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Toda mujer es el arquitecto de su futuro

7 Mar


Lo primero que me gustaría resaltar sobre la novela es que para mí, más que una novela costumbrista es una historia de mujeres. De mujeres que afrontan los acontecimientos que les toca vivir sin desfallecer, levantándose ante las vicisitudes que la vida les va poniendo. Aunque muchas veces nos puedan parecer inverosímiles las actitudes que se describen en esta historia -si tenemos en cuenta el siglo donde tienen lugar- sí me gustaría pensar que, independientemente de donde te haya tocado nacer o vivir, cada mujer puede ser el arquitecto de su futuro.

La historia comienza a mediados de octubre de 1686 cuando una mujer de apenas 18 años, Petronella Oortman, llega sola a la casa de su reciente marido Johannes Brandt. La casa está situada en el centro de Amsterdam, en una de las mejores calles de la ciudad, en la llamada Curva de oro.

Como era habitual en esa época, su matrimonio se acordó por interés. A su marido, un hombre de negocios con éxito y dinero le interesaba emparentarse con una mujer de ascendencia noble, mientras que a Nella, procedente de una familia venida a menos de la zona rural, la riqueza de Johannes le daba la vida y estabilidad económica que no iba a encontrar en su núcleo familiar y la posibilidad de trasladarse a una gran ciudad como Amsterdam que en esa época junto con Venecia eran una de las potencias económicas y comerciales más importantes de Europa.

Nella llega a esta nueva vida con la inocencia y la ingenuidad de la juventud. Una total inexperiencia en la vida. Se encuentra nada más entrar con un ambiente frío y poco amigable. Su marido todavía no ha regresado de un viaje comercial a Londres y la recibe su cuñada Marin, a la que todavía no conocía y los dos sirvientes de la casa: Cornelia y Otto.

En esta primera parte de la novela presenciamos ya la contraposición de carácter entre los dos personajes, para mi, más importantes de la historia: Nella y Marin.

Marin, mujer soltera de gran carácter, fría, temerosa de Dios, acostumbrada a dirigir la casa, conocedora de todos los entresijos de la VOC y de los negocios de su hermano, al que aconseja en todos sus movimientos. Y que considera que «siempre ha tenido todo lo que quería«. Pero a su vez llena de contradicciones, ya que en su habitación encuentra Nella una nota que dice«Te quiero. Te quiero. Por detrás y por delante, te quiero».

¿Qué opináis de las notas que encuentra Nella en la habitación de Marín?

Y en el lado opuesto está Nella, inexperta, cariñosa, aparentemente asustadiza, con una gran ilusión por comenzar su nueva vida de casada y abrumada ante la enorme masión y los habitantes que en ella habitan. Lo primero que le inquieta es el recibimiento tan distante por parte de su cuñada y que su marido, Johannes, no haya hecho un esfuerzo para estar presente. Después, cuando por fin lo ve, éste no demuestra ninguna emoción por su compañía o presencia, situación que la deja desconcertada todavía más.

Pero como Nella es optimista por naturaleza, cree que las cosas van a cambiar y que sólo es cuestión de tiempo. Como dijisteis en un post anterior, llama la atención que el primer regalo de su marido, un vestido, le quede grande. ¿Se ve empequeñecida ante la nueva vida que tiene? ¿La ven los demás también así?. Yo creo que sí.

Los siguientes días transcurren ante la indiferencia de su marido, al que no comprende y describe como ausente del lecho conyugal ya que «habla todas las lenguas menos la del amor»  y la incomodidad de Marin que«generalmente no le dirige la palabra si no es para darle instrucciones o soltarle sermones sacados directamente de la vida familiar y elegidos casi siempre para avasallarla». Muy presente la religión, aunque podamos vislumbrar ya el halo de hipocresía que la envuelve.

¿Cómo describiríais a Johannes? es amable, parece que no tiene problemas de timidez ya que es una persona sociable al ver todos los negocios que tiene pero de alguna manera, no siente ninguna inclinación por su mujer.

Tanto Cornelia como Otto se toman la libertad de decir lo que piensan y esto llama mucho la atención a Nella. ¿Qué pensáis en este momento de Cornelia? ¿Os llama la atención su actitud? Es un personaje con el que empaticé desde el principio, por su descaro y al mismo tiempo su lealtad.

En esta parte es cuando Johannes le regala a Nella una casa de muñecas, réplica de la suya real en miniatura y como regalo de bodas. A Nella en un primer momento le parece mal porque considera el regalo algo infantil. Sigue acomplejada ante su papel en su nueva familia. Su esposo le dice que este regalo sirve para «educarla» en el saber llevar de una casa, de «su casa».

Después lo empieza a ver como una nueva distracción para librarse como dice su cuñada «de los peligros de la ociosidad» y ya que su vida es muy monótona. Decide contratar a un miniaturista para que construya piezas para decorarla. Se dirige al único que aparece en «la lista de Smit«, que es el registro de todos los artesanos y los comercios de esta ciudad. Y le encarga: «Un laúd con sus cuerdas; Una copa de esponsales, llena de confeti; Una caja de mazapanes».

Con la primera entrega, Nella conoce a Jack Philips que es la persona encargada de trar el encargo de las miniaturas. En este encuentro ya se percibe una cierta tensión entre ambos.

Con las miniaturas, venía una nota «toda mujer es el arquitecto de su futuro» que deja perpleja a Nella que piensa «las mujeres no construyen nada, y mucho menos su destino. Todos nuestros destinos dependen de Dios, y mucho más el de una mujer, que tras pasar por las manos del marido se somete a la tortura de los partos«.

Además de las piezas encargadas, vienen tres piezas más: dos butacas idénticas a las que tienen en casa en el salón, una cuna de bebé, y una pareja de perros en miniatura idénticos a los que tiene Johannes. Esta situación la aturde y desconcierta. Y como no sabe si es una burla de su cuñada, decide escribir al miniaturista para dar por terminada su relación comercial.

Pero sin obtener respuesta, recibe un segundo paquete con una nueva nota «Lucho por salir a flote» llenos de réplicas de enseres para la casa en miniatura. Lejos de asustarse, se dirige a la dirección del miniaturista para pedirle explicaciones.

En la casa del miniaturista hay un letrero con el siguiente eslogan «el hombre toma por un juguete todo lo que ve» y aunque no puede localizarlo se acaba enterando de que el miniaturista es en realidad, una mujer. Lo cual, le fascina ya  que no se explica como puede estar una mujer viviendo sola en el centro de Ámsterdam ya que piensa que «Solo las viudas y las prostitutas viven solas»

Ámsterdam era una ciudad comercial, gobernada por los burgomaestres que ejercían su poder con mano de hierro y donde el poder religioso condicionaba también la vida y costumbres de la sociedad. Pero gracias al comercio se decía que  en esos tiempos «hasta los pobres comían bien en Holanda gracias a la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales. El país vivía su época dorada».

Como decía Johannes «esta ciudad no es una cárcel para quien traza bien su camino», pero ¿quién lo decide?


¡Ahora os toca a vosotros! 

  • Qué os ha parecido la historia hasta aquí? ¿Consigue atraparos la trama?
  • ¿Cómo veis la situación de Nella?
  • A pesar de ser una ciudad opulenta y en su mejor momento ¿notáis el ambiente asfisiante y la hipocresía de la sociedad?
  • ¿Que papel creéis que juega la miniaturista en toda esta historia?
  • ¿Qué pensáis de Johannes? ¿Y de Marin?

Plazos 

La segunda parte llegará hasta la página 302, que se corresponde con el final del capítulo «A la deriva». El plazo será hasta el 19 de marzo.

y desde las bibliotecas os deseamos un feliz Día Internacional de la Mujer (8 de marzo).

¡Buena lectura!