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El testamento de Sensei

27 Abr

«Nadie es malo por naturaleza. Hasta el más honesto puede cambiar en función de las circunstancias.»

Sensei le escribe una carta, donde le avanza que cuando la lea él ya llevará tiempo muerto. La carta es una excusa para abrirle su corazón y confesarle las circunstancias que le llevaron en la vida a pensar y vivir como  lo estaba haciendo.

Le cuenta que cuando apenas tenía 20 años sus padres murieron y se quedó a cargo de su tío. Poco a poco, su tío fue apropiándose de su herencia y dilapidando el dinero. Se sintió estafado porque no sólo se instaló en la casa familiar sino que pretendía que Sensei se casara con su hija para unir lazos familiares y que la herencia se quedase en su lado. 

Sensei rechazó esta oferta y poco a poco fue descubriendo como era su tío y la gran decepción que le causó. Así que decidió liquidar su herencia e irse a vivir definitivamente a Tokio. Aunque su fortuna había menguado mucho, le permitía seguir llevando una vida desahogada como estudiante en la ciudad.

Se alojó en la casa de una viuda y su hija. Lo trataban como de la familia y en poco tiempo empezó a sentirse cómodo en esa situación. Sentía una atracción amorosa por la hija de la dueña de la casa, a la que llama Ojyosan. Pero el temor a sentirse engañado otra vez, lo paralizaba. No sabía interpretar bien las intenciones que albergaba la madre. Desde la experiencia con su tío, desconfiaba de todo el mundo.

Así estaban las cosas cuando K, un amigo de la infancia, entró en la casa a vivir también con ellos. K era una persona con una fuerte personalidad, más espiritual que física, se sentía alejado de todo el mundo. Había sido dado en adopción de pequeño y ahora por una mentira en sus estudios había sido rechazado por ambas familias.

Poco a poco K se fue acostumbrando a la vida en la casa y fue intimando con Ojyosan provocando los celos de Sensei. Fue incapaz de contarle a su amigo el amor que sentía por la joven. Hasta el punto ocultó sus sentimientos que un día K le pidió consejo porque se sentía atraído por Ojyosan. 

«Todas nuestras capacidades, ya sean físicas o espirituales, exigen un estímulo externo, tanto para su desarrollo como para su ulterior destrucción.» 

Esta confesión provocó que Sensei urdiera un plan para desbancar a su amigo de este deseo. Y utilizó sus mismos argumentos para decirle que no se apartara de la senda de esfuerzo y aislamiento que se había marcado en la vida. Sensei sacó lo peor de si mismo.

«Si lo he vencido, ha sido por comportarme como un canalla, pero él me ha ganado como persona.»

Así que decidió adelantarse a K y pedirle la mano de su hija a Okusan. Esta accedió.  K después de saber la noticia del compromiso de Sensei con Ojyosan, se suicidó. Se cortó la carótida y dejó una nota de despedida: «Me quito la vida por falta de voluntad, por haber perdido toda esperanza de llegar a ser quien quiero.»

Sensei se sintió culpable. Culpable de su falta de honestidad. De haber utilizado la ventaja y la estrategia para pasar por encima de su amigo K en su enamoramiento de la misma mujer, y por tanto, le prometió a su familia que iría a visitar su tumba una vez al mes el resto de su vida, le pediría perdón y le diría que nunca le abandonaría.

Se casó con Ojyosan. Pero no fue capaz de eliminar la culpa que sentía por lo sucedido y esto enturbió su felicidad. Un muro de incomprensión se levantó en el matrimonio. Sensei era incapaz de abrir su corazón y sincerarse con su mujer.

«A pesar de haber decidido enterrarme en vida, de vez en cuando mi corazón brincaba de alegría movido por algún estímulo externo»

La batalla interior no había cesado en todos estos años. Considera que fue feliz en su matrimonio, a pesar de todo esto pero sentía que al igual que la era Meiji, su vida había llegado al final.

Su confesión era sincera y quería que su joven amigo aprendiera algo más de la condición humana, aunque le pidió que nunca revelara este relato a su mujer, porque no quería que le cambiara la imagen que tenía de él.

«Y mientras ella esté viva, quiero que guardes todo esto en tu corazón como el más preciado de los secretos».

Comentario literario

Kokoro es un libro clave en la literatura japonesa. Es una novela de ficción aunque se encuentran varias referencias a acontecimientos históricos que marcaron la historia del país a finales del siglo XIX y principios del XX. Además, esta novela está marcada por la experiencia y vida de su autor.

Natsume Soseki  (1867-1916) fue hijo de una familia que, al igual que el personaje de K, lo daría en adopción para más tarde y más tarde lo readmitiría. Vio morir a su madre siendo muy joven y a dos de sus hermanos. Se especializó durante sus años universitarios en literatura británica, país al que acabó viajando pero cuya pésima experiencia le llevó a un profundo desencanto. Esto le llevó a volver a los clásicos, que nunca abandonó del todo. Se debe tener en cuenta que los años de su vida se ajustan perfectamente al periodo Meiji, por lo que al morir el Emperador (1912), coincidiendo cuando su salud más se deterioraba, es lógico que sintiese que se acababa una época, su época.

Estos acontecimientos hicieron que su prosa se volviese más triste, más desesperanzadora y en cierta medida, más intimista.

El libro está dividido en tres partes. La primera relata el encuentro del protagonista con Sensei y como van forjando su amistad. El protagonista lo considera un maestro e intenta aprender de él, pero no entiende su mutismo y su aislamiento social. Sensei es un ser que desconfía de la humanidad, con un gran sufrimiento interior que lo convertirá en un misántropo. El protagonista toma conciencia en esta parte de «lo frágil que es el ser humano», esta fragilidad queda patente en la larga enfermedad del padre. 

La segunda parte se desarrolla en la casa familiar y  en la lucha del padre contra su enfermedad. También se pone patente las presiones de su familia para que encuentre un buen trabajo. Y en la tercera parte, asistimos a la confesión de Sensei sobre su pasado y los dos acontecimientos que marcaron para siempre su vida: los engaños de su tío con la herencia familiar y que su amigo acabara suicidándose al enterarse de que el protagonista se casaba con la mujer que ambos amaban.

Lo que más presente está en la novela es la fragilidad del corazón y como determinados sucesos cambian la forma de actuar de las personas y determinan su vida para siempre.  Esta fragilidad lleva a su tío, una buena persona hasta entonces, a comportarse de forma egoísta e interesada. Esta fragilidad lleva a Sensei a traicionar a su amigo de la infancia por conseguir el amor de Ojyosan y esta fragilidad del corazón lleva a K a suicidarse.

Sensei se ha alejado de la sociedad en un intento de expiar su culpa frente a un pasado al que realmente es incapaz de enfrentarse y asumir. Además, esta soledad y tristeza alcanza a su esposa, a la que sin embargo ama con fuerza, pero aun así no es capaz de sincerarse y ésta no entiende lo siente su marido y por tanto, es incapaz de ayudarle.

Este sentimiento de culpa, unido a la fragilidad, es lo que le impide seguir viviendo en los nuevos tiempos que se avecinan con la muerte del Emperador y el final de la era Meiji. Igual que el general Nogi, prefiere escoger el tradicional ritual del suicidio cuando toma conciencia de que ha llegado al final.


¡Ahora os toca a vosotros!

K es un ser introspectivo al modo confunciano, ya que es su camino de perfección ser quién es: estoico, taciturno e introspectivo. ¿Qué pensáis vosotros?

La alegría y juventud del protagonista es el contrapunto del personaje de Sensei. El hecho de que haya dejado a su familia y haya cogido un tren para irse a Tokio en medio de la agonía de su padre, abre una puerta a la esperanza de un mundo distinto, donde la tradición y las costumbres no rigen al individuo. ¿Qué opináis?

El comportamiento de Sensei con su amigo hace honor a la frase «Nadie es malo por naturaleza. Hasta el más honesto puede cambiar en función de sus circunstancias». Sensei se caracteriza, a lo largo de la novela, por «no actuar», dejar pasar el tiempo. Esta es la única vez que actuó y fue para adelantarse a su amigo en la petición de matrimonio, con traición, cobardía y celos. Pero este comportamiento le ha conllevado sufrimiento, aislamiento y un sentimiento de culpa que no fue capaz de asumir ni de superar. ¿Lo veis igual? 

Otro interrogante interesante de la novela es «¿Somos lo que hacemos? o ¿Hacemos lo que somos?».

Nos leemos,

 

 

Japón en la Era Meiji

20 Abr

Contexto histórico

 

Esta novela se desarrolla al final de la Era Meiji (1868-1912), cuando muere el emperador Mutsuhito (1912).

En 1868 sube al trono el emperador Mutsuhito y comienza el periodo que muchos historiadores han denominado Resturación Meiji (1868-1912). Esta nueva Era puso fin a 265 años de gobierno del Shogunato Tokugawa. Hasta ese momento, Japón estaba anclado en el feudalismo y en el aislamiento internacional. La base económica japonesa era la agricultura, especialmente el arroz. La mayor parte de la población era campesina y vivía bajo duras condiciones de servidumbre.

Para escenificar el nuevo orden, la capital de Japón fue trasladada de Kioto, donde estuvo desde el 794, a Edo que pasó a llamarse Tokio («Capital del Este»).

Este período se caracterizó por profundas y rápidas reformas, impulsadas desde arriba por el poder imperial, y que hicieron que el país pasara del feudalismo a ser una potencia económica y militar de primera magnitud. Estas reformas se podrían resumir en:

  • La rápida industrialización y el desarrollo del comercio estimularon la migración a las ciudades en un país que hasta entonces había sido mayoritariamente rural. La escolarización gratuita y el fin de las viejas estructuras sociales dieron nuevas oportunidades a las capas más humildes de la sociedad.
  • La apertura internacional. Las influencias extranjeras cambiaron la arquitectura, la moda y las costumbres.
  • Sistema de escolarización completa basada en el modelo europeo, desde las escuelas primarias hasta las universidades. Esto generó una gran disponibilidad de profesionales cualificados y que la educación estuviera al alcance de todo el mundo.
  • Red de ferrocarriles que conectó al país por primera vez de forma rápida.
  • Abolición de la clase samurái.
  • Sistema parlamentario basado en el modelo europeo. Se aprobó la primera Constitución de Japón en 1889, con un marcado carácter liberal conservador, adoptando algunos principios de de los modelos alemán y austriaco. Esta Constitución estuvo en vigor hasta 1947.
  • Abolición de la mayoría de los privilegios de la antigua nobleza, como los dominios feudales que fueron sustituidos por prefecturas que dependían de un gobierno central. Los nobles que no entraron en política, se encaminaron hacia los negocios, especialmente en la industria naval y de la construcción que estaban experimentando un auge importante.
  • Modernización del ejército y el servicio militar se extendió a los hombres de cualquier extracción social.
  • El sintoísmo se convirtió en la religión oficial del Estado. Sus sacerdotes fueron considerados como funcionarios.

Este proceso no se hizo sin complicaciones: en 1877 estalló una revuelta en Satsuma, en el suroeste del país. La rebelión estaba liderada por Takamori Saigô, un samurái que había apoyado activamente la Restauración pero que ahora encabezaba un grupo de descontentos con la dirección que estaba tomando el país y lo que consideraban el abandono de la identidad japonesa. La revuelta duró ocho meses, pero el modernizado ejército imperial la aplastó y Saigô, coherente con sus principios, se suicidó mediante el ritual del seppuku. Con él terminó la era de los samuráis y del antiguo Japón: su historia serviría de inspiración para la película El último samurai.

En cuanto al imperialismo japonés en esta época, destacar que el auge demográfico, económico, técnico y militar estimuló la necesidad de crear un imperio. El reducido espacio físico del archipiélago japonés, la presión demográfica y la exigencia de nuevos mercados y de materias primas, muy deficitarias para la pujante industria, llevaron a los gobiernos japoneses a intervenir en Asia y a protagonizar conflictos diplomáticos y militares.

Además, Japón tenía intereses en la península coreana y en China. En 1876 presionó a Corea para que se abriera y admitiera su influencia. Entre 1894 y 1895 se produjo la primera guerra con China. Entre 1904 y 1905 se dio la guerra con el imperio ruso que fue vencido. Rusia tuvo que reconocer la influencia japonesa en Corea y le cedió la explotación del ferrocarril de Manchuria.

Sensei y yo

El inicio de la novela es como una introducción donde el protagonista sitúa la acción en el pasado, pero sin darnos ninguna indicación de cuanto tiempo ha transcurrido desde entonces. Al estar narrada en primera persona, toma el aspecto de una autobiografía. Este género se hizo muy popular en la época en la que se publicó esta novela (1914).

El protagonista principal, cuyo nombre nunca se nos desvela, entabla amistad con Sensei y su mujer. Sensei se nos presenta como un hombre maduro (no sabemos su edad) pero que por su forma de ver la vida y expresarse podemos deducir que es un hombre ya con cierta edad. Es un intelectual del moderno Japón. No tiene una ocupación laboral remunerada, algo que llama poderosamente la atención.

La primera parte de la novela es cuando nuestro protagonista, un joven estudiante a punto de graduarse conoce a Sensei (en japonés significa «maestro), durante unas vacaciones en la costa. Este encuentro marcará su vida hasta el final. Entablan una profunda amistad pero siempre marcada por el hermetismo de Sensei para revelar aspectos de su vida.

Sensei se nos presenta como un hombre atormentado, individualista y con un pasado trágico del que no quiere hablar. Incluso su mujer reconoce que cuando lo conoció no era así, era sociable y alegre. Algo ocurrió en un momento de su vida que lo hizo cambiar. En esta parte todo parece indicar que tuvo que ver con la muerte de su padre, la herencia y la avaricia de su familia. Además está el episodio del cementerio. Todos los meses va a visitar la tumba de un amigo de la universidad que en un momento dado decidió acabar con su vida.

En esta parte de habla de la soledad y del individualismo. La modernización de Japón trajo consigo un cambio en las costumbres y en el modo de ver la vida: » A nosotros, que hemos nacido en esta época de libertad e independencia, no nos queda más remedio que soportar esta soledad. Es el precio que tenemos que pagar por este tiempo que nos ha tocado vivir». En esta parte de la lectura se tratan varios temas como la soledad, el individualismo, la familia, el rencor…

Se trata también el tema del amor pero de forma muy sutil «un hombre que conoce las satisfacciones que aporta el amor habría dicho algo más afectuoso. Aunque el amor también puede ser un pecado». Y también ambigua «Has sentido el impulso de acercarte a alguien del mismo sexo como primer paso para poder acceder a alguien del contrario».

La importancia de la amistad: «Mi amistad nunca llegará a satisfacerte del todo, pero al menos no habrá ningún peligro en ella». «El recuerdo de haberse prosternado ante los pies de alguien puede tornarse en un ansia por pisotear a la persona admirada».

Las relaciones familiares y como el egoísmo destruye la unidad familiar. Sensei considera que nunca son fáciles y al final siempre se estropean por culpa del dinero, que todo lo corrompe. «¿Acaso crees que hay alguien en este mundo que se ajuste fielmente a la imagen que nos hacemos de una mala persona? Jamás encontrarás a nadie que encaje en ese molde.»

El tratamiento del papel de la mujer no es sorprendente si tenemos en cuenta en la época en la que fue escrito. Aún así, el protagonista describe a la mujer de su amigo como una mujer nada interesada, ni en el estatus ni en el dinero, ya que dice «Parecía darle más valor al corazón de las cosas, a lo que residía en nuestros más profundos recovecos». Y aunque la amistada entre sexos es poco habitual, si que mantiene una amistada con ella y «con frecuencia me olvidaba de que ella pertenecía al género femenino».

Con un lenguaje aparentemente sencillo y simple, Soseki va hilando los finos hilos que conforman la trama y la condición humana, aquello que existe en el corazón de las cosas, en el corazón de lo que somos.

 


Comentarios:

Opinad de vuestras impresiones sobre esta novela hasta ahora. ¿Sois capaces de leerla teniendo en cuenta el contexto histórico y social de la época? ¿Cómo veis al personaje de Sensei? y ¿el papel que juega su mujer? ¿sospecháis cual puede ser el motivo por el que Sensei tiene ese sentimiento de culpa y se aísla del resto de la humanidad?

Nos leemos,