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¿Ahora ve lo que me hizo mi mejor amiga?

23 Nov

“Le mostró los dientes y la lengua larguísima antes de correr como un animal hacia ella, pero la hija fue más rápida y cerró la puerta de la habitación que la madre arañó y golpeó, rugiendo.”

Argumento

Después del incidente con los universitarios, Fernanda sintió asco por lo juegos enfermizos de Annelise. Le disgustó enormemente que le enseñara esa foto tan íntima que ella misma le hizo en la ducha.

Fernanda acude a la consulta del Dr Aguilar, su psicoanalista. Le cuenta el incidente y porqué dejó de ser amiga de Annelise y cuales fueron las consecuencias. “Supongo que pensé que éramos iguales y teníamos los mismos límites, pero ahora sé que Anne no tiene límites. Imagino que para ella fue decepcionante conocer los míos”.

Fernanda le dijo a Annelise que ya no podía seguir jugando a “ese juego” y Annelise no se lo tomó bien y la desplazó. No solo ella la ignoraba sino que consiguió que lo hiciera todo el grupo de amigas:

“Siempre hay un extraño placer en apartar a alguien, ¿no? te da como una especie de superioridad: la de estar por encima de otro al que puedes aislar si te da la gana”.

¿Qué sentía realmente Fernanda por Annelise? algo que ella no sabía reconocer y que solo lograba describir como “algo más que amigas” pero de la cual se celaba si no le prestaba atención o coqueteaba con chicos.

Annelise es una persona perturbada derivado de los grandes conflictos familiares que mantiene con su madre. La cual siente que no la quiere, que la humilla constantemente y la subestima. Ese rencor y ese amor odio hacia su madre la hace ser quién es. Una persona vengativa que le gusta humillar a los demás. Idea una venganza contra Fernanda y al mismo tiempo utiliza a Clara para llevarla a cabo ya que desde el principio ideó asustarla (ya que se dio cuenta de que le tenía miedo a las adolescentes y no soportaba que la tocaran).

Aprovechando la entrega de un ensayo a Clara, Annelise le escribe una carta/ensayo explicando que es para ella el horror y desvelando que sabe lo que le produce terror a su maestra: la cercanía de las adolescentes y que éstas la puedan tocar. Sabe su secreto, se dio cuenta desde el principio de su debilidad. Al mismo tiempo le confiesa “¿Quiere que le cuente lo que me hizo mi mejor amiga?” y le desvela que son las responsables de un plan para asustarla en su casa: moviendo las cosas de sitio, cerrando o abriendo ventanas y también, utilizando sus zapatillas. Le confiesa que lo hicieron para divertirse pero que ahora se daba cuenta de que estaba mal y que todo fue idea de Fernanda. Además, le enseñó las marcas de mordida que tenía en su piel diciéndole que Fernanda la obligaba a someterse.

Y Annelise, de forma inocente, la advierte: “La verdad es que, aunque ya no seamos amigas, yo sé que Fernanda entrará a su casa para asustarla”  y así , día tras día la convence de lo peligrosa que se ha vuelto su amiga y que sería capaz de todo hasta que Clara la secuestra y la encierra en una casa aislada en medio de un bosque para “darle una lección”.

Comentarios

Mónica Ojeda nos habla de cómo en la belleza y en la ingenuidad se puede encontrar lo monstruoso. Las dos adolescentes protagonistas, Annelise y Fernanda, empiezan viviendo el horror metafórico para acabar sintiendo en su propia piel un horror real. 

“Estar asustada te hace sentir muy viva y muy frágil, como si fueras un trozo de cristal y pudieras romperte en cualquier momento. Puede ser feo, sí, pero también te despierta y te llena de una emoción enorme”.

Mandíbula explora el universo de lo femenino. El desarrollo de las relaciones entre madres e hijas es de cierta forma, el eje central de la novela. La relación perturbada entre Clara y su madre va componiendo un relato personal que construye al personaje de la mujer-profesora, imponiendo un contraste entre el amor y el odio: el amor por su madre, un amor enfermizo que la convierte en una suerte de copia aberrante en todo el sentido de la palabra, y el odio que toda esta relación compleja llena de aristas degenera en ella para luego proyectarse sobre sus alumnas.

La novela también explora el universo de la adolescencia, el sexo, la amistad y la religión. Clara, Fernanda y sobre todo Annelise, son personajes complejos, estructurados muy brillantemente por la autora, en los cuales podemos ver reflejada la naturaleza humana, que los hace ser seres imperfectos moviéndose siempre entre las luces y las sombras.

Clara es claramente una persona con rasgos psicópatas seguramente desde su nacimiento, con una relación retorcida y siniestra con su madre y sin poder relacionarse con nadie de una forma sana. Pero el caso de las adolescentes me parece distinto: para llenar el vacío en las relaciones materno filiales, ambas amigas comenzaran a explorar con sus cuerpos a través de prácticas que ellas denominan ejercicios funambulistas, en los cuales el dolor, la adrenalina y la autoflagelación serán elementos constantes y requeridos. Sin embargo, serán las historias de terror, basadas en leyendas urbanas y creepypastas extraídas de Internet las que darán es halo de espanto a la novela.

Para mi, el personaje que más miedo da en esta novela es Annelise. Es inteligente, manipuladora. Sabe ver las debilidades ajenas y las utiliza para sembrar el caos y el horror.

La entidad misteriosa a la que Annelisse denomina como el Dios Blanco y a la que comenzarán a ofrecer una suerte de liturgia en una habitación blanca, será el catalizador de los eventos que se desarrollan a continuación y que terminan por explicar la razón del secuestro de Fernanda.

Mandíbula es una novela bien escrita que juega con la mente del lector, enturbiando su entorno. Es sumamente perturbadora e incómoda de leer, pero que apasiona a los amantes del terror psicológico.


¡¡Ahora os toca a vosotros!!!

¿Qué personaje os parece más perturbador?

¿Os gustó la novela? y a los que no les gustó ¿fue por la trama, la forma de escribir….?

Nos leemos,

El secuestro

16 Nov

“El padre de la creación es una madre que usa una peluca y huele a Dior”

Argumento

Clara, joven profesora de un elitista colegio del Opus Dei, víctima de una obsesión imitativa con su madre difunta, ha secuestrado a una de sus alumnas adolescentes, Fernanda.

Así comienza nuestra historia, Fernanda maniatada en una casa aislada en medio del bosque alejada de su ciudad natal, Guayaquil, sola y asustada con su profesora del colegio. No sabe porque está ahí, pero el miedo y el terror la invaden “por primera vez no era invulnerable”.

“La decepción tenía la forma de una falda a cuadros y una blusa blanca manchada de Ketchup”

La novela avanza con saltos en el tiempo que van del presente al pasado de todas sus protagonistas. Con lo cual, en otra franja de tiempo anterior, Fernanda y su amiga Annelise inician a un grupo de muchachas adolescentes (Analia, Natalia, Ximena y Fiorella) en el culto al Dios Blanco de la Edad Blanca, un rito sadomasoquista que explora la violencia magmática de la adolescencia a través de los relatos de miedo y de las creepypastas, narraciones colectivas de terror en Internet. 

Encuentran un edificio abandonado y lo hacen su guarida secreta. En ese lugar se sienten diferentes, pueden experimentar lo que sienten, el miedo, la ira, el terror… ser de otra manera:

“Aquí tenemos que ser otras personas, es decir, las que somos en verdad, les explicó Annelise

Por su parte Clara, se sintió siempre abducida por el carácter de su madre, Elena Valverde, que no la respetaba en absoluto y la humillaba con sus comentarios negativos a todas horas, a pesar de que Clara le reclamaba cariño y se lo hacía sentir, de forma equivocada, tratando de imitarla en todo (vestido, voz, profesión…) por lo que su madre, en realidad, le tenía miedo y  le producía su presencia un enorme rechazo, preguntándose muchas veces ¿por qué eres mi siniestra?” 

Cuando Elena murió, Clara adoptó toda su ropa, incluso su ropa interior. Sus familiares la miraban con la misma displicencia y repugnancia con la que Elena lo había hecho hasta el último momento de su vida. Clara estaba totalmente sola en el mundo.

Antes de empezar en el colegio del Opus, Clara había sufrido un episodio de violencia por parte de dos alumnas de un instituto público, Malena y Michelle, que la tuvieron atada al sillón de su madre en su casa durante 13 horas y 57 minutos. Esto le provocó recurrentes ataques de pánico e insomnio, lo que provocó que no resistía que una adolescente le tocara. En clase, pronto Fernanda y su grupo se dieron cuenta de que Clara les tenía miedo y decidieron asustarla.

En esta parte de la novela sabemos que Clara secuestra a Fernanda con la intención de darle una lección, no por una cuestión económica. ¿Qué ha pasado?

Comentarios

Como se puede comprobar ya en esta mitad de la novela, y para los que la leéis por primera vez a Mónica Ojeda, veréis como le gusta el caos y la oscuridad, ambos recubiertos con palabras bellas. Sus editores se refieren a sus novelas como el “gótico andino” por su particular universo onírico y terrorífico.

“La pesadilla” de Füssli

Para Ojeda el lenguaje delimita un territorio que habita la infancia, la ensoñación, el terror, pero, sobre todo, la violencia. Aquí el miedo no se representa a través de monstruos o seres fantasmales, sino a través de temas tan terrenales como la adolescencia, la familia, el sexo y la amistad.

El inicio de la adolescencia recorre todas las páginas del libro. Las seis integrantes del grupo se empezaban a cuestionar su cuerpo y su mente. Han superado la etapa infantil pero todavía no son adultas. Experimentaban nuevos cambios en su cuerpo y mente. Con el nuevo juego inventado por Annelise se sienten empoderadas por primera vez en su vida.

“Querían sentir que eran dueñas de algo preciado que ocultar, algo que solo pudiera ser compartido con un número reducido de personas: un mundo privado, complejo, lleno de matices y de giros argumentales abruptos (…) un lugar sin adultos y sin reglas”.

Se vislumbra también una ácida crítica a la religión y a las élites sociales. Su hipocresía y superficialidad. Donde el dinero todo lo compra y donde su futuro tiene que estar dentro de los límites de la moral impuesta “su futuro es ser madres para, en el cuidado de sus familias, encontrar a Dios”.

Las relaciones familiares también están muy presentes, todas ellas impregnadas de un halo de incomprensión e incomunicación. La madre que las tiene que proteger y cuidar, la presentan como un ser espeluznante que te devora nada más nacer.

En esta parte, la escritora ya nos va dando pinceladas en la descripción de las protagonista:

Clara: vestida con “ropa de aspirante a monja” y con “rostro ovíparo” a la que las alumnas la llaman “Latin Madam Bovary“. Sin vocación por la docencia. Con trastornos de ansiedad y de pánico, a los que su madre aludía como “tienes cucarachas en la mente, muchacha enferma”) y obsesionada por la figura de su madre a la que intenta imitar con obcecación. Y con la que mantiene, a pesar de estar ya muerta, una relación de amor-odio. S

Fernanda: adolescente, visita al psicoanalista desde pequeña porque se siente culpable de la muerte de su hermano Martín de un año, cuando ella apenas tenía cinco años. Siente que su madre no la quiere y cree que es por ese suceso. Pertenece a la clase social alta, a la élite, su padre es ministro y su madre es una reconocida abogada provida. Considera que el dinero todo lo compra.

Annelise: La mejora amiga de Fernanda. No tiene una buena relación con su madre. Su madre siempre la critica. Le gusta el sadomasoquismo y humillar a sus amigas. Es la más inteligente y fuerte del grupo. 

Cabe destacar la ausencia de hombres o donde los hombres son ausencias dominantes (Un profesor de teología, un psicoanalista mudo, la figura de Escrivá de Balaguer…). Esto no es casual, es intencionado con la idea de transmitir la mirada del juicio moral a través de las adolescentes, las madres, las profesoras… donde la violencia se vuelve más sutil y se disfraza de ingenuidad. 

“Aquí tenemos que ser otras personas, es decir, las que somos en verdad, les explicó Annelise

Pero, ¿Quién es realmente Annelise?


¡¡Ahora os toca comentar a vosotros!!!!!

Retrato de una obsesión

2 Dic

Museo El Castillo de Medellín. Legado de Diego Echavarría

El “mundo de afuera” del escritor colombiano Jorge Franco, explora los inicios de la era del narcotráfico en Colombia, mientras nos lleva también por la historia íntima de una adinerada familia de Medellín

Contexto de la novela

El evento real que inspiró esta novela ocurrió el 8 de agosto de 1971, cuando, a la entrada de su Castillo en Medellín, don Diego Echavarría fue secuestrado por el Mono Trejos y su pandilla.

Para entender un poco la novela, o para contextualizarla, os dejo un pequeño apunte histórico sobre la familia protagonista de esta novela.

Los Echavarría

Como muchas de las familias colombianas, el árbol genealógico de los Echavarría nace en el país vasco, en Vizcaya. En Colombia, el primer Echavarría apareció en el siglo XVII, en Santa Fe de Antioquia, capital de la provincia. Se llamaba Antonio Echavarría Jáuregui.

Dos generaciones después de don Antonio, aparece don Rudesindo Echavarría, quien llegó a Medellín a abrir una casa comercial llamada Rudesindo Echavarría e hijos, ubicada frente al Parque Berrío y dedicada a revender mercancía de importadores locales. Sin embargo, Rudesindo decide después empezar él mismo a traer su mercancía, y manda de Inglaterra traer unas telas invirtiendo todo sus ahorros. El próspero negocio pasó después a sus hijos Rudesindo Jr. Y Alejandro, quienes pasaron del comercio de tela a la industria y fabricación de las telas fundando cada uno por su lado Fabricato y Coltejer, las empresas textiles más importantes de Colombia.

Alejandro, el fundador de Coltejer tuvo 10 hijos, entre ellos don Diego Echavarría, el empresario y filántropo que fue secuestrado, como muchos de sus parientes también, y quien es uno de los protagonistas de esta novela.

Argumento

Esta novela transcurre en los años setenta y cuenta la historia del secuestro de don Diego Echavarría Misas. Al mismo tiempo todo el plan ideado por los secuestradores, su posterior ejecución y todo el desarrollo del cautiverio en una finca en Santa Elena a las afueras de Medellín.

El autor hace mucho hincapié en la extraña relación que mantienen durante el cautiverio don Diego y el Mono Riascos, su secuestrador y jefe de la banda. Unidos por una obsesión: Isolda, la hija de don Diego, una niña que vive en el mundo de fantasía del castillo, apartada del mundo de afuera.

El Mono es un chico problemático que viene de una familia Colombiana de bajos recursos, con una madre tradicionalista y un grupo de amigos de bajo perfil. El Mono es el líder de la pandilla porque tiene presencia y ambiciones, posee una inteligencia emocional superior a la de sus compañeros y tiene poder de convencimiento. Sin embargo, tiene secretos y no confía realmente en nadie. Tiene una novia oficial frente a sus amigos pero un amante en la clandestinidad al que le da todos sus caprichos y lo va a traicionar al final. Es un personaje lleno de contrastes.

Don Diego pertenecía a una familia adinerada y empresaria de Medellín. Le gustaba el arte, la ópera y vivía grandes estancias en Europa. En una de estas estancias conoce a Dita, una mujer alemana de buena familia, y se enamora de ella. Quiero formar una familia pero aunque Dita lo quiere no quiere casarse con él. No quiere formalismos en su relación. Don Diego es un hombre tradicional, religioso, amante de la Alemania del Tercer Reich y de las tradiciones. Así que prefiere decirle a su familia que se han casado .

Aún así cede y juntos deciden asentarse en la ciudad de Medellín. Pero no de cualquier manera. Para ello manda construir un castillo como los que “soñaba de niño” para preservarse del mundo de afuera. Allí nace su hija y vive como una princesa, ajena a todo lo exterior. Esto crea un halo de misterio y expectación en la ciudad y entre los más jóvenes que ven a Isolda como una princesa de cuento de hadas. Entre ellos el Mono Riascos que se convierte para él en una obsesión desde niño.

Cuando crea la banda su primer objetivo es secuestrar a Isolda. Pero antes de ejecutar sus planes sus padres se la llevan a estudiar lejos, a Estados Unidos, para preservarla del ambiente de Medellín. Así que en ese momento cambia los planes y decide secuestrar a don Diego.

En ese intermedio Isolda, con 15 años, muere en EEUU de una rara enfermedad, el síndrome de Guillain-Barré y sume a sus padres en una continua tristeza. Entonces, don Diego es secuestrado y piden un rescate por él. Pero no lo consiguen porque don Diego había advertido a su familia que nunca cedieran a un chantaje. En ese tira y afloja transcurre la gran mayoría de la novela hasta el trágico final.

Durante el secuestro se narran las historias de los diferentes personajes que aparecen en la obra mezclando fábula y mundo real. Historias dónde aparece la hija del secuestrado, sobreprotegida por su padre y que vive en la soledad en el castillo sin amigos y atada a las tareas diarias; la mujer del secuestrado, una alemana que se enamora del protagonista de la historia después de la II Guerra Mundial en Alemania y qué después decidirá trasladarse a Medellín junto a su querido.

Y como historias principales la del secuestrador y la del secuestrado. Historias paralelas que nos harán ir de una época a otra y nos harán seguir con intensidad la lectura de la novela. Todo esto unido a los protagonistas secundarios que formarán parte del secuestro y que darán lugar a algunas escenas cómicas pero sin descuidar que es un secuestro en el cual se viven momentos trágicos desde el principio hasta el final.

Comentario

Con su conocido estilo, Jorge Franco salta inquietamente por las temporalidades de la historia y va llevándonos a la Alemania de la posguerra, donde don Diego va a estudiar y conoce a su esposa Dita, y al Medellín de los 60’s, con sus motos Lambretta y sus festivales de música hippie. Así pues, de estar en el frío de Alemania asistiendo con don Diego a conciertos de música clásica y empezando su historia de amor con Dita; pasamos a la propia niñez de Jorge Franco, que es propiamente uno de los narradores de la historia, que nos cuenta como vecino del castillo todo este misterio que rodeaba a Isolda; para ir después al Medellín de los 60’s a ver el plan que El Mono Riascos y su pandilla preparan para el secuestro.

De este modo, poco a poco Jorge Franco nos va armando la historia llena de obsesiones, de una magia maravillosa, pero también de la realidad desastrosa del secuestro.

“El mundo de afuera” es una inusual mezcla de fantasía y estremecedora realidad de la que emergen historias de amor y violencia en una ciudad que se asoma a la época maldita de la guerra del narcotráfico.

Según palabras del propio escritor: “La novela tiene un impulso real que es el secuestro de un hombre, del cual yo era vecino, un hombre que vivía a la usanza de otros tiempos, en un castillo europeo en medio Medellín. Esa que para mí era una época feliz, tranquila, de pronto se ve sacudida por este hecho, inusual hasta ese momento, y esa ciudad idílica, paradisíaca, donde no pasaba nada comienza a transformarse. Conservé ese hecho en la memoria durante décadas y sólo ahora, en estos años en los que, con mi hija, he estado inmerso en la literatura infantil, me despertó ese recuerdo del castillo que yo viví de niño y de ahí la obsesión de contarlo. Esa es la primera de las obsesiones que van alrededor de esta historia. Está la obsesión de don Diego por su hija, un padre que cree que dándole ese castillo le está dando todo, y luego está la obsesión de alguien que mira desde afuera ese mundo y que se obsesiona también con esa pequeña princesa para tenerla de otra manera.”

Gran parte de la magia de los personajes creados por Jorge Franco está en sus contradicciones, en la manera en que se cuestionan sus sentimientos y sus relaciones con otros. Son personajes pintados en gamas de grises que se enfrentan a situaciones límite, donde sus miedos, debilidades, sueños y frustraciones salen a flote. Aún así los describe poco, apenas unas pinceladas de cada uno, breves retazos. Sustenta el peso en lo que dicen. Según el autor esto es importante porque “Tú conoces a la gente por cómo habla, por la voz, por lo que dice, hay personas que con dos o tres frases te dan toda la información y eso es clave en la literatura y además es una herramienta que alimenta mucho. Cuando habla el personaje, cuenta cosas, pero al mismo tiempo puede darle al lector información de su pasado.”

Así, sin los límites impuestos por los vestigios de una sociedad pacata y puritana, lejos de los prejuicios tan ajenos a la creación literaria de calidad, distantes de clichés que dividen el mundo entre buenos y malos estos dos magníficos personajes -Don Diego y el Mono- según el escritor “van cumpliendo su destino trágico, muy al estilo de la tragedia griega. Cada uno se va necesitando para complementarse, uno como víctima, el otro como victimario y al final en un momento están juntos viendo un amanecer y los dos saben que cada uno tiene que cumplir con lo que el destino ha dispuesto.”

En las anteriores novelas de Jorge Franco las mujeres llevan las riendas de la trama, esto no es gratuito si pensamos que el escritor creció rodeado de mujeres (su madre, sus hermanas, tías y las amigas de todas ellas) que le enseñaron su manera de ver el mundo y vivir el amor. Aunque en El mundo de afuera, como ejercicio literario, decidió que los hombres tendrían mayor protagonismo, el encanto y la chispa femenina también tienen su espacio.

Twiggy tiene un lugar muy importante en esta historia, según palabras del propio autor: Twiggy surge como un deseo de involucrar la figura femenina en esta pandilla a la que faltaba un poco de gracia. Yo recordaba de niño a mi madre y a mis tías hablar todo el día de Twiggy que era una modelo que rompió el estereotipo de la belleza en el mundo, era baja de estatura, tenía el pelo muy corto y usaba un maquillaje muy particular en sus ojos, entonces pensé que si Twiggy estaba en boca de todos pues iba a estar en boca de esta mujer que quiere parecérsele. Es una constante en todas las épocas de la historia donde siempre hay unos estereotipos de mujeres y muchas quieren copiarlas como Sofía Loren o Brigitte Bardot.”

En el libro también tenemos la presencia del poeta antioqueño Julio Flórez, o mejor aún sus poemas, compañero inseparable del Mono y que le sirven para poner palabras al amor que siente por Isolda. Presente como un velo que cubre la novela, el poeta rechazado a finales del siglo XIX por sus contemporáneos y luego coronado como poeta nacional, también sirvió de inspiración para el título con el que la novela se presentó al concurso: Aquel monstruo indomable, así llamaba Julio Flórez al amor.


¡¡Ahora os toca a vosotros!!

¿El uso de la técnica del flashback ha dificultado la lectura o ha ayudado a articular mejor la trama? Es una técnica muy cinematográfica que utiliza Franco con frecuencia porque tiene formación en cine.

¿El hecho de que haya tanto diálogo en la historia y menos descripciones de los personajes os ha ayudado a entenderlos mejor? a mi modo de parecer los diálogos  son muy hábiles y no se sienten ajenos a la historia.

¿Que os ha parecido? ¿Se identifica claramente la ciudad de Medellín en esos años? el voceo de los diálogos y los lugares donde transcurren los hechos están bien logrados y puede recrearse una imagen clara de las situaciones de la historia.

¡¡¡¡Espero vuestros comentarios de la novela!!!

Los que tenéis el libro en préstamo: acordaros de devolverlo esta semana. Intentaré devolverlo a Santiago el próximo lunes.

Y este miércoles, 4 de diciembre, presentaré la siguiente lectura.

¡Nos leemos!

Nuestra próxima lectura: “El mundo de afuera” de Jorge Franco

13 Nov

Cambiamos de tema y de continente. Vamos a seguir con el autor colombiano Jorge Franco y su novela “El mundo de afuera”, Premio Alfaguara de Novela 2014. 

La novela

Isolda vive encerrada en un castillo extraño y fascinante al mismo tiempo, tan ajeno a la ciudad de Medellín en la que se sitúa como singulares son sus habitantes y la vida que llevan. La atmósfera de irrealidad que se respira resulta opresiva para la adolescente, que encuentra en el bosque que lo rodea la única tregua posible a su soledad. Pero las amenazas invisibles del mundo de afuera se cuelan silenciosamente entre las ramas de los árboles cercanos al castillo.

Con un perfecto manejo de la tensión, Jorge Franco construye en esta novela un cuento de hadas con tintes tenebrosos que acaba convirtiéndose en la historia desquiciada de un secuestro.

Dentro y fuera de la fortaleza, el amor, ese monstruo indomable, se muestra como una obsesión que aliena y embrutece, que pretende someter, que despierta deseos de venganza y del que solo parece posible escapar aceptando la muerte como destino.

El autor

Jorge Franco Ramos nació en Medellín en 1962. Cursó estudios de Literatura en la Universidad Javeriana, completando su formación en Cine a través de la London International Film School, aunque más tarde decidió dedicarse a la literatura, pasando por destacados talleres de formación en Escritura Creativa.

Inició su carrera dentro del mundo del relato corto, campo en el que ha destacado en numerosas ocasiones, siendo ganador de premios como el Carlos Castro Saavedra o el Pedro Gómez Valderrama.

En 1997 publicó su primera novela, “Mala noche”, y dos años después vería reconocido su esfuerzo con “Rosario Tijeras”, obra que fue galardonada con el Premio Hammett y que fue llevada al cine y la televisión, al igual que “Paraíso Travel” (2001).

En 2014 logró su primer gran éxito internacional con “El mundo de afuera”, novela que recibió el Premio Alfaguara de Novela, uno de los mejor dotados en castellano. En la actualidad sigue con su carrera literaria y es colaborador de varios medios culturales. En 2018 publicó su última novela “El cielo a tiros”


Calendario de lecturas:

  • 13 noviembre (miércoles): presentación de la novela.
  • 2 diciembre (lunes): comentarios finales.

Para los que  estáis en la lista de recogida de la Biblioteca Fórum: ya tenéis disponible un ejemplar a vuestro nombre. Acordaros de devolver “Charlotte” a lo largo de esta semana para enviar a la Biblioteca de Galicia (Santiago de Compostela).

¡¡Nos leemos!!