario

Mazzantini arranca con el testimonio en primera persona de Guido y su recuerdo de aquel vecino, el hijo flacucho del portero, Costantino. Avanza luego hacia los años adolescentes, los noviazgos y matrimonios respectivos, de Roma a Londres, la madurez, los hijos, la vejez, los encuentros y desencuentros. Historia de amor, saga familiar, testimonio de crecimiento personal, novela de iniciación, relato erótico, drama sentimental, orgullo LGTB.

Es un relato que atrapa de principio a fin. Con un estilo fluido, ligero pero por momentos dramático, lujurioso y condescendiente al mismo tiempo, la autora nos hace un recorrido por las inquietudes sentimentales y sexuales de dos hombres que se conocieron de niños y envejecieron en la distancia infranqueable de sus vidas paralelas. Es verdad que combate cualquier prejuicio. No deja de sorprendernos por su veracidad, por su valentía.

“La vida, créeme, no es un ramo de esperanzas perdidas, un apestoso bordado de mimosas, la vida grita y cabalga en su incesante esplendor”.

Me parece muy hermosa la forma de escribir de Mazzantini dentro de su crudeza. A lo largo de toda la novela quieres que Guido y Costantino se reencuentren, se amen y vivan juntos para siempre. Los giros son inesperados pero como es también la vida misma.

Dos personajes tan distintos que nunca consiguen olvidarse. En definitiva, es una novela donde expresa el amor como resistencia, el recuerdo imborrable, lo imposible como reto, la esperanza, el destino, la aceptación, la razón frente a la pasión.


¡Ahora os toca a vosotros!

A estas alturas del verano creo que ya pocos de vosotros estáis siguiendo las lecturas así que opinad lo que queráis de la novela. Sacad vuestras propias impresiones. Espero que os haya gustado.

Los que tengáis el libro en casa, tenéis hasta el sábado 6 de julio para devolverlo a la biblioteca Fórum. 

Volveremos el 31 de septiembre con más lecturas.

¡Feliz verano!

 

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Las Reclusas

20 May

Argumento

Aparece un nuevo “mordido”, Olivier Vessac, de la “Pandilla de las Reclusas”. Está en el hospital. Adamsberg ve la posibilidad de poder interrogarlo antes de que se muera. Se desplaza hacia Bourges y consigue hablar con él.

Vessac es consciente de que la mordedura ha sido provocada. Al igual que el comisario piensa que es en venganza por sus fechorías con La Pandilla en el orfanato. Confiesa todo. Aunque también declara que no participó en las violaciones en grupo. Cree que se lo tiene merecido y acepta la situación. Tiene el brazo derecho con necrosis. Le queda poco de vida. Confirma que la mordedura fue en el exterior y que no hubo una persona que se la administrara.

Adamsberg está en un callejón sin salida. Tiene a toda la Brigada investigando. Controla todos los movimientos del grupo de los mordidos de niños. Ninguno lo pudo hacer porque a ninguno lo pueden situar en el lugar del crimen ese día.

Va a ver a su hermano, Raphaël, a la isla de Ré. Ya no ve “entre las brumas”. Hay algo que lo perturba. Necesita hablar con su hermano y contarle todo. Su hermano le recuerda un episodio del pasado: cuando el comisario tenía doce años y sus padres los llevaron a Lourdes vio en un viejo palomar de piedra a una mujer que se había recluido por iniciativa propia hace cinco años y que vivía de la caridad de la gente del lugar que la consideraban como una “sana protectora”. Una práctica muy habitual entre la Edad Media y el siglo XVI. A estas mujeres se las llamaba “reclusas”. La imagen de la reclusa de Pré d’Albret le impresionó tanto de niño que la había olvidado. Su hermano le ayudó a sacar estos recuerdos de su interior

El comandante pone de manifiesto ante la Brigada que la pista sobre la “Pandilla de los mordidos” aunque luminosa fue un fiasco. No pudieron probar que alguno de ellos pudiera matar a Vessac. De todas formas, sigue creyendo que hay una relación entre el Orfanato y las víctimas de reclusa.

Habla con un psiquiatra y le cuenta sus recuerdos.  Ahora cree que el asesino puede ser una mujer. Una mujer con una infancia difícil y que fue violada o que estuvo secuestrada. No se quita de la cabeza la imagen de la reclusa que vio de niño. Le venía a la cabeza que para elegir la infinita dificultad de matar con veneno de reclusa, tienes que haber sido reclusa y antes de eso, haber sido secuestrada. 

Sospecha de la coinquilina de Irene Royer, la mujer a la que conoció cuando fue a ver a un experto en arañas al museo y se hicieron amigos. Lo ayuda en la investigación. Fue la que lo puso en la pista de La Pandilla de Le Misericordie. Ahora tiene una inquilina, Louise Chevrier, que fue violada a los 38 años y siente aversión por los hombres. Tiene el perfil que busca Adamsberg para su “posible” asesina.             

Pone a gente de la Brigada a investigar niñas secuestradas desde la infancia y dan con un caso espantoso, la familia Seguin. El padre encerró a sus dos hijas desde pequeñas en el desván y las violó desde la infancia. Después, su hijo Enzo cuando tuvo edad suficiente lo asesinó y la policía consiguió rescatarlas con veinte años. Las niñas se llamaban Annette la menor y Bernadette la mayor.

La pequeña fue prostituida por su propio padre en el desván ofreciéndola a un grupo de muchachos durante once años. Adamsberg piensa que está ahí la conexión. Cree que el grupo que visitaba a la hermana pequeña era la “Pandilla de las Reclusas” ya que el padre era también conserje en Le Misericordie y los conocía a todos.

Sigue esa línea de investigación y los datos empiezan a cuadrar. Confirma con el hijo del director que Seguin trabajó efectivamente de conserje en Le Misericordie y que era permisivo con La Pandilla. Ahora tiene que investigar si alguna de sus hijas es la asesina de la reclusa.

El caso se le pone un poco difícil porque las niñas una vez liberadas estuvieron en un sanatorio psiquiátrico y cambiaron de identidad. Es difícil saber si Louise puede ser una de ellas. La Brigada tampoco encuentra la partida de nacimiento de Louise.

Al mismo tiempo el comisario descubre, tras el asesinato de los dos últimos miembros de la Pandilla –Torrailles y Lambertin-, como fueron asesinados las víctimas con veneno de reclusa sin que nadie apareciera en escena. Les disparaban veneno de reclusa con rifle de dardos desde una distancia que no se pudiera ver. Cada dardo tendría que tener el veneno de veintidós reclusas. El dado se recuperaba del lugar del crimen porque iba atado con un fino hilo del cual poder tirar. Así nadie sospecharía de un asesinato.

Adamsberg llama a Irène para comentar los últimos fallecimientos. Irène ya lo sabía por los foros de Internet. Y le responde “se los han cargado a todos y seguimos sin saber ni quién ni cómo”

Decide excavar en el viejo palomar donde vio a la reclusa de niño para conocer definitivamente su identidad y saber si efectivamente era una de las hermanas Seguin. Quiere encontrar sus dientes en el suelo de ocupación ayudado por un arqueólogo amigo.

Por fin encuentran 21 dientes de la reclusa que les puede dar su identidad. Al mismo tiempo cae en la cuenta de detalles de la investigación que se le habían pasado por alto. Atando cabos descubre quién es la persona que asesinó a los diez miembros de la Pandilla de la Reclusa.

Y hasta aquí … ¡¡no desvelaremos el final!!

Comentarios

Según la crítica esta novela has sido uno de sus proyectos más ambiciosos de la autora porque en ella se entrecruzan elementos como el medievo, la arqueología, los mitos, el mundo de los animales y por supuesto, la descripción detallada y poderosa de los retorcidos laberintos de la mente humana.

Si algo caracteriza a todas las novelas de Fred Vargas es la sencillez y naturalidad con la que compone su obra literaria, tiene un estilo único, muy depurado, todo va hilvanándose con el transcurso de la historia. Cualquier detalle tiene importancia en la trama.

El tiempo de lo narrado es prácticamente el actual aunque la historia tiene retazos del pasado, la arqueología y otras disciplinas que enriquecen la historia y amenizan la acción frente al lector.

La autora ofrece un verdadero crisol de la condición humana, de cómo la venganza puede ser catártica y puede condicionar toda una vida. Los diálogos en el micromundo de la Brigada de Adamsberg vienen salpimentados de humor, inteligencia, sarcasmo, amor y hasta mayéutica.

“No hay que desatender nunca una picadura, hay que rascarla siempre hasta el final, hasta hacerse sangre; si no, corres el peligro de que te pique toda la vida.”

La intriga y su resolución son previsibles, pero esto es secundario cuando en la concepción novelística de Fred Vargas hay otros elementos con los que configurar su particular voz. 

Se ha cumplido la venganza sobre todos los miembros de la La Pandilla de las Reclusas. La escritora nos pone en un dilema moral y al comisario Adamsberg también. ¿Se puede justificar un crimen cuando las víctimas han sido verdugos de otras personas? El comisario lo tiene difícil. Con la resolución del enigma de las muertes por reclusa no sabe que hacer. Por un lado su profesionalidad le dicta que tiene que detener al culpable pero por otra, comprende, empatiza y no quiere volver a recluir a la persona que ha estado ya reclusa la mayor parte de su vida.

Al final, Vargas juega con el lector ¿de verdad se ha impartido justicia?


¡Ahora os toca a vosotros!

Espero que ahora hagáis más comentarios sobre este libro.

¿Qué os ha parecido la historia? ¿Os gusta como escribe la autora?

¿Os ha gustado el final?

Contadme que pensáis sobre la doble moral de la justicia.

RECORDATORIO: Los que tengáis un ejemplar de esta novela acordaros de devolverlo entre esta semana y la siguiente en la Biblioteca Fórum.

SOPHIE & FRANTZ

26 Nov

Llegamos al final y al desenlace de esta inquietante novela.

Frantz y Sophie

Comienza esta tercera parte con la boda de Frantz y Sophie en el ayuntamiento y el inicio de su vida en común. Sophie descubre que Frantz es mejor de lo que esperaba y siente una ligera felicidad de poder dejar atrás su vida de crímenes y locura.

Al poco tiempo termina este sentimiento de felicidad ya que vuelve a tener pesadillas y los muertos se le aparecen en medio de la noche para atormentarla. Con su nueva crisis, Frantz no la deja sola en ningún momento y Sophie, angustiada, tiene ganas de escapar.

La historia da un giro importante cuando ella encuentra su foto de carné en una bolsa de Frantz. Foto sustraída hace cuatro años por un motorista desconocido. La encuentra por casualidad. Es entonces cuando empieza a sospechar que su marido puede ser el motorista. No encuentra otra explicación. Quiere irse pero cada vez que lo intenta, aparece Frantz. Es entonces cuando decide hacer un intento de suicidio para que la lleven al hospital y así tener más facilidades para despistar a su marido. Pero en ese intento, Frantz comente otro error y la llama“Sophie”.

Ella lo tiene claro y comienza a urdir su plan. Se escapa del hospital y consigue que su marido no sepa donde está. Gracias a su amiga Valérie y a su padre traza un nuevo plan.

Sophie y Frantz

Sophie ya sabe la verdad sobre Frantz. Sabe que es el culpable de todo lo que le ha ocurrido en estos cuatro últimos años. Quiere jugar con esta ventaja. Vuelve al piso como si nada hubiera pasado. Sigue fingiendo que sigue mal y bajo los efectos de los fármacos. En su plan no contempla ir a la policía. Quiere vengarse por si misma.

Frantz nos desvela a través de su diario que culpa a Catherine, madre de Sophie, de la muerte de su madre. La estaba tratando como Psiquiatra y no consiguió que no se suicidara. Decide vengarse de ella pero cuando tiene posibilidades de hacerlo, su padre muere y hereda, Catherine ya había fallecido. Es entonces cuando decide vengarse a través de su hija, Sophie.

Sophie sigue interpretando el papel de mujer desequilibrada y ausente por las pastillas. Finge que duerme y que no sabe que hace la mitad del tiempo. Frantz no sospecha nada pero, de repente, ve en unas fotografías del garaje del padre de Sophie unas cajas que le llaman la atención. Ampliando la imagen descubre que son las historias clínicas de Cahterine y se alerta.

Mientras tanto Sophie sigue su plan. Toma lo que Frantz le da y cuando no mira, lo regurgita en un papel. Ya tiene ensayada toda una técnica. Aún así tiene que interpretar. Por las noches, Frantz la sigue atormentando con los muertos y ella finge para no llamar la atención. Así consigue meter fármacos en los yogures líquidos que toma Frantz sin levantar sospecha. Aún así, Frantz, confiado, viaja por la noche a casa del padre de Sophie a robar la historia clínica de su madre. Y mientras él está en esta misión, Sophie descubre su guarida en el sótano del edificio.

“Nada más traspasar la puerta , Sophie se ha asustado. Y eso que ya sabe quién es Frantz. Pero el espectáculo que brinda su trastero… es como meterse en su subconsciente.” Ve las fotos de su vida desde hace cuatro años. Se derrumba, “ya no puede pensar, solo puede llorar”. Pero no está rendida, la ira sustituye a la desesperación.

Descubre el diario y como Frantz la vio por primera vez el 3 de mayo de 2000.

También tiene una pared cubierta con fotos de su madre, Sarah Berg. La madre de Sophie empezó a tratarla en su tercer tratamiento (junio de 1987). Tenía depresión y actos suicidas desde la década de los 60. Su vida estaba marcada por la deportación y futura desaparición de sus padres en Dachau poco tiempo después de nacer ella. Tenía un sentimiento de culpa desde muy temprana edad. Su cuadro psíquico revela “la pérdida del amor del otro y a la pérdida de la propia estima” tiene un “sentimiento de culpa a la supervivencia“. Y en el mismo informe, Catherine advierte de que “se observe a sus descendientes directos porque pueden tener síntomas depresivos caracterizados por fijaciones morbosas y manifestación de obsesiones“.

Además, en el informe se descubre que tuvo un primer embarazo y que ella deseaba que fuera niña. Concluyó en un parto prematuro y la niña nació muerta. El segundo embarazo, en 1974, Sarah estaba depresiva y llena de supersticiones porque piensa que “este niño que viene ha matado al anterior para existir”. Intenta sin éxito provocarse un aborto. Y se intenta suicidar dos veces. Cree que su hijo es un ser diabólico. El 13 de agosto da a luz a un niño llamado Frantz.

Frantz volvió con este informe muy nervioso en plena madrugada. No hablaba. Sophie lo interpretó como un buen síntoma ya que “era como si Sophie estuviera saliendo de la oscuridad y Frantz estuviera entrando”.

La dinámica acaba de invertirse y ahora es Frantz el que está postrado en una cama y Sophie quien maneja los tiempos y los medicamentos. Lee su diario y lo va odiando cada vez más. Lo atiborra de somníferos. Frantz apenas tiene voluntad. Ella descubre que sólo ha matado una vez en la vida: al dueño de la hamburguesería “lo recuerda sin temor ni remordimientos”.

Se van solapando los descubrimientos de Sophie con los de Frantz sobre su verdadera madre, su verdadera vida. Durante la infancia Sarah odiaba a Frantz al que también maltrataba sutilmente. No lo podía soportar. Frantz puedo sobrevivir a una madre potencialmente infanticida gracias a la protección de su padre. Su madre cuando estaba siendo tratada por Cahterine “lleva más de quince años reprimiendo bajo la apariencia de una madre cariñosa un aborrecimiento que se ha convertido en visceral y los deseos de asesinar a su hijo“.

Sophie culmina con éxito su venganza. Frantz totalmente dormido por los somníferos se deja llevar. Sophie le viste con el traje de novia ajado de su madre y le da a beber “doce veces la dosis letal” de barbitúricos. Le pinta mal los labios y lo deja encima de la cama como si fuera un “payaso”. Al salir, oye que Frantz la llama desde el balcón y cuando mira hacia arriba, él salta sin pensarlo dos veces.

El informe de la policía concluye que estaba depresivo y que se suicidó de la misma manera que su madre. Sophie consigue su doble propósito, acabar con Frantz y conseguir una vida nueva. Se queda con el apellido de Frantz y con el dinero que éste heredó de su padre.

Comentario de la novela

En esta segunda parte suceden los acontecimientos de manera sorprendente. El nivel de crueldad se invierte de forma magistral. Sophie descubre al verdadero Frantz. Sabe que no puede ir a la policía porque no tiene pruebas reales contra él. Así que decide tomarse la justicia por su cuenta. Pero no solo persigue su muerte, sino también su tortura. Así que traza un plan con bastante inteligencia y frialdad. Para ello cuenta con su amiga Valérie y sobre todo con su padre.

¿Pero por qué no opuso resistencia Frantz? porque el informe clínico demoledor de Catherine lo destruyó por dentro. Su madre, a la que quería por encima de todo y a la que se sentía unido por un hilo invisible era realmente una persona cruel, infanticida, depresiva que nunca lo quiso y lo odiaba. Y al final, se suicidó para no tener que verlo más. Frantz no lo pudo soportar.

Pero este informe también era un artificio. El padre de Sophie lo elaboró para ayudar a su hija en su venganza y lo consiguió. Frantz se dejó morir.

Esta segunda parte, ágil y entretenida, me gustó menos que la primera. Aún así, me resultó una lectura bastante adictiva. No sabía cuantos giros más nos tenía preparado el autor. Aún sabiendo que Sophie había descubierto la verdad, Lemaitre conseguía seguir transmitiendo su angustia y ganas de vivir. El final es un poco previsible. Aunque sí me sorprendió el informe de Catherine que resultó ser también parte de la venganza. Original en el planteamiento de la historia. ¿Pensáis lo mismo vosotros?

Lemaitre consigue una novela con buen ritmo, entretenida gracias a que va dosificando la información a lo largo de toda la trama. Además de ser una historia estremecedora y retorcida en la que estás por momentos incómoda porque no sabes que personaje de la trama es el más maligno.


¡Ahora os toca a  vosotros!!!

¿Qué os ha parecido la historia? ¿Original, cruel? ¿verosímil? por lo menos, ¿ha conseguido entreteneros y atraparos hasta el final? ¿qué os ha parecido la utilización de la primera persona y la tercera a lo largo de toda la historia?

Espero vuestros comentarios a lo largo de esta semana. ¡Ánimo!!!

El lunes que viene, 3 de diciembre, os presentaré el próximo libro. Totalmente diferente. ¡¡¡Os lo prometo!!!!

Nos leemos,

FRANTZ

19 Nov

Avanzamos un poco más en la novela. Esta segunda parte está escrita en primera persona y por un personaje del que hasta ahora no sabíamos nada, Frantz.

Escrita a modo de diario nos va a desvelar mas detalles de esta intrincada trama psicológica.

La trama

Frantz escribe un diario con todos los detalles de un Plan diabólico que está llevando a cabo y cuyo objetivo es Sophie y de modo circunstancial, su entorno. Los hechos relatados van desde mayo del año 2000 hasta enero de 2004.

¿Por qué? parece que por venganza. A lo largo de esta segunda parte nos desvela un pasado trágico, donde su madre que parece que estaba enferma se suicida tirándose por una ventana y con el vestido de novia puesto. ¿Y que tiene que ver Sophie con todo esto? por ahora no lo sabemos.

Sophie en esos momentos estaba casada con Vincent Duguet y vivía en un barrio residencial de clase acomodada. Se la veía muy feliz. Ambos empiezan a ser objeto de seguimiento.

Frantz investiga todo sobre sus vidas. Consigue sustraer del bolso de Sophie las llaves  de su piso y hacer una copia. A partir de ahí entra cuando puede en su casa, le cambia cosas, le mezcla pastillas y consigue las claves para entrar en su correo electrónico y redes sociales. Se adueña por completo de su vida.

¿Qué sabemos de Frantz? que es informático, que lleva años soñando con este Plan, que echa mucho de menos a su madre pero que se consuela diciendo “menos mal que tengo a Sophie” y que desde que conoció a Sophie  no le han vuelto a dar ataques de “angustia“. Cree que Sophie le “ayudará a curarse”. ¿Qué le ocurre?

Alquila un apartamento enfrente del matrimonio para vigilarlos constantemente. Cuando tiene ansiedad por las noches estira el vestido de novia de su madre, lleno de manchas, sobre la cama y escribe “En ellas está toda mi vida. Representan mi existencia, son la encarnación de mi voluntad”.

¿Es él, y no Sophie, víctima de la locura?

El diario nos desvela que la madre de Sophie está muerta y que en opinión de Frantz “de seguir viva no estaríamos en lo que estamos. Qué desastre.” La madre de Sophie se llamaba Catherine y todo indica que tiene algo que ver en esta historia.

Una vez que descubre todo los detalles de la vida de Sophie, sus horarios, itinerarios, costumbres, etc., decide pasar a la acción: le cambia algunas cosas, otras se las sustrae…. Empieza por pequeños detalles, como cambiar en el carro del supermercado la marca de café, sustraer pastillas de la caja de medicamentos, mover el coche a otra plaza de aparcamiento (ella cree que se lo han robado y pone una denuncia). Lo lleva a cabo de “forma discreta pero progresiva” . Y por la información que tenemos de Sophie, ella no se da cuenta. Piensa que es ella quién se olvida de las cosas.

El 1 de octubre su “plan está ya maduro” y empieza con “la manipulación del correo electrónico“. Ella y su marido están buscando una casa en las afueras de París para vivir en el campo, pero Sophie está empezando a “desconfiar de su memoria“. Además, Frantz empieza a administrarle sin que ella se entere unas pastillas contra la obesidad que fueron retiradas del mercado porque “destruye los neurotransmisores” y era como un “pro depresor” que podía incitarte al suicidio. También consiguió en Internet “flunitrazepam, una molécula que causa estados de pasividad y luego de confusión, con efectos amnésicos” y varios somníferos.

También pone micrófonos en su piso. La tiene totalmente controlada. Incluso consigue que la detengan en el supermercado por sacar sin pagar una botella de whisky.

Vincent empieza a preocuparse por ella porque cree que está “depresiva”. Sophie va al médico. No sirve de nada y lo problemas crecen en su matrimonio. Además, no se lleva bien con su suegra. Realmente no se soportan. El día del cumpleaños de la madre de Vincent, Sophie no quiere acudir a la fiesta. Se presenta al final por su marido. Esa misma noche su suegra muere en extrañas circunstancias al caerse con su silla por las escaleras. Esto trastorna de verdad a Sophie porque había soñado esa misma noche con la muerte de su suegra en esas mismas circunstancias.

Poco después, Sophie también pierde el trabajo por unas fotos que aparecieron en un dossier de prensa y que ella misma mando a toda la oficina. Eran dos fotos en un acto muy íntimo con su marido. No se explica como aparecieron ahí. La suspenden de empleo y sueldo. Las cosas van de mal en peor.

Frantz tiene un confidente en la oficina de Sophie, se llama Andrée. La invita varias veces a salir y así consigue tener información sobre la posición de Sophie en la empresa. Pero cuando se entera de que Sophie abandona la empresa ya no le interesa conservar su relación y la mata, tirándola por la ventana. Frantz, con sus actos, demuestra ser una persona sin escrúpulos y con una total sangre fría.

Sophie y Vincent se van a vivir al campo. Frantz sigue torturando a Sophie día a día. También consigue fastidiar su amistad con Valérie y Laure, sus únicas amigas. La deja en completa soledad y totalmente aislada. Su marido desconfía de ella y está cada día más distante. Ella está embarazada.

El 23 de mayo, Frantz le da el estoque final a Sophie. Consigue que Vincent  tenga un accidente con su coche. Se sale en una curva por culpa de él, que iba acosándole en moto, y se empotra contra un árbol. Es “el principio del fin“. A consecuencia de todo esto, Sophie sufre un aborto.

Vincent sobrevive al accidente pero se queda en muy mal estado y postergado en una silla de ruedas. Apenas se le reconoce. Sophie lo cuida un tiempo y después, sobrepasada por el día a día, lo interna en una residencia. Meses después, se mata y nadie se puede explicar como se pudo tirar con su silla por la escalinata.

Sophie desolada vende todo y se vuelve a París.  Consigue un puesto de niñera y empieza a trabajar para la familia Gervais. Quiere empezar de cero, pero no va a poder. Frantz pasa al “Plan B“. Consigue las llaves de la casa de la familia y sigue moviendo cosas y suministrándole fármacos.

Sophie está cada vez más irritada y se enfada a menudo. Y el 29 de mayo, el día de la bofetada a LéoFrantz ve una buena oportunidad para su venganza. Entra en la casa por la noche y asesina al niño en su cama, mientras duerme, con el cordón del zapato de Sophie. Lo que sigue ya lo conocemos.

Meses después, aparece en su vida como el sargento primero de transmisiones y le dice que “si” a su propuesta de matrimonio.

Comentario de la novela

En esta segunda parte el autor da un giro total a la novela. Cuando creíamos que Sophie se estaba volviendo loca o podíamos sospechar que lo estaba fingiendo, aparece Frantz, del que no teníamos todavía conocimiento, y nos hace presenciar una historia totalmente distinta. Escrita, esta parte, en primera persona, el autor nos coloca dentro de los ojos de Frantz  y de esa cabeza enloquecida, llena de ira y rencor. No sabemos exactamente las causas, pero todo nos hace indicar que al igual que Norma Bates en Psicosis tenía una enfermiza relación con su madre, la cual murió en extrañas circunstancias y vestida con su traje de novia. No habiendo superado esa situación, traza su plan de venganza: hacer enloquecer a Sophie hasta matarla. Todavía no sabemos cual es el papel que juega Sophie en la muerte de la madre de Frantz.

Esta situación me recuerda al guión de la película “Luz que agoniza” de George Cukor (1944), que a su vez está basada en una pieza de teatro británica “Luz de gas”, donde un marido hace todo lo posible para que su mujer crea que se está volviendo loca. Magnífica película y genial interpretación de sus actores principales (Charles Boyer e Ingrid Bergman). De ahí la expresión “hacerle luz de gas” cuando consigues manipular hasta tal extremo a una persona para que dude de sus sentidos, de su razonamiento y hasta de la realidad de sus actos.

Podemos concluir que en esta novela hay maldad, mucha maldad. Y nos hace preguntarnos constantemente cual es el personaje más diabólico de todos, si los actos que vamos presenciando son perdonables o no y en qué medida son comparables las maldades de unos y otros.

¿Qué opináis vosotros?


¡¡¡¡Ahora os toca a vosotros!!!!!

Opinad de todo lo que queráis.

¿Os gusta el giro que da la novela en esta segunda parte?

¡Nos leemos!

La renuncia

29 Oct

¡Llegamos al final de la lectura!

Después del incidente de violencia en la granja, padre e hija tienen distintas posturas en la forma de afrontarlo. David, más racional, intenta que su hija lo denuncie, vaya a un ginecólogo y haga todo lo posible por salir ilesa de esa situación. Lucy en cambio, quiere seguir como hasta ahora. Sus planes desconciertan a David, ella quiere volver a la granja, limpiarla y seguir con su vida tal y como estaba “voy a volver y seguir igual que hasta ahora”.

David se encuentra en la situación de llevar las riendas de la granja, del cuidado de los perros y del puesto en el mercado. Todo le resulta indiferente pero lo hace por su hija. Como consecuencia de la agresión “sus ganas de vivir se han apagado de un soplido” y cree que con el tiempo, volverá a ser el de siempre ¿o no?

Intenta que Bev le ayude con Lucy para que vaya a un médico especializado y denuncie la violación, pero Bev respeta a Lucy como adulta y dueña de sus propios actos. La entienda o no, no se presta a mediar en esa situación.

Otra situación distinta es la relación que mantiene a partir de este momento con Petrus. David desconfía de él. No estaba durante el momento de la agresión. Sospecha que sabe algo. Cuando intenta hablar con él, todo son evasivas, “no da ninguna explicación de su ausencia”. David empieza a sentir rencor. Cree que a Petrusle gustaría adueñarse de las tierras que posee Lucy“.

A continuación llega la confirmación de su pensamiento: el festejo en la casa de Petrus. En el festejo ven a uno de los agresores de Lucy, al más joven y Petrus dice que no lo conoce. Se desencadena la cólera por parte de David que se enfrenta al muchacho. Le acusa de la agresión y el muchacho la niega. Petrus intercede por él y cuando David le pide a Lucy que lo acuse, ésta no lo hace y decide marcharse. David, ante tal situación de impotenciase enfada con Lucy porque no consigue entenderla y ella no se cansa de repetirle “esta es mi vida. Soy yo quien ha de vivir aquí.”

David habla con Petrus para intentar que no proteja al muchacho pero no consigue nada. Es un ambiente y situación muy complejas. ¿Entendéis la posición de Lucy?

La falta de entendimiento hace que David vuelva a Ciudad del Cabo, no si antes pasar por la casa de la familia de Melanie para pedirles perdón. En una situación tirante al final aceptan sus disculpas, aunque le informan de que no van a interceder ante su situación en la universidad porque “el camino por el que va usted es el camino que Dios quiere que recorra. No está en nuestra mano interceder”.

Ciudad del Cabo no es tampoco la solución. Sus finanzas están “sumidas en el caos”, han entrado a robar en su casa y se la han dejado “limpia”, sus colegas de la universidad le rehuyen y se siente mal. Intenta ir a ver actuar a Melanie en una función de teatro pero la situación acaba mal ya que el novio lo echa de allí.

Sólo y sin rumbo definido, decide volver a ver a su hija e intentar ayudarla. Ver como está llevando la situación. Al llegar a la granja se la encuentra embarazada y con la idea de tener al hijo de sus agresores. Quiere seguir viviendo como granjera. David intenta persuadirla y convencerla de que se marche a Holanda con su ayuda. Ella lo rechaza. Sigue convencida de vivir allí y aceptar los códigos del lugar.

Petrus, que ya reconoce que el muchacho es de su familia, le propone a David que le diga a Lucy que se case con él y así zanjar todo el incidente. De esta forma, madre e hijo/a se convertirían en su familia y los podría proteger. Lucy, a pesar de los reproches de su padre, acepta la nueva situación.


Comentario final

En la granja de su hija, David va a descubrir una Sudáfrica muy distinta a la que él había conocido. Un lugar con sus propias reglas, donde un nuevo orden se está consolidando en medio de graves conflictos raciales. A pesar de las duras pruebas que tienen que pasar, padre e hija no logran entenderse. David no comprende porque su hija tiene que elegir una vida tan dura y renunciar ¿a la felicidad?

Coetzee hace especial hincapié en el sufrimiento de los animales. Éste es un tema omnipresente en toda su obra. El ayuda a morir con dignidad a los perros porque piensa que nadie lo va a hacer en un país que ni siquiera hay compasión entre los humanos. Los hombres se matan por su raza, por sexo o por simple placer. Coetzee  plantea la creencia de que es imposible que los hombres traten con dignidad a los animales que alimentan si son incapaces de respetarse mutuamente.

David incapaz de comprender el mundo en el que vive, intenta refugiarse en la elaboración de un libreto sobre Byron. Pero lo que al principio era una bella historia de amor se fue convirtiendo poco a poco en algo más decadente. Hay una interconexión entre lo que intenta escribir sobre Byron y él mismo, Lucy y el resto de personajes. Les une el descenso a los infiernos de todos ellos.

David acaba por darse cuenta de que no puede cambiar nada de lo que ha ocurrido y que no puede influir en la vida de las demás personas. Está anclado en un tiempo que ya ha pasado y que no volverá. Es incapaz de adaptarse a los cambios y al final deja que todo siga su curso.

Desgracia es una obra universal porque puede ser aplicable a cualquier persona, país o época. Es una novela sobre personas que tienen que vivir en un mundo que no comprenden, agobiados por acontecimientos que los superan y encontrar la manera de poder seguir adelante.

No hay un final feliz, ni siquiera hay un final. Coetzee finaliza la novela dejando a sus personajes con sus circunstancias y conflictos abiertos, y ante una realidad fría y descarnada.


¡Ahora os toca a vosotros!

Espero vuestros comentarios finales de la novela.

Creo que conocemos las motivaciones que llevan a David a hacer lo que hace, incluso también las de Petrus. Están bien descritas y perfiladas a lo largo de la novela. ¿Pero que pensáis del personaje de Lucy? ¿lo conocemos realmente?

¿Qué temas os gustaría tratar? ¿Entendéis a David y a Petrus?

Ettinger, su vecino de procedencia alemana, vive cerca de Lucy en una granja convertida en un fortín, cree que la única posibilidad para sobrevivir en ese entorno “hostil” es desconfiar de todos sus vecinos de raza negra y protegerse con las armas. Lucy,  por el contrario, está en el lado totalmente opuesto y a David  lo encontramos en una postura intermedia. Cree que un arma lo empeoraría todo, pero está convencido de que Lucy tiene que protegerse más.

La situación en este momento es muy difícil para los granjeros blancos, son minoría y muchos siguen llenos de prejuicios al igual que muchos de raza negra. Es como si la violencia que se desencadenó hace ya muchos años siguiera latente y mostrándose como forma de vida en muchos lugares del país.

¿Qué opináis?

La caída en desgracia

19 Oct

“Para ser un hombre de su edad, cincuenta y dos años y divorciado, a su juicio ha resuelto bastante bien el problema del sexo”

Así comienza “Desgracia”. Una novela escrita con un lenguaje descarnado y frío pero alejado de todo sentimentalismo. El lenguaje en esta novela es de suma importancia, al mismo tiempo que los silencios.

Argumento

David Lurie, profesor de comunicación en la Universidad de Ciudad del Cabo, está divorciado dos veces y vive solo en la ciudad. Tiene una hija, Lucy, que tiene una granja en el campo. Es también escritor aunque no consigue destacar en esta disciplina. No le motiva dar clase y nota que está envejeciendo, aunque apenas tiene 52 años. Busca rutinas, como el sexo, que le den un poco de sentido a su vida y se siente satisfecho con su vida en general.

Una serie de fatalidades o “desgracias” encadenadas le harán ir tomando decisiones, acertadas o equivocadas, con las que tendrá que aprender a convivir y amoldarse. ¿Pero cuando empezaron realmente?

1º La relación  con Soraya

Soraya es una prostituta con la que mantiene relaciones sexuales cada miércoles por la tarde. Y parece que esa solución le complace. La única descripción que tenemos de ella es que es musulmana y aunque no lo dice explícitamente de raza negra. Se considera feliz, o por lo menos es lo que piensa “con arreglo a la mayoría de los criterios”. Le gusta y comparte con ella algunos pensamientos mientras ella mantiene su vida privada totalmente al margen. A su lado ha encontrado cierta paz.

La relación termina cuando un día, y por casualidad, se la encuentra por la tarde en la calle y la ve con su familia. A partir de ahí, Soraya desaparece y él hace lo imposible por localizarla. Cuando consigue el número de su casa, la llama y ella le contesta con frialdad y distancia “está acosándome en mi propia casa. Le pido que nunca vuelva a llamarme a este número, nunca más”.

Entiende que pedir es “exigir” y se da cuenta de que realmente es un “depredador acechando la guarida de la zorra, en el cubil de sus cachorros”. 

¿Qué opinión tenéis?

2º la relación con una alumna

En el campus se encuentra un día por casualidad con una alumna que asiste a sus clases de “Literatura romántica”, Melanie Isaacs, que le gusta y utiliza sus artimañas para llevarla a su casa y seducirla. No lo consigue la primera vez. Sigue intentándolo ¿o acosándola? y a partir de la siguiente vez, si consigue acostarse con ella. Él sabe que no está manteniendo una relación entre iguales, pero el deseo puede más que la cabeza. ¿Y la actitud de ella? en ningún momento el narrador nos la describe como una mujer feliz o enamorada, ni siquiera como una persona interesada en sacar una ventaja académica. En su relación hay muchos silencios y no conocemos nada de lo que piensa o siente realmente ella.

¿Qué os parece a vosotros?

3º El escándalo en la Universidad

Hay un punto de inflexión cuando recibe la vista del novio de Melanie y le echa en cara lo que está haciendo con ella. En el fondo ha sentido vergüenza y entiende que Melanie se aleje de él. Pero el novio no le deja en paz y asiste a sus clases con el propósito de dejarlo en evidencia delante de toda la clase. Harto de la situación le pide a Melanie que vaya a su despacho y ahí comete un error, a mi juicio. La trata con indiferencia, como a una alumna más y le dice que hable con su novio para que no vuelva más a sus clases y que ella se tome en serio sus estudios, que asista a clase y a los exámenes que faltó (y que él falsificó con su asistencia). No mostró ninguna empatía. No reconoció ningún error.

A partir de este momento, todo va a ir a peor. Melanie sigue sin aparecer en sus clases y exámenes. Al final, ella misma toma la decisión de dejar las clases y su padre va a hablar con David, primero para que la intente convencer de que no lo haga y después, ante su negativa, le echa en cara que se aprovechó de ella sexualmente. Acusándole delante de toda la universidad.

4º La comparecencia ante la comisión

Ante el escándalo se interpuso una doble denuncia contra David. Por un lado, Melanie lo acusa de abusos sexuales y por otro, la Universidad le acusa de falsificación de prueba documental. Asiste con vanidad ante la comisión. Quiere terminar cuanto antes. Admite en seguida las dos acusaciones. No opone resistencia. Quiere zanjarlo y reitera “He dejado bien clara mi postura. Soy culpable”. Le dan la oportunidad de defenderse, y la rechaza. También de que lo reflexione más, y lo rechaza. No consiente en hacer una confesión, no lo ve necesario si ya admitió la culpa. Pero al final, tras la insistencia, argumentó su verdad, que Melanie se cruzó en su vida y se sintió distinto, “dejó de ser un divorciado de cincuenta y dos años de edad y sin nada que hacer en esta vida” que era como se sentía después de cerrar el capítulo de Soraya.

Asistimos a una lucha entre las normas sociales y su determinación por el cumplimiento de sus deseos sexuales. ¿Estáis de acuerdo?

5º El exilio

Llega el despido y la huida de Ciudad del Cabo. Hace las maletas, coge el coche y se dirige a la granja de su hija Lucy en el Cabo Oriental. Una zona rústica, de granjeros. Apartada de todo lo que conoce David y muy diferente a lo que está acostumbrado. Los códigos son diferentes a los de la ciudad. ¿Conseguirá adaptarse?

¿Entendéis el razonamiento de David ante esta situación? ¿Por qué se autoexilia? ¿Está realmente huyendo?

6ª La vida en la granja

Retoma la relación con su hija, Lucy. Llevaban distanciados mucho tiempo. Ella lo acoge con aparente cordialidad. Lleva seis años viviendo en la granja. Vive de cuidar perros y de las flores y hortalizas que vende en el mercado. Él la mira y piensa “es curioso, que su madre y él, los dos gente de ciudad, intelectuales, hayan engendrado este paso atrás, a esta joven y recia colona”. ¿Qué pensáis de este comentario?

Su hija es lesbiana y rompió hace poco con su novia Helen. David nunca comprendió que había visto su hija en ella y en su fuero interno desearía que encontrase a alguien mejor. David no es capaz de comprender a su hija, ni de empatizar con ella. La quiere, pero no es capaz de llegar a su interior.

Su hija le pregunta por el incidente de la Universidad, quiere conocerlo mejor y darle consejos. El sigue justificando su relación con la alumna en base a los “derechos del deseo”. Y se compara con el instituto de deseo de los animales, en concreto le cuenta la historia del perro de un vecino. No pueden dominarse cuando huelen a una perra en celo. Al final, Lucy no lo juzga, simplemente le dice “bien, has tenido que pagar el precio”.

En la granja también está Petrus que primero fue ayudante de su hija y ahora es copropietario. Vive en la finca con su familia ocupando el establo viejo. Le están yendo bien las cosas. Consigue subvenciones del Estado y con ese dinero adquiere tierras.

David observa como son distintas las cosas en el campo. La población negra se beneficia del Estado y emerge socialmente, mientras los colonos blancos están en minoría y pasan más penurias económicas que antes.

Conoce a Bev Shaw que trabaja en la clínica de animales. A David le desagrada en un principio ya que “no le agradan las mujeres que no se esfuerzan por resultar atractivas … es llamativamente carente de atractivo”. Después también conoce a su marido Bill, su casa y como viven y de ambos dice “es una subcultura propia”. Su hija le pide que no los subestime.

¿Creéis que David está lleno de prejuicios?

Por aburrimiento ayuda a Bev a esterilizar y a aplicar la eutanasia a los perros. Pero sigue sin comprender nada de su alrededor, las costumbres, los códigos, ni siquiera el idioma. Se conforma con su situación pensando “supongo que he caído en desgracia“.

Aún así no entiende porque su hija vive ahí, en ese ambiente rural tan sacrificado. Cuando David le pregunta “¿es esto lo que le pides a la vida? ella responde “Me conformo”.

7º La violencia

No fueron capaces de verla venir. Sí, en cambio, los perros. Al perro que les acompaña se le eriza el pelo cuando los tres hombres pasan a su lado. Y los de la granja ladran sin cesar dentro de sus jaulas. Tres hombres, uno de ellos más joven, los esperan más tarde en la granja y con el pretexto de hacer una llamada consiguen entrar. Se desata la violencia. A David le dan un golpe en la cabeza, lo rocían con alcohol de quemar y le prenden fuego y a Lucy la violan. Después, matan a todos los perros.

Durante su encierro en el lavabo, David menciona una prueba “Así pues, por fin ha llegado el día de la prueba …. ¿como ha de comportarse él y su corazón frente a la prueba?“. ¿A que creéis que se refiere?

Y de repente los hombres se marchan y le roban su coche. Está preocupado por Lucy. Está viva pero se da cuenta de lo que ha pasado. Lucy no manifiesta ningún sentimiento. Está fría y distante. No quiere ir a la policía a denunciar, ni que la vea un ginecólogo. Sólo denuncia el robo del coche. Es como si aceptase este castigo. David no lo entiende.

¿Qué pensáis vosotros? ¿Entendéis la actitud de Lucy?

Comentario

En las novelas de Coetzee nunca se da una moral directa, sino que se crean situaciones para que el lector piense. Según Jonathan Price de la Universidad de Emory “el objetivo de Coetzee no es proporcionar soluciones, sino resaltar problemas y hacer que el lector forme sus propias conclusiones “.

Totalmente acertado, el personaje de David Lurie es complejo, con luces y sombras, es difícil determinar si es buena o mala persona. Incluso si lo entendemos bien.

Esta novela está escrita en un estilo indirecto libre con una narración limitada en tercera persona. El narrador sólo entra en la mente y en las reflexiones del protagonista sin entrar en el interior de los demás personajes, resaltando así la importancia del personaje central de la historia.

En esta primera parte, la vida de David pasa del total anonimato a la paulatina degradación personal y profesional. ¿Cómo definiríais a David?

Con el trasfondo de la Sudáfrica posterior al apartheid, Coetzee examina las complejas nuevas relaciones raciales e introduce otros temas importante como: la edad y el temor a la decadencia, el placer y el dolor, la desilusión, las diferencias entre el campo y la ciudad y sobre todo la violencia.


¡¡¡Ahora es vuestro turno!!!!

Además de lo que ya os he ido preguntando a lo largo del texto, ¿qué os está pareciendo la novela?

El siguiente post el lunes, 29 de octubre.

Hasta entonces, espero vuestros comentarios.

Nos leemos,

La Sudáfrica posterior al Apartheid

9 Oct

Bandera actual desde 1994

Contexto histórico y social

La novela se desarrolla en Sudáfrica, en una época  posterior al apartheid. Estamos ante un contexto sociopolítico muy concreto. La comunidad negra está experimentando un resurgir desorganizado promovido por las nuevas políticas después de años subyugados y torturados por los blancos; ambos colectivos parecen incapaces de adaptarse al nuevo papel incierto que les toca desempeñar a partir de ahora.

Apartheid

Con la palabra “apartheid” se denominó, en Sudáfrica, al sistema de segregación racial, opresión y explotación establecido por los blancos, la minoría gobernante (3 millones), para tener bajo su control a la mayoría no blanca (12 millones) y a los asuntos de la República. En lengua Afrikaner, el término significa “separación”, y sirvió muy bien a los efectos de describir esa rígida división racial.

Antes de que el “apartheid” se convirtiera en política oficial, a mediados del siglo XX, Sudáfrica tenía ya una larga historia de segregación racial y dominio blanco. La actitud racista de los blancos tiene sus antecedentes en los primeros años de la colonia, con la ocupación europea del sur de África. Desde ese momento la creencia más extendida (falsas teorías) ha sido la de la supremacía de la raza blanca sobre la negra y mixta de los africanos.

La lucha contra el “apartheid” fue universal y la condujeron, además de los Órganos y Comités de la ONU, organizaciones privadas y públicas de todo el mundo. Incluso la Conferencia Sudafricana de Obispos Católicos reafirmó, en 1964, la política oficial de la Iglesia Católica contraria al “apartheid”. En 1957, la Conferencia dijo que “el principio básico del “apartheid” es la preservación de lo que se llama la civilización occidental. Esta se identifica con la supremacía blanca, de los derechos políticos, sociales, económicos y culturales. Las personas de otras razas se deben satisfacer con lo que el hombre blanco juzga que se les puede conceder sin poner en peligro su posición privilegiada. La supremacía blanca anula la justicia.

La redefinición de la ciudadanía en Sudáfrica comenzó con el discurso de F.W. de Klerk el 2 de febrero de 1990 donde se declaraba el fin del sistema de apartheid y dio su primer fruto el 27 de abril de 1994 con la realización de las primeras elecciones multirraciales en la historia del país. Esto puso en movimiento un nuevo proceso de construcción nacional.

Fueron los primeros comicios celebrados en Sudáfrica aplicando el derecho al sufragio universal y consolidaron el fin del régimen del apartheid. La elección se desarrolló bajo la dirección de la Comisión Electoral Independiente.

Durante los cuatro días de votación se formaron largas colas por las que desfilaron millones de ciudadanos. El proceso estuvo marcado por los asesinatos de veintiún personas en atentados terroristas perpetrados por grupos vinculados a la extrema derecha sudafricana opuesta al proceso de democracia.

Nelson Mandela, de la cárcel a la presidencia

Prisionero durante 27 años (1963-1990) en penosas condiciones, el gobierno de Sudáfrica rechazó todas las peticiones de que fuera puesto en libertad. Se convirtió en un símbolo de la lucha contra el “apartheid” dentro y fuera del país, en una figura legendaria que representaba el sufrimiento y la falta de libertad de todos los negros sudafricanos.

En 1984 el gobierno intentó acabar con tan incómodo mito, ofreciéndole la libertad si aceptaba establecerse en uno de los bantustanes a los que el régimen había concedido una ficción de independencia; Mandela rechazó el ofrecimiento.

Finalmente, Frederik De Klerk, presidente de la República por el Partido Nacional, hubo de ceder ante la evidencia y abrir el camino para desmontar la segregación racial. En febrero de 1990 legalizó el Congreso Nacional Africano y liberó a Mandela, que se convirtió en su principal interlocutor para negociar el desmantelamiento del apartheid y la transición a una democracia multirracial; pese a la complejidad del proceso, ambos supieron culminar exitosamente las negociaciones. Mandela y De Klerk compartieron el Premio Nobel de la Paz en 1993.

Fue el primer mandatario de raza negra que encabezó el Poder Ejecutivo, y el primero en resultar elegido por sufragio universal en su país. Gobernó de 1994 a 1999. Su gobierno se dedicó a desmontar la estructura social y política heredada del “apartheid” a través del combate del racismo institucionalizado, la pobreza y la desigualdad social, y la promoción de la reconciliación social.

Sudáfrica después del Apartheid

La presión internacional, en concreto la asfixia económica, hicieron el milagro el 17 de junio de 1991. Las tres cámaras del Parlamento sudafricano (blanca, mestiza e india) derogaban la última de las leyes sobre las que se sustentaba el complicado entramado legal del Apartheid: “Los recién nacidos no serán clasificados por razas”.

La unión social parece lejana. Hay siempre una tensa calma. Las distintas razas viven juntas pero sin mezclarse (algo más en las generaciones más jóvenes). Las parejas mixtas son una quimera. El último escollo racial está afectando a los negros inmigrantes de otros países, que son rechazados violentamente por la población local que ve en ellos una amenaza a sus puestos de trabajo. “Éste es un país racista de todos contra todos”, denuncian los ahora perseguidos y hasta hace poco “hermanos africanos”.

El dinero, por su parte, sigue en manos de los blancos y de una muy minoritaria parte de la población negra , en muchos casos conectada al poder político y salpicada de flagrantes casos de corrupción. Se poclamó una ley por la cual las empresas tienen la obligación de contratar empleados en proporción al número de habitantes de cada raza. En la práctica, para muchos, un “apartheid” a la inversa; para otros, justicia social tras años de brutal represión.

Lo que se ha conseguido es reinventar clases sociales. Hay una incipiente clase media negra/mestiza y una incipiente clase blanca pobre. Muchos blancos están emigrando a otros países por la falta legal de oportunidades.

En el campo está la situación más complicada, los granjeros blancos se sienten amenazados y muchos han decidido marcharse y vender sus tierras por la violencia. Los mestizos viven separados de los negros, con los que mantienen una relación tensa. De hecho, en las propias “townships” sigue habiendo una separación de razas. Hay “townships” de negros y de mestizos, pero es casi imposible verlos mezclados.

Coetzee publicó “Desgracia” en 1999 donde quiso reflejar el contexto social que estaba surgiendo en la nueva Sudáfrica.

¡Nos leemos!

Nuestra próxima lectura: Desgracia de J.M Coetzee

8 Oct

Nuestra próxima lectura nos llevará de la mano el Premio Nobel de Literatura J.M Coetzee a Sudáfrica en la época posterior al Apartheid. Leeremos su novela “Desgracia” publicada por la editorial Mondadori en el 2000 y reeditada en 2009. La traducción es de Miguel Martínez-Lage.

La obra:

A los cincuenta y dos años, David Lurie tiene poco de lo que enorgullecerse. Con dos divorcios a su espalda, apaciguar su deseo es su única aspiración; sus clases en la universidad son un mero trámite para él y para sus estudiantes. Cuando se destapa su relación con una alumna, David, en un acto de soberbia, preferirá renunciar a su puesto antes que disculparse en público. Rechazados por todos, abandona Ciudad del Cabo y va a visitar la granja de su hija Lucy.

Allí, en una sociedad donde los códigos de comportamiento, sean de blanco o de negros, han cambiado, y donde el idioma es una herramienta viciada que no sirve en ese mundo naciente, David verá hacerse añicos todas su convicciones en una tarde de violencia implacable.

Una historia profunda, extraordinaria y subyugante que no dejará indiferente al lector.

El autor:

J.M Coetzee nació en 1940 en Ciudad del Cabo y se crió en Sudáfrica y Estados Unidos. Es profesor de literatura en la Universidad de Ciudad del Cabo, traductor, lingüista, crítico literario y sin duda, uno de los escritores más importantes que ha dado Sudáfrica en los últimos tiempos, y de los más galardonados. Premio Nobel de Literatura en 2003, en 1974 publicó su primera novela, “Tierras de poniente”. Le siguieron “En medio de ninguna parte” (2003), con la que ganó el CNA, el primer premio literario de las letras sudafricanas; Esperando a los bárbaros (2004), también premiada con el CNA; “Vida y época de Michael K.” (2006), que le reportó su primer Booker y el Prix Étranger Femina; Foe (2004); “La edad de hierro” (2002); “El maestro de Petersburgo” (2004); “Desgracia” (2000); que le valió un segundo Booker, el premio más pretigioso de la literatura en lengua inglesa; “Infancia” (2001); “Juventud” (2002); “Elizabeth Costello” (2004); “Hombre lento” (2005) y “Diario de un mal año” (2007). Todas ellas publicadas en la editorial Mondadori.

También ha publicado varios libros de ensayo, entre ellos “Contra la censura” (Debate, 2007), “Las vidas de los animales” (2001), “Costas extrañas” (Debate, 2004) y “Mecanismos internos” (2009).

Asimismo, le han sido concedidos el premio Jerusalem y el Irish Times International Fiction. En España ha sido galardonado con los premios Llibreter 2003 y Reino de Redonda, creado por el escritor Javier Marías.


Calendario de lecturas:

  • 8 de octubre (lunes): post presentación de la lectura.
  • 9 de octubre (martes): post de contextualización de la novela.
  • 19 de octubre (jueves): post de la lectura de los capítulos del 1 al 12 inclusive (hasta la página 126).
  • 29 de octubre (lunes): post de la lectura de los capítulos restantes.

RECORDATORIO:

Los que recogéis un ejemplar de la lectura en la biblioteca Fórum ya podéis pasar a retirarlo. ¡Acordaros de devolver el anterior!

Muchas gracias,

¡Espero que os guste!

El aire fresco de la libertad le envolvía como las olas sobre los campos nevados

30 Mar

Foto en flickr de Amio Cajander. Algunos derechos reservados.

Veo que el libro no está suscitando mucho interés pues, en esta segunda parte. Sólo una persona, gracias, Rosario, por tus palabras tan interesantes, ha dejado un comentario. No sé si estáis leyéndolo o no. Dad señales de vida y decidnos el porqué de este silencio y si habéis dejado de leerlo podéis también comentar el motivo.

En la cita que abre el capítulo 14, Zhang Kou dice en una de sus baladas: ¿pero acaso no es peor esconderse detrás de unas puertas cerradas, rechazar las responsabilidades y dejar que sus subordinados exploten a los campesinos?. La revuelta, con todo motivo, está en marcha pero el iluso de Gao Yang va camino de la capital del Condado, feliz con su carga de ajo cosechado pensando en que su suerte va a cambiar para siempre. No sabe lo que le espera. Gao Yang es sumiso, se resigna a su suerte y la justifica: si todo el mundo estuviera en la cima, ¿quién iba a sujetar la base? Si todo el mundo fuera a la ciudad para divertirse, ¿quién se quedaría en casa plantando las cosechas? le dice a Cuarto Tío Fang, el padre de Jinju, mientras caminan: tú y yo estamos hechos de retales y tenemos suerte de seguir vivos. Cuarto Tío calla y finalmente le reprocha que sólo ve el lado bueno de las cosas. Llegando al puesto de compra del ajo de la capital se enfrentan con la absurda burocracia que termina por ser casi cómica. Hay humor en esta novela a pesar de lo terrible de los hechos. El humor siempre salva en los momentos más desesperados. Y después de tanta burocracia, la desilusión: el almacén ha suspendido la compra del ajo. Los campesinos estallan y Gao Yang quiere huir pero se ve, irremediablemente, envuelto en los disturbios. De vuelta ya a la aldea, Cuarto Tío es atropellado por un coche en el que va el secretario general del partido, y muere. Posteriormente, éste se le aparece en sueños a su mujer, Cuarta Tía, que sigue en la cárcel, y la conmina a que limpie su nombre y vengue su muerte. Hay algo de sobrenatural en esta escena que, insisto, me vuelve a recordar a Pedro Páramo más que a Cien años de soledad. ¿Qué opináis de estas similitudes entre literaturas tan lejanas en su cultura y en su forma?

La familia busca justicia pero, de nuevo, se topan de bruces con la corrupta clase política que pide sumisión y silencio bajo amenaza de represalias. Toda esta parte está narrada en primera persona desde el punto de vista de Cuarta Tía lo que hace más cercanos y verosímiles los hechos.

Los disturbios aumentan y Gao Yang se ve de nuevo envuelto en ellos: quería marcharse tranquilamente a casa, pero estaba atrapado por los carromatos y los agricultores. Estaba a punto de echarse a llorar. Gao Ma, en cambio participa activamente mientras piden la presencia del administrador del Condado para que les dé explicaciones. Como no sale, derriban el edificio: el pobre Gao Yang fue empujado por la multitud, incapaz de ofrecer resistencia. Por todo esto, Gao Yang acaba encarcelado, como ya hemos leído, y es interrogado.

Volvemos a Gao Ma que también está siendo interrogado. Hay un párrafo que explica, a mi parecer, el punto de vista del autor Mo Yan sobre la situación de la China comunista: -¿De verdad odias tanto al socialismo?-preguntó el policía. –Lo que odio no es el socialismo sino a vosotros. Para vosotros el socialismo no es más que una etiqueta, pero para mí es una formación social concreta, y no algo abstracto. Está encarnada en la posesión pública de los medios de producción y en un sistema de distribución. Desgraciadamente, también está encarnada en oficiales corruptos como vosotros. […] Odio a los oficiales como vosotros que, bajo la apariencia de estar abrazando la bandera del Partido Comunista, destruyen su reputación.

Hay un capítulo dedicado al nacimiento del segundo hijo, varón, de Gao Yang. En él se expone la situación que existe en China ante las “no bienvenidas” niñas. Tener una niña es visto como una desgracia. Los campesinos necesitamos tener hijos varones para que nos ayuden en los campos.

El rapsoda ciego, Zhang Kou, que ha sido también detenido, interrogado y torturado, se posiciona ante los hechos a través de sus baladas: Detenedme, si eso es lo que deseáis… Alguien me leyó en voz alta el Código Penal: los delincuentes ciegos reciben un tratamiento indulgente. No cerraré la boca porque me metas en la cárcel…/ Llamarme contrarrevolucionario es una mentira abominable: yo, Zhang Kou, siempre he sido un ciudadano respetuoso con la ley. El Partido Comunista, que nunca tuvo miedo de los diablos japoneses, ¿ahora no se atreve a escuchar a su propio pueblo?  Yo creo que Mo Yan también habla a través de la voz de Zhang Kou. El autor le dedica uno de los capítulos finales en el que sabremos de su triste destino: tortura y muerte. Pero Zhang Kou no callará hasta el final: puedes obligarme a comer mierda, pero no puedes hacer que mantenga la boca cerrada aunque quisiera. En mi interior hay cosas que se deben expresar. Yo, Zhang Kou, estoy unido para siempre a la gente del pueblo.

La crítica se acentúa a medida que avanzan los hechos: interrogatorios, juicio popular, sentencias… Gao Yang y Gao Ma acaban en un campo de trabajo. Yang le cuenta que los hermanos de Jinju han arreglado un matrimonio en el Inframundo entre el fantasma de Jinju y el también muerto, Cao Wen. Venden los restos de ésta por ochocientos yuan y Cuarta Tía, ya liberada, se ahorca al saberlo. Estos hechos harán que Gao Ma decida su destino yendo de voluntario a quitar la nieve del camino. Su intención es salir huyendo hacia la libertad que no es más que la muerte. El final de la novela, a pesar de lo trágico, es de una hermosura tal que no me resisto a transcribirlo: Gao Ma corría directo hacía el sol, casi cegado por su resplandor. El aire fresco de la libertad le envolvía como las olas sobre los campos nevados. Corría como un poseso, ajeno a todo lo que le rodeaba, totalmente decidido a tomarse la revancha. Se elevó en el aire como si cabalgara sobre las nubes y atravesara la niebla, hasta que se dio cuenta con sorpresa de que estaba tumbado sobre la helada nieve, boca abajo. Sintió que algo caliente y pegajoso salía a borbotones de su espalda. Con un dulce “Jinju” entre sus labios, enterró el rostro en la húmeda nieve.

Mo Yan nos relata en sus libros las historias de la comarca campesina donde nació con la intención, a través de su literatura, de que hechos locales se conviertan en universales para que todos sus lectores, de cualquier lugar del mundo, podamos hacerlos nuestros. Así se escribe la historia, y la historia se repite en cualquier rincón del planeta, al margen de las idiosincrasias particulares de cada país.

Plazos

Es hora de vuestros comentarios generales sobre la novela, ahora que ya la hemos terminado. Animaos a escribir sobre lo que os ha supuesto su lectura, sea esto lo que sea. Disponemos de una semana más o menos, así daremos tiempo a los más rezagados.

La cabeza roja del potro

22 Mar

Excelentes comentarios de parte de todos. Muchas gracias. A pesar de que la violencia es extrema, podemos apreciar otras características muy interesantes de esta cultura que nos resulta tan lejana, y aprender. A algunos, como a Kelly, a Susana y a mí misma también, nos cuesta leer tanto horror. A otros no tanto. Es una literatura muy diferente a la que estamos acostumbrados. Hay que cambiar el registro como lectores para asimilarla en su totalidad. Pero todo el mundo tiene el derecho de no seguir leyendo pues, la verdad, es duro, muy duro. Os pido un esfuerzo, pues debajo de toda esa violencia hay muchas otras cosas e, insisto, podemos aprender y enriquecernos con otras culturas. Agradecer a Francisco su información sobre la importancia del color rojo en China y sobre los números. Así hemos aclarado dudas. ¿Veis el valor qué tiene la simbología en esta cultura? Me llamó la atención lo de los capítulos pares, no parecía un mero capricho del autor. Ahora ya sabemos el porqué.

Gao Yang ya está en la cárcel. De nuevo, el autor, no escatima detalles sobre la vida allí. De nuevo la violencia, la repugnancia, la ausencia de humanidad. Todo es sórdido. Las vivencias de la cárcel le llevan al autor a recordar experiencias de su juventud, en plena Revolución Cultural, similares. Su padre era terrateniente y sufrían por eso una situación de doblegamiento: el padre de Gao Yang era un antiguo terrateniente al que habían obligado a trabajar bajo la supervisión de los campesinos pobres y de clase media baja. Hay una frase que me ha llamado la atención: las personas tienen que aprender a comportarse gentilmente con humillación. Yo creo que dice mucho sobre esta cultura: la sumisión, no perder las formas incluso en los peores momentos. ¿Qué opináis?

Jinju, mientras, camina bajo el peso de su embarazo, sola, sufriendo. Contempla la belleza de los trabajos del campo bajo el sol abrasador del verano y se dirige a casa de Gao Ma. En su casa, de la que ha sido expulsada, ya no está ni su padre, muerto en un accidente, ni su madre, arrestada. Mientras camina, siente a su bebé que quiere salir y habla con él. Echa de menos a Gao Ma, lo necesita. Es hermosísimo este capítulo a pesar de la tristeza que emana. Así como el siguiente en el que volvemos a la huida de Gao Ma y Jinju por los campos de yute: las plantas de yute temblaban inquietas. Al principio sólo lo hacían unas cuantas, pero pronto se le unieron las demás a medida que el viento aumentaba, y todos los sonidos del mundo fueron engullidos por el ruido intenso y sorprendentemente dulce de las hojas y de las ramas de yute frotándose entre sí. Jinju y Ma llegan a la estación de autobuses en su huída, quieren llegar a Lanji. La estación es hostil, sucia y contrasta con lo vivido en los campos, el descubrimiento del sexo que mantiene a Jinju como a una herida abierta (el punto de vista es el de ella, no el de Gao Ma). En este deslumbramiento se mezcla el remordimiento y la inseguridad, así como la realidad del mundo exterior que Jinju no conoce. Pero, finalmente, sus hermanos y el adjunto Yang los dan alcance y los llevan de vuelta al pueblo. La violencia se desata de nuevo. Es terrible, inhumana. Me ahorro las descripciones.

Volvemos a la cárcel, ahora en la celda de Cuarta Tía (la madre de Jinju). Más de lo mismo: el mundo no se ha hecho para personas como nosotras. Debemos aceptar nuestro sino. Algunas personas nacen para ser ministros y generales y otras para ser esclavos y lacayos, y no se puede hacer nada para cambiarlo. Resignación, sumisión. Es curioso que lo que recuerda Cuarta Tía, para evadirse de su realidad, sean escenas, casi cómicas relacionadas con la caza de piojos. Los tiempos felices son esos aunque a nosotros nos extrañen.

Paralelamente a estos hechos, vamos sabiendo, por los extractos de las baladas de Zhang Kou que dan inicio a los capítulos, lo que va ocurriendo con el cultivo del ajo. La sobreabundancia del ajo, y la imposibilidad de su venta, ha obligado a miles de agricultores a ir a protestar a casa del administrador local. Pronto se desatarán los disturbios.

Más flash back y más violencia por parte, esta vez, de la familia de Jinju cuando se enteran de que está embarazada. Llegan incluso a colgarla de una viga y a azotarla. Pero, al final, obligados por la realidad del embarazo, aceptan entregarla a Gao Ma si éste les da diez mil yuan. A pesar del dolor, del sufrimiento, de la vejación, Jinju sonríe. Ha ganado. Volvemos al presente en el que Jinju está en casa de Gao Ma y el feto habla con ella. Quiere salir y se dirige a su madre con reproches. Jinju le cuenta cómo es el mundo exterior: cuando era como tú, mi niño, también quería salir y ver el mundo exterior pero, después de llegar aquí, me daban gachas para cerdos y comida para perros, y trabajé como un buey y un caballo juntos, me golpearon y me dieron patadas, tu abuelo incluso me colgó y azotó con el látigo. ¿Todavía quieres salir mi niño? El bebé se asusta y se retrae hacia el interior lleno de temor. Finalmente, Jinju se suicida colgándose de una viga. Antes ha aparecido el potro del que Jinju dice que no es más que una aparición. Este capítulo me ha recordado a Pedro Páramo de Juan Rulfo. Posee una atmósfera cercana a la Comala de Rulfo, a los  muertos que hablan, al realismo mágico, a la miseria y al dolor.

Leyendo la huida de Gao Ma por el campo he pensado que a estos personajes sólo les salva la naturaleza. Ésta aparece intercalada entre tanta miseria y les salva, les purifica, les devuelve su humanidad y la fe en el hombre que en semejante escenario es difícil de tener. Creo que Mo Yan nos quiere transmitir esto haciendo presente tan a menudo a esta naturaleza hermosísima que se convierte en un personaje más. Hay docenas de ejemplos, os invito a entresacar alguno que os haya gustado especialmente.

Gao Ma vuelve a su casa, hay algo que le llama: el potro castaño, que daba la sensación de que nunca se hacía adulto, galopaba por el callejón y su lustrosa piel olía como un jabón de baño. Pero lo que encuentra es a Jinju muerta. El caballo volvió a sumergir lentamente la cabeza en la oscuridad envolvente. Gao Ma escuchó el ruido de sus cascos dirigiéndose hacia el sur, cada vez más lejos de él: al principio, el sonido era fuerte y agudo, luego se hizo más débil y apagado y, finalmente, la nada.

Gao Yang continúa en prisión sufriendo y huyendo de esa realidad a través de sus recuerdos, aunque su bondad le sigue diciendo que la vida merece la pena. Recuerda cómo lleva a su madre a enterrarla en secreto en medio del campo, contraviniendo las órdenes de llevar a todos los cadáveres al crematorio, para darle un entierro digno. Las autoridades locales le acosan pues su madre es una terrateniente y, por tanto, enemiga del pueblo. Pero Yang resiste y consigue salvar el alma de su madre muerta: madre, mientras vivías no fui un hijo afectuoso, pero al menos conseguí darte un entierro decente. Los campesinos de la clase media y baja acuden al crematorio cuando mueren, pero tú no. Ha merecido la pena.

Plazos

Continuaremos la lectura, a lo largo de más o menos una semana, a partir del capítulo 14 (Pág. 319) hasta el final de la novela. Espero que haya muchos comentarios sobre esta segunda parte.

No estoy llorando, se recordó Gao Yang a sí mismo, no estoy llorando

14 Mar

Vamos a analizar los primeros seis capítulos de Las baladas del ajo. Me he fijado que cada capítulo se divide, a la vez, en dos o en cuatro subcapítulos. Desconozco el motivo por el cual utiliza esta estructura. Me refiero a por qué siempre los subdivide en dos o en cuatro. ¿Alguna sugerencia?

Cada capítulo está introducido por un extracto de las baladas del rapsoda ciego Zhang Kou. En ellos se nos van dando datos de los hechos que giran alrededor del cultivo del ajo y sus posteriores revueltas. Este personaje aparece a través de su voz y solamente estará presente físicamente al principio y al final de la novela. A resaltar que el testigo de los hechos sea ciego así como su actitud crítica y sin miedo la cual le deparará un triste destino. La existencia de un rapsoda me recuerda al papel de los juglares en nuestra sociedad medieval. Lo chocante para nosotros es que a finales del siglo XX, existiendo la televisión, continúen vigentes estos rapsodas lo cual dice mucho acerca del casi nulo avance, en todos los campos, que ha habido en las zonas rurales de China. Algo que iremos comprobando continuamente a lo largo de la lectura a medida que vayamos conociendo las condiciones de vida de estos campesinos.

Estamos en el Condado Paraíso. Gao Yang, un pobre agricultor, es detenido por la policía. Su hija ciega de ocho años, Xinghua, es testigo de los hechos. Se le acusa de ser uno de los cabecillas de una revuelta que ha destruido las oficinas de la provincia. Ya desde el principio constatamos la violencia en las maneras de proceder de los policías y del dolor que causan. Un dolor que está presente en la vida de estos pobres agricultores de una manera casi constante. Los hechos se van intercalando con descripciones muy vívidas llenas de colores (sobre todo el rojo. Es muy llamativa la presencia de este color en toda la novela. Es casi un elemento obsesivo. ¿A qué achacáis su presencia?) y de olores. Sobre todo de olores nauseabundos como el del ajo podrido o la suciedad o las ventosidades que se les escapan o los vómitos. Todo está minuciosamente descrito, es muy visual: podemos oír los gritos, sentir el dolor de los golpes y torturas, oler el ajo que sale de sus alientos y ver los colores maravillosos del campo.  

Después de detener a Gao Yang, se encaminan a hacer lo propio con Gao Ma, nuestro otro protagonista, un joven agricultor de 27 años. Hay que destacar que Yang significa “oveja” y Ma, “caballo”. No es casual este simbolismo pues Yang es sumiso y Ma rebelde. Dos arquetipos ante una misma situación. Gao Yang no ha participado en la revuelta, estaba allí por casualidad pero Gao Ma sí ha sido uno de los cabecillas. Y para continuar con el simbolismo, Ma huye de la policía y logra escapar corriendo como un caballo mientras Yang camina esposado sumiso como una oveja.

En el capítulo 2 comienzan los flash back a un pasado no muy lejano. Gao Ma está enamorado de Jinju (Crisantemo Dorado) desde hace un año. Mientras escuchan al rapsoda Zhang Kou, que está relatando la excelente noticia del cultivo del ajo que les hará ganar mucho dinero, Ma quiere cogerle la mano a Jinju. La familia de ésta ha concertado un matrimonio con otro hombre mucho más mayor pero Jinju quiere a Ma. ¿De qué color eres, Jinju? Eres de color amarillo, eres de color rojo, eres de color dorado. Tuyo es el color del oro; por eso brilla como él. Los hermanos y los padres han concertado el matrimonio y violar eso es sagrado. Pero Gao Ma es valiente y se arriesga. Ella es demasiado buena para alguien como Liu Shengli. Casarse con él sería como plantar una flor en una montaña de excrementos de vaca o como ver a una bella mariposa enamorarse de un escarabajo pelotero. Voy a cogerle la  mano. Hoy es la noche. Jinju comienza a verse a escondidas con Ma. En sus encuentros siempre hay un caballo galopando a su alrededor. Es otra presencia constante relacionada con su amor y la libertad. Confirmamos la existencia de estos simbolismos en toda la novela. Ma quiere convencerla de que se case con él pero ella tiene miedo, es demasiado grande el peso de la tradición y el temor a su familia. La ley está con Ma pero parece que da igual. Es la lucha entre la sociedad patriarcal y los nuevos cambios que se están produciendo. Jinju le propone que sean amantes secretos hasta que muera Liu Shengli. Las partes en que se narra este amor están llenas de poesía. Cuando viene la calma y cesa la violencia, surge la poesía relacionada con la naturaleza y el amor. Pero la violencia irrumpe de nuevo cuando Ma va a pedir la mano de Jinju. El padre y los hermanos golpean brutalmente a ambos hasta hacerles sangrar, parece que quieren matarlos. Cuando he leído esta parte me he sobrecogido ante tanta barbarie. ¿Nos ha pasado lo mismo? Esta violencia hace reaccionar a Jinju que se enfrenta a su familia: ¿Qué yo soy inmoral? ¿Y qué me dices de vosotros? Sois una pandilla de matones... Finalmente se escapan juntos y huyen por los campos aunque Jinju duda: se veía empujada en direcciones opuestas por fuerzas igualmente poderosas, pero el amor que siente por Ma puede con todo. Hermosos párrafos sobre sus encuentros sexuales.

Volvemos al presente y presenciamos la violencia que los policías ejercen contra Gao Yang y otros detenidos (entre ellos está Cuarta Tía Fang, la madre de Jinju) camino de la comisaría. Los torturan sin piedad, es casi insoportable. Los policías, incluidos mujeres, son inhumanos, parece que disfrutan con lo que hacen, no hay piedad y te  hacen sentir que es algo normal, incluso que se lo merecen. La descripción de las sensaciones se hace desde dentro de los personajes, es muy física, muy real. No escatima detalles. En medio de tanto dolor, descubrimos que Jinju está embarazada y vaga por los caminos como enloquecida: comparado con la pobre Jinju, él no tenía motivos para quejarse. La gente debería tener en cuenta las cosas positivas que hay en su vida, piensa el bueno de Gao Yang  mientras le torturan. Todo es violencia, ¿de dónde viene esa violencia?

En medio de todo ese horror Gao Yang recuerda los momentos felices del cultivo del ajo que les va a proporcionar una vida mejor. Pero su mujer afirma que los que siempre se enriquecen son los funcionarios corruptos: ese tipo nunca ha tenido problemas para ganar dinero pero la gente como nosotros, que nos ganamos la vida con la tierra, seguiremos siendo pobres dentro de miles de años. Llama la atención constatar como en una sociedad aparentemente nueva que quiere acabar con las desigualdades sociales, éstas estén más marcadas que nunca. En mi opinión, Mo Yan realiza una crítica implacable contra el estado de las cosas en la China rural de finales del siglo XX (que conoce tan bien), sobre todo contra la corrupción y la violencia que emana del poder y que también pervive en el seno de las familias.

Plazos

Es hora de vuestros comentarios sobre esta primera parte. Espero que sean numerosos. Mientras, seguiremos leyendo, a lo largo de una semana más o menos, desde el capítulo 7 (Pág. 149) hasta el final del capítulo 13 (Pág. 318).   

Las baladas del ajo: crueldad y belleza en la China rural de finales del siglo XX

5 Mar

Las baladas del ajo fue publicada en 1989 y hasta 2008 no fue traducida al español (no directamente del chino sino del inglés, un hecho que sucede muy frecuentemente con esta lengua y que ha sido ampliamente debatido respecto a lo que puede perder en sucesivas traducciones). Es una de las primeras novelas de Mo Yan, el escritor chino más famoso, dentro y fuera de su país, sobre todo después de que le concedieran el Premio Nobel en 2012. El jurado del premio destacó que el autor combina los cuentos populares, la historia y la contemporaneidad con un realismo alucinante.

Mo Yan es autor de doce novelas y numerosos relatos. En español están traducidas nueve de ellas, la mayoría por la editorial Kailas, así que podemos acercarnos a la obra de este autor, nacido en 1955, que comenzó a escribir en 1981 cuando todavía era soldado del Ejército Popular de Liberación. Posteriormente, y para dedicarle mayor tiempo a la literatura ingresó como profesor del Departamento de Literatura de la Academia Cultural de las Fuerzas Armadas.

Mo Yan nació en Gaomi, un pobre condado de la provincia costera de Shandong, en el seno de una familia de agricultores. Su pueblo y la vida de los seres que lo habitan ha sido la principal fuente de inspiración de su obra.

Mo Yan no es mi verdadero nombre, yo me llamo Guan Moye – afirma en una entrevista concedida a José Reinoso en mayo de 2008-. Elegí ese apodo, que significa “no hables”, en recuerdo a los años en los que no podía dirigir la palabra a nadie. Eran los tiempos de la Revolución Cultural (1966-1976) en los que había conflictos entre la gente de mi pueblo todos los días. Mi padre era agricultor, pero mi familia tenía una posición desahogada, y tenía miedo de que dijera algo inconveniente y trajera la desgracia a los míos. Así que me dijo que no hablara y que aparentara ser mudo. Mis recuerdos están repletos de soledad y hambre. Pasaba todo el día en el campo cuidando de las vacas y las ovejas. Había veces que no veía a nadie en todo el día. Recordar el hambre, el temor, la soledad, es una experiencia importante para mí cuando quiero crear una obra. Estas experiencias han formado mi actitud ante la vida y mi opinión sobre la sociedad. A los 18 años entró a trabajar en una fábrica, hasta que en 1976 logró entrar en el Ejército que era la mejor forma de tener una buena vida. Tras la muerte de Mao, en ese año, y la subida al poder de Deng Xiaoping en 1979, se abrió la  mano de la censura y comenzaron a publicarse las primeras obras sobre los hechos terribles acaecidos durante la Revolución Cultural. La escritura floreció en esos años dando lugar a numerosas obras de tema social y crítico con el sistema. A esa generación de escritores se la conoce como la “literatura de los heridos”, generación a la que perteneció Mo Yan: Tenía tantas cosas que contar… Hay que imaginar a una persona forzada a no hablar durante 20 años, que de repente puede contar todo lo que ha visto y experimentado. Este ha sido el verdadero poder detrás de mi escritura. Cuando tenía cinco años, los niños de mi pueblo tenían el vientre hinchado como en África. Los árboles eran blancos porque nos habíamos comido la corteza. Sólo cuando se ha catado la amargura, se es capaz de escribir.

Mo Yan asegura que la literatura latinoamericana de los años ochenta, en especial el colombiano García Márquez, ha tenido gran influencia en su obra: El realismo mágico activo mis experiencias acumuladas en el pasado. Había muchas similitudes entre la vida en mi pueblo y la de sus libros. Asimismo, afirma que lo más importante que aprendí de él, fue su espíritu innovador. Ya habrá tiempo para comentar si percibimos esta influencia en su obra.

Respecto a su estilo, Mo Yan asegura que lo encontró a partir de 1985. Un estilo que califica como realista, pero no el “realismo socialista”, que idealizaba la vida rural y que no decía la verdad. Mi realismo habla de la gente normal. Presento al lector todo tipo de caracteres, personajes con los que no ha tenido contacto nunca, situados en un ambiente especial, en el que se puede respirar el olor y oír los sonidos de la vida rural. Todo esto nos lo vamos a encontrar en Las baladas del ajo.

Esta novela es una crónica novelada de corte político ambientada en los primeros años del proceso de reforma puesto en marcha por Deng Xiaoping en 1978. La novela critica los daños producidos por este proceso económico en la agricultura de los ochenta. La acción se enmarca en hechos reales acaecidos en 1987 en los que se exigió a los agricultores del Condado Paraíso que cultivaran ajo como monocultivo con la promesa de comprarlo íntegramente y a un buen precio, y esto a pesar de que no había demanda (¡absurdo!), cosa que los campesinos no sabían así que se hicieron ilusiones. Además los agricultores tuvieron que pagar tasas para realizar este cambio de cultivos, y como consecuencia de la falta de demanda las cosechas se perdieron, las familias se arruinaron y surgieron las protestas que fueron brutalmente reprimidas. En esta novela conoceremos la miseria en la que viven los campesinos, más propia de tiempos feudales, sus creencias y costumbres, la terrible corrupción de los funcionarios y de la policía y la violencia ejercida sobre las  mujeres en el seno de las familias en las que las relaciones de poder patriarcal y los matrimonios concertados son una característica propia (un tema ampliamente tratado por el autor en otras obras). Los protagonistas son dos campesinos, Gao Yang y Gao Ma, con diferentes actitudes ante los hechos, uno sumiso, el otro rebelde, que les llevará a ambos a la cárcel. La vida en ésta y sus inhumanas condiciones ocupan buena parte del relato. La novela comienza con la detención de Gao Yang y la persecución de Gao Ma, a los que acusan de haber dirigido la revuelta. Pero la acción no es lineal, hay numerosos flash back a los prolegómenos de los hechos (con historia de amor, prohíbida, incluida) y a algunos acontecimientos de la vida de los personajes durante la Revolución Cultural.

Narrada en tercera persona, Mo Yan busca la voz de un testigo impersonal, desaparece para dejar que sean los hechos los que hablen a través de la vida de hombres y mujeres del más bajo estrato social. Trata con el máximo respeto a sus personajes pero no se implica, narra con absoluta objetividad.

Es una novela, aviso, muy dura, llena de violencia, brutalidad, nulo respeto por los derechos de los seres humanos, pero también impregnada de una belleza, trágica, que recorre sus páginas. A pesar de lo duras que son algunas escenas, también encontramos un lirismo conmovedor, expresado a través de los paisajes y la actitud compasiva que algunos personajes tienen. Humana, demasiado humana es esta novela pues en ella vemos lo mejor y lo peor de los hombres. Mo Yan es un gran conocedor del alma humana sin tapujos, en carne viva. Nos puede sorprender su manera de narrar los hechos en los que se describen con todo detalle, desde dentro de los personajes, sus vivencias y experiencias algunas de ellas rozando el límite de lo soportable. Pero merece la pena leerla. Como ya dije, es un mundo ajeno a nosotros, demasiado ajeno, que podremos conocer a través de esta novela para comprender mejor esa alma humana que nos muestra tan bien el autor.

Plazos

La obra comprende 20 capítulos. Dividiremos nuestra lectura en tres partes. La primera, que leeremos a lo largo de una semana, nos llevará hasta el final del capítulo 6 (Pág. 148).

Nuestro próximo libro: LAS BALADAS DEL AJO de MO YAN

23 Feb

Portada de "Las baladas del ajo" de Mo Yan. Editorial Kailas.Nos vamos muy lejos, a China, de la mano del escritor ganador del Premio Nobel de Literatura 2012, Mo Yan, nacido en 1955 y considerado el escritor chino más importante en la actualidad. Siempre ha vivido en China y mantiene una relación ambigua con el régimen: sus libros son críticos con el sistema, su obra más famosa, publicada en 1966, Grandes pechos, amplias caderas, fue prohibida en China, pero profesionalmente ocupa cargos importantes en el país ya que es profesor del Departamento de Literatura de la Academia Cultural de las Fuerzas Armadas.

En Las Baladas del ajo, publicada en 1989, narra la belleza y la brutalidad de una revolución campesina sucedida en los años 80 y entonada al ritmo del rapsoda ciego Zhang Kou.

Otra cultura (muy desconocida aquí en Occidente), otra manera de narrar, otro mundo a fin de cuentas al que nos vamos a acercar para conocerlo mejor. Ya sabéis que me gusta variar mucho en nuestras lecturas para poder conocer ampliamente la literatura de muy diversas partes del mundo.

Desde mañana, lunes 24, podéis pasar a recoger vuestro ejemplar en la Biblioteca Forum.

No os olvidéis de devolver vuestro ejemplar de El tango de la Guardia Vieja. Gracias.

Todavía estáis a tiempo de dejar vuestros últimos comentarios sobre el libro de Pérez-Reverte, ya que dejaré de plazo una semana para recoger el libro y comenzar nuestra nueva lectura.

El desenlace

21 Nov

Llegamos, por fin, a los postres, y con ellos vuelve el meñique del maître. Un pequeño aparte para recordarnos que continúan en el restaurante. En la segunda parte ha habido numerosos flashbacks y demasiadas tensiones. Con uno de estos flashbacks ha terminado la segunda parte donde dejábamos a Serge seriamente herido por la agresión de Paul. Asombra que semejante hecho no haya dejado tocada la relación entre ambos, amén de las secuelas físicas y psicológicas de Serge, pero, increíblemente, no lo parece, ni se va a nombrar apenas el pasado suceso. En la cena se muestran cordiales. No lo entiendo. ¿Y vosotros? Pero en fin. Para mí la novela ha perdido fuelle, como ya he comentado, y ahora hay que salvarla como se pueda.

Paul, una vez que ya conocemos su verdadera naturaleza, parece que tiene que demostrarnos su violencia a cada momento, tanto en episodios de su pasado como en el restaurante. Es increíble que la paliza que le propina al director del colegio de Michel tampoco quede en nada. Nos la narra con todo detalle y crueldad y después no se nos cuenta el desenlace final, que, a mi entender, tendría que resolverse con una denuncia, expulsión del hijo e incluso juicio. Pero nada. Parece que el único objetivo del autor es narrarnos hechos en los que quede de manifiesto la violencia “genética” de Paul, como única razón de poder entender que su hijo, que claramente la ha heredado (como se nos muestra al final de la novela en que Paul descubre que Claire, embarazada de Michel, decidió hacerse la prueba de la amniocentesis y dio positivo), sea capaz de matar a seres indefensos. Porque Michel no sólo mata, y se ríe mientras y después de hacerlo, a una indigente (por cierto, ninguno de los personajes, ni el sensato Serge, se pone en la piel de esta pobre mujer y su sufrimiento final. No, sólo se ponen en la piel de sus hijos) sino que el autor nos da a entender que también se cargan a Beau, que desaparece para siempre después de la fatídica cena.

En vuestros comentarios todos habéis hecho hincapié en lo terrible del hecho, en qué hacer ante una situación de ese calibre (sobre todo los que sois padres) y en criticar que el autor no ahonde en las causas de un hecho semejante: la educación permisiva, el no inculcar el sentido de la responsabilidad a los hijos, la sociedad violenta en la que vivimos y muchos más motivos que el autor no analiza pues todo se reduce a la genética. Los deja caer pero no se mete después en ese problema tan serio y actual para darnos respuestas. Pero es que además, al final, descubrimos que Claire es la peor de todos y ella no está “disculpada” por ninguna enfermedad genética. Le encanta que su marido haya dejado la medicación pues es ese el Paul que ama: ese es el Paul que yo amaba… El que amo. Ése es el Paul que amo más que a nada o a nadie en este mundo.  Ella sabe desde el primer día lo que han hecho Michel y Rick, encubre al hijo y planifica todo el final, cueste lo que cueste y caiga quien caiga, con el único objetivo de salvar a su hijito del alma.  Así que planea con su hijo la “desaparición” de Beau para que no los delate y, por último, agrede muy gravemente a su cuñado para que no hable tampoco. En fin. Me cuesta comentar esta última parte porque para mí la novela se ha torcido irremediablemente después de un casi brillante principio que anunciaba otro desarrollo y desenlace. En un intento de salvar la novela, he pensado que quizás el propósito del autor podría ser que fuera el lector el que sacara conclusiones de los hechos. Pero, entonces, no incluiría la enfermedad genética como “pretexto”. Y yo creo que, tratando el tema que trata, la novela pide un análisis más profundo de los acontecimientos.

Cuando por fin hablan sobre lo que van a hacer, Serge se muestra como el más sensato y decente de todos. Está dispuesto a renunciar a su candidatura y decir la verdad a la policía. ¡Qué Serge tan diferente del que Paul nos ha querido hacer ver! Babette prefiere callar porque desea por encima de todo que su marido sea el nuevo Presidente de Holanda y confía en que Paul y Claire arreglen las cosas. ¡Y cómo las arreglan! Ya lo he comentado. Serge, gravemente herido, finalmente calla, no denuncia a un familiar ya que estropearía aún más las cosas, se presenta a las elecciones y las pierde. No se nos explican las razones de su proceder que, finalmente, es como el de los demás, cobarde. Cuesta entender también que este Serge que conoce la violencia de su hermano en sus propias carnes pueda confiar en que, ante un hecho tan grave y violento, la “familia” esté unida y busque una solución valiente y sincera.

La novela termina con la familia feliz más unida que nunca y que ha logrado salvar, por lo pronto pues todo queda abierto, su mundo: Claire y yo. Claire, Michel y yo. Compartíamos algo. Son muy significativas las palabras con las que termina la novela: Te quiero, papá. Por fin Paul ha conseguido tener a su hijo como Claire lo ha tenido siempre. Algunos habéis apuntado en vuestros comentarios que Paul envidia la relación que su mujer mantiene con su hijo y que él no logra a pesar de que lo intenta.

A mi entender, y a modo de conclusión, creo que Koch ha escrito una novela efectista para mantenernos la atención en todo momento, cosa que logra, pues su prosa es, esto no hay que negarlo, fluida e inteligente. A pesar de lo fallido, leemos el libro fácilmente y con interés, queremos saber qué está pasando y cómo se va a solucionar, ponemos muchas expectativas en la novela y, al final, éstas se ven defraudadas. Es mi opinión. Es el momento de que plasméis la vuestra sobre esta tercera parte y sobre la novela en general ahora que ya la hemos terminado.

Plazos

Dedicaremos una semana a estos comentarios. Venga, chicos, ánimo, que hay mucho que comentar. Puede haber, incluso, polémica, pues no tenéis que tener la misma opinión que yo.

Los hechos

14 Nov

Comenzamos el segundo plato, en el que, por fin, se abandonan las idas y venidas del maître y las camareras y los temas intranscendentes para entrar de lleno en el problema que les ha reunido en el restaurante. Los acontecimientos se suceden aclarándonos paulatinamente qué es lo que está pasando en estas dos familias. Lo primero que descubrimos es qué es lo que ha visto Paul en el móvil de Michel antes de ir a cenar. Un vídeo en el que Michel y su primo Rick insultan y agreden a un mendigo: hubiera querido quedarme allí sentado hasta la mañana siguiente, hasta ser descubierto por el personal de la limpieza dice un Paul conmocionado ante las imágenes pero sin capacidad de reacción (como más tarde seguiremos comprobando). Es como si no conociera a su hijo: era un tono que jamás le había oído antes, y noté cómo se me erizaba el vello de la nuca.

Pero los problemas no terminan ahí, más bien acaban de empezar. En el capítulo 21 (clave) Paul nos narra un hecho espeluznante en el que los protagonistas son su hijo y su sobrino (curiosamente, en dicha narración, no les pone  nombres, como si pudiera alejar de él algo tan terrible y cuyas consecuencias pueden ser fatales para sus vidas): ambos han quemado viva a una indigente que dormía en un cajero automático después de agredirla y vejarla mientras se ríen de su hazaña (Koch se basa en hecho reales: en Barcelona, en 2005, tres “niños bien”, entre 16 y 18 años, hicieron lo mismo que han hecho Michel y Rick).

Por el vídeo del mendigo sabemos que no es la primera vez que lo hacen. Posiblemente se diviertan de esa manera y lo hayan hecho ya muchas veces, pero nunca con tan trágicos resultados. El asesinato ha sido grabado por las cámaras de seguridad del banco y ha salido en la televisión. Esto también lo sabe el padre que reconoce a su hijo en la televisión a pesar de que las imágenes son borrosas. Claire y Paul han visto juntos este vídeo pero aunque en la mirada que ambos se cruzan saben que es su hijo no lo hablan entre ellos. Paul tendrá una conversación con Michel después pero intentará pensar que la madre no sabe nada, cuando en su fuero interno sabe que lo sabe: miré a Claire. Si ella volvía la cabeza y me miraba, probablemente significaría que había visto lo mismo que yo. Y en ese momento Claire volvió la cabeza y me miró. Contuve el aliento, mejor dicho, tomé aliento para decir algo. Algo -no sabía exactamente qué palabras utilizaría- que cambiaría nuestras vidas. Pero Paul no dice nada y Claire le ofrece más vino como respuesta. Evidentemente, no quieren que sus vidas cambien. Vaya, vaya con el matrimonio feliz que no se oculta nada. Algo más adelante sabremos que Claire lo sabe todo desde el principio, desde aquella fatídica noche. Michel es su  niñito y ella su mamá. No tienen secretos.

Al principio, Paul se muestra espantado, asustado, sin capacidad de reacción: el corazón desbocado, los labios y la boca resecos, la sensación de que me habían clavado un carámbano en la nuca, su extremo asomando por la última vértebra cervical, en el hueco donde no hay hueso ni cartílago, donde empieza el cráneo. Pero su decisión va a ser callar. Ni siquiera lo habla con su mujer. Es un cobarde que ni se atreve a enfrentarse con su hijo, no quiere que su “mundo feliz” se venga abajo. Así que en vez de buscar una solución, enfrentar los hechos con valor o cantarle las cuarenta a su hijo en una conversación posterior que mantienen ambos (tendría que decirle algo a mi hijo. Pero ¿qué?), opta por no decirle nada ni pedirle explicaciones: hice lo que en mi opinión era lo correcto como padre: me puse en su lugar (¡¡ !!) / ¿Sabes qué será lo mejor? De momento lo dejaremos estar. Mientras no pase nada, no haremos nada.

Además, para complicar más las cosas, Beau, el hermano adoptivo de Rick, que iba con ellos pero que se había marchado antes de que comenzaran a agredir a la mendiga, les ha quitado los vídeos (también grabaron el de la mendiga del cajero) y ha colgado un fragmento en Youtube. En ese vídeo se ve mejor la actitud de los chicos, riéndose y, sobre todo, volviendo al lugar de los hechos (ya que habían huido cuando empieza el fuego) para contemplar sádicamente el desenlace. Beau les amenaza con colgar más vídeos pidiéndoles 3000 euros a cambio de no hacerlo.  En fin, el lío está montado, y de qué manera.

Serge y Babette apenas aparecen en esta parte así que no sabemos qué es lo qué piensan y qué es lo que saben. Algo sí, por supuesto, pero tendremos que esperar a la tercera parte para averiguarlo.

Pero todavía hay más. Después de todo esto, vamos, por fin, a saber quién es el verdadero Paul. Un hombre violento debido a una enfermedad genética que se puede heredar. Bueno, aquí tengo que parar para decir que el autor me ha decepcionado totalmente con un recurso tan fácil y tan tramposo. Plantea un tema tan importante como la esencia del mal y lo arregla con una enfermedad genética. Koch desperdicia una ocasión única para analizar profunda y verazmente un tema espinoso y con gran trasfondo. Se escapa por el primer desvío que encuentra. ¡Con lo que prometía la primera parte! No sé qué pensaréis vosotros. El tema daba mucho de sí y la primera parte en la que se nos muestra la sociedad de la opulencia parecía que iba bien encaminada, pero que todo se reduzca a una enfermedad genética no diagnosticada… Eso sí, el autor ahora que ha puesto las cartas sobre la mesa no escatima en mostrarnos esa conducta violenta de Paul, que ya asomaba en sus comentarios sobre las vacaciones en Francia, con el vendedor de bicicletas y con su propio hermano.

Bueno, todavía nos queda la tercera y última parte para ver cómo acaba el autor todo este, a mi entender, desaguisado. Está pendiente la conversación entre los dos matrimonios y las decisiones que van a tomar.

Hay mucho que comentar en esta segunda parte así que es hora de vuestros comentarios.

Plazos

A la vez que comentamos, leeremos la tercera y última parte (Postres; Digestivos; Propina) desde la página 211 hasta el final a lo largo de una semana.