El torpón de corazón tan blando

2 Mar
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Power of the sea. Foto en flickr de Iqbal Osman 1. Algunos derechos reservados

Prosigue la relación entre Leslie y Deirdre. Después del episodio de las fotos, al hombre no le resulta nada difícil lograr que aflore el lado más turbio de la joven haciéndole escribir para él cualquier pensamiento, con tal de que fuera guarro. Parece que Deirdre haya estado esperando toda su vida a que viniera alguien a pedirle algo así ya que se entrega con verdadera dedicación a ello. En realidad, le encanta, tanto como para un día hacerlo en la iglesia: tendría que estar avergonzada, pero no lo estaba; estaba exultante. Él ha encontrado la horma de su zapato, y viceversa. Hay un halo turbio en todo lo que ocurre en esta novela, sobre todo en el comportamiento y pensamientos de algunos de sus personajes, que proviene directamente como consecuencia de ese oscuro Dublín años cincuenta, tradicional, asfixiante, católico hasta la médula y, por lo tanto, hipócrita. Sexo, drogas, alcohol, corrupción, chantaje son la otra cara inevitable de la moneda.

Deirdre no sabe con seguridad qué es lo que siente por Leslie. A la par de su relación con él, necesita mantener su vida con Billy y su familia, la vida normal, la vida real, aunque no pueda compararse con la intensidad que disfruta con Leslie. Necesita de las dos vidas, completamente separadas, como sus dos nombres: En una vida es Deirdre y en la otra, Laura. Ambos nombres, ambas personalidades la completan, la hacen una. Aunque no es tan sencillo, a veces se asombraba al reparar en los sentimientos contradictorios que tenía hacía él. Incluso, ella, que parecía que no quería tener hijos, como había dicho Billy, le produce una sensación de vacío en el estómago no poder tener un hijo con Leslie, como si le hubiesen arrancado una parte de ella. Las cosas son más complejas de lo que parecen. En su proceder turbio, ambiguo, desenfrenado habita la sombra de su padre. El lugar al que le ha llevado Leslie era como un lugar que hubiera visitado durante la infancia. La promiscuidad de él, que le espeta a la cara sin pudor, a ella no le importa. Se ha lanzado ya a sus brazos y todo está permitido. Leslie es el “todo vale”, desde que la maltrate ligeramente o que la dé drogas hasta llevarle a su casa cuando Billy está de viaje y hacer el amor en su propia cama. Finalmente Deirdre sabrá que Kreutz le hizo fotos esa tarde en la que la “durmió” con sus pócimas. El tipo de fotos que anteriormente había hecho a todas sus “pacientes”.  Y lo sabrá porque las envía al Salón de Belleza en un sobre a nombre de Leslie que ella intercepta.

El círculo de chantaje que se tienen montado ambos, Kreutz y Leslie, se va a volver en su contra. Kreutz hace las fotos a mujeres maduras y adineradas ávidas de sensaciones fuertes, Leslie se las liga y se lo pasa bien además de chantajearlas a ellas y a sus maridos, enviándoles las fotos y amenazándoles con hacerlas públicas. Sacan dinero. Pero Leslie se lo gasta todo en su adicción o en sus juergas o ligues. Ese dinero y el que da el Salón de Belleza. Todo. Kreutz parece no saberlo: Ya no puedo más. Es demasiado para mí. Me resulta imposible mantener ese negocio que ella y tú tenéis en marcha. ¿Cuándo empezará a dar dinero? Se supone que me tienes que dar todo lo que ya te he dado. Por ese motivo le ha enviado las fotos de Deirdre a Leslie. Kreutz es débil, un enfermo, y Leslie, como bien habéis dicho, es un psicópata sin ningún escrúpulo: escúchame bien, negro de mierda, o alemán de mierda, o lo que quiera que seas, so mierda. ¿A ti se te ha ocurrido que podías chantajearme? Consigue todos los negativos (le ha herido previamente con agua hirviendo) que se los da a Deirdre. Pero todo es un simulacro: no le dijo lo que había hecho con la primera foto impresa, la que le había enviado Kreutz a él, y tampoco le dijo que se había guardado otra para sí, por los viejos tiempos. Porque para Leslie todo lo que ha habido entre Deirdre y él ha terminado una vez conseguido su objetivo. El psicópata de Leslie Swan no siente nada, no le importa nada. Es un narcisista, que se anestesia con morfina, sin ningún sentimiento y sin ningún escrúpulo que utiliza a las mujeres para sus propios fines: de pronto apenas la conocía […] podría haber sido cualquiera […] Se había servido de ella sin saberlo, y ahora estaba hecho. Estaban por llegar las protestas de costumbre, las lágrimas, las súplicas, los chillidos y las recriminaciones, todo lo cual no estaba llamado a durar. Tenía sobrada experiencia en poner fin a las cosas.

Y entonces todo se precipita a un abismo sin final: Deirdre se entera a través de una llamada del banco de que Leslie había arruinado el negocio. Completamente. La joven, en shock, se va a casa y, después de vomitar, se pone a beber whisky. Antes, intentando localizar a Leslie, ha llamado a su casa y ha hablado con Kate, que se ríe de ella con sarcasmo, y, un rato después, se presenta en su casa, pero a Kate, finalmente, sólo le da lástima, pobre puta estúpida, y se marcha: Dios todopoderoso, mira qué pinta tenemos las dos, engañadas por esa… rata. Deirdre, presa ya del pánico, se da cuenta de que no es el dinero lo que le importa, no. Es Leslie: estaba perdiendo a Leslie, a quien amaba de una manera tal como nunca había amado a nadie, tal como jamás volvería a amar a nadie. Algo se rompe en ella definitivamente.

Empieza la tercera y última parte de la novela con un Leslie solo, buscando morfina, sin techo ni lecho y asaltado por pensamientos y justificaciones de todo tipo: Joder, con todas esas malditas mujeres diciéndole a todas horas que lo amaban, y que de pronto se convertían en un engorro, ¿qué otra cosa podía hacer él? ¿Qué habría hecho cualquiera en su lugar? […] ¿acaso era culpa suya? […] Ésa era otra de las cosas que nadie entendía con respecto a él: su inocencia esencial, su carácter irreprochable en el fondo. Nada de lo que pudiera hacer lo hizo nunca con mala intención […] la foto que él mismo había enviado por correo con mero ánimo de broma […] a fin de cuentas, ¿no había sido en el fondo una broma inocente enviar la fotografía? No se había propuesto hacer tanto daño. Asimismo, se ha dado cuenta de que fue Kreutz, por venganza, quien ordenó a unos matones que le dieran una paliza, además de negarle “la medicina” a Phoebe y haberle intentado chantajear: desde luego, el Doctor empezaba a estar muy necesitado de que le pusiera los puntos sobre las íes.

Hackett llama a Quirke porque han encontrado el cadáver de Kreutz y le cita en la casa del doctor: Parece ser que su esposa lo conocía. La esposa de Billy, claro está. Y ahí hay una coincidencia, ¿no? Primero muere ella y ahora a este pobre tipo lo asesinan. Y… aquí estamos usted, y yo, y el apenado viudo, y sabe Dios quién más, y todos nos hallamos de alguna manera conectados unos con otros. ¿No se le hace extraño? Y claro que están todos conectados, y de qué manera. A estas alturas ya todos piensan, ¿pensamos?, que el asesino de Deirdre Hunt y de Kreutz es Leslie White, y así se lo dice Quirke a Phoebe, mientras la acompaña a casa, presintiendo además que su hija se está viendo con él. A Phoebe le brillaban los ojos en las sombras. Estaba sonriendo de un modo casi salvaje […] – Qué bien. A lo mejor también me matará a mí.  Y dando media vuelta se mete en su casa. Quirke se queda parado unos instantes para alejarse después lentamente. En esos instantes oyó a su espalda el grito acelerado y un aleteo breve en el aire y el estrépito y se volvió y a la luz sulfúrica de la farola vio al hombre del traje blanco, lo vio empalado por el tórax en las lanzas de la verja negra, con los brazos y las piernas moviéndose aún, y la larga cabellera plateada colgando del revés.

Pero acompañemos a Phoebe a su casa porque allí está la respuesta a todo: un hombre, que inicialmente ella piensa que es Quirke (pero ¿cómo es posible que esté allí?) se abalanza sobre Leslie que también está allí y lo lanza por la ventana: no era Quirke, sino alguien a quien ella no había visto nunca. Era casi tan grandullón como Quirke, y tenía una cabeza grande, cuadrada, y el cabello rojizo, ralo. Billy Hunt.

Ya tenemos a nuestro asesino. ¿Os lo habías imaginado? ¿O, por el contrario, pensasteis que era Leslie? Está claro que el autor nos hace creer, sobre todo hacia el desenlace, que ha sido este último y su personalidad psicótica empuja a creerlo desde casi el principio. Me gustaría saber vuestras opiniones sobre cómo plantea el autor este engaño, si os parece logrado (planteamiento muy típico de las novelas negras: hacernos creer que el asesino es el que no es y que el verdadero asesino parezca inocente). Billy, el grandullón, parece inocente, ¿o no? Si leemos con atención, desde el principio Black va dejando caer pinceladas sobre Billy que nos pueden hacer pensar. Especialmente en el capítulo que abre esta parte de nuestra lectura, dedicado a él, podemos leer: ¿Qué se apodera de un hombre para que se obsesione por una mujer, y qué se le mete a ella en la sangre para obsesionarse con él? […] La ira, comprendió, era en esos momentos un estado de ánimo para él permanente. Y eso no podría cambiar nunca. No sólo su esposa, sino el mundo entero lo habían maltratado, le habían hecho daño […] Tuvo la extraña y seguramente errónea sensación de que Billy se estaba riendo de él  […] Pero yo no soy inofensivo, Quirke. Yo no soy inofensivo en absoluto […] Parecía, a ojos de Quirke, saciado, saciado e incluso cómodo, ¿no?, como si supiera a ciencia cierta algo que ni Quirke ni el resto del mundo pudieran siquiera soñar.

Pero Billy logra engañar a Quirke, aunque no a Hackett, que piensa que fue a casa de su hija porque estaba vigilando a Leslie, al que creía el asesino de su mujer, y que una vez allí perdió la cabeza y lo mató. ¿O no lo cree realmente pero necesita creerlo para salvar a su hija, a la que ya ha hecho tanto daño, de comparecer en un juicio? ¿Qué opináis?

Billy Hunt era plenamente consciente de que la gente lo consideraba un poco bobo, pero no lo era ni de lejos. En los planes de Billy no entraba enamorarse tan perdidamente de Deirdre Ward. Tanto como para estar ciego ante lo que él, que no tenía un pelo de tonto, en circunstancias normales hubiera perfectamente visto. Tuvo que enviarle Leslie la fotografía para caer del burro y estamparse contra el suelo y contra la verdad. Y enloquecer, de dolor, de celos, de venganza. Pobre Deirdre. La habría perdonado, estaba seguro de que la habría perdonado, con sólo que ella le hubiese pedido perdón, con que se lo hubiera suplicado una sola vez. Él es el asesino de los tres y el que encarga darle la paliza a Leslie: en su fuero interno a veces reinaba ahora la confusión, se le desmandaba el orden cronológico de los hechos, de modo que le parecía que primero fue Kreutz, e incluso Leslie White, y luego fue Deirdre, después de los otros dos. Pero no. Al llegar a casa y ver sus ropas tiradas por el suelo, esas sucias ropas igual que las fotografías, coge una jeringuilla, nunca había puesto una inyección a nadie, y le inyecta la morfina: rebuscó en su interior, en busca de algún sentimiento de culpa, de pesadumbre, de arrepentimiento aunque fuese, pero no halló nada: estaba en paz. Había sido necesario deshacerse de ella: de lo contrario, él no habría sido capaz de seguir viviendo. Ella había pasado a ser un repentino veneno en su vida, no era ya la Deirdre que él conocía, o que creía haber conocido, sino aquel ser de la fotografía, aquel monstruo. Sí, no tuvo elección. Un veneno por otro.

La novela termina con un epílogo en el que Quirke se coge una borrachera de tomo y lomo. Cuando despierta a la intemperie, hay un solo pensamiento en su mente: Salvarla. Era su hija. Era preciso que encontrase la forma de hacerla regresar a la vida. Pero Quirke permanece en pie, paralizado: no supo adónde ir. No supo qué hacer. Demoledor final para una novela quizá irregular pero a mi parecer muy interesante, especialmente en lo que respecta a la psicología de los personajes, y sobre todo excelentemente escrita.

Plazos

Es hora de vuestros comentarios, que espero que sean muy numerosos, sobre esta parte final y sobre la novela en general. Disponéis de una semana para ello. Ahora sí que os podéis explayar sobre todos los temas, los personajes, el desenlace y sobre todo aquello que consideréis digno de mencionar.

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25 comentarios to “El torpón de corazón tan blando”

  1. Luisa 2 de marzo de 2017 a 12:10 #

    Hola a todos de nuevo, he leído todos vuestros comentarios y, aunque hay diversidad de opiniones, creo que a la mayoría os gusta la novela.

    Reconozco que no leo asiduamente este género porque no es de mis favoritos y también creo que quizás debí leer antes “El secreto de Christine” porque, aunque Chus nos hizo un resumen, hay demasiadas alusiones y seguramente explicaciones a determinados comportamientos que no entendí.

    Durante la lectura tuve sentimientos encontrados. Por una lado pienso que está muy bien escrita, con una buena estructura narrativa, una creación inteligente de personajes y ambientes, en resumen bien desarrollada, pero por otro lado, carece de la tensión necesaria en este tipo de género, con una semi-intriga muy previsible y para mi lo peor, lo forzado de la trama, todo es extremadamente artificial y en ningún momento sentí empatia con sus anodinos personajes, no me lo creí nunca.

    Sinceramente me ha resultado lento, aburrido, con diálogos sosos e intrascendentes. Como veis, no seré una fan de esta saga, pero me gustó leerla aunque sea para poder opinar.

    Un saludo y nos leeremos nuevamente.

    • tonichin 3 de marzo de 2017 a 1:16 #

      Durísimas y constructivas declaraciones, Luisa 😀

      Me gusta el diagnóstico de semi-intriga previsible, forzada y extremadamente artificial.

  2. CAT 2 de marzo de 2017 a 13:13 #

    Buenos días, coincido con Luisa en el final de su comentario. La novela me ha resultado lenta en cuanto acción se refiere y los diàlogos son la mayoria poco entretenidos, con un contenido muy simple. Yo creo que el autor ha querido enfatizar màs en cómo es el personaje con su descripción,y darnos poca información por las conversaciones que habla. Por otro lado, el final me ha gustado mucho ya que lo que ocurre lo había predecido durante la segunda mitad de la novela, ” a que acaba cayendo otra vez” y definitivamente ocurre. A Quirke le satura la situación final y se acaba derrumbando, entiendo yo que por impotencia. No me gusta sin embargo la escena en la casa de Phoebe, creo que el autor se pasa de ràpido en comparación con el resto de la novela en ese momento le hubiese incluido màs descripción de la situación, para mi gusto por supuesto. En último lugar quiero destacar que no había leído nunca una novela con estilo similar y para mi es original y novedosa.

  3. berta 2 de marzo de 2017 a 22:23 #

    Opino en cierto modo como CaT, .QUIRKE al final, se derrumba, ¿qué es lo que falla?, a Quirke le falla su rutina, se había agarrado a su rutina, a sus cenas semanales con su hija, cenas en las que sí bebía un poco, siéndo éste el único momento en que bebía un poco. También hay que darse cuenta de que llevaba solamente 6 meses sin beber, vuelve a beber,pero probablemente volvera a dejar esa bebida enseguida, aunque el libro acabe y no lo diga.
    El final era en cierto modo esperado, el marido de Deidre que odia a White, personaje absolutamente despreciable como habéis comentado muchos, y pensando que va a abusar de más mujeres, lo mata, lo tira por el balcón. y Phoebe queda liberada de vivir abusos, de ser seducida, embarcada en sucias aventuras y luego tirada por Leslie White, que es lo que White acostumbraba a hacer con las mujeres.
    Bueno, hasta luego,saludos a todos/as.

  4. tonichin 3 de marzo de 2017 a 0:53 #

    Ciñéndome a esta tercera parte en que hemos troceado la novela apuntaré 2 cosas:

    El episodio de las fotos y de lo guarra que puede ser el combo Deirdre-Leslie me ha parecido una bazofia de tomo y lomo, y con un peso desmesurado en el pastiche que compone esta novela. Por momentos me estaba imaginando leyendo una novela del estilo “50 sombras de Grey”.
    Para mí la implicación de Billy en el asesinato estaba bastante clara desde que tuvo lugar el interrogatorio con el inspector Hackett, que dejaba pocas dudas de que sentaba las bases para poder dar el giro a la trama en el último momento. Me despistó un poco sin embargo el momento en que Quirke sospecha de Kate.

    Y en cuanto a la novela en general… Me ha decepcionado bastante. Coincido en gran parte con la opinión dejada por Luisa unos comentarios más arriba.

    Hay una cosa que fastidia bastante y son las opiniones como las de la contraportada del estilo “El escritor de lengua inglesa más inteligente, el estilista más elegante.”. Obviamente estas afirmaciones se refieren a la obra en su versión original y claro, al tratarse de una traducción uno no puede juzgar semejantes elogios de una forma justa. Por otra parte puede que sean referidas a sus obras como “John Banville” y e estaría también poder compararlas. Creo recordar que alguno de vosotros lo ha intentado y podríais ahondar en este tema, porque el proceso creativo que sigue según a quién vaya a atribuirse la novela parece ser que difiere mucho… Y veo muchos elogios para este señor, incluso tiene un Booker y un Príncipe de Asturias… No sé, debe ser que destila Chivas, pero yo lo que me he tomado es un DYC.

  5. kelly 3 de marzo de 2017 a 15:08 #

    Hola a todos,
    En primer lugar, me alegro que Chus ya se encuentre mejor y pueda retomar sus actividades.
    Respecto a la novela comparto totalmente las opiniones de Luisa, como ella muy acertadamente indica: totalmente previsible, personajes anodinos e insustanciales con actitudes erráticas y sin sentido, igual que sus conversaciones, situaciones muy forzadas, carente de tensión, etc…
    Y por encima, un detective donde la inteligencia y sagacidad necesaria para su profesión brilla por su ausencia… no se entera de nada e interpreta todo mal, el colmo…si ese es el detective de toda la colección…
    Totalmente decepcionante, tal como había previsto en mi primer comentario.
    Efectivamente, como dice Tonichin, para John Banville, estas son novelas “alimenticias” en las que puede escribir dos o tres mil palabras diarias, mientras que en sus obras de verdad difícilmente llega a doscientas…lo que nos dice mucho o todo…
    Yo he leído Copérnico y Kepler y me ha gustado mucho como escritor, aunque la tensión narrativa no es su fuerte tampoco en ellas, pero nada que ver con esto, son obras que vale la pena conocer.
    Es una pena que se rebaje tanto, sabiendo hacerlo de otra manera, pero…la ley del mercado es la que manda, los medios de comunicación, las editoriales, en fin, el viejo refrán “coge fama y échate a dormir”…que desgraciadamente vemos todos los días, incluso en algunos de mis autores favoritos, una pena.
    Saludos.

    • melenalviento 4 de marzo de 2017 a 8:13 #

      En cuanto a lo que te refieres de la sagacidad del detective, precisamente en eso reside, para mí, la gracia del personaje, que se mueve queriendo encontrar un sentido a un mundo que no es capaz de comprender. ¿Hay algo más humano que eso?

    • tonichin 4 de marzo de 2017 a 11:02 #

      El protagonista no es detective, es médico forense 😛

      • melenalviento 4 de marzo de 2017 a 14:57 #

        Ya. Era por no corregir a Kelly…

      • tonichin 4 de marzo de 2017 a 16:31 #

        Yo quería recalcar con la aclaración que quizás por eso sus dotes detectivescas no estén a la altura de las expectativas… Lo cual es muy conveniente para excusar buena parte de lo descafeinado de la novela.

  6. melenalviento 4 de marzo de 2017 a 7:49 #

    Al terminar de leer la novela se me vienen a la cabeza muchos puntos que comentar. Y aunque haga alguna crítica, en conjunto me ha gustado mucho, hasta el punto de que me propongo continuar leyendo la serie. Que conste (otra vez) que había leído El secreto de Christine y que creo que eso me ha permitido disfrutar más El otro nombre de Laura.
    En primer lugar, en lo referente al modo de narrar, como ya se comentó, Black emplea el punto de vista del narrador omnisciente, aunque enfocando por turnos desde los diferentes personajes (cambia el lenguaje cuando narra desde el punto de vista de Leslie, Deirdre o Quirke). Pero, para mi gusto, se excede cuando adopta el punto de vista de Deirdre, ya que narra hechos previos al hecho que da comienzo a la acción (la entrevista de Quirke y Billy Hunt). Esto le permite desarrollar el personaje de Deirdre, así como los de Leslie, Kreutz y Kate, pero resta verosimilitud a la narración, pues deja en evidencia que el narrador ya conoce toda la verdad y todos los hechos que desencadenan el asesinato y que nos los piensa contar apartándose de la línea temporal natural, que sería a medida que los descubre Quirke o Hackett. Bueno, más bien Hackett. El autor podría haber optado por narrarlos, por ejemplo, como si fueran recuerdos de White, Kreutz y Kate y mantener la línea temporal. Sin embargo, opta por una actitud despótica (“te voy a contar lo que quiera cuando quiera”), que tiene su cénit en la narración/explicación del desenlace (capítulo 4 de la tercera parte). El efecto que tiene en mí, como lector, es que los pasajes de Deirdre pierden interés frente al resto (excepto su encuentro con Kate, muy interesante). Estoy deseando que la trama avance.
    Lo cual enlaza con la segunda crítica: he echado de menos a los demás personajes “vivos” de la novela. En especial a Quirke, que es un protagonista que pasa bastante inadvertido. Pero también me habría gustado saber más de Hunt, de Rose o de Malachy o incluso de la ambigua Kate. Para mí, Black crea un conjunto de personajes muy particulares e interesantes, lo cual es de elogiar, pero le da demasiado protagonismo al más reconocible de ellos: White, que me parece un crápula manipulador muy bien configurado, pero que es un tipo de personaje que me suena a ya visto o leído.
    También hubiera preferido un final más ambiguo, más turbio e incluso sujeto a interpretación. La lógica me había convencido de que el asesino era Billy Hunt, aunque siempre hay otras posibilidades. Incluso cuando Quirke da su versión de los hechos a Hackett, sigo teniendo esa convicción. Justo antes de que Hackett le reviente su teoría yo seguía echando cálculos: ¿y si Quirke le estaba mintiendo a Hackett? Tal vez creyese que Phoebe estaba implicada en el asesinato de Deirdre… El capítulo III.4 se encarga de dejar bien clara la trama y es una pena.
    Por lo demás, me gusta la historia personal de Quirke, aunque tenga un regusto a culebrón me parece muy interesante y, además, Black la utiliza inteligentemente para que la trama transcurra lentamente, como flotando sobre una lenta corriente, y para integrar los libros de la saga.
    Me gustó también la manera de estructurar la trama: escenas claras, definidas (salvo quizá la del desenlace de White, que me pareció algo confusa) en las que contrapone los personajes que componen el libro. A pesar de los flashbacks, que se hacían demasiado lánguidos al principio.
    La calidad de determinados pasajes es memorable. Recuerdo otras novelas del género muy bien escritas (las de Mankell, por ejemplo) y las recuerdo muy adictivas (La verdad sobre el caso Harry Quebert, …), pero El otro nombre de Laura no sólo guarda el equilibrio entre ambos aspectos, sino que tiene momentos, para mí, de auténtica calidad literaria. Por ejemplo, cuando Hunt mira la luna desde la ventana, después de asesinar a Deirdre. Difícil de olvidar.
    En fin, siento haberme explayado tanto. Debe ser la emoción del novato.
    Saludos!

    • Carolina Garrido 4 de marzo de 2017 a 18:14 #

      Coincido en que la manera de estructurar la trama es muy interesante. Te permite ir concentrándote en el desarrollo de ciertos personajes y en algunos capítulos te deja “colgado”, porque quisieras que continue lo que se estaba desarrollando en ese momento pero sabes que el siguiente va a comenzar con algo diferente. Si bien es verdad que el último capítulo es tal vez demasiado obvio, creo que es la primera novela negra que leo en la cual el detective, forense o quien investiga, no da con la verdad. Sin importar lo borrachos, destrozados, perdidos que se encuentren, los protagonistas de estas novelas suelen descubrir siempre la verdad, a veces no de la mejor manera, y a veces de pura casualidad. Pero es la primera vez que me encuentro con un cierre de la historia en el cual el personaje principal la tiene completamente equivocada.

      • melenalviento 5 de marzo de 2017 a 7:48 #

        Cierto. A mí me suena haber leído algún final similar hace mucho tiempo, pero no logro ubicarlo. Normalmente, por muy perdidos o acabados que estuviesen los protagonistas, siempre descubrían la verdad.
        En esta novela, Quirke tiene una visión de la historia completamente equivocada. Pero, para mí, tiene su encanto, como una especie de moraleja: ¿hasta dónde es real lo que crees saber? Sin embargo, me hubiese gustado que el autor se hubiera tomado algo más de paciencia para terminar el libro.

  7. berta 4 de marzo de 2017 a 22:59 #

    hola a todos/as,os comento que en la novela los personajes construídos menos superficialmente son Quirke y Deidre, o Laura Swam, pues de estos si alude también a hechos o cosas de su pasado, de lo que les ha influído en su actualidad.También quiero comentar que la novela es un poco un culebrón, el hecho de que el padre biologíco de Phoebe sea quirke, de que phoebe sea hija de Malachy y Sara, de que tenga familia rica o millonaria en America, como su tía Rose, o tía abuela , parece una especie de culebrón, de folletín de novelona.
    Coincido con Tonichin en lo de las “guarradas ” que le hace inventar White a Deidre, parece un pasaje pornografíco..Coincido también con Kelly en lo que comenta que el mercado editorial presiona a los autores, para vender, hay que meter a veces “MORBO”.También en que todos nos alegramos de que CHUS MOLINA ya este recuperada de su gripe y reincorporada a Nuestro CLUB.
    Yo a diferencia de muchos de vosotros, no estaba totalmente segura de que Billy Hunt fuese el asesino de Deidre y de White, aunque había desde el principio el dato en la entrevista con Quirke de Hunt, en la que le ruega que no le hagan a Deidre la autopsia, en que esto es para sospechar algo turbio.
    Bueno la novela no me ha encantado, pero se lee también con facilidad.
    Bueno Hasta Luego a todos/as, nos leemos y nos encontramos en nuestro Foro, saludos a todos/as, hasta luego…

  8. Raquel 4 de marzo de 2017 a 23:44 #

    Hola a todos, a mi la novela me gusto, la manera de describir los personajes y como a poco a poco va contando la historia y como fue el crimen.Excelente escritor

  9. pilar 5 de marzo de 2017 a 11:13 #

    A mi la novela no me gusto. Me parece que es un buen escritor y que la descrpcion de personajes es buena. Pero para nada me atrapo.

  10. María Vieites 6 de marzo de 2017 a 11:10 #

    Buenos días compañeros de lectura,
    El final de la novela creo que era previsible, predecible y más o menos esperado.
    Creo que el punto fuerte de la novela es la psicología de los personajes, pues por lo demás, la trama a veces se vuelve tediosa por lenta y aburrida…..
    El final de Leslie parece que no podía ser otro como tampoco podía ser otro el de Kate…..
    En cuanto al protagonista de la novela, Quirque, se le dibuja un final “soso” que no me dice nada.
    Me alegro de que ya estés recuperada Chus.
    Nos leemos.

    • cauqual 6 de marzo de 2017 a 21:36 #

      Hola a todos: coincido con la mayoría de vosotros en que el personaje de Quirke, que debería ser el detective sagaz, que todo lo intuye… se nos queda un poco bobalicón. Lo mejor sus diálogos con el juez.
      El tema de Laura con Leslie y como este va haciendo con su ella lo que quiere, me parece un tour de force para poder dar un final imprevisible y un giro a la narración y a la vez introducir el tema sexo tan adictivo en todas las películas y muchas novelas hoy en día. Artificial y desagradable bajo mi punto de vista.
      El final previsible, se veía venir desde el segundo tramo de la novela. Deja a Hunt con una sensación de bienestar y del deber cumplido. Y esto sí me ha parecido interesante.
      La novela no será una de las que recuerde pero conocer escritores nuevos para mi es siempre interesante. Luego puede gustar más o menos, pero en principio merece la pena
      Bueno, esperemos a la próxima. Veremos qué nos depara el destino…

  11. Susan 6 de marzo de 2017 a 23:12 #

    A mi personalmente no me ha gustado es un querer y no poder yo considero que la novela negra es algo mas imprevisible que te tiene que sorprender al final y no paras de leer porque estas deseando saber como termina y esta me ha parecido un poco aburrida sabes como termina ya a mitad del libro quizas esperaba otra cosa de este escritor he oido hablar de el y todo el mundo dice que es fantastico quizas mis expectativas eran demasiado altas

  12. Elena 7 de marzo de 2017 a 1:07 #

    A mí no me gusto nada, a pesar de las buenas descripciones de personas y lugares, no consigo llegar al final. No consiguió engancharme.

  13. Lory 7 de marzo de 2017 a 22:45 #

    Poco hay que añadir a los jugosos comentarios. Tengo que confesar que las últimas 60 págs las leí por encima, me tenía saturada. Los capítulos del chantaje fotográfico y demás me parecieron insoportables. Decís que es un autor de personajes y no de trama; sin embargo he tenido la sensación al final, con Rose y Kate, de que las introduce para dar un giro, para ampliar porque no sabe por dónde seguir. A Rose se la saca de la manga para dejar abierta la puerta a la siguiente novela: él vuelve a beber y ella viene de “salvadora”.
    Es posible que lo que la novela pretenda es una crítica a las costumbres y religiosidad irlandesa, donde, quizá, se vive de ocultar, de apariencia, de esconder. Fingir ser una cosa, persona, y ser otra. Tampoco la institución familiar queda bien parada: hijos huérfanos, adoptados, maltratados… Queda alguna familia “normal” en Irlanda?
    Bastante generalización gratuita. Sobre 5 la valoro en 2.
    Yo también intenté conocer a este autor en un libro de su otra personalidad; llegué hasta la pág. 120. Una mezcla de pasajes de buena factura combinados con rasgos mitológicos y escenas de sexo. No debía ser mi momento para este autor.

    Genial tu recuperación CHUS. Me alegra mucho.
    Zazo para todos. Y a la espera del siguiente. Como alguien decía por arriba, conocer autores nuevos siempre está bien.

  14. Ana 7 de marzo de 2017 a 22:54 #

    Pues coincido con casí todo lo dicho, la otra novela como Benjamín Black, me enganchó, ésta se me hace eterna, me sobran páginas, muchas páginas, insiste tanto en la descripción de los personajes una y otra vez……ya casi me da igual el desenlace.

  15. Marta Amor 11 de marzo de 2017 a 0:45 #

    Hola a todos, a mi me gustó. Puede que haya cosas que sean predecibles pero supongo que también depende de si nos gusta este tipo de libros o no. Yo me la leí casi del tirón en cuanto cogí el libro. Fue una lectura entretenida aunque quizá no la calificaría como una de mis favoritas, ni mucho menos.Pero lo bueno de estar en este club de lectura es “obligarse” a leer libros que a lo mejor nosotros nunca escogeríamos y conocer autores que no conocíamos.
    Deseando empezar el siguiente 🙂

  16. Mª Eugenia López González 12 de marzo de 2017 a 12:00 #

    A mi si me gustó la novela y también los personajes.

  17. Ana María Heinze BFRP 21 de marzo de 2017 a 7:20 #

    Hola! Realmente no lo he logrado con esta novela, no hubo nada que me gustara. Esas extensas descripciones, esos personajes que parecen de relleno, me aburrí mucho y me costó terminarla. Se me caía constantemente y finalmente como comentaba una compañera, el último tramo lo leí por encima.

    Nos leemos en el próximo
    Un abrazo

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