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Nueva lectura: “Canción dulce” de Leila Slimani

15 Mar

Nuestra siguiente lectura es de la escritora francomarroquí Leila Slimani  “Canción dulce”, su segunda novela con la que ganó el Premio Goncourt 2016.

La novela

Myriam, madre de dos niños, decide reemprender su actividad laboral en un bufete de abogados a pesar de las reticencias de su marido. Tras un minucioso proceso de selección para encontrar una niñera, se deciden por Louise, que rápidamente conquista el corazón de los niños y se convierte en una figura imprescindible en el hogar. Pero poco a poco la trampa de la interdependencia va a convertirse en un drama.

Con un estilo directo, incisivo y tenebroso en ocasiones, Leila despliega un inquietante thriller donde, a través de los personajes, se nos revelan los problemas de la sociedad actual, con su concepción del amor y de la educación, del sometimiento y del dinero, de los prejuicios de clase y culturales.

La escritora

Nació en Rabat (Marruecos) en 1881. Es de madre francoargelina y de padre marroquí. Estudió en el Liceo Francés de Rabat. En 1999, se va a París, donde se diploma en el Instituto de Estudios Políticos de París. Intenta convertirse en actriz de teatro (Cours Florent) y decide completar sus estudios en el ESCP Europe Business School, con una formación para los medios.

En la editorial Gallimard hace un curso de creación literaria con Jean-Martin Laclavetine como tutor.

Finalmente, entra en la revista Jeune Afrique en 2008, donde trata los temas relacionados con el norte de África. En 2012, deja la redacción de Jeune Afrique para dedicarse a la escritura, aunque sigue trabajando por su cuenta para la revista.

En 2014, publica su primera novela en Ediciones Galimard, “En el jardín del ogro” (2014), adquirida por una productora (Huffpost), para una adaptación cinematográfica. El tema, la adicción sexual femenina, y la literatura, son destacados por la crítica y la obra es seleccionada como una de las cinco finalistas del Premio de Flore, de París. La novela vendió 15.000 ejemplares en Marruecos. En 2015, esta novela recibe el 6º Premio Literario de la Mamounia, otorgado a un autor marroquí en lengua francesa, y es la primera mujer en recibirlo.5

Su segunda novela, “Canción dulce”, obtiene el Premio Goncourt en 2016.

En la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Francia en 2017 apoyó junto a un grupo de personalidades de la sociedad civil a Emmanuel Macron para bloquear a Marine Le Pen.​ El mismo año recibió el premio “Out” de oro por su condena a la penalización de la homosexualidad en Marruecos y al control del cuerpo de las mujeres.

Su última publicación es “El país de los otros” (Cabaret Voltaire, 2021), una novela que profundiza en el extrañamiento entre europeos y musulmanes.


Calendario de lecturas:

  • Presentación de la novela: 15 de marzo de 2021.
  • Comentarios finales de la novela: 5 de abril de 2021.

Para los que recogéis el libro, lo tenéis ya a vuestra disposición en la Biblioteca Municipal Fórum.

¡¡Nos leemos!!

Tiroteo en el Instituto de Gladstone

8 Mar

Fotograma de la película “Tenemos que hablar de Kevin”

Aquel “jueves” al que Eva hace referencia todo el rato en sus cartas, Kevin mató a 7 compañeros de instituto, a un profesor de inglés y  a un empleado de la cafetería.

Eva considera que Kevin está hasta cierto punto cómodo en su encierro en la prisión de menores de Claverack. Ahora tienen los días ocupados reglamentariamente y  vive en un ambiento donde se ve normal estar cabreado todo el día. Incluso llega a decir “es posible que tenga la sensación de formar parte de una comunidad, tal vez no con los demás internos pero sí con los estados de ánimo que prevalecen en ellos: el asco, la hostilidad, el sarcasmo, que son como viejos amigos para él”. 

Según su madre, Kevin no demuestra ni un ápice de arrepentimiento. Ha conseguido ser alguien, ya tiene identidad propia, ahora es un “asesino”. Y todo el mundo le hace la misma pregunta “¿Por qué?” difícil respuesta. Eva no la tiene.

Kevin fue un inadaptado desde la infancia. Apenas expresaba sentimientos y estaba siempre de mal humor delante de su madre. En el parvulario no se relacionaba con nadie y solo causaba problemas a la profesora y a los otros niños. Su marido y padre de Kevin, Franklin, no ve a su hijo de la misma manera que Eva. Él solo ve a un niño sano y feliz y Eva es consciente de que su hijo le crispaba los nervios, tanto como ella a él.

Cuando Kevin apenas tenía 7 años, Eva sintió la necesidad de ser madre de nuevo. Se sentía apartada de su familia, no participaba de la complicidad de Kevin con su padre. necesitaba volver a intentarlo de nuevo. Franklin no estaba de acuerdo, así que Eva lo hizo igual sin contar con su consentimiento. Franklin se enfadó y al contrario que con Kevin, le dejó más libertada de movimientos a Eva y se distanció más de su nacimiento. Eva sintió con Celia la conexión que nunca sintió con Kevin. Celia era una niña totalmente contraria a Kevin y con los años, Franklin también veía la diferencia y le ponía furioso. Por eso su relación con su hija era mucho más distante.

Celia era una niña de buen corazón y no veía a su hermano con malos ojos. Por muchas trastadas que le hiciera, siempre las olvidaba y pensaba que en el fondo era un “buen muchacho”.

Tras el incidente del ojo de Celia, Eva está convencida de que su hijo es un monstruo. Esto le lleva a discusiones diarias con su marido. Kevin no da muestras de mejorar, su actitud sigue siendo de estar enfadado con el mundo en general. Consigue que echen a una de sus profesoras acusándola de acoso sexual a un menor.

Tras estos incidentes Franklin no puede más con el desapego y rechazo de Eva hacia Kevin y le plantea el divorcio. Esperarán al verano para hacerlo oficial. No llegarán al verano. El 8 de abril de 1999, Kevin, con una ballesta, va al Instituto de Gladstone y mata a siete compañeros y a una profesora escogidos previamente y a los que les ha enviado una invitación para que lo esperen en el gimnasio. Como daño colateral resulta muerto el empleado de la cafetería, pero lo que Eva no sabe, hasta que finaliza el día, es que antes había matado en su casa a su marido y a su hija Celia.

Ahora están madre e hijo solos en el mundo. Eva rechazada por toda la sociedad malviviendo de un trabajo mediocre y sin ningún amigo y Kevin, a punto de pasar de un reformatoria a una cárcel de adultos, con la misma actitud fría y distante hacia su madre de siempre. Se siente una persona importante por el hecho de haber salido en todas las noticias y ser el protagonista de un documental.

El único atisbo de ilusión en todo este drama es cuando Eva, por casualidad, descubre que Kevin conserva todavía una foto suya en el reformatorio y cree que todavía hay esperanza para ellos dos.

Comentarios

Es un libro muy duro y a la vez muy sincero. Desde el principio sabemos que kevin cometió una matanza en su Instituto. Poco a poco, tras las cartas que Eva le escribe a su marido, vamos conociendo un poco mas de lo que pasó ese fatídico día de abril de 1999. Solo al final, nos desvelan que tanto su marido como su hija también han sido víctimas de la matanza de Kevin. Eva, a pesar de no estar ya su marido, necesita contarle la verdad, lo que sintió, lo que sufrió. Necesita echar fuera de si misma todo lo que le ha impedido avanzar todos estos años.

Se plantean en la novela muchas cuestiones y dudas, sobre si los padres con nuestras formas de educar a los hijos somos los culpables de sus desequilibrios, o son esos rasgos psicóticos evidentes desde la infancia como algo que forma parte de nuestra personalidad individual.

Otro tema que plantea esta historia son las profundas diferencias de la pareja a la hora de afrontar los sucesos con un niño conflictivo, uno ocultándolo y ella viéndolo a cada paso. Son muy interesantes las anécdotas que pueblan la infancia de Kevin, y que van reflejando su forma de ser. Se plantean dudas sobre si nacemos malos o nos hacemos un poco más cada día como forma de enfrentarnos a lo que no nos gusta. También plantea si la posesión de todos los deseos materiales nos aliena y nos deja sin metas. Porque la gran pregunta que se hace Eva todo el rato es “¿por qué lo hiciste?” y el gran remordimiento que siente si esto ha sido por su culpa, o por no haber sabido ejercer como buena madre.


¡Ahora os toca a vosotros!

¿Qué os ha parecido la  novela? ¿Qué os ha parecido el papel de Eva en la novela? 

¿Creéis en la maldad innata?

Trata muchos temas que podemos comentar como la maternidad, la educación, las armas…

Os animo a participar a pesar de su crudeza.

¡Nos leemos!

 

Nuestra próxima lectura: “Tenemos que hablar de Kevin” de Lionel Shriver

29 Ene

Nuestra siguiente lectura es de la escritora estadounidense Lionel Shriver y su magnífica y dura novela “Tenemos que hablar de Kevin” escrita en 2003 y llevada al cine en 2011. Esta novela fue ganadora del Premio Orange de ficción femenina en el año 2005. Se publicó en castellano por Anagrama en 2007. La traducción es de Javier Calzada.

La novela

Se convirtió pronto en un bestsellers en EEUU y consagró a su autora como escritora a nivel internacional.

Eva es una mujer segura de sí misma, autora y editora de guías de viaje, empresaria de éxito, que también triunfa en su vida personal pues está felizmente casada con Franklin, un fotógrafo e iluminador que la adora, y con el que lleva una vida plena y placentera que le encanta.

Ya cerca de los cuarenta años y, tras muchas dudas, se decide a ser madre siendo esta decisión el principio de sus males.

La narración toma la forma de cartas que Eva dirige a su marido, Franklin, tras el incidente. En ellas detalla su relación matrimonial desde antes de quedar embarazada de Kevin, su hijo mayor, así como su vida cotidiana tras el hecho que marcará sus vidas para siempre.

la escritora

Lionel Shriver nació en Gastonia, Carolina del Norte, en 1957, en el seno de una familia profundamente conservadora y religiosa. Su padre era predicador presbiteriano. A la edad de 15 años cambió su nombre, Margaret Ann, a Lionel porque le gustaba más como sonaba. 

Periodista y escritora se graduó en Bellas Artes en la Universidad de Columbia y también obtuvo un máster en la misma. Ha vivido en Nairobi, Belfast y Bangkok, y en la actualidad reside en Londres.

Su trayectoria como novelista comenzó en 1986 con la publicación de “The Female of the Species”, aunque se consagró en el año 2005 cuando ganó el prestigioso Premio Orange con “Tenemos que hablar de Kevin”:

 Un libro muy valiente, muy arriesgado, muy trabajado y muy impactante, sin concesiones ni gratuidades, de poderoso calado literario» (José María Guelbenzu, El País).

Tras este éxito publicó “Un mundo después del cumpleaños” (2007), “Todo esto para qué” (2010),  “Big Brother” (2013), “Los Mandible” (2016), “Propiedad privada” (2018) y “The Motion of the Body Through Space” (2020).

En 2011 se estrenó la película basada en la novela de Lionel, dirigida por Lynne Ramsay y protagonizada por Tilda Swinton como Eva Khatchadourian, John C. Reilly como Franklin Plaskett y Ezra Miller como Kevin Khatchadourian.

Para saber más, aquí os dejo unas entrevistas concedidas por la escritora:


Calendario de lecturas:

  • 29 enero 2021: Presentación de la novela.
  • 22 de febrero: Comentarios hasta la carta del 19 de enero de 2001 inclusive (página 323).
  • 8 marzo: Comentarios finales de toda la novela.

Nos vemos el próximo lunes, 1 de febrero, para comentar “Delirio” de David Grossman.

¡Nos leemos!

La reparación

15 Abr

Argumento

Marilé se da cuenta de que tiene que explicar el porqué de lo que hizo. No por ella, por su  hijo, “él quiere escucharlo, yo debo decirlo”. No siempre uno es dueño de su silencio. Es difícil explicar todo lo que pasó y todo lo que sentía. Así que decide encerrarse en el apartamento y escribirlo con calma. Superar el dolor de escribir y el de encontrar las palabras.

Empieza relatando como conoció a su padre, Mariano, en unas vacaciones de verano en Piamar. Y como se casaron muy jóvenes, ambos con 23 años. Se casaron enamorados o eso creían. Marilé hace ahora una reflexión “Hoy me pregunto si en realidad lo que uno desea no tiene que ver más con la posesión que con el amor: uno quiere una casa, una mujer o un hombre con los que casarse, un rosal, y entonces se enamora -de quien sea posible- para tenerlos”.

Los primeros años de casada fueron como un juego para ambos, sin apenas preocupaciones y sin responsabilidades. Tenían amigos con los que divertirse y una familia política que les sustentaba económicamente si hiciera falta. Después llegó Federico y la pareja poco a poco se fue desdibujando y el niño pasó a ser el centro de sus vidas.

Marilé había tenido en cierta medida una infancia difícil porque su madre no había podido superar la muerte de su primer hijo a los tres meses de nacer. Era su hermano mayor. A partir de ahí le daban de vez en cuando episodios de “tristeza” que la hacían estar ausente y echada en la cama de la habitación. Nunca se lo contaron y ella no lo descubrió hasta que sus padres habían muerto. Y por fin encontró una explicación a la situación de su madre que en cierta medida condicionó decisiones futuras que tuvo que tomar.

Ahora ella pensaba que le podía pasar a ella lo mismo con su hijo. Se cuestionaba si estaba realmente preparada para ser madre. Si una vez que hubiera nacido su hijo, se ausentaría como madre. Y a pesar de sus miedos y por causas diferentes, así pasó.

El año en que murió Juan, habían elegido a Federico para hacer de Manuel Belgrano en el acto del 20 de junio, Día de la Bandera.

El día de la tragedia, Marilé tenía intención de ir sola con su hijo al cine pero al ir a recogerlo al colegio,  se encontró con la situación de que la madre de Juan le  pidió, más bien insistió, si lo podían llevar a él también para que los niños estuvieran juntos.

Echas la vista atrás y piensas en todas aquellas cosas que cambiarias para evitar los acontecimientos que estaban por llegar. Metió a los dos niños en el coche con el seguro y se dispuso a pasar la barrera a pesar de las indicaciones, ya que todo el mundo sabía que nunca funcionaban y no se las tenía en cuenta. El resto fue una fatalidad y su vida cambió en ese instante para siempre.

No fue al entierro de Juan. Martha vino con su hijo a casa a cuidar de Federico. Por ella supo que el entierro había sido muy duro, que la madre de Juan echó de allí a Mariano. Que le increpaba y gritaba cosas horrorosa,  aunque Martha le decía que consideraba lo que pasó como “un accidente” también le intentaba advertir de que lo que estaba por llegar iba a ser más duro, que iba a oír cosas tremendas e injustas, llenas de falsedades como que “el marido hacía tiempo que le había pedido que cambiase el auto”, o “que estaba tomando medicación”, etc.

Ante todo lo que se le avecinaba intentó hablar con Mariano, estar de acuerdo en como afrontar todo esto. Su marido se encontraba más alejado de ella que nunca. Ya había tomado decisiones. Le dijo que Federico no iba a volver al colegio en un par de semanas hasta que el ambiente se calmara y que tampoco iba a actuar en la función del Día de la Bandera. Marilé no entendía que castigaran a su hijo, entendía que la apartaran a ella, pero nada más. Su marido ya casi al borde del enfado le confiesa que pagó para que no la demandasen y no se la llevasen presa,  pero que no podía pagar para que no le hiciesen el vacío o la mirasen mal.

En aquella época, sólo Mr. John Maplethorpe, director del colegio, fue a visitarla, a saber como estaba y a darle un consejo “no deje que la juzguen, no acepte el juicio de los otros”. En todas las comunidades hay gente hipócrita que es incapaz de ponerse en el lugar de los demás, “levantan el dedo y juzgan con la certeza de que ellos nunca estarán sentados en su propio banquillo”. Y le advirtió que a partir de ese momento tenía que ser muy fuerte. 

Marilé seguí sin entender porque apartaban a su hijo de las actividades, de las fiestas de cumpleaños de sus compañeros y demás eventos si la culpa era solo de ella. Le dolía ver lo que hacían con su hijo y más le dolía comprobar que su hijo se daba cuenta.

Así que llegó a la conclusión de que se tenían que ir de allí, empezar una nueva vida en otro lugar, lejos donde nadie la conociera. Pero su marido no estaba de acuerdo. Mariano pensaba que “ya se les pasará“, pero Marilé no estaba de acuerdo y en definitiva estaba en juego su prestigio, su vida. Su marido atajó la conversación con ” vos estás loca” y “sería reconocer que tienen razón”. Mariano no quería abandonar su vida, ni su estatus ni su clínica. Era incapaz de ponerse en la piel de Marilé, ni siquiera empatizaba con ella y seguramente era porque en el fondo la culpaba de su situación actual.

Así que tras el no rotundo de su marido Marilé se dio cuenta de que “estaba atrapada en un juego donde sabía que de una manera o de otra, por el camino que eligiera, siempre perdería”. Lo primero que pasó por su cabeza fue suicidarse. Lo segundo huir y dejarlo todo atrás.

Ahora quería que su hijo conociera toda la  historia, la verdad o por lo menos su verdad. No pudo entregársela en mano porque su hijo se había ido de la ciudad así que lo imprimió, lo metió en un sobre y se lo entregó a Mr. Galván. Confió en que no lo abriera y se lo entregara en mano.

Volvió a Boston. Sin más noticias de la carta, llamó al Colegio Saint Peter para confirmar que habían conseguido la certificación. Preparó todo para la visita de Mr. Galvan quién en representación del colegio iría a firmar el convenio a Boston. Seguía sin noticias de Federico

Cuatro días antes de la visita de Mr. Galván, Marilé recibió un mail donde el director le confirmaba un cambio de planes y le decía que en su lugar iría Federico Lauría a firmar el convenio. Que sabía toda la historia y que Federico era su hijo. Así que le presentaba todos sus respetos.

Finaliza la historia con la llegada de Federico, su mujer, Ariana, y su nieta, Amelia.

Comentario

Hemos llegado al final de esta estupenda novela. Por fin Marilé se ha abierto en canal y se ha sincerado con la única persona que le importa, su hijo. Para bien o para mal le debía una explicación. Tenía que narrarle el porqué de sus actos. Podía haber elegido muchos caminos, alguno mejores y otros peores pero es lo que tienen la vida, solo podemos tomar una decisión cada vez. Decía Milán Kundera En la insoportable levedad del ser“:

“El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores.”

“No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo.”

Es fácil juzgar a Marilé pero es muy difícil ponerse en sus zapatos. Claudia Piñeiro nos ofreces una historia intensa, verosímil y a la vez que nos desgarra el alma. Nos hace preguntarnos hasta que punto nos sacrificaríamos por el bien de la persona a la que más queremos. ¿Seríamos capaces de dejarlo todo atrás?

La historia está narrada en primera persona por su protagonista, porque algo tan íntimo no puede ser contado por nadie más, a través de lo que ella llama su “Cuaderno de bitácora”. En él va desgranando su presente y su pasado y el punto de inflexión que los separa. Ella nos abre su mente y su alma con un estilo intimista, muy sentido y sincero haciéndote participe de su propia historia. 

Para terminar, también me han gustado mucho las referencias literarias que nos hemos ido encontrando en la novela. En ella, además de algunas sobre la forma de expresarse  en el propio proceso de la escritura, encontramos alusiones a Alice Munro (“Las niñas se quedan”), a Simone de Beauvoir (“La mujer rota”) o Tenesse Williams (“Un tranvía llamado deseo”)

Espero que os haya gustado la historia y su forma de escribir. Contadme todas vuestras impresiones sobre la novela y si queréis, también, sobre la escritora.


Calendario:

El próximo lunes, 22 de abril, publicaremos la nueva novela del Ciberclub. Hasta entonces espero vuestros comentarios.

Nos leemos.

¡¡Feliz semana santa!!

Volver

9 Abr

Argumento

Mary Lohan vuelve tras estar 20 años en Boston a su país, Argentina. Había huido por un suceso trágico y se había propuesto no regresar jamás. Ahora no lo hace por iniciativa propia, su marido Robert lo preparó todo antes de morir. Quería que se enfrentarse a sus fantasmas del pasado para poder seguir adelante en la vida sin él. 

Surgió la oportunidad cuando al Instituto que dirigía Robert llegó una petición del colegio Saint Peter de Temperley, Argentina, para utilizar su método educativo. Para ello tenían que evaluar el colegio personalmente y firmar un convenio de cooperación. Como Robert ya no estaba, el nuevo director le encomendó esta tarea a su mujer, Mary, que trabajaba de profesora de español en el mismo Instituto que Robert.

Escrito en primera persona, Mary nos hace partícipes de su angustia al volver a la ciudad de Temperley, donde se casó y vivió hasta que se marchó de Argentina. Vuelve convertida en otra persona, se ha cambiado el pelo, el color de los ojos, ha adelgazado 10 kilos, su voz ya no tiene el dejé argentino y sufre además de una disfonía crónica. No quiere que nadie la reconozca. Vuelve en el avión con tres fotos de su pasado donde aparecen ella, Robert y él. ¿Pero quién es él?

En el viaje recuerda a Robert y como empezó una nueva vida en Boston con él. Dejando atrás a Marilé y a su familia argentina. Recuerda a Mariano, su primer marido con el que vivió en Argentina y del que parece que huyó por algún motivo espantoso hace mucho tiempo. Y se refiere a una tercera persona, él, que no sabemos todavía quién es.

Al llegar a la ciudad se fue directamente al apartamento que le habían alquilado. No quería encontrarse con nadie. No quería que nadie la pudiera reconocer.

Al día siguiente se reunió con el director del colegio, Mr Galván,  para empezar las sesiones de evaluación con los profesores del colegio. Estaba muy nerviosa, tenía miedo de que alguien de su pasado continuara todavía en el colegio.

Nos va dando pinceladas de lo que le pudo haber ocurrido, algo trágico que la obligó a huir de forma precipitada e incluso irracional ya que “nada puede hacerse cuando toda una comunidad juzgó y condenó”. En aquella época el único que no la juzgó fue Mr Maplethorpe, director del colegio y que incluso empatizó con ella. Pero no fue suficiente y tuvo que dejarlo todo atrás.

Cuando tiene que entrevistar al profesor de Historia se nos desvela la incógnita. Lo que ella mucho temía iba a suceder. Por fin vamos a saber quién es él. Él es su hijo.

El sustituto de la profesora de Historia es desde hace un mes Federico Lauría, su hijo. Lo abandonó cuando él apenas tenía seis años. No lo volvió a ver desde entonces y nunca se puso en contacto con él. Espera que no la reconozca. En su primer acercamiento mutuo encontró a una persona amable y cercana aunque Federico no dejaba de mirarle las manos. Algo había llamado su atención.

La entrevista programa fue al día siguiente. Federico se presentó algo tenso, con una actitud distinta a la del día anterior. No la miraba a los ojos, le miraba las manos. Durante ese encuentro, le dice que sus padres se separaron cuando él tenía 6 años, que se quedó a vivir con su padre y que éste se casó con una amiga de su madre, Martha, que ya tenía dos hijos. Le confesó que la convivencia con la nueva familia había sido muy difícil porque se sentía un extraño. También le dice que estudió Historia porque le gustaba saber el “porqué” de las cosas y piensa que la Historia tiene un porqué y “en cambio la vida no” y le insiste a su propia madre “Eso quería, que usted lo entendiera, que usted entendiera por fin que a algunas personas nos faltan los porqués de nuestra propia vida”.

Le entrega un texto que ha escrito desde hace años. Marilé no entiende, le dice que el procedimiento es que escriba uno nuevo al finalizar la entrevista, pero su hijo no atiende a razones. Le da el texto y se marcha. Al instante vuelve a entrar y le dice “el lunar” “No pude dormir anoche pensando en ese lunar”. Por el lunar la reconoció.

Termina esta parte con el texto de Federico. Relata desde su punto de vista lo que pasó aquel fatídico día, el día que su madre lo llevaba a él y a un compañero de colegio al cine, Juan. Como pasaron por una barrera ferroviaria y no hicieron caso a la señal que nunca funcionaba. Como se queda el coche parado en medio de la vía. Como pudo sacar a su hijo pero no le dio tiempo a sacar a Juan y como ambos vieron como el tren llegaba y se llevaba por delante el coche con su amigo dentro. Entiende lo que pasó porque estaba allí, también le dice que entiende que “un error pueda devenir en una fatalidad”. Y termina diciéndole que a pesar de poder entender todo lo que pasó aquel día sigue sin comprender porque su madre lo dejó y termina la carta con una pregunta”Por qué, después de haber pasado juntos por todo eso, mi madre un día se fue y no volvió más”.

Comentario 

Mary Lohan, Marilé Lauría o Maria Elena Pujol son una misma mujer en tres momentos de su vida. Las tres están en la protagonista desde el principio y en todas late el conflicto de la maternidad porque se duda de la propia capacidad, porque se experimenta hasta el suplicio o porque se sacrifica en aras de lo que más se quiere.

Claudia Piñeiro utiliza un estilo reiterativo que recalca la atrocidad de los hechos y la intensidad del dolor, como si su repetición incesante fuera la forma perfecta de describir el horror y cómo se vive en él. No nos da toda la información desde el principio, la va dosificando a lo largo de la novela para que el lector se vaya haciendo preguntas o vaya poniéndose en la piel de la protagonista o en la de los demás. ¿Somos capaces de ver a través de sus ojos el horror, la hipocresía, el aislamiento social?

Tres temas fundamentales en esta novela son “la responsabilidad”, “la culpa por una situación” y “la maternidad”. No hemos llegado al final, aún nos queda mucho que deshojar. Espero que os esté gustando.


¡Ahora os toca a vosotros!

¿Como veis esta primera parte?. Os gusta como Claudia va describiendo las situaciones. ¿Os parece que el recurso de narrarlo en primera persona lo hace más intimista y que conecta mejor con el lector?

Comentad los aspectos más sobresalientes de la novela.

El próximo día 15 haremos el análisis final.

Nos leemos,

En busca de la felicidad

19 Dic

“No es bueno obsesionarnos con un ideal hasta el punto de amargarnos la existencia por no alcanzarlo”

La bella esposa durmiente del bosque

Satsuko queda con una antigua amiga que no ve desde hace cinco años, Misuzu. Habían trabajado juntas y eran buenas amigas. Después, Misuzu se casó, tuvo un hijo y dejó el trabajo. Ahora los problemas de Misuzu eran otros, no se encontraba bien y le confiesa “algunas veces me siento atrapada, como si estuviera en una caja de zapatos“. La maternidad la agobiaba. Todavía no se había acostumbrado a tener a una persona totalmente dependiente de ella. A no tener tiempo para ella.

En estos momentos estaba trabajando desde casa para compaginar la maternidad con la faceta laboral, pero aún así se seguía sintiendo “encerrada”. Cuenta con estar un año más así, después cuando su hijo vaya al colegio se reincorporaría a la vida laboral.

Además, Misuzu también se siente insegura con su cuerpo. Siente que con la maternidad ha cambiado y es algo que le obsesiona, y quiere recuperar su juventud. Satsuko no sabe como consolarla. Ella la ve igual que siempre y no consigue entenderla bien. Aún así, le regala un día de compras y una tarde de relax en un spa. Misuzu agradece hacer algo, por fin, para sí misma.

El segundo hombre

Satsuko conoce a Tarô el dueño del bar donde suele ir a comer. En seguida le gustó así que intentó hacer todo lo que pudo para que las citas con él salieran bien. La primera fue por iniciativa de él a una clase de Hot yoga. En la segunda, también propuesta por Tarô, a un pícnic. Para la tercera decide acudir antes a la tienda de lencería para que Isaji le aconseje en cuestiones de ropa interior.

Quería buscar algo que reflejara “el tipo de relación que quería tener con él, más natural sin artificio… sólo quería mostrarse tal como se sentía en su compañía”. Isaji, como siempre la aconseja y alaba su nueva actitud frente a la vida ya que parece mucho más segura de sí misma que cuando la conoció. Satsuko se dio cuenta de lo atractivo que es Isaji,como si lo viera por primera vez y “sintió una punzada indefinida en el fondo de su corazón”.

La tercera cita con Tarô no fue todo lo bien que esperaba. Fueron citas originales y sorprendentes y se había sentido muy a gusto en su compañía pero se dio cuenta de que ella no tenía poder de decisión. Todo lo elegía él, no le preguntaba a ella. También se dio cuenta de que intentaba imponer sus gustos sin tener en cuenta su opinión, hacía comentarios sobre ella con la intención de que cambiara para “complacerle“, cosa que no iba en absoluto con el carácter de Satsuko así que acabó rompiendo con él.

Por mi tañen las campanas

En esta parte final del libro, a Satsuko le descubren una “calcificación en un pecho” y le hacen más pruebas médicas. Tras la mamografía vino una biopsia. El resultado fue un “tumor maligno” pero sin riesgo a que se extendiera por otros órganos. Tenían que operarla y hacerle una “mastectomía completa“. Satsuko se quedó destrozada. Aunque le aliviaba el hecho de no tener metástasis, el perder un pecho la desbordaba.

Para la operación se fue a vivir con sus padres para contar con el apoyo de su familia. Decidió someterse a una mastectomía completa y a una reconstrucción al mismo tiempo. Se pondría unos implantes artificiales y más tarde se tendría que volver a someter a otra crujía para ponerse el pecho definitivo.

Un año y pocos meses después, Satsuko se había sometido a varias operaciones para intentar equilibrar sus pechos. Seguía con la rehabilitación. Se había puesto a trabajar a tiempo parcial en un restaurante de fideos chinos que regentaba un amigo de su padre. Todavía no se sentía con fuerzas de volver a su trabajo y en ese intervalo de tiempo la empresa quebró.

Satsuko estaba viva y feliz de estarlo. Por fin podía disfrutar de cada momento del día. Y se acordaba con nostalgia de Isaji. Quería volver a verlo. Se había enamorado de él hace tiempo, sin darse cuenta.

Un día fue a su nueva tienda. Un local mucho mejor. Quería ver su cara cuando la viera. Isaji no se amilanó cuando se dio cuenta de lo que le había pasado, todo lo contrario “se enorgullecía de que hubiera vencido la enfermedad” y le contó que su madre, Hanae, pasó por lo mismo y ahora estaba bien y feliz.

Satsuko no fue capaz de expresarle sus sentimientos pero cuando estaba de regreso a su casa, descubre en la bolsa de la tienda una carta de Isaji donde sí expresaba los de él. Así que se decidió y por una vez en la vida tomó la iniciativa.

Poco tiempo después, monta una nueva empresa de publicidad y se casa con Isaji. Es feliz ante el nuevo futuro que tiene por delante.


Mi opinión

Hemos llegado al final de la novela. Y como cabía esperar, un final feliz. Satsuko se nos presenta al principio como una mujer estresada, sin vida personal y viviendo para su trabajo. Considera que por ser mujer tiene que demostrar el doble en la empresa y no pone límites. En el fondo es una persona insegura y amargada que pone de excusa para su inexistente vida personal y social que su novio la dejó hace tiempo por otra.

El contacto con Isaji le hace ver su auténtica realidad y que no es feliz. Poco a poco va cambiando su mentalidad ya que es consciente de que no lleva las riendas de su vida, sino que se deja llevar sin más. Ese proceso de madurez le hará empatizar más con su entorno y relativizar todo cuanto le ocurre.

Tras superar su enfermedad se vuelve más fuerte y consigue lo que buscaba: el amor y trabajar de otra manera.

Novela ligera, con toques de humor, llena de tópicos y sin más pretensión que hacernos reflexionar sobre algunas cuestiones sobre las que atraviesa la mujer trabajadora de hoy en día: el trabajo, los horarios, la maternidad, la juventud, el cuidado de la imagen, el sexo, etc.

Entretenida y fácil de leer.

¡¡¡Espero vuestros comentarios!!!!


Calendario:

  • Los que tenéis un ejemplar en casa: tenéis que devolver la novela antes del 28 de diciembre.
  • Para todos: hacemos un parón en navidades y volvemos el 7 de enero con más lecturas.

¡¡¡Felices fiestas!!!