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REBOBINADO

12 Nov

«Éramos jóvenes e indestructibles, no pensábamos demasiado en el futuro y nos gustaba pasarlo bien mientras no llegaba»

Argumento

Un viernes de mayo, con vistas a ser un día perfecto, se produce una explosión extraña en un edificio de Lyon. En uno de los pisos del inmueble, que queda reducido a escombros, vive un grupo de estudiantes de distintos países que esa noche celebraba una fiesta. Paul, alumno de Bellas Artes; Emma, perseguida por la tortuosa historia de su familia española; Luca, fascinado tanto por las matemáticas como por el ciclista Marco Pantani; e Ilka, una estudiante que dejó Berlín con solo su guitarra a cuestas, son los inquilinos de una vivienda muy frecuentada por los universitarios de la ciudad. En ese momento se encontraban dos personas más: Didier y Anouk.

En el domicilio vecino, también afectado por la explosión, reside una discreta familia marroquí, en apariencia bien integrada en la vida francesa pero que esconden un oscuro secreto. Su hijo, estudiante que frecuentaba las fiestas de sus vecinos, se había ido recientemente a Marruecos a vivir con sus abuelos y a continuar la carrera de derecho allí.

La novela explora lo sucedido desde varios puntos de vista, desde cinco personas afectadas por este suceso traumático. A través de estos narradores, víctimas y testigos, conocemos qué ocurrió esa noche de viernes, así como sus consecuencias a lo largo de los tres años siguientes, hasta cubrir con sus relatos cada ángulo muerto de la explosión.

La novela se inicia y se cierra con el testimonio de Paul, el único estudiante superviviente de la explosión. En el capítulo «En mitad de un día perfecto» conocemos a Paul, su realidad antes y durante la explosión. Nos relata que quería ser pintor y como tenía un futuro prometedor por delante. Era feliz y se sentía bien consigo mismo.

«Si un minuto antes alguien me hubiera preguntado qué le pedía a la vida, habría respondido que nada, estar como estaba, no necesitaba más, ¿para qué? Aquella noche me sentía exultante. Me parecía que lo tenía todo al alcance de la mano».

Preparando la fiesta que van a tener esa noche, decide ir al baño del fondo del piso. Una vez allí se produce una extraña explosión que lo dejo sepultado bajo los escombros. A su alrededor el silencio y el miedo a morir se apoderan de él. Llegan los bomberos y los sanitarios para asistirle y le dicen que todo va a salir bien. No sabe que ha ocurrido ni qué ha pasado con sus amigos. Siente que el brazo se le ha lesionado y su mayor preocupación es si podrá volver a pintar.

Ya en el hospital se entera de que sus amigos han muerto todos en la explosión. Siente que ha caído de repente en el infierno. Con veinte años es consciente de que ya había dejado atrás sus mejores días.

«Ese día se llevó muchas de las cosas que amaba, y no me refiero solo a las personas».

Se consuela pensando que sigue vivo y que la vida le ha dado una segunda oportunidad, pero la pérdida y la pena lo acompañarán toda la vida.

«El ser humano añora solo la belleza. Las personas a quienes quiere, los sitios en los que fue feliz, los amigos que le hicieron la vida más fácil, los objetos que lo consuelan, las redes de seguridad, la fuerza invisible de las expectativas son belleza, y su ausencia prolongada se vuelve insoportable para los sentimientos»

En «Formas de decir te quiero» nos asomamos al relato del padre de Emma (Álvaro), que vive en Sevilla y está distanciado desde hace tiempo de su hija y de su mujer, cuando lo llaman de la embajada española en Francia para informarle de lo sucedido.

En «Los periódicos no se leen por encima» tenemos el testimonio de Hanna, una quiosquera cercana a los estudiantes, testigo de lo sucedido que nos habla de amistad, amor y pérdida.

En «Todos comenten el gran error de su vida»  Giana, hermana muy unida a Luca, nos describe como este hecho acabó con la felicidad de su familia. Como sus intentos de seguir para adelante se encontraron con más y más obstaculos y como presenció el hundimiento definitivo de su madre y esto le llevó a tomar decisiones que fueron un error desde el inicio.

En «Historias de amor con zapatos» nos habla Violette, la médico de urgencias que fue al rescate y encontró a Paul y también vio morir a Didier el hijo de su mejor amiga Hanna.

Por último, En «Ford Torino rojo del 71» Paul cierra la novela contándonos su nueva vida, sus secuelas, como tiene que lidiar cada día con el temor y el miedo a lo sucedido y la forma en que tiene que afrontar su camino.

«No llevo una vida normal. Tampoco sé si algún día acabaré llevándola».

La pérdida está presente en todo el relato:

«El horror a perder algo es infinitivamente peor que saber que nunca tendrás algo que deseas muchísimo».

Comentario

En esta novela, Tallón nos propone la reconstrucción de un suceso traumático desde la perspectiva de cinco personas afectadas. El centro de la novela son los jóvenes estudiantes, pero solo uno de ellos ha sobrevivido a la tragedia, Paul. Del resto vamos teniendo noticias a partir de Paul y de los otros cuatro protagonistas Álvaro (padre de Emma), Hanna (quiosquera), Gianna (hermana de Luca) y Violette (enfermera de Urgencias). Cada uno de ellos nos irá aportando información de la tragedia y de las consecuencias que conllevó para cada uno de ellos y sus familias,

«Muchas cosas cambiaron a partir de esa noche. Qué si no. Era un golpe de vida, y los golpes de vida mueven las cosas seguras, que siempre han sido de determinada manera, de su sitio original”.

Tallón ha escrito una novela sobre la capacidad del ser humano para poder rehacerse ante un golpe trágico en la vida. Si ese trance no acaba contigo puedes volver a levantarte y seguir adelante. Paul lo intenta hacer, sabe que ya no será el mismo y que tendrá que tomar caminos distintos en la vida a los que se había marcado, igual que Gianna y que la madre de Emma, pero lo intentan.

«Las personas cambiamos. Cambiamos sin saberlo, a veces también cambiamos sin querer, cambiamos tras asegurar que no lo haremos, cambiamos poco a poco y cambiamos de repente, cambiamos porque nos empujan o porque nos equivocamos. Cambiamos para sobrevivir, cambiamos por egoísmo, siempre cambiamos.

Los personajes de esta novela son supervivientes. No quieren rebobinar. Quieren mirar hacia delante. Para sobreponerse a la situación cada protagonista pone en práctica diferentes estrategias, todas válidas, algunos huyen, otros se empoderan. Pero todos quieren sufrir menos.

La novela mantiene la tensión, el dolor, la tristeza, la impotencia, la imposibilidad de rebobinar atormenta a los personajes y eso nos llega al corazón como lectores. Como ha dicho el propio autor, el título de la novela habla de la posibilidad de echar la vista atrás para tratar de comprender mejor el presente «Es cierto que vivimos con las puertas abiertas al pasado: la memoria está interviniendo constantemente en nuestras decisiones. Siempre volvemos atrás, pero intentamos no quedarnos ahí».

¿Hay algún momento de tu vida que inevitablemente revives en tu cabeza una y otra vez?


¡¡¡Ahora os toca a vosotros!!!

¿Qué os ha parecido la novela? dejad vuestras impresiones a modo de comentarios!!!!

El próximo miércoles, 17 de noviembre, presentaremos la siguiente lectura y ya la tendréis disponible en la biblioteca. Acordaros de devolver este ejemplar.

Nos leemos,