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Seguir adelante

29 Mar

Óleo de Laura Irurita

Argumento

Esta parte comienza diez años después del incidente del lago entre Nath y Lydia. Las cosas siguen igual. James sigue soportando miradas y burlas de la gente y se descansa pensando que para Lydia las cosas serán más fáciles. Tendrá amigos, se integrará. Era lo que quería para ella. Mientras, Marilyn, seguía haciendo planes para ella que consistían en comprarle libros de ciencias, que se presentara al concurso de ciencias… Marilyntejía el futuro de Lydia como un largo hilo dorado, un futuro que, estaba convencida, su hija también deseaba”.

Mientras todas las atenciones iban para su hermana, Nath se sentía invisible en su propia casa. Le seguían interesando los temas del espacio, era lo único de lo que leía o en lo que pensaba. Pero se lo ocultaba a sus padres después del incidente que había pasado con su padre el verano que no estaba su madre.

En esa época Lydia era la que en la práctica “cada día mantenía a la familia unida” mientras Nath y Hannah no existían, incluso cuando Hannah se hizo algo mayor le hicieron un “dormitorio en el desván, donde se guardan las cosas que ya nadie quería”.

Ya era 1976, el año de la tragedia,  y Lydia seguía estudiando física, matemáticas… y cada vez se le hacían más difíciles. No entendía nada. Por no contradecir a su madre, se seguía matriculando en esas asignaturas pero cada vez se encontraba con más dificultades. Nath, por el contrario, estaba deseando que le admitiesen en Harvard. Quería huir de ahí. Sabía que su vida podía cambiar en la universidad. En cambio, Lydia temía su marcha. Era su tabla de salvación, quien la entendía y acompañaba a lo largo de su vida. Por eso de una manera todavía infantil escondió la carta de aceptación de Harvard para que su hermano no la viese. No tuvo éxito porque acabó viendo la segunda carta que le enviaron. Así que Nath podía darle una alegría a sus padres, ser por fin el centro de atención. Pero Lydia, fastidiada y con rencor hacia Nath por su cercana marcha a Harvard no se lo dejó disfrutar. En medio de entusiasmo familiar atrajo la atención sobre ella diciendo que “iba a suspender física”. Así que su fracaso eclipsó el éxito de su hermano. Enfadado estaba deseando irse por fin a Harvard. Se distanció de Lydia.

Así que para fastidiar a su hermano se hizo amiga de Jack, el vecino con el que coincidía en clases de física y que tenía fama de andar cada día con una chica distinta. Y como siempre nadie lo conocía realmente ya que “la gente decide cómo eres antes incluso de conocerte … se creen que lo saben todo de ti. Solo que nunca eres quién creen que eres“.

Mientras tanto, James recibió una llamada de la policía donde concluyen que la causa de la muerte de su hija fue el suicidio.  La consideraban la explicación más plausible ya que apenas tenía amigos, estaba siempre sola y sus notas empezaban a descender. Además había ido al lago cuando no sabía nadar.

Nath seguía sospechando de Jack. No cree que su hermana se pudiera quitar la vida. Pero Hannah, la hermana invisible que todo lo ve, tiene claro que Jack no pudo hacer daño a Lydia. El mal entendido viene porque en realidad Jack está enamorado en secreto de Nath. Jack se lo confiesa a Lydia el día anterior a su muerte en el lago. 

Por otra parte, Marilyn descubre la infidelidad de James con Louise. James se había refugiado en los brazos de Louise para sobrellevar el dolor de la pérdida. Así que Marilyn lo entendió y mantienen una conversación tranquila aunque “habrá cosas de las que nunca hablen … más tarde reconstruirán otras cosas que nunca se han dicho” e intentan empezar de cero, ya que “la única posibilidad es seguir adelante”. 

Y por último queda el capítulo de la ira de Nath hacia Jack, que lo sigue haciendo responsable de la tragedia de su hermana. Se pelea con él, Jack no ofrece resistencia, lo compadece y está enamorado de él. Aún así Nath necesita descargar su ira. Finalmente al caerse al lago,  se acuerda de su hermana y piensa en todas las cosas que le van a pasar en el futuro y que le gustaría contarle. Pero de momento se concentra en la mano de Jack y en Hannah, quiere salvarse y empezar también de cero.

Comentarios

La escritura limpia, fresca, lírica e intuitiva de Celeste Ng aborda sin complejos el tema de la culpabilidad, que salpica a todos los personajes. Lejos de ser poco reflexivos, los personajes son conscientes de las heridas que se infligen, pero no son capaces de contener sus gestos dañinos. La violencia y la mentira han tejido una red que malogra los buenos propósitos. El tiempo no cura, pues sólo deforma los hechos, inventando un relato alternativo. Las palabras aceradas se diluyen en el recuerdo. El malestar no es una evidencia, sino un amargo lastre que distancia a los hermanos y destruye el amor entre los padres.

La noche que precede a la muerte de Lydia sólo evidencia el carácter asfixiante de unas relaciones familiares difíciles, enquistadas y muy marcadas por la incomprensión y la indiferencia.

Pero Celeste Ng no juzga ni condena. No pretende dar una lección de moralidad, sino que observa y recrea una serie de situaciones, todo lo deja a criterio del lector y para ello va poco a poco desnudando a los personajes con una prosa cristalina cargada de honestidad.

Marilyn es una mujer de cabeza privilegiada que quiso estudiar cuando las mujeres aún lo tenían difícil, renegando de la perfecta ama de casa que era su madre, para caer luego en el tópico de dejarlo todo por amor y sentir un vacío con olor a meta no cumplida que proyecta ahora en su hija Lydia. No le interesa saber lo que su hija realmente quiere, ni quién realmente quiere llegar a ser.

James hace lo mismo. Tampoco lo tuvo fácil en el pasado siendo el único chico de raza distinta de su colegio y entorno. Sabe lo que eso le supuso y ahora quiere que su hija se integre socialmente, que sea popular y tenga muchas amigas. Quiere lo que él nunca tuvo y siempre deseó.

Los dos padres, sin darse cuenta, depositan sus frustraciones en su hija. Emplean tanta energía en conseguirlo que se olvidan de sus otros dos hijos que viven esa indiferencia ya casi como normalidad, por lo menos en el caso de Hannah, esa tercera hermana que el lector acaba viendo como si fuera “el ojo que todo lo ve” y que procura aprender de los demás para no cometer los mismos errores. 

En cambio Nath, incomprendido y aislado, intenta dar un vuelco a su vida intentando conseguir lo que realmente quiere, y cree que ese punto de inflexión llegará con una nueva vida en la universidad. Y ahí deposita todas sus esperanzas, intentando soltar ese nudo invisible que lo une tanto con su hermana Lydia.

Y esta es la familia que nos presenta la novela, que se va alejando poco a poco de la intriga para adentrarse en los personajes. Que nos los presenta mucho antes de la tragedia y nos deja ver cómo les llega a afectar procurando no caer en el dramatismo ni las culpas privadas que las personas tendemos a sentir cuando un hecho así sacude nuestras vidas.

Me ha gustado mucho este libro, creo que la trama ha estado bien hilada desde el principio y ha ido acompañada de una prosa ágil y transparente. Nos ha llevado casi sin darnos cuenta de una historia de intriga otra mucho más compleja y dramática donde los personajes y sus sentimientos están a flor de piel.

Espero que os haya gustado. 


Ahora os toca a vosotros,

Comentad todo aquello que os haya sugerido la novela. Hablad de los temas que queráis: personajes, trama, etc.

¿Os parece que los personajes y sus circunstancias son también reflejo de la sociedad actual?

Sé que muchos de vosotros ya habéis terminado la lectura hace días. ¡Así que poned vuestras impresiones finales en este post!

Calendario

IMPORTANTE: Necesito que entreguéis este libro antes del próximo miércoles, 3 de abril, en la biblioteca Fórum porque lo van a empezar a leer en otro Club de Lectura de esa misma biblioteca.

Este lunes, 1 de abril, publicaré un post con la presentación de la nueva lectura. De todas formas, los que cogéis el libro en la biblioteca y paséis a partir de ahora mismo a entregar el de Celeste Ng ya os prestarán el libro siguiente (que sé que hay lectores que prefieren acercarse en fin de semana).

Nos leemos,

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Las cosas no cambian, cambiamos nosotros

12 Dic

Foto de Toru Hanai/Reuters. http://www.eldiplo.org

“Cuando las personas permitimos que los prejuicios controlen nuestras vidas, a veces dejamos pasar oportunidades maravillosas”

Cien años de acritud

Satsuko tiene 32 años y trabaja en una empresa de publicidad. Puede estar hasta las tres de la mañana en la oficina e irse a su casa sólo a dormir unas cuentas horas para volver a las jornadas interminables de trabajo. Lleva una vida aburrida y monótona.

Un día, de camino a un cliente, descubre que no lleva puesto el sujetador y decide entrar en una tienda de lencería para subsanar el error. Allí conoce a Yô Isaji, un joven vendedor experto en lencería. Turbada por la presencia masculina en una tienda así, decide olvidar los convencionalismos y dejarse llevar. Pero Isaji resultó ser algo más que un buen vendedor, supo leerle el alma a través del cuerpo y adivinar cual había sido su vida desde hace unos años. Satsuko se quedó impresionada.

Este hecho le hizo pararse a pensar en como está siendo realmente su vida, en general poco satisfactoria. Sin vida social, ni familiar, está plenamente volcada en el trabajo e intentando contentar a sus superiores. El hecho de que Isaji le mostrara la realidad, le hizo ver que todo dependía de ella y sólo ella podía ponerse en valor y conseguir ser más feliz.

Asumió la reunión que tenía programada de otra manera. Su cliente era la empresa Viajes Lirio del Valle pero con quién tenía que lidiar era con su relaciones públicas, la señora Akiyoshi. Una persona con mucho carácter y difícil de contentar. Hasta este momento, Satsuko se limitaba a asentir en la reuniones, darle la razón y comportarse como la “devota empleada“. Pero algo ya había cambiado en su interior y no se conformó con asentir sino que dio su opinión y debatió todas las salvedades que la señora Akiyoshi le hacía a su propuesta publicitaria. No se dejó amedrentar. Y consiguió su objetivo, porque nadie “se había atrevido nunca a expresarle su verdadera opinión”, así que la señora Akiyoshi le dio una oportunidad de llevar la campaña publicitaria de su empresa.

Lo que la faja se llevó

Satsuko es invitada a la boda de su exnovio, Naosuke Monma, con Airi Ono, a la que todavía no conoce. Naosuke había sido su novio desde el instituto, habían pasado mucho tiempo juntos, desde los 14 hasta los 29 años. Ella creyó que pasaría toda la vida con él. Todavía seguía pensando que ese capítulo no estaba del todo cerrado, así que la invitación le supuso un cara a cara con la realidad que no quería asumir.

La causa de la ruptura fue otra mujer, una compañera del trabajo de Naosuke y muy joven. Satsuko no lo había superado. Fue a la boda un poco obligada para no dar lugar a comentarios ni para despertar la compasión. Se encontró con amigas y conocidos y “le hería el amor propio el hecho de que la gente pudiera creer que no tenía pareja ni hijos porque era una mujer inadecuada“.

Lo que se encontró allí la sorprendió. La novia no era quién ella esperaba. No era la compañera de trabajo mucho más joven que ella, sino otra mujer diez años mayor que él. Se escandalizó de lo que vio y no entendía que hacía Naosuke con ella. Cayó de lleno en los convencionalismos sociales y en los prejuicios sobre la edad y la juventud.

Al final, tras el discurso de la novia que dijo que “hago lo que me apetece sin pensar en lo que los demás piensen de mi” se dio cuenta de que ella misma se había convertido en una “mujer intransigente y cuadriculada” se había escandalizado por la diferencia de edad entre los novios y que los vestidos de la novia eran “inadecuados” y se da cuenta que desde su ruptura con Naosuke se “quedó encasillada en ese momento” y se dio cuenta de que necesita salir de ese bucle. Aunque Naosuke no hubiera conocido a otra chica se hubieran separado igual porque recuerda Satsuko que en aquella época “ella solo tenía tiempo para su trabajo”. Ahora, consciente de la realidad, se plantea un nuevo futuro.

El sujetador sobre el río Kwai

Satsuko ayuda a una compañera de trabajo, Momota, a tener una mejor actitud en el trabajo ya que se muestra distante y nada empática con los clientes. Y quiere evitarle problemas con los jefes.

Momota viste de forma masculina y sin importarle mucho su imagen. Así que, Satsuko en vez de juzgarla intenta conocerla mejor y ayudarla con las relaciones laborales. Quedan juntas fuera del trabajo y de esta manera conoce su infancia y adolescencia donde fue intimidada por el sexo masculino. Y le contó como en el metro un hombre mayor se le acercó de manera inapropiada “el hombre mostró sus colmillos de fiera y yo sentía tanta vergüenza como si hubiera cometido un pecado”.

El problema de Momota es que desde la adolescencia y por una serie de circunstancia “se sentía muy humillada y degradada como mujer” y esa sensación le perduraba hasta hoy. Satsuko le dice que puede ser como quiera y vestir igual pero que tiene que ser más amable con su entorno e intentar empatizar con él. La va a ayudar y apoyar. Y Momota va cambiando poco a poco.

El fantasma del edificio comercial

Satsuko se queda sorprendida por la cantidad de hombres vestidos de mujer que entran en el viejo edificio comercial (donde está la tienda de lencería) para ir a la tienda de la Señora del Bigote, una boutique para drag queens. Cree reconocer a uno de sus clientes y siente curiosidad. Después de varios días vigilando la entrada descubre que uno de ellos es el señor Ogami, uno de sus clientes de una empresa de destilería y con el que tenía problemas en promocionar su último sake.

A Satsuko se le ocurre la idea de organizar un taller de lencería para hombres en colaboración con la tienda de la Señora del Bigote. Resulta un éxito. Allí se encuentra con el señor Ogami. Le ayuda a encontrar la prenda perfecta. Tras esto, Ogami decide darle la campaña y no por comprar “su silencio” sino porque cree que Satsuko no tiene prejuicios y sabe “ver a la persona tras el producto“.

El especialista al servicio de Su Majestad

En esta ocasión, Satsuko se enfrenta al proyecto publicitario del señor Ogami. Él quiere para el anuncio de su sake a la actriz Yûki Honjô que lleva varios años sin estar en activo y que además había protagonizado varios escándalos. Aunque seguía siendo un icono entre los gays y los transexuales. Por eso entendió el interés de Ogami por ella.

La contrató para el anuncio pero cuando la vio, no se correspondía en absoluto con la imagen que tenía de ella en sus primeras películas. Llegaba “apoyada en su mánager, con evidentes dificultades para caminar y la cara enrojecida”. Mujer con mucho carácter y difícil de contentar. Un poco diva. Pero tras pasar por maquillaje y peluquería, parecía otra. Ogami no dejaba de contemplarla como si Yûki fuera una escultura de mármol como una diosa y con total admiración.

Tras varios cambios de vestuario, Satsuko consigue dar con la imagen ideal para el anuncio con la ayuda de Isaji, que siempre está cuando lo necesita, y se da cuenta de que la juventud no lo es todo y que a pesar de los años Yûki sigue brillando con luz propia, lo único que hace falta es que “una se acepte a si misma y se quiera“.

Comentario 

Esta novela se puede enmarcar dentro de la narrativa del Chick-lit por su cercanía al género de la novela romántica. Presentando a la mujer, no como víctima, sino como dueña de su propia vida y mostrando un elenco de experiencias que se corresponden, en gran medida, con las de las mujeres actuales, trabajadoras, en torno a la treintena y que viven en grandes ciudades.

Con elegancia y un humor irónico directo, Asako Hiruta nos va mostrando a lo largo de los capítulos la vida y circunstancias de Satsuko Kunieda una treinteañera soltera, trabajadora y estresada.  Que lleva una vida aburrida y sin pretensiones después de que su novio de toda la vida la dejara. Entonces se encuentra con Yô Isaji y le rompe los esquemas, primero al comprobar que es un especialista en lencería, trabajo que siempre se atribuyó a las mujeres, y segundo porque sabe leerle el alma mejor que ella misma.

Es una lectura ligera pero llena de matices. La presión de la imagen de la eterna juventud sobre la mujer, los prejuicios de ellas mismas sobre las demás. Prejuicios cotidianos que esclavizan a la mujer en general con su cuerpo.

La presión sobre el trabajo. Competir en un mundo laboral de hombres intentando siempre ser la mejor. Supeditar toda tu vida a la empresa, sin horarios y sin vida personal.

A lo largo de esta lectura vamos viendo como poco a poco Satsuko va superando los convencionalismos, cogiendo confianza en si misma y tomando las riendas de su vida para ser feliz.


Ahora os toca a vosotros,

Comentad lo que queráis de la novela. Vuestras impresiones. La historia, ¿creéis que trata sobre el cambio de actitud de Satsuko ante la vida o de más cosas?. ¿Creéis que refleja algunas circunstancias y sentimientos reales?. ¿Qué pensáis de Yô Isaji?

El próximo post: el miércoles, 19 de diciembre (final de la novela)

¡¡Nos leemos!!