Canción dulce

5 Abr

Bosque de Vicennes (París)

“Solo seremos felices, se dice Louise, cuando ya no nos necesitemos unos a otros. Cuando cada cual viva su propia vida, una vida que nos pertenezca, en la que nadie interfiera. Cuando seamos felices.”

Argumento

Un matrimonio de vida holgada acaba de tener dos hijos, Mila de casi cuatro años y su segundo hijo, Adam, todavía un bebé.  El padre, Paul, desarrolla su trabajo, como productor musical, sin horarios y con pocas ataduras. Por el contrario, la madre, Myriam, se asfixia en su papel como madre y ama de casa y necesita volver al mundo de los adultos y ejercer de nuevo como una abogada de éxito.

En cuanto se le presenta la oportunidad, no lo duda y decide entonces volver a trabajar en el despacho de abogados de un compañero de carrera. Para ello piensa en coger una asistenta que se haga cargo de los niños durante todo el día. Tanto ella como su marido no quieren que una africana o una marroquí se ocupen de sus hijos, pues creen que sólo les interesa el dinero y no el bienestar de las criaturas. Por eso, cuando aparece Louise, con sus modales impecables, su piel blanquísima y su sonrisa franca, experimenta una especie de flechazo.

Mila simpatiza con Louise de inmediato y Adam acepta su presencia con regocijo. Además, Louise no se limitará a cuidar de los niños, limpiará también la casa, preparará la comida, arreglará cualquier desperfecto, sin preocuparse por el tiempo o el dinero. A partir de ese momento, el matrimonio se siente dichoso porque pueden seguir con sus vidas tal y como la tenían antes de la llegada de Mila.

Se sienten agradecidos con Louise y le dicen que es como de la familia. Su dependencia de ella se hace casi total. Louise se desvive por ellos y se hace imprescindible. Cuando la invitan a viajar a Grecia con ellos se siente parte de la familia y no quiere que esa relación termine.

El matrimonio empieza a experimentar una especie de amor-odio hacia ella. No saben porqué pero a veces les saca de quicio y viven situaciones extrañas como el día que se enfada, en Grecia, y se pone fuera de sí cuando le insisten en ir a nadar, o cuando pinta a Mila con maquillaje como si fuera un travesti. Aún así, la dependencia que sienten hacia ella es más fuerte que los sentimientos que a veces les invaden y deciden seguir con ella.

Pero los niños van creciendo y ella se da cuenta que en algún momento ya no la van a necesitar y piensa que tiene que hacer algo para asegurar su permanencia en esa familia, así que tiene ensoñaciones con la idea de que si tienen un tercer hijo, se podría quedar con ellos. Pero no es tan fácil, porque ve que Myriam no quiere aumentar la familia, ahora tiene un trabajo de éxito, sus hijos pronto irán al colegio los dos y se siente cada vez más independiente. Pero Louise, de algún modo, cree que si las circunstancias actuales alterasen, sus ideas sobre la maternidad también.

“Alguien tiene que morir. Alguien tiene que morir para que seamos felices”

Sin familia, sin amigos y sin una casa que la acoja, Louise piensa aterrorizada, cada vez más, en su futuro, en su vejez, en su soledad… y en su delirio ve, con claridad, que la existencia de esos dos niños imposibilita la llegada de otro miembro a la familia. Y ante eso:

“Niños, venid. Os vais a bañar”

Comentario

“Canción dulce” es una excelente novela, que aborda sin miedo la frustración, la soledad, el resentimiento y la locura. El estilo es directo, fluido y elegante y leerla produce angustia y desazón.

Además, tiene un comienzo impactante, cuando Myriam, la madre, una tarde regresa del trabajo a su domicilio y se encontró con la dantesca escena de ver a su niñera, Louise, que ha intentado matar a sus pequeños en la bañera. El niño ha fallecido, la niña es trasladada al hospital en estado crítico y donde fallecerá un poco después.

¿Pero como es realmente Louise?  es una mujer de cuarenta años, de aspecto juvenil y rostro angelical. Muy discreta y callada. Siempre se ha dedicado a cuidar los niños de los demás. Pero su dedicación tan enfermiza puede que oculte su propia frustración con su vida.

Tuvo una hija muy joven y soltera, que tuvo que sacar adelante ella sola. Se casó, pero su marido no ejercía ni de padre ni de buen marido. Su hija con apenas veinte años la dejó y no supo nunca nada más de ella, tampoco la buscó. Su marido se murió dejándola solo deudas así que tuvo que dejar su casa e irse sola a un apartamento en un suburbio de París. Apartamento que odiaba pero al que solo iba a dormir. En realidad vivía siempre de prestado. De prestado también en los afectos que le daban las familias para las que trabajaba. Ya cuando era pequeña relataba que siempre comía las sobras de los demás…

Como espectadores, observamos con angustia como Louise se va introduciendo poco a poco en esa familia. Desde el principio se adivina algo oscuro en ella, sabemos como acaba la historia y a lo largo de la lectura iremos conociendo poco a poco a esta niñera de excelentes modales y cara angelical, que nos intranquiliza y mantiene en constante tensión, casi esperando que todo se precipite de forma espantosa en el momento más inesperado, como así ocurrirá.


¡¡¡ Ahora os toca a vosotros!!!

¿Qué os ha parecido la novela? 

¿Habéis experimentado angustia a lo largo de su lectura?

Contadme todas vuestras impresiones

Nos leemos,

 

 

13 comentarios para “Canción dulce”

  1. Ana 6 de abril de 2021 a 8:35 #

    Hola, me ha gustado, creo que está muy bien escrita, como va desgranando las vidas de los protagonistas. He sentido mucha lástima por las mujeres de la historia, cada una con sus miserias.
    Gracias

    • Ciberclub de lectura 12 de abril de 2021 a 19:09 #

      Gracias Ana, por tu comentario. Me alegro que te haya gustado a pesar de todo el drama que describe. Coincido contigo en que está muy bien escrita, además, los capítulos tan cortos y concisos ayudaban en la lectura. Un saludo,

  2. viquie10 6 de abril de 2021 a 11:14 #

    Hol@:

    Es una lectura ágil, cercana y relata muy bien la sociedad en la que se desarrolla la historia, y los perjuicios de clase.

    Describe los ambientes muy bien diferenciados según la posición social en la que se encuentran, las familias acomodadas y el mundo de las niñeras.

    A mi me ha hecho poner el foco en lo excluyentes que llegamos a ser, independiente de nuestros origenes , Mirian es de origen Magrebí, sin embargo, escoge la educación de sus hijos rompiendo cualquier vinculo con su cultura materna. No quiere que hablen su idioma, no quieren una inmigrante como niñera, según mi punto de vista antepone su posición, su clase y renuncia a su cultura.

    Aunque en la novela, Mirian y sus hijos estan totalmente integrados y no hay ningún matiz negativo, sobre su desarraigo o el de sus hijos por su origen. Sin embargo hay una brecha infranqueable entre la familia y la niñera por su pertenencia a un estamento social, o así lo he percivido en el caso de Lourdes.Siempre le ha pasado así y en la excepción en la cual le ayudan a que su hija vaya a un “buen” colegio, situado en un “buen” barrio, es su hija y ella las que no se adaptan y no por motivos etnicos o culturales sin no de pertenencia a una posición social más marginal.

    Desde mi punto de vista, la descripciones de los personajes y la situación social, las situaciones entre ellos, estan muy logradas, pero aún así, no se si por el ritmo o por comenzar con la descripción de la escena final, la historia en sí me ha parecido muy simplona, me ha dejado una sensacion de que le ha faltado chicha ….

    Aún así, ha sido una lectura enriquecedora .

    Gracias Maria por la elección y esperando la siguiente.

    Vicky

    • Ciberclub de lectura 6 de abril de 2021 a 12:06 #

      Sí, te doy toda la razón Vicky. El desarraigo de Myriam con su cultura también me ha llamado la atención, además menosprecia a las personas de otras culturas por su condición de inmigrantes. Pone de manifiesto que la condición social sigue muy arraiga en nuestra sociedad, vengamos de donde vengamos. La sumisión que Louise adopta en toda la novela viene determinada por su lugar en la sociedad, no intenta cambiar nada de su vida, no intenta buscar a su hija o separarse de su marido. Sigue con la misma mentalidad subordinada, y de conformarse con las migajas de los demás, hasta el final de la historia. Aparentemente hace creer al espectador que siente cariño por los niños o las familias a las que cuida pero no es así, es incapaz de amar. Solo los utiliza, manipulándolos, para seguir subsistiendo. Un saludo,

  3. Isolda 7 de abril de 2021 a 12:11 #

    Buenos días. Gracias por la elección de este libro, lo he disfrutado y me ha parecido que está muy bien escrito. Agradezco que de se hable del drama de las que cuidan a los hijos de otros sin poder tener tiempo ni ganas para cuidar de los propios. Creo que el libro recoge muy bien el dilema de Myriam, que desea no sólo trabajar en su profesión sino sobre todo escalar en el mundo laboral, en contraposición con el papel de madre de niños pequeños. Describe muy bien esta situación dada a equilibrios continuos en dónde el papel de la cuidadora pasa a ser indispensable en el engranaje familiar.
    Y esa niñera, que se vuelca con esa eficiencia “germánica” no sólo por hacerse irremplazable en esa familia, salvo que para construirse un sentido de pertenencia social y emocional que no se le concede. El desarraigo es tal, que hasta en el camino asume como perdida a la hija,
    El final es esa huida hacia adelante en dónde nadie pudo ni quiso ver las llamadas de auxilio.

  4. Lola 7 de abril de 2021 a 16:58 #

    Espero que tod@s estéis bien. Me reincorporo al club de lectura, tras muchos meses ausente. Estoy muy contenta de poder leer y comentar nuevamente en vuestra compañía.
    Ha sido muy duro leer este drama. Desde la primera línea, el primer capítulo, fue como recibir un cubo de agua helada del que no me recuperaba y con una mano apretando mi pecho. Por momentos casi abandono la lectura por la crudeza, el desgarro, el dolor de los personajes y de los hechos narrados, aunque he conseguido llegar hasta el final.
    Al conocer la tragedia, la novela nos va desgranando lo superficial y lo más íntimo de cada personaje para ver cómo se ha llegado a ese desenlace. Una pareja joven con dos hijos pequeños y un cambio en la forma de vida, la reincorporación de la madre al trabajo y su desgarro por dejarlos en manos de una cuidadora. La responsabilidad de hacer la perfecta elección de una extraña que entrará en sus vidas, con los prejuicios que nos descubrimos en nosotros desde esa posición. Cómo sienten la libertad y culpabilidad al tener resuelto el problema, cada uno de ellos. Los niños, que acogen y luego rechazan al pasar de los meses a su “nunu”. Y otros personajes que ayudan a completar el retrato de la protagonista Louise.
    Me ha gustado como al tiempo que se nos iban dando piezas para entender la personalidad de Louise y sus sentimientos de odio, abandono, posesión, celos de la persona gravemente enferma que era, cómo los enmascaba y cómo los demás no intuían y si lo hacían ponían el silencio por encima de la alerta y el inconveniente en sus vidas si lo daban por bueno. Cómo se nutría emocionalmente de los niños que cuidaba, hasta un momento peligroso en que estaba dispuesta a sacrificarlos.
    El acallar la intuición, sistema de alerta más genuino del ser humano, me ha resonado especialmente de esta novela. Con la vorágine de la cotidianidad en la que estamos inmersos, la silenciamos y en el desprecio se cuece una posible tragedia final. Cómo una persona va formando parte de una familia, furtivamente, nutriéndose de la felicidad o de la existencia del propio núcleo de los que ella carece, hasta que algo imprescindible no lo de obtiene, “un nuevo hijo” en el caso de nuestra novela, y decide “aniquilar todo lo que yergue entre ella y la satisfacción de su deseo”.
    También aborda la confusión de las relaciones laborales en el hogar, niñeras, empleadas de servicio doméstico, cuidadoras. Empleada-pseudoamiga de segunda clase dependiendo de para qué. ¿Dónde está la línea entre que nos ayuden con los cuidados o dejar la responsabilidad que tenemos en otras manos?
    Los enfermos con problemas psiquiátricos en lugar de cuidarlos son lanzados a las calles para que se diluyan en la sociedad.
    En resumen, una magnífica novela muy bien narrada que mantiene la tensión y la atención. Interesantes los temas tratados que reflejan las carencias de esta sociedad enloquecida en la que creemos que vivimos, cuando en realidad malvivimos.
    Muchas gracias Maria, por este libro.Espero la siguiente propuesta.

    • Ciberclub de lectura 12 de abril de 2021 a 18:50 #

      Gracias por tu detallado comentario, Lola. Me ha gustado que destacaran la “intuición”. Es verdad que las señales estaban ahí pero no querían verlas. Yo creo que como tú también señalas, por el egoísmo de la pareja. Han visto que su nueva vida, con dos hijos pequeños, ya no les impedía seguir con la vida que llevaban antes y se ponían conscientemente una venda en los ojos. Además, era también como volver a la infancia, donde te lo dan todo hecho. Esa sensación les gustaba y no la supieron gestionar bien por eso lo confundían con la amistad o la familia, y confundían también a Louise. Me alegro que te haya gustado la elección.¡¡¡¡Seguimos!!!!!

  5. machusa 9 de abril de 2021 a 9:34 #

    Hola a tod@s hay algo que me llamó mucho la atención de este libro, y es la facilidad con que se van replegando Mirian y Paul, dejando su espacio de padres muy invadido por delegar en Louise, por querer estar ellos más “cómodos”.
    Depositan en Louise algo más que el peso físico de un cuidado de unos niños, a veces da la sensación que ellos también necesitan ser cuidados, en mi opinión.
    Muchas gracias María, esperamos la siguiente propuesta

    • Ciberclub de lectura 12 de abril de 2021 a 18:52 #

      Hola Machusa, te digo lo mismo que a Lola…. si, totalmente cierto. Es como si inconscientemente echaran de menos la niñez y tuvieran, ahora, la oportunidad de volver a ella, sin cargas, sin responsabilidades, solo con la preocupación de ocuparse de uno mismo. Gracias!!!

  6. CARMEN 9 de abril de 2021 a 16:39 #

    Hola a tod@s, deseo que todo vaya bien.

    La novela me ha parecido muy interesante. La verdad es que muestra las múltiples caras de la sociedad en la que vivimos, sobre todo las mujeres, las cuales tienen una gran relevancia en el libro. Apenas hay figuras masculinas y las que hay, ni le llegan a la suela de los zapatos a su homologo femenino. Por ejemplo Miriam y su marido Paul, o la de Louise y el suyo o con el amigonovio que conoce en la boda de Wafa . La autora focaliza en el género femenino, para mostrar la capacidad de resistencia y resiliencia de las protagonistas, hasta llegar, incluso, a la locura. Se puede decir que todas ellas anhelan lo que no tienen y que el perjuicio y prejuicio que sufren es correlativo a su estatus social. Cuanto más éxito o escala social, menos desgracia a no ser que un golpe bestial (con origen en lo más bajo) acabe con tu ser, como le ha pasado a Miriam, a la que Louise desde su terrible vida, decide arrebatar lo que más quiere.

    Bueno, me he puesto un poco “intensita”. La verdad es que sí que he notado un poso de angustia en la lectura y un sabor agridulce Cuando Miriam decide volver a trabajar y le van las cosas bien, en todos esos capítulos, los he leído con ganas de que el principio de la novela fuese un sueño, porque a ella realmente le fueron mal. Pero no 😦

    En sí, la decisión de ruptura que habían tomado ambas partes es muy descriptiva; ambas lo comunicarían al final de las vacaciones, pero Louise lo ve como una oportunidad de empezar desde cero y los padres de los niños lo ven como algo necesario, sin tener en cuenta las consecuencias, es decir dejarla en el cero a la izquierda.

    Muchas gracias por la elección María.

    Saludos a tod@s.

    • Ciberclub de lectura 12 de abril de 2021 a 18:59 #

      Hola Carmen, es un libro de mujeres, es cierto, cada una con un estilo y un carácter diferente. Y pone de manifiesto, una vez más, como el cuidado de los hijos están siempre a cargo de las mujeres. Solo en el momento en que Miriam decide reemprender su labor empresarial, se plantean buscar una cuidadora. En todo momento quieren una mujer y ella, además, pone de condición de que no sea una “sin papeles”. La única que manifiesta tener remordimientos de conciencia por estar tanto tiempo lejos de casa es la madre…. la que decide que va a cambiar, es la madre…. la que vuelve a casa y se encuentra con la tragedia, es la madre. Menos mal que la sociedad poco a poco va cambiando y este peso se va repartiendo entre más miembros de la familia. Un saludo,

  7. Lorena Juiz Fernández 12 de abril de 2021 a 7:11 #

    Hola! Ha sido una lectura que a pesar de lo difícil del tema, su carga psicológica y el saber de antemano el final, me ha parecido enganchante, muy bien llevada con una escritura directa, capítulos cortos y una trama qué va soltando poco a poco.
    Da angustia ver cómo se puede colar en tu vida una persona enferma psicológicamente sin darte cuenta o sin querer darte cuenta por el ritmo de vida que decides llevar. Trata varios temas que por desgracia son y serán aún durante muchos años cosas de “mujeres” el eterno equilibrio entre la familia, el trabajo y la propia vida de la mujer, aparcada o sustituida para poder tener todo. La desigualdad social, la inmigración, él amor, el oído, el desamor, el cariño, todo lo trata directamente y sin filtro, añadiendo además perfectas y concisas descripciones de las escenas y los personajes. Tenía cuando abrí el libro una sensación de esto va a ser cómo la película de la mano que mece la cuna , pero me alegro mucho de además de abrirlo sumergirme en él. Me ha gustado mucho cómo escribe la autora. Gracias María. Esperamos el siguiente.

    • Ciberclub de lectura 12 de abril de 2021 a 19:07 #

      Gracias Lorena. Menos mal que no se parece a la película que nombras (que fue todo un taquillazo en su época!!😂) pero sí que es muy aterradora porque ante la calma o la rutina, se puede ir gestando la tragedia. En mi caso, agradecí, que un desenlace tan terrible, lo desvelaran al principio de la novela porque así me aligeró un poco la carga dramática de la historia y me pude centrar más en la carga psicológica de los personajes. Otro detalle que me llamó la atención es que Miriam no se cansaba de tratarla, “aparentemente”, como si fuera de la familia, poniendo, además, retratos de ella con los niños en el salón y en cambio, por otro lado, no sabía nada de su vida, ni siquiera en donde vivía, ni que hacía cuando no estaba con ellos. No mantuvieron una conversación sincera en todo el tiempo que estuvieron juntas. Nos relacionamos, pero no nos conocemos en absoluto. Un saludo,

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