El amor que nunca fue

18 Oct

 

Fotograma de la película

Fotograma de la película de James Ivory (1993)

Argumento

Stevens sigue su viaje, su propósito es ir hasta el lugar donde reside Mss kenton y preguntarle si le gustaría volver a ser la dama de llaves de Darlington Hall. Llevan 7 años sin verse. Todo este tiempo seguían escribiéndose pero en la última carta ella le confesó que había dejado a su marido y que no sabía que iba a hacer el “resto de sus días”. Esto motivó a Stevens  a ir en su busca para ofrecerle volver. ¿Pero solo le movían intereses laborales?

El viaje sigue siendo una excusa para volver al pasado. Él se siente muy orgulloso de haber servido con mucha lealtad a lord Darlington del que sigue pensando que era un caballero y una buena persona aunque con sus equivocaciones.

Durante el auge del nazismo en Alemania, Lord Darlington intentó que Inglaterra se acercara a Alemania porque entendía que la democracia era un signo del pasado y que el pueblo no tenía porqué saber de política y menos de lo que más le convenía. Esto le llevó a organizar una serie de encuentros secretos en su mansión con personalidades relevantes del panorama político internacional con la intención de un acercamiento al Tercer Reich.

Stevens fue un observador pasivo de todos estos acontecimientos pero sin pararse ni un solo momento a reflexionar sobre lo que presenciaba, su lealtad estaba por encima de todo lo demás.

A lo largo de seis jornadas de viaje llega a su destino final, al encuentro de Mss Kenton y logran mantener una conversación algo más sincera con ella. Le expresa que está preocupado por su bienestar y ella le reconoce que al principio de su matrimonio no había sido feliz, que a veces cree que solo lo había hecho para fastidiarle y también le confiesa que en muchas ocasiones pensaba en “la vida que podría haber llevado con usted, MisterStevens“. Pero también asevera “no se puede estar siempre pensando en lo que habría podido ser. Hay que pensar que la vida que uno lleva es tan satisfactoria, o incluso más, que la de los otros, y estar agradecido”. Y termina diciéndole que había vuelto con su marido y que intentaría ser feliz el resto de su vida.

En ese momento, Stevens nos muestra sus sentimientos cuando nos revela que al oír aquello “se le partió el corazón” aunque inmediatamente retrocede, se echa a un lado, le dice que toma la mejor decisión y se va para que ella pueda ser feliz.

Comentario

Para mi esta novela supone un extraordinario ejercicio de contención, donde nada parece expresarse abiertamente, pero todo queda perfectamente claro. “Un profundo y desgarrador estudio de la personalidad, las clases y la cultura”, como escribió en su día The New York Times.

Fotograma de la película de James Ivory (1993)

Ishiguro comentó hace años en una entrevista que la novela nació sobre algo que llevaba tiempo pensando y que clasificó como “la metáfora del mayordomo”, una metáfora sobre la negación de la propia identidad y la idea de ser muchas veces un observador de las grandes decisiones de otros sin tomar conciencia de ellas o no querer hacerlo. Todo esto queda reflejado en “Los restos del día”, que parte en 1956 y se convierte en un gigantesco fresco de la alta sociedad británica de la primera mitad del siglo XX, sus contradicciones y sus secretos.

En sus poco más de 250 páginas Ishiguro combina magistralmente una novela política, la historia de la trastienda de la Segunda Guerra Mundial, a través del rol del ex patrón de Stevens, un aristócrata británico simpatizante del Tercer Reich, una novela romántica, el amor nunca consumado entre la ex ama de llaves a quien Stevens va a visitar en su viaje y el propio mayordomo, y una obra costumbrista de la Inglaterra del siglo pasado. Y todo ello lo va relatando a través de la voz del propio Stevens quien parece estar en permanente contradicción con los hechos.

La peculiaridad de Stevens como narrador es que en ningún momento da opinión alguna sobre su enamoramiento o sobre el derrumbe moral de Lord Darlington. Como buen mayordomo inglés de aquel entonces, está incapacitado para la reflexión. No puede siquiera titubear cuando recibe una orden, ni poner en tela de juicio el carácter o las motivaciones de quien la emite.

Además, Stevens parece vivir en permanente negación como cuando insiste en que Lord Darlington no era un mal hombre, era un hombre de gran corazón”, en respuesta a los cuestionamientos sobre las simpatías nazis de su ex patrón e Ishiguro maneja con extraordinario talento ese tono contenido.

Sólo hacia el final del libro, el narrador logra revelar sutilmente sus sentimientos hacia Mss Kenton. Pero rápidamente vuelve a ocultarlos cuando la mujer reconoce que ya es demasiado tarde. Ishiguro solo nos regala ese pequeño destello de honestidad emocional, para regresar luego al punto de partida, el mismo Stevens de siempre:  

“Cuando mañana regrese a Darlington Hall, considerando que mister Farraday aún estará ausente otra semana, empezaré a ejercitarme de nuevo con más ánimo. Así, cuando mi patrón vuelva, espero poder darle una grata sorpresa.”


¡Ahora os toca a vosotros!

Me gustaría que plasmaseis vuestras opiniones sobre este libro. A mi me gustó mucho en su día y me sigue pareciendo maravilloso hoy en día.

Creo que además el autor también combina muy bien la dualidad del pasado y el presente. Stevens vive permanentemente en el pasado, recreándose en sus recuerdos. Hasta el viaje que estamos presenciando nos lo cuenta en pasado, una vez que han tenido lugar los hechos aunque sean en el mismo día. ¿El pasado no nos deja avanzar?

¿Os gustó el relato que hace de la dignidad? ¿pensáis que es acertado?

¿No creéis que el clasismo que se refleja en la novela incluye a todas las clases sociales?

La presentación de la nueva novela será el próximo jueves, 24 de octubre.

Nos leemos,

20 comentarios to “El amor que nunca fue”

  1. MartaC 18 de octubre de 2019 a 13:08 #

    Hola a todos. Me ha gustado mucho la novela, la primera vez que la leí me quedé con esa tristeza de personaje con incapacidad para mostrar sus sentimientos.
    En esta segunda lectura me he enganchado más a la falsa idea de “dignidad” entendida como lealtad a un lord, siendo en realidad este último personaje un tonto con buenas intenciones (nada más peligroso). En la película se empieza diciendo que ha sido juzgado por traición a la patria, y sin embargo su mayordomo sigue pensando que facilitó encuentros de la más alta diplomacia y que era para bien.
    Y esto me lleva a la otra puntualización que hace María: que este personaje parece incapacitado para la reflexión, el pensamiento crítico y la propia opinión. Y que no hay nada más peligroso que gente sin criterio y sin capacidad de entender, comprender y modificar el entorno en el que viven. Y esto se hace con educación, silencio, lecturas y reflexión.
    Estupendo libro.
    Saludos.

    • Ciberclub de lectura 18 de octubre de 2019 a 14:32 #

      Gracias Marta. Sí, pienso igual. Considero que el personaje y todos nosotros tenemos capacidad de reflexión en mayor o menor medida pero siempre hay que alimentarla con información, cultura y sobre todo experiencias. Él consideraba que no era ese su papel y basó su vida en seguir fielmente a una persona que consideraba intachable. Tardó en reconocerlo porque esa afirmación dejaría sin sentido parte de su existencia y de sus renuncias.

  2. A 18 de octubre de 2019 a 18:11 #

    Hola, diré en defensa del pobre Stevens, que él era hijo de mayordomo, así que fue criado con eses “valores”. Su padre se dió cuenta en su lecho de muerte, Stevens, en los restos de vida que le quedan, creo que se da cuenta. Gracias por la lectura.

    Ana

  3. Marta Amor García 18 de octubre de 2019 a 20:11 #

    Hola, yo había visto la película y me había encantado. Ahora en el libreo se descubren, evidentemente más matices. Es incomprensible para mi esa actitud de Stevens de no dudar nunca de su señor, de no ser capaz de expresar sus sentimientos, de cumplir con su deber aunque signifique no estar con su padre en su lecho de muerte y esa obsesión con la dignidad.
    Es una imagen bastante típica de la sociedad inglesa de esa época.
    Es una historia muy interesante y, como siempre, que da mucho para reflexionar.
    La importancia de ser capaces de expresar nuestros sentimientos, la ceguera que nos impide a veces ver la realidad,…
    Una buena lectura, como todas

  4. melenalviento 19 de octubre de 2019 a 9:11 #

    Hola!
    Ya había leído la novela cuando se estrenó la película. Y a pesar de que me ha vuelto a encantar, después de todo este tiempo sigo con la misma duda: ver a Stevens con ternura, como si fuese un chico tímido que no supiera expresar sus emociones, o con rabia porque es la expresión extrema de la alienación que ha sufrido durante toda su vida de servicio.

    Para mí, estos matices abiertos son lo que hacen grandes novelas.

    Ésta es la única que he leído de Ishiguro. ¿Alguien podría recomendar alguna otra del autor?
    Gracias.
    Nos seguimos leyendo!

    • Ciberclub de lectura 22 de octubre de 2019 a 8:25 #

      Leí “Nunca me abandones” y me gustó mucho. Es una novela totalmente distinta a ésta, ficción científica, drama distópico, tintes góticos … se estrenó la película en 2010 dirigida por Mark Romanek e interpretada por Carey Mulligan, Keira Knightley y Andrew Garfield. Ambas, libro y película, las podéis encontrar en nuestro catálogo de las bibliotecas municipales.

      • melenalviento 13 de noviembre de 2019 a 7:13 #

        Muchas gracias por la recomendación, me la apunto para leer en Navidad.

  5. Luisa 20 de octubre de 2019 a 15:35 #

    Hola a todos y muy feliz de leer nuevamente en buena compañía.
    El comienzo de la temporada ha sido excelente con la elección de esta lectura. Me gustó la forma de contarlo, el magnetismo que desprende.Totalmente de acuerdo con lo dicho por “melenalviento” en lo relativo a la esquizofrenia de sentimientos que provoca Ishiguro, ahora ternura, ahora rabia por esa actitud robótica del personaje. Creo que en eso radica la calidad de la novela.

    Lo dicho, un placer. Nos leemos.

  6. fjbarral 22 de octubre de 2019 a 21:12 #

    Buenas tardes a tod@s

    He de coincidir en que la novela de fácil lectura, pero considero que su falta de cadencia y su monotonía, lejos de caracterizar al personaje, produce excesivo distanciamiento. Los focos de interés que se aprecian son excesivamente tenues y distantes, y en la mayor parte deja en el lector la capacidad y el interés por los asuntos que trata.

    No estoy de acuerdo en que el protagonista no se de cuenta de las situaciones o de que se vea imposibilitado para actuar, sino que creo que decide no hacerlo porque considera que es su obligación. El autor muestra al menos dos ocasiones en las que se desdice de un recuerdo resituándolo. El más importante y definitivo es cuando permanece al lado de la puerta con el convencimiento de que la ama de llaves está llorando: primero lo identifica con la noticia de la muerte de su tía, pero después rectifica y lo sitúa cuando le comunica que ha aceptado la propuesta de matrimonio. No tiene indicios pero sabe que está llorando. Así, es consciente de lo que provoca su comportamiento pero no reacciona.

    En varias situaciones nos presenta hechos que contradicen sus opiniones que se mantienen inalterables, con la intención seguramente de que el conjunto sea una crítica.

    Creo que de forma sutil el escritor nos muestra una dualidad en el personaje, pero excesivamente sutil. Incomprensiblemente se deja pasar por caballero en varias ocasiones, quizás porque se sienta merecedor de esa distinción por su participación (y sacrificio) en el servicio de su señor. Tal servicio es superior, y trasciende a sí mismo y a todos, pero se ve truncado por el engaño. Así, su dignidad es finalmente ficticia.

    Aún habiendo comenzado el viaje solo nos cuenta recuerdos hasta el final del día, y así hasta casi el final. No vive el presente.

    Creo que tiene muchos aspectos potencialmente interesantes y que debería haber orientado más convenientemente para dirigirnos en la lectura. Por esa parte no me ha llegado, y el haberlos presentado en un mismo plano más que monotonía nos provoca desinterés. Así, ni el ritmo ni los asuntos ni los personajes llegan a enganchar suficientemente. Creo que hubiese sido más efectivo la descripción de su viaje con momentos de recuerdo parciales y un encuentro final en el que, a modo de recapitulación, encajaran todos, e incluso un cambio de perspectiva de forma que el ama de llaves terminara la novela con su punto de vista. Se podría haber hecho de esta forma sin entrar tampoco en juicios de valor pero con una carga más efectiva en cuanto al impacto en el lector.

    A modo de resumen, he de decir que me ha parecido una lectura tranquila, sin altibajos, pero dispersa. Y me ha dado menos de lo que esperaba, me ha supuesto insuficiente, quizás por el recuerdo de la película y el recuerdo de la magnifica actuación de ‎Anthony Hopkins con la inmensa lejanía y su extraordinaria y sentida presencia, así como también la de Emma Thompson, un equilibrio mejor que el mostrado en la novela.

    • Ciberclub de lectura 23 de octubre de 2019 a 8:57 #

      Coincido en tu reflexión sobre la incapacidad o no del personaje para la reflexión. Creo que el autor nos quiere mostrar a un personaje que parece incapacitado para ello por sus acciones. Al mismo tiempo vemos que de lo que le interesa sí tiene opinión (dignidad, como ser un buen mayordomo, etc.) pero se niega el derecho a opinar, creo que también ante si mismo, sobre lo que ve a su alrededor porque como bien dices considera que no es su obligación.
      El hecho de mentir sobre su persona durante el viaje de forma tan natural puede ser porque en el fondo, desde mi punto de vista, se sienta de una clase superior a las personas que se va encontrando por el camino. El clasismo se puede dar en todos los grupos sociales. ¿Opináis lo mismo?
      ¿Creéis que él era consciente de lo que sentía por Mss Kenton? porque ella sí tenía bastante claros sus sentimientos y buscaba algún tipo de reacción en él.

  7. Isolda 23 de octubre de 2019 a 13:56 #

    Buenos días.

    Me ha gustado la lectura, pero sin estridencias. Me pareció muy logrado la forma en que expresa el sentido de contención del protagonista, aunque a ratos percibí que el ritmo era un poco lento de más. Creo que Stevens se define asimismo en base a su trabajo. Él es lo que realiza, la forma en que encaja laboralmente en su sociedad, Stevens no es lo que siente, porque él, a pesar de ejercer una profesión heredada, la asume como profundamente vocacional con el paso del tiempo. Stevens vive en una ensoñación sobre una época que empieza a desaparecer.

    Concuerdo en el hecho de que mentir sobre su persona, tiene que ver con sus aspiraciones, no manifiestas, y con un carácter que podía haber sido juguetón pero que no encuadraba dentro de sus obligaciones.

    Saludos

  8. Kelly 23 de octubre de 2019 a 20:57 #

    Hola a todos,
    Continúa la novela como en la primera parte, sin apenas acción, basada en recuerdos, reflexiones y melancólica evocación del pasado.
    A través de todo esto percibimos la vida que ha llevado Stevens, JNA vida entregada en cuerpo y alma a su profesión, done no hay cabida para opiniones propias ni sentimientos, como vemos con el ama de llaves y todavía peor con la muerte de su padre. Conviertes así su profesión en una especie de idolatría hacia su señor.
    Pienso que no es que no entienda, sino que considera que no son sus asuntos, cada uno debe atender sus propias responsabilidades, como nos hace ver en la conversación del pueblo , ” las grandes decisiones no puede tomarlas el pueblo “, también lo dice en la cena el delegado americano, ” la política no pueden llevarla accionados de buena voluntad”.
    La monotonía y lentitud de su escritura supongo que es para mostrarnos, la misma monotonía de la vida de Stevens, sin altibajos, ni emociones, como el funcionamiento de un reloj.
    Tiene algunas chispas de humor, con la naturaleza que debe explicar al ahijado o algunos de los ridículos desencuentros con ella, y el intento de Stevens por participar del mismo con el nuevo señor, humor inglés…
    Respecto al engaño, quizás tenga que ver con que su señor ha sido vilipendiado en la prensa tras el juicio e intente no dar explicaciones.
    Nos muestra el cambio radical a lo largo de los años de usos , costumbres y valores que parecían inamovibles y como todo cambia después de la guerra., y del honor a la política sin escrúpulos que llega a nuestros días.
    En realidad parece que se aferra a las cartas para mantener una última esperanza a su vida.
    Me parece tristísima, al final de su vida lo ha dado todo por su trabajo, todo por su señor, y cuando éste desparece se ha quedado sin nada y es traspasado como parte del lote, sin familia, sin amor, sin amistades, sin haber salido nunca de allí…
    Una buena reflexión y muy actual paras todos aquellos que hoy entregan los mejor escaños de su vida al trabajo, por poseer más cosas materiales y no tienen tiempo para las cosas importantes, y al final, todo qué??
    Interesante.

  9. juan josé 24 de octubre de 2019 a 11:54 #

    Stevens “acepta la tarea que le encomiendan” …”pasa horas planificándola”…”estudia desde todos los ángulos sus consecuencias”…”asume sus errores como su responsabilidad” y se pregunta qé es ser buen mare estas frases cambiandyordomo.
    Cree que el rasgo que lo distingue es la dignidad”…”algo que uno puede afanarse en conseguir a lo largo de toda su carrera”…”formándose durante muchos años”. “La dignidad está profundamente relacionada con la capacidad de ser fiel a la profesión”…”nuestro deber es profundizar en nuestra profesión para ser hombres dignos gracias a nuestros esfuerzos ” (capítulo 1er. día por la noche), los entrecomillados son palabras textuales.
    Reflexiono sobre estas frases cambiando la palabra mayordomo por otra profesión

  10. CARMEN 24 de octubre de 2019 a 14:30 #

    Hol@ a tod@s:

    Una vez terminada, puedo decir que no sé qué pensar del protagonista. Estoy muy de acuerdo con Melenalviento en que hay dos lecturas de la novela. Sí que a veces me ha resultado un personaje muy tierno pero a la vez funcionaba en mi cabeza un resorte aclarando el sentimiento que sería de pena, por la alineación de su vida.

    Me ha resultado muy logrado el hecho de hacer clara la idea de que la dignidad mal interpretada puede ningunear a una persona, hasta tal extremo que anule las ansias de su futuro de vida, no existe su destino, si no que es definido el mismo por su presente y por su pasado.
    Con respecto a la ama de llaves, creo que ella ha querido escapar a la vida que realmente quería, por fuerza eso sí, ya que Stevens no estaba ni se le podía esperar, nunca aparecería. Me ha parecido triste y el autor creo que abre ése encuentro entre los dos para enfrentar sus dos mundos y hacernos pensar en qué será mejor la vida de el, totalmente entregada pero feliz, a su modo, o bien lo vivido por ella, siendo infeliz y teniendo que acostumbrarse.

    También se nos habla profundamente del ego en varias versiones, empezando por el protagonista y “su dignidad”, así como la de “su señor fallecido” y el actual. Si se resumen mucho todos ellos se complementan.

    Ha sido una lectura muy grata. Muchas gracias por la elección.

  11. Lory 24 de octubre de 2019 a 18:21 #

    Jugosos los comentarios, y muchos; me encanta. Quiero hacer un mínimo apunte acerca del final del libro, que me pareció muy bien llevado desde el punto de vista narrativo y decepcionante desde el humano. El desconcierto de Stevens viendo que grupos de personas que no se conocían con anterioridad, al contemplar juntos un atardecer, manifiestan emociones, júbilo de vivir y estar allí, y se sienten como amigos, puede llevarnos a pensar que algo se está trasformando en él, en su interior.
    Inmediatamente Ishiguro nos da la de cal: a Stevens el viaje físico y a su interior no le ha servido de nada. El único cambio que se propone es aprender a hacer bromas al gusto de su nuevo señor.
    Del próximo autor no he leído nada. Me gusta que sea breve y poderlo comentar de una sola vez.
    Buena lectura y que sigamos con muchas ganas. Zazo

  12. Lorena Juiz Fernández 24 de octubre de 2019 a 19:05 #

    Hola!! Coincido con la mayoría de los comentarios, esta vez sin unos cuantos está genial!!!. A mi también me ha gustado la lectura. Y la vida del mayordomo al final del libro me sigue pareciendo de entrega total a su profesión y de perdida de su persona y de su vida en todos los aspectos. El no dejarse llevar no entraba en su esquema mental. Ella si intento tener una vida no la que quería pero no sé puede esperar eternamente. Deliciosa lectura con combinación de historia política, sentimientos y de forma de vida y pensamiento de la sociedad inglesa. Con ganas de ver la película tiene pinta de no defraudar. Nos leemos.

  13. raquel franco 24 de octubre de 2019 a 19:27 #

    Hola a todos, me encanto el libro, excelente narración. Muy bien logrado la descripción de un mayordomo y de una clase social, que ya casi esta extinguida, por suerte, donde la fidelidad del empleado a su empleador es lo mas importante a costa de su vida y el cree que se llama dignidad…

  14. mgal 27 de octubre de 2019 a 9:01 #

    Hola a todos,
    Me ha parecido muy acertada la elección, he disfrutado mucho la lectura del libro.
    La trama podría parecer superficial – los recuerdos y reflexiones de un férreo mayordomo a principios del s.XX -, pero Ishiguro consigue con maestría acercarnos una temática a priori tan distante, de manera que ciertos pasajes nos invitan a reflexiones actuales.
    De especial interés me ha parecido la comparación que realiza al principio de la obra entre lo esencial y lo importante; inevitable la reflexión sobre la sociedad actual.
    También destacaría el incidente de la caída del padre y la búsqueda de la piedra preciosa. Se menciona al principio como algo ligero, pero tras la explicación de la anécdota se entiende que las palabras han sido escogidas con precisión y cuidado.
    Es cierto que no tiene demasiada acción, a excepción quizá de la noche en la que el protagonista sitúa en un mismo nivel el dolor de pies de un huésped con el fallecimiento de su propio padre. Muy ilustrativo de sus valores.
    Llegando al final del libro es donde, a mi parecer, toma más protagonismo el contexto histórico. No solo por el papel que ha desempeñado Lord Darlington, sino por el reflejo de la sociedad de la época con la del último pueblo.
    La novela, exactamente en el mismo plano que el protagonista: elegante y sin un ápice de emoción; esto último lo tiene que aportar un lector al que se dirige el mayordomo a lo largo de toda la obra.
    En definitiva, una gran sorpresa. Muchas gracias por la elección.

  15. Lorena Juiz Fernández 1 de noviembre de 2019 a 21:54 #

    Hola!! Aunque ya estemos con el siguiente no quería dejar de comentar qué me lancé a ver la película. Me gusto mucho, las miradas de un amor no declarado lo dicen todo. Muy buen complemento al libro.

    • Ciberclub de lectura 13 de noviembre de 2019 a 8:31 #

      La película es bastante fiel al libro. Como bien dices aporta las miradas, los gestos, la complicidad… que muchas veces dicen más que las palabras dichas. Está muy bien recreado el ambiente de la época y las interpretaciones de los personajes principales son estupendas.

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