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¿Ahora ve lo que me hizo mi mejor amiga?

23 Nov

“Le mostró los dientes y la lengua larguísima antes de correr como un animal hacia ella, pero la hija fue más rápida y cerró la puerta de la habitación que la madre arañó y golpeó, rugiendo.”

Argumento

Después del incidente con los universitarios, Fernanda sintió asco por lo juegos enfermizos de Annelise. Le disgustó enormemente que le enseñara esa foto tan íntima que ella misma le hizo en la ducha.

Fernanda acude a la consulta del Dr Aguilar, su psicoanalista. Le cuenta el incidente y porqué dejó de ser amiga de Annelise y cuales fueron las consecuencias. “Supongo que pensé que éramos iguales y teníamos los mismos límites, pero ahora sé que Anne no tiene límites. Imagino que para ella fue decepcionante conocer los míos”.

Fernanda le dijo a Annelise que ya no podía seguir jugando a “ese juego” y Annelise no se lo tomó bien y la desplazó. No solo ella la ignoraba sino que consiguió que lo hiciera todo el grupo de amigas:

“Siempre hay un extraño placer en apartar a alguien, ¿no? te da como una especie de superioridad: la de estar por encima de otro al que puedes aislar si te da la gana”.

¿Qué sentía realmente Fernanda por Annelise? algo que ella no sabía reconocer y que solo lograba describir como “algo más que amigas” pero de la cual se celaba si no le prestaba atención o coqueteaba con chicos.

Annelise es una persona perturbada derivado de los grandes conflictos familiares que mantiene con su madre. La cual siente que no la quiere, que la humilla constantemente y la subestima. Ese rencor y ese amor odio hacia su madre la hace ser quién es. Una persona vengativa que le gusta humillar a los demás. Idea una venganza contra Fernanda y al mismo tiempo utiliza a Clara para llevarla a cabo ya que desde el principio ideó asustarla (ya que se dio cuenta de que le tenía miedo a las adolescentes y no soportaba que la tocaran).

Aprovechando la entrega de un ensayo a Clara, Annelise le escribe una carta/ensayo explicando que es para ella el horror y desvelando que sabe lo que le produce terror a su maestra: la cercanía de las adolescentes y que éstas la puedan tocar. Sabe su secreto, se dio cuenta desde el principio de su debilidad. Al mismo tiempo le confiesa “¿Quiere que le cuente lo que me hizo mi mejor amiga?” y le desvela que son las responsables de un plan para asustarla en su casa: moviendo las cosas de sitio, cerrando o abriendo ventanas y también, utilizando sus zapatillas. Le confiesa que lo hicieron para divertirse pero que ahora se daba cuenta de que estaba mal y que todo fue idea de Fernanda. Además, le enseñó las marcas de mordida que tenía en su piel diciéndole que Fernanda la obligaba a someterse.

Y Annelise, de forma inocente, la advierte: “La verdad es que, aunque ya no seamos amigas, yo sé que Fernanda entrará a su casa para asustarla”  y así , día tras día la convence de lo peligrosa que se ha vuelto su amiga y que sería capaz de todo hasta que Clara la secuestra y la encierra en una casa aislada en medio de un bosque para “darle una lección”.

Comentarios

Mónica Ojeda nos habla de cómo en la belleza y en la ingenuidad se puede encontrar lo monstruoso. Las dos adolescentes protagonistas, Annelise y Fernanda, empiezan viviendo el horror metafórico para acabar sintiendo en su propia piel un horror real. 

“Estar asustada te hace sentir muy viva y muy frágil, como si fueras un trozo de cristal y pudieras romperte en cualquier momento. Puede ser feo, sí, pero también te despierta y te llena de una emoción enorme”.

Mandíbula explora el universo de lo femenino. El desarrollo de las relaciones entre madres e hijas es de cierta forma, el eje central de la novela. La relación perturbada entre Clara y su madre va componiendo un relato personal que construye al personaje de la mujer-profesora, imponiendo un contraste entre el amor y el odio: el amor por su madre, un amor enfermizo que la convierte en una suerte de copia aberrante en todo el sentido de la palabra, y el odio que toda esta relación compleja llena de aristas degenera en ella para luego proyectarse sobre sus alumnas.

La novela también explora el universo de la adolescencia, el sexo, la amistad y la religión. Clara, Fernanda y sobre todo Annelise, son personajes complejos, estructurados muy brillantemente por la autora, en los cuales podemos ver reflejada la naturaleza humana, que los hace ser seres imperfectos moviéndose siempre entre las luces y las sombras.

Clara es claramente una persona con rasgos psicópatas seguramente desde su nacimiento, con una relación retorcida y siniestra con su madre y sin poder relacionarse con nadie de una forma sana. Pero el caso de las adolescentes me parece distinto: para llenar el vacío en las relaciones materno filiales, ambas amigas comenzaran a explorar con sus cuerpos a través de prácticas que ellas denominan ejercicios funambulistas, en los cuales el dolor, la adrenalina y la autoflagelación serán elementos constantes y requeridos. Sin embargo, serán las historias de terror, basadas en leyendas urbanas y creepypastas extraídas de Internet las que darán es halo de espanto a la novela.

Para mi, el personaje que más miedo da en esta novela es Annelise. Es inteligente, manipuladora. Sabe ver las debilidades ajenas y las utiliza para sembrar el caos y el horror.

La entidad misteriosa a la que Annelisse denomina como el Dios Blanco y a la que comenzarán a ofrecer una suerte de liturgia en una habitación blanca, será el catalizador de los eventos que se desarrollan a continuación y que terminan por explicar la razón del secuestro de Fernanda.

Mandíbula es una novela bien escrita que juega con la mente del lector, enturbiando su entorno. Es sumamente perturbadora e incómoda de leer, pero que apasiona a los amantes del terror psicológico.


¡¡Ahora os toca a vosotros!!!

¿Qué personaje os parece más perturbador?

¿Os gustó la novela? y a los que no les gustó ¿fue por la trama, la forma de escribir….?

Nos leemos,

El secuestro

16 Nov

“El padre de la creación es una madre que usa una peluca y huele a Dior”

Argumento

Clara, joven profesora de un elitista colegio del Opus Dei, víctima de una obsesión imitativa con su madre difunta, ha secuestrado a una de sus alumnas adolescentes, Fernanda.

Así comienza nuestra historia, Fernanda maniatada en una casa aislada en medio del bosque alejada de su ciudad natal, Guayaquil, sola y asustada con su profesora del colegio. No sabe porque está ahí, pero el miedo y el terror la invaden “por primera vez no era invulnerable”.

“La decepción tenía la forma de una falda a cuadros y una blusa blanca manchada de Ketchup”

La novela avanza con saltos en el tiempo que van del presente al pasado de todas sus protagonistas. Con lo cual, en otra franja de tiempo anterior, Fernanda y su amiga Annelise inician a un grupo de muchachas adolescentes (Analia, Natalia, Ximena y Fiorella) en el culto al Dios Blanco de la Edad Blanca, un rito sadomasoquista que explora la violencia magmática de la adolescencia a través de los relatos de miedo y de las creepypastas, narraciones colectivas de terror en Internet. 

Encuentran un edificio abandonado y lo hacen su guarida secreta. En ese lugar se sienten diferentes, pueden experimentar lo que sienten, el miedo, la ira, el terror… ser de otra manera:

“Aquí tenemos que ser otras personas, es decir, las que somos en verdad, les explicó Annelise

Por su parte Clara, se sintió siempre abducida por el carácter de su madre, Elena Valverde, que no la respetaba en absoluto y la humillaba con sus comentarios negativos a todas horas, a pesar de que Clara le reclamaba cariño y se lo hacía sentir, de forma equivocada, tratando de imitarla en todo (vestido, voz, profesión…) por lo que su madre, en realidad, le tenía miedo y  le producía su presencia un enorme rechazo, preguntándose muchas veces ¿por qué eres mi siniestra?” 

Cuando Elena murió, Clara adoptó toda su ropa, incluso su ropa interior. Sus familiares la miraban con la misma displicencia y repugnancia con la que Elena lo había hecho hasta el último momento de su vida. Clara estaba totalmente sola en el mundo.

Antes de empezar en el colegio del Opus, Clara había sufrido un episodio de violencia por parte de dos alumnas de un instituto público, Malena y Michelle, que la tuvieron atada al sillón de su madre en su casa durante 13 horas y 57 minutos. Esto le provocó recurrentes ataques de pánico e insomnio, lo que provocó que no resistía que una adolescente le tocara. En clase, pronto Fernanda y su grupo se dieron cuenta de que Clara les tenía miedo y decidieron asustarla.

En esta parte de la novela sabemos que Clara secuestra a Fernanda con la intención de darle una lección, no por una cuestión económica. ¿Qué ha pasado?

Comentarios

Como se puede comprobar ya en esta mitad de la novela, y para los que la leéis por primera vez a Mónica Ojeda, veréis como le gusta el caos y la oscuridad, ambos recubiertos con palabras bellas. Sus editores se refieren a sus novelas como el “gótico andino” por su particular universo onírico y terrorífico.

“La pesadilla” de Füssli

Para Ojeda el lenguaje delimita un territorio que habita la infancia, la ensoñación, el terror, pero, sobre todo, la violencia. Aquí el miedo no se representa a través de monstruos o seres fantasmales, sino a través de temas tan terrenales como la adolescencia, la familia, el sexo y la amistad.

El inicio de la adolescencia recorre todas las páginas del libro. Las seis integrantes del grupo se empezaban a cuestionar su cuerpo y su mente. Han superado la etapa infantil pero todavía no son adultas. Experimentaban nuevos cambios en su cuerpo y mente. Con el nuevo juego inventado por Annelise se sienten empoderadas por primera vez en su vida.

“Querían sentir que eran dueñas de algo preciado que ocultar, algo que solo pudiera ser compartido con un número reducido de personas: un mundo privado, complejo, lleno de matices y de giros argumentales abruptos (…) un lugar sin adultos y sin reglas”.

Se vislumbra también una ácida crítica a la religión y a las élites sociales. Su hipocresía y superficialidad. Donde el dinero todo lo compra y donde su futuro tiene que estar dentro de los límites de la moral impuesta “su futuro es ser madres para, en el cuidado de sus familias, encontrar a Dios”.

Las relaciones familiares también están muy presentes, todas ellas impregnadas de un halo de incomprensión e incomunicación. La madre que las tiene que proteger y cuidar, la presentan como un ser espeluznante que te devora nada más nacer.

En esta parte, la escritora ya nos va dando pinceladas en la descripción de las protagonista:

Clara: vestida con “ropa de aspirante a monja” y con “rostro ovíparo” a la que las alumnas la llaman “Latin Madam Bovary“. Sin vocación por la docencia. Con trastornos de ansiedad y de pánico, a los que su madre aludía como “tienes cucarachas en la mente, muchacha enferma”) y obsesionada por la figura de su madre a la que intenta imitar con obcecación. Y con la que mantiene, a pesar de estar ya muerta, una relación de amor-odio. S

Fernanda: adolescente, visita al psicoanalista desde pequeña porque se siente culpable de la muerte de su hermano Martín de un año, cuando ella apenas tenía cinco años. Siente que su madre no la quiere y cree que es por ese suceso. Pertenece a la clase social alta, a la élite, su padre es ministro y su madre es una reconocida abogada provida. Considera que el dinero todo lo compra.

Annelise: La mejora amiga de Fernanda. No tiene una buena relación con su madre. Su madre siempre la critica. Le gusta el sadomasoquismo y humillar a sus amigas. Es la más inteligente y fuerte del grupo. 

Cabe destacar la ausencia de hombres o donde los hombres son ausencias dominantes (Un profesor de teología, un psicoanalista mudo, la figura de Escrivá de Balaguer…). Esto no es casual, es intencionado con la idea de transmitir la mirada del juicio moral a través de las adolescentes, las madres, las profesoras… donde la violencia se vuelve más sutil y se disfraza de ingenuidad. 

“Aquí tenemos que ser otras personas, es decir, las que somos en verdad, les explicó Annelise

Pero, ¿Quién es realmente Annelise?


¡¡Ahora os toca comentar a vosotros!!!!!