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La Pandilla de las Reclusas

6 May

La novela se inicia con el comisario Jean-Baptiste Adamsberg de vacaciones en Islandia con un hijo que ha descubierto hace poco y  sin móvil porque el suyo “está hundido en un montón de mierda de oveja”. Había olvidado que, tiempo atrás, había sido comisario, al mando de los veintisiete agentes de la Brigada Criminal del distrito 13 de París. Un mensaje de imprevisto sobre una mujer atropellada en extrañas circunstancias le hace volver de inmediato.

Ya en la Brigada, los comandantes Mordent y Danglard le informan sobre el desarrollo de la investigación. Una mujer muere atropellada y creen que fue un homicidio. Tienen dos sospechosos: el marido y el supuesto amante.

Un homicidio solucionado rápidamente y que solo nos sirve para adentrarnos en el entorno del comisario Adamsberg y en la Brigada en la que está destinado. Nos va dando pistas del carácter del comisario, de su asombrosa intuición y de lo que algunos denominan “saber ver entre la bruma”, así como las cualidades del resto de los componentes del grupo.

Su vuelta coincide con el interés del teniente Voisenet por un caso que se debate en las redes sociales sobre la muerte de tres ancianos por la mordedura de una araña reclusa, la Loxosceles rufescens. Parece una coincidencia y que la muerte sobrevino por la avanzada edad de las víctimas, pero Adamsberg ve un patrón y no cree en las coincidencias. No hubo ningún caso el año anterior y de repente aparecen tres. Los dos primeros se conocían desde niños y murieron con ocho días de diferencia.

Para el comisario es un caso curioso ya que el veneno de este arácnido aunque doloroso e irritante no suele ser mortal. Se suelen necesitar muchas mordeduras para llegar a ser letal. Otra circunstancia que le llama la atención es que no suele ser un animal agresivo, al contrario se esconde con facilidad y es muy difícil detectar su presencia. Aún así cree que su veneno fue inyectado de alguna manera en las víctimas y está atascado en ese punto.

A pesar de la oposición de la Brigada, Adamsberg decide investigar este caso. Cuenta con poca ayuda pero tanto Veyrenc, como Voisenet, Froissy y Retancourt no le dan la espalda y le ayudan en sus pesquisas, más por el respeto que le tienen que por estar de acuerdo en esta investigación.

El comisario acompañado por Veyrenc viajan a Nimes, al orfanato donde estuvieron las dos primeras víctimas, Claveyrolle y Barral. El orfanato se llamaba “La Miséricorde”. Se entrevistan con el hijo del director de aquella época que les da información y les enseña los archivos que su padre había celosamente guardado a lo largo de todos estos años con la información de todos los niños que pasaron por allí.

Les cuenta que  cuando Claveyrolle y Barral eran todavía unos niños habían constituido en el orfanato “la Pandilla de las Reclusas”, liderada por Claveyrolle y compuesta  en total por nueve niños. Se llamaban así porque utilizaban este tipo de araña para acosar y martirizar a sus compañeros. Causó estragos  en el orfanato porque la mordedura de esta especie puede provocar un cuadro clínico denominado loxoscelismo que, en los casos más graves, puede provocar gangrena. Esto es lo que les pasó a varios niños ya que en 1944 la penicilina todavía estaba en sus inicios. Once niños, once víctimas de su violencia. El director no pudo hacer nada con ellos. Las agresiones no pararon y pasados los años, sus víctimas pasaron a ser mujeres a las que agredían sexualmente en grupo.

En el transcurso de la investigación, descubre que la tercera víctima conocía a las otras dos y que juntos habían llevado a cabo una violación en grupo a una chica de 16 años que conocía uno de ellos.

Con todos estos datos, Adamsberg convoca una reunión para exponer sus resultados a toda la Brigada y así conseguir efectivos para seguir con la investigación. Porque una de sus hipótesis es “la venganza” por parte de las víctimas de “Le Misericordie”. Que se hubieran unido para acabar con sus agresores 60 años después.

En el transcurso de esta reunión, expone sus teorías y enseña las fotografías de los niños amputados y con graves secuelas físicas. También teoriza sobre la posibilidad de que sea una venganza de las víctimas de agresión sexual, pero esta línea de investigación la cree más incierta. Consigue que esta vez la Brigada lo apoye y participe en la investigación. Todos menos el comisario Danglard.

Adamsberg cree que esta oposición al caso tiene algo de “personal , íntimo” y piensa que no hay nada más personal e íntimo que la familia. Así que decide investigar al comandante. En esta línea consigue averiguar que Danglard tiene una hermana, Ariane, catorce años mayor que él que está casada con uno de los niños de la lista de víctimas de La Pandilla, Richard Jarras. Además, trabajó como comercial de la Administración hospitalaria para un hospital en Marsella que funcionaba como Centro de antídotos, entre los que podrían estar los antídotos de reclusa. ¿Coincidencia?

Además, en la lista de La Pandilla hay cuatro de ellos que murieron hace catorce años y al investigar la causa de sus muertes parece que no fueron totalmente “fortuitas” y el Comisario cree que pudo ser el inicio de la venganza de las víctimas de La Pandilla.

Comentario

En una reciente entrevista Fred Vargas declaraba que le apasiona el proceso de la resolución del caso criminal, obligada, sin duda, por el rigor de su experiencia científica. Lo mejor de Vargas es la naturalidad con la que hilvana la lógica de sus relatos, el fino humor con el que los espolvorea, el delirio asumido de su protagonista y, en fin, el cúmulo de coincidencias felices de su trama.

Con esta novela hace la número novena de la saga del comisario Adamsberg que en palabras de su autora lo define como «soñador y utópico obstinado», un comisario que ve entre las brumas. De mentalidad visionaria y metodología errática, tiene un don, la visión proyectiva, que en el transcurso de su obsesiva investigación tiene momentos de bajón en los que se queda a ciegas, atrapado en una oscuridad profunda. El lugar donde viven las arañas «reclusas».

Como las anteriores, esta novela está repleta de sus inolvidables y excéntricos personajes secundarios, entre otros, el genial erudito alcohólico e hipertimésico Danglard, así como de enigmáticos símbolos y ámbitos oscuros. Y en el centro, crímenes, violaciones y una araña: la insignificante “reclusa” que da título al libro.

Además, Vargas juega con los prejuicios del lector, con su pensamiento y sus inquietudes. A medida que van apareciendo distintos sospechosos y conocemos la catadura moral del infame grupo de víctimas, uno tiene que luchar contra la tentación de justificar al asesino y pensar que, sea quien sea finalmente, nos está haciendo un favor al quitar de en medio a estos personajes.


¡Ahora os toca comentar a vosotros!

¿Qué os está pareciendo la novela? ¿Habíais leído más libros de esta autora o de la misma saga? ¿Os gusta la trama?

Yo creo que la novela tiene un buen ritmo y está escrita con una sutil ironía y ternura al mismo tiempo. ¿Qué pensáis vosotros?

¡¡Espero vuestros comentarios!!

El 20 de mayo, lunes, publicaremos el  siguiente post de comentarios finales de la novela.

Nos leemos,

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Nuestra próxima lectura: “Cuando sale la reclusa” de Fred Vargas

22 Abr

Vamos a adentrarnos en el mundo policial y de suspense de la mano de la escritora francesa y Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018, Fred Vargas.

Esta novela es una nueva entrega de la saga policial del intuitivo e inclasificable comisario Adamsberg. Gracias a los métodos insólitos de este investigador, el relato va y viene de París al Sur rural francés. 

Editado por Siruela en 2015 y traducida del francés por Anne-Hélène Suárez Girard.

La novela

El comisario Jean-Baptiste Adamsberg, tras unas merecidas vacaciones en Islandia, se interesa de inmediato a su regreso a Francia por la muerte de tres ancianos a causa de las picaduras de una Loxosceles rufescens, más conocida como la reclusa: una araña esquiva y venenosa, pero en ningún caso letal.

Adamsberg, que parece ser el único intrigado por el extraño suceso, comienza a investigar a espaldas de su equipo, enredándose inadvertidamente en una delicada y compleja trama, llena de elaborados equívocos y profundas conexiones, cuyos hilos se remontan a la Edad Media. Un caso elusivo y contradictorio que se escapa a cada momento de las manos del comisario, haciéndole regresar a la casilla de salida.

Solo sus intuiciones, tan preclaras como dolorosas, serán capaces de devolverle la confianza que necesita para salir ileso de la red tendida por la más perfecta tejedora.

la escritora

Seudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau. Nació en París el 7 de junio de 1957.

Autora de novelas policíacas, escogió como seudónimo el de “Vargas“. Este alias hace referencia al personaje de María Vargas, interpretado por la actriz Ava Gardner en la película “La condesa descalza”.

Es licenciada en Historia y Arqueología. Ha trabajado en el Centro Nacional de Investigación Científica Francés desde 1988 y posteriormente en el Instituto Pasteur, si bien es conocida mundialmente por su faceta de escritora de novelas policíacas, labor que comenzó en 1986.

Sus novelas se desarrollan habitualmente en París, siendo su protagonista el inspector jefe Adamsberg y su equipo. Otras novelas de esta serie: “El hombre de los círculos azules” (1996), “El hombre del revés” (1999), “Huye rápido, vete lejos” (2005), “Bajo los vientos de Neptuno” (2006), “La tercera virgen” (2008), “Un lugar incierto” (2010), “El ejército furioso” (2011), “Fluye el Sena” (2012), “Tiempos de hielo” (2015).

En algunas de sus obras, sobre todo las protagonizadas por los detectives amateurs conocidos como “Los tres evangelistas” (2014), muestra sus conocimientos sobre la Edad Media, como especialista que es. En esta serie se encuentran también: “Que se levanten los muertos” (1995), “Más allá, a la derecha” (2006), “Sin hogar ni lugar” (2007).

Sus novelas han sido traducidas a varios idiomas, y ha obtenido numerosos premios internacionales como reconocimiento a su obra, como el International Dagger, el Premio de las Librerías Francesas o el 813 a la mejor novela en francés. En el año 2018 obtuvo el Premio Princesa de Asturias de las Letras.

Además, parte de la obra de Vargas ha sido adaptada al cine y a la televisión.

“Cuando sale la reclusa” es sin duda la obra más ambiciosa de Fred Vargas, la reina indiscutible de la novela negra europea. En ella se entrecruzan con maestría todos los temas que han convertido la publicación de cada una de sus novelas en un auténtico acontecimiento literario, tanto para la crítica como para los lectores: el medievo, la arqueología, los mitos, el mundo de los animales y, por supuesto, la descripción detallada y poderosa de los oscuros laberintos del alma humana.

Comienzos de la novela policíaca

La novela policíaca es un género narrativo en donde la trama consiste generalmente en la resolución de un misterio de tipo criminal. El o la protagonista en la novela policíaca es normalmente un/una policía o un/una detective, habitualmente recurrente a lo largo de varias novelas del mismo autor, que, mediante la observación, el análisis y el razonamiento deductivo, consigue finalmente averiguar cómo, dónde, por qué se produjo el crimen y quién lo perpetró. 

Está generalmente aceptado que, aunque sus antecedentes se remontan más atrás en el tiempo, el género policíaco como tal nació en el siglo XIX de la mano de Edgar Allan Poe, al crear al detective Auguste Dupin en su relato “Los crímenes de la Calle Morgue”.

Primera ilustración del personaje creado por Agatha Christie para la publicación The Royal

Dupin fue el primer detective de ficción, el cual sirvió de modelo a Arthur Conan Doyle para dar vida al “más famoso detective de todos los tiempos”: Sherlock Holmes, que constituye por excelencia el protagonista arquetípico de las novelas policíacas. Doyle, junto a Agatha Christie, fundó lo que se conocería como la escuela británica de novela policíaca. Agatha Christie creó a la primera detective femenina de la historia: la Señorita Marple.

Con el paso de los años, la novela policíaca fue evolucionando hacia formas narrativas más complejas, la resolución del misterio planteado como un juego de lógica dejó de ser el objetivo principal de la obra, quedando en primer plano la denuncia social y un intento de comprender los conflictos del alma humana.

Fue así como nació un subgénero dentro de la novela policíaca: la novela negra. La novela negra nació en EE.UU y los padres del género fueron Raymond Chandler y Dashiel Hammett, en cuyas obras se basaron algunas de las películas más representativas del cine negro americano como El halcón maltés o El sueño eterno con el famoso detective Phillip Marlow.

El apelativo de “negra” se debió por un lado a los ambientes oscuros que reflejaban, pero sobre todo a que aquellos relatos se publicaron por primera vez en la revista Black Mask, creada en 1920 por H. L. Mencken y George Jean Nathan y en la Série Noire de la editorial francesa Gallimard nacida en 1945. Aquellas novelas marcaron un antes y un después en la forma de narrar el crimen.

A diferencia de los relatos británicos donde intervenían las clases sociales altas, los crímenes eran generalmente “refinados” y donde el culpable casi siempre era descubierto y castigado por la ley, en la novela negra americana se reflejan sobre todo los ambientes sórdidos de los bajos fondos y el héroe es un personaje cínico y desencantado que habitualmente está sin trabajo, no tiene un dólar en el bolsillo y debe hacer frente él solo, no solo al criminal, sino también a un poder establecido generalmente corrupto.

Aunque el detective o el policía siguen siendo el tipo de protagonista principal, aparecen novelas de crímenes narrados desde otros puntos de vista: a mediados de los años 50 Patricia Highsmith publica El talento de Mr. Ripley, la primera de una magnífica serie de novelas que narran las peripecias 

de Tom Ripley, un estafador que suplanta a las personas a las que asesina.

Aunque la novela negra sufrió una época de crisis en los años 60, desde los 80 hasta nuestros días han seguido apareciendo grandes figuras que han mantenido vivo el género: Julian Symons, PD. James, RuthRendell y más recientemente Henning Mankell, Fred Vargas, Andrea Camilleri o Donna Leon entre otros. En España también merecen especial mención Manuel Vázquez Montalbán, Francisco García Pavón, JuanMadrid y Andreu Martín y más recientemente Lorenzo Silva o Alicia Giménez Bartlett.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Calendario:

  • 22 de abril: presentación de la novela.
  • 6 de mayo: comentarios hasta la página 208 (final del capítulo XXIII).
  • 20 de mayo: del capítulo XXIV hasta el final.

Los que tenéis que recoger el libro en la Biblioteca Fórum: podéis pasar a partir de mañana martes a retirar un ejemplar en la Sala de adultos.

Esta semana id devolviendo la novela de Claudia Piñeiro. El próximo lunes la tengo que enviar a Santiago.

Nos leemos,