El otro nombre de Laura: una novela negra de personajes

2 Feb

Pregó de la Lectura de Sant Jordi 2015, a càrrec de l’ escriptor John Banville – Foto en flickr de Xavier Trias. Algunos derechos reservados.

El otro nombre de Laura, cuyo título original es The Silver Swan, se desarrolla, como toda la serie que protagoniza Quirke, en el Dublín de los años cincuenta. Quirke es un médico forense que trabaja en el Hospital de la Sagrada Familia. Su infancia fue difícil: huérfano, pasó parte de ella en un orfanato dirigido por frailes, La Escuela Industrial de Carricklea, donde sufrió abusos de compañeros y profesores. Fue rescatado de allí por el importante y rico juez Garret Griffin que se lo llevo a vivir con su familia. Su hermanastro es Malachy, médico tocólogo, que se casó con Sarah, la mujer de la que estaba enamorado Quirke. El forense terminó contrayendo matrimonio con la hermana de ésta, Delia, que muere al dar a luz a su hija Phoebe. Viudo y desolado, piensa que lo mejor es entregar a su hija a Malachy y Sarah, que no pueden tener hijos, que la crían como si fuera propia y, lo que es más importante, sin que Phoebe sepa quiénes son sus verdaderos padres. Quirke, muy joven, se queda solo y se da a la bebida. Para ponernos en situación hay que hablar algo de la primera  novela de la serie, El secreto de Christine, en la que se investigan unos turbios sucesos relacionados con el tráfico de niños. Estos sucesos acabarán salpicando directamente a Quirke y a sus familiares más cercanos: el juez, su hermanastro e incluso a la familia de Sarah y Delia que es de Boston. En el transcurso de los hechos, Phoebe sabrá de quién es hija lo que le producirá una crisis de identidad convirtiéndola en una joven especial y que no se lleva muy bien con su verdadero padre.

Cuando comienza El otro nombre de Laura, Quirke ha dejado el alcohol y ha recuperado en parte a su hija a la que creía perdida. Phoebe tiene veintitrés años, trabaja de dependienta y cena una vez a la semana con su padre, unas cenas en las que no hablan mucho. El juez Griffin sufrió un derrame cerebral el año anterior, a los setenta y tres años, que le ha dejado completamente paralizado, y Sarah ha muerto. Quirke (cuyo nombre viene de “quirk” que significa “raro”) vive en una constante crisis vital. Es un hombre de edad madura, solitario, reservado, desencantado con la vida, de fuertes principios pero frágil. Posee una capacidad innata para meterse en líos pues siempre quiere saber la verdad de cualquier situación turbia o que esconda un secreto, de ahí sus dotes detectivescas que le convierten en un investigador sin licencia enfrentándose a su entorno y a sí mismo. Le atrae el lado oscuro de la vida. Es un hombre parco en sentimientos, inmaduro, frío, dubitativo, contradictorio pero muy lúcido y en el fondo romántico. Se le califica en algún momento como una bestia herida (es muy corpulento) ya que su pasado le pesa como una losa, tanto su infancia en la que pasó de la pobreza y el maltrato a la riqueza y el afecto de una familia, como la pérdida primero del amor de Sarah y después de su mujer y su hija. Que Quirke sea médico forense no es casual. Su profesión le lleva a diseccionar los cuerpos buscando respuestas. Lo mismo que hará después indagando en las vidas y en los misterios de los muertos a los que ha realizado las autopsias. Disección que el creador de Quirke, Benjamin Black, traslada a la sociedad en la que vive. Como toda buena novela negra, la trama va más allá de saber quién es el asesino. La novela negra siempre es psicológica, moral y social. Es una disección del ser humano y la sociedad en sus lados más oscuros: nada pone de manifiesto con mayor intensidad los dilemas existenciales que un crimen. Como dice Quirke en El secreto de Christine: a lo largo de mi vida he abierto un sinfín de cadáveres pero nunca he hallado el sitio dónde podría estar el alma. En palabras de Banville, Quirke no es muy simpático y admite que se parece a él mismo más de lo que quisiera. Es como una roca en el mar con verdín encima.

En El otro nombre de Laura, la ciudad de Dublín es tan protagonista como los personajes. En ese Dublín de los años cincuenta creció el autor, John Banville, por eso la recrea tan bien, con tanto detalle. Hay un paralelismo entre la historia sórdida que se cuenta en esta novela y el Dublín gris en el que se desarrolla la acción. Una sociedad en la que el catolicismo parece invadirlo todo, tradicional, hipócrita, donde las cosas no son tan justas y honradas como esa sociedad quiere simular. Hay chantaje, drogas, alcoholismo, sexo, corrupción. Esa época, en palabras del propio Banville/Black era excepcional, tanto en Irlanda como en Estados Unidos: paranoica, culposa, acicateada por el miedo y el odio, sacudida aún por los efectos secundarios de la guerra. Una época ideal para una novela si uno se inclina por una visión sombría del ser humano. Y añade: una atmósfera conquistada por la niebla, el hollín, los efluvios del whisky y el humo rancio del cigarro.

El otro nombre de Laura, una deslumbrante novela negra de crímenes, hipocresía y desencanto, en palabras del periodista Enric González, se centra en la investigación de un caso que se le presenta a Quirke cuando un antiguo compañero de universidad, Billy Hunt, va a visitarle para hablarle del aparente suicidio de su esposa, Deirdre, y pedirle que no le haga la autopsia ya que no podría soportar la imagen del cuerpo de su mujer partido en dos. La bella Deirdre, que viene de  una infancia sórdida y miserable en un barrio pobre, Los Bloques, de la que siempre ha querido escapar, entra a trabajar de joven en una perfumería y farmacia de Dublín. Allí conocerá a su marido Billy y también al Doctor Kreutz, un hombre de origen indio, “sanador de almas” con el que establecerá una extraña y ambigua relación de atracción mutua pero no sexual. Poco después, y a través de Kreutz, conocerá a Leslie White, el verdadero “Silver Swan” que da título a la novela, un perverso, seductor y atractivo buscador de vidas con el que montará el salón de belleza del mismo nombre, que la engatusará y la conducirá a una vida muy diferente y peligrosa que acabará con su cuerpo en la morgue. Y ahí empieza todo. Con ese cadáver que empuja a Quirke a investigar ayudado por el inspector Hackett. Deirdre Hunt es también Laura Swan, el nombre que adopta cuando comienza su “otra vida” y que refleja otra personalidad, más bien turbia, que posee en su interior la dulce Deirdre y que Leslie se encargará de sacar a la luz y potenciar. Una novela de amor, pasión, intriga, miedo, desesperanza, anhelos, dudas, belleza, tristeza, poesía, verdad, soledad, vacío y muerte.

La novela se despliega en varios personajes robándole el protagonismo a Quirke. Como digo en el título, es una novela de personajes, excelentemente descritos, que se estructura alrededor de ellos en varias tramas paralelas en el presente y con numerosos flash-back sobre la vida pasada de Deirdre. Pero todos los personajes están relacionados entre sí lo que completa a la historia de una manera muy lograda. La prosa es muy descriptiva, marca de la casa Banville. Su prodigiosa prosa también está presente en su alter ego Black. Mucha descripción, pero también reflexión y no tanta acción como una novela negra demandaría: la trama no importa, la vida no es trama, lo importante es como actúas. Los gestos de las personas nos muestran como son.

El escritor Marcos Giralt Torrente (al que leímos, recordad, hace muy poco) nos describe magistralmente a los personajes de las novelas tanto de Banville como de Black : psicológicamente al límite, en permanente estado de crisis, acostumbrados a descender a diario a las catacumbas de la duda o la culpa, narradores que se ocultan y se pierden y huyen y juegan consigo mismo y con nosotros y nos engañan y se engañan sabiendo que lo hacen, entretejen, desde esa oscuridad en la que están sumidos, desde la misma raíz del dolor o de su propia abyección, el discurso de su cerebro en ebullición, una autopsia en vivo cuando donde lo importante no es tanto el conocimiento de aquello que les ha conducido a ese estado como los infinitos matices, de juicio o de sensibilidad, que el centrifugado especulativo de sus conciencias volcadas sobre sí mismas saca a la superficie.

El nombre que utiliza Banville en su alter ego, Benjamin Black, duplica la B de su apellido y hace referencia al “noir”, el género negro en el que se va a mover. Las influencias de Black son principalmente el Simenon de sus “romans dur”(las buenas, las que no son de Maigret) , Raymond Chandler, James M. Cain y Richard Stark. Todos maestros de la novela negra. No hay que obviar que muchas veces los novelistas toman otro nombre para escribir novelas policiacas por razones económicas (¿usted cree que Benjamin Black llegará a ganar dinero?), algo lícito, pero en este caso creo que las razones de Banville para crear su alter ego van más allá. Black es un doble de Banville que lo enriquece y sobre todo le da un nuevo significado. Banville, en un juego que establece continuamente con su heterónimo, se refiere a Black como a “mi gemelo oscuro” y “una versión un poco idiota de mí mismo” y Black define a Banville como “el pretencioso”. Benjamin Black está de actualidad ya que en este mes de febrero, Alfaguara publicará la séptima entrega de la serie de Quirke: Las sombras de Quirke (Even the Dead).

Termino dejándoos unos enlaces a diferentes entrevistas realizadas al escritor Black/Banville. La primera es una curiosa entrevista realizada por John Banville a Benjamin Black publicada en ABC en octubre de 2014: “El escritor no existe”. La segunda es una entrevista de Enric González realizada en El País con motivo de la publicación de El otro nombre de Laura en mayo de 2008: “Dublín negro”. Añado sendas entrevistas, en las mismas fechas y por el mismo motivo: una en el diario argentino La Nación: “Soy un poeta que escribe prosa”. Y otra en el también diario argentino Página 12 realizada por el escritor Rodrigo Fresán: “Mi otro yo”. Y por último, una recientísima entrevista en Zenda de enero de 2017: “Puedo vivir sin Benjamin Black pero no sin Banville”.

Os dejo también tres enlaces a vídeos. Uno es una entrevista a John Banville en “Página Dos” de TVE realizada en mayo de 2015 con motivo de la publicación de la por ahora última novela de Black, “Órdenes sagradas”, otro es un extensa e interesantísima “Conversación con John Banville y Benjamin Black”, realizada en la Feria del libro de Bogotá en mayo de 2015 y el tercero es el discurso pronunciado por John Banville  cuando le entregaron el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2014.

Por último os dejo el enlace a la página web dedicada a la obra de Benjamin Black (en inglés) que contiene muchas entrevistas, vídeos e información sobre su obra.

Plazos

Como la novela es algo larga, vamos a dividir la lectura en tres partes. Leeremos a lo largo de una semana hasta el final del capítulo 10 de la primera parte (pág. 127).

Os reitero lo de siempre, sobre todo a los nuevos: escribir en este post, mientras vais leyendo esta primera parte, sólo vuestras impresiones iniciales sobre la lectura o los personajes, o sobre lo aquí escrito o los enlaces dejados, pero no la comentéis, ni esta parte ni mucho menos en su totalidad. Cuando publique el post de análisis correspondiente a esta primera parte de la lectura dentro de una semana, y todos hayáis leído dicha parte, entonces podréis explayaros ampliamente en vuestros comentarios sobre ella en dicho post. Debéis respetar los plazos de lectura y dejar vuestros comentarios en los post respectivos a cada parte. ¡Buena lectura!

 

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22 comentarios to “El otro nombre de Laura: una novela negra de personajes”

  1. Marta(two) 2 de febrero de 2017 a 9:41 #

    Chus, me encantan tus introducciones, qué apetecible, gracias por la sugerencia… Allá vamos

  2. Ciberclub de lectura 2 de febrero de 2017 a 22:51 #

    Muchas gracias a ti, Marta, por tus amables palabras. Espero que disfrutemos de esta nueva aventura/lectura. A mí me encanta la, buena, novela negra. Un abrazo.

  3. Chalense 4 de febrero de 2017 a 14:20 #

    De momento los 3 capítulos leídos me están convenciendo. Y ya la introducción de Chus más todavía. ¡Muchas gracias!

    Por ejemplo, mi ignorancia de la serie de Quirke y de Benjamin Black, hacía que no me situase en la década de los ’50; creo que le da un punto añadido de sordidez por lo que tiene de imaginarse la hipocresía de esa sociedad recién salida de una Gran Guerra. Y, sobre todo, me hace simpatizar algo más con el forense sobrio en plena efervescencia del whisky irlandés. ¡Viva la revolución!

    Sigo leyendo, quiero descubrir ya a la Laura Swan que habita en Deirdre. ¡Buen finde!

  4. carmensedespereza 4 de febrero de 2017 a 14:23 #

    Hola,

    a mi me ha enganchado, me cae bien este Quirke. Nunca leo novela negra y necesito tener una excusa para hacerlo, así que bien por la selección literaria.

  5. berta 4 de febrero de 2017 a 23:47 #

    hola a todos/as.Dice Chalense que es la década de los cincuenta, y eso ¿cómo lo sabes?, yo me he preguntado que año es el de la novela , qué año o más o menos en que fecha se sitúa, pues en la novela se cita un carro de correos tirado por un caballo y a la vez en paginas siguientes se cita un coche, el coche verde de Leslie White, y eso me ha hecho preguntarme, o más bien desde el principio del libro por la fecha en que se desarrolla, y no sé cuál es dicha fecha.
    Es cierto que la novela no esta mal, aunque tampoco me engancha, no es de intriga, el caso de la muerte de Laura aunque sea el hilo central, se difumina también con otras cosas, con los personajes, sus vidas etc.No esta mal, la novela no está mal, pero tampoco me esta encantando.

    • tonichin 5 de febrero de 2017 a 23:12 #

      Yo en lo que he leído tampoco he encontrado una referencia concreta a la época en que transcurre, pero la sinopsis de la primera entrega de Quirke empieza así:

      Dublín, años cincuenta. En un depósito de cadáveres, una turbia trama de secretos familiares y organizaciones clandestinas comienza a desvelarse tras el hallazgo de un cuerpo que nunca tendría que haber estado allí.

      Yo pensaba que transcurría en un momento más cercano pero cuando hablaron del aloe vera como una sustancia extraña de la que nunca habían oído hablar en la farmacia empecé a pensármelo mejor xDDD

  6. tonichin 6 de febrero de 2017 a 0:06 #

    Boas a todos,

    Ya casi he acabado esta primera parte y por ahora está razonablemente entretenida. Eso sí, el momento del capítulo 5 cuando se enlaza a la hija de Quirke con la trama me ha parecido tremendamente exagerado :-S

    Saúdos,

  7. Susana 6 de febrero de 2017 a 0:28 #

    Hola a todos a mi la novela negra me gusta mucho pero esta no acabo de ver todavía hacia donde va.Como personaje Quirke me gusta esa lucha que trae consigo mismo entre lo que hace y lo que debe hacer pero poco mas hay espero que la trama se anime un poco porque por ahora me parece un poco sosa

  8. Rocío del Pilar 6 de febrero de 2017 a 13:54 #

    Hola, buenos días ;). Soy nueva en el club, tengo dudas, sobre la lectura y los post.Voy hacer todo lo posible para ir solventarlo. .Disculpen por ello

    Para conocer bien a Quirke, seria bueno leer El secreto de Christine?
    La introducción que nos relatan en este post es magnífica, como introducción a EL OTRO NOMBRE DE LAURA.
    Gracias Chus

    un saludo

    • tonichin 7 de febrero de 2017 a 0:13 #

      Hola Rocío! Yo tenía la misma duda que tú y lo pregunté en el artículo anterior. Tal y como comentaba Chus allí, con la introducción que puedes leer aquí más arriba es suficiente. También te comento que el autor hace alusión con frecuencia a los hechos sucedidos en la anterior novela, pero ofrece al mismo tiempo los detalles suficientes como para que los nuevos lectores no nos sintamos perdidos.

      Saludos!

      • Rocío del Pilar 7 de febrero de 2017 a 0:33 #

        Muchas gracias Tonichin ;)).
        Un abrazo

  9. Ciberclub de lectura 8 de febrero de 2017 a 20:54 #

    Como dice Tonichin, sabemos que la acción se desarrolla en los años cincuenta en Dublín porque lo dicen en el primer libro de la serie, “El secreto de Christine”. La verdad es que en “El otro nombre de Laura” no hay ninguna referencia a la época. Pero en cualquier sinopsis que se pueda encontrar en internet lo dicen. Por eso, para que os situéis, en el post introductorio os lo digo. Tampoco es necesario haber leído el primer libro porque en éste van dejando información sobre lo acaecido antes. Además yo os hice un resumen para situaros que espero que sea suficiente.

    • Chalense 9 de febrero de 2017 a 10:46 #

      Cuando yo comenté la referencia a los años ’50 no era obviamente porque hubiera leído nada de la saga Quirke, como también comentaba en mi post. Me refería a que me había sorprendido leer la introducción y ver allí que nos dabas esa información. Desde luego es importante situar la acción de lo que cuenta en un contexto concreto, como también me gusta leer algo ambientado en Irlanda, le da un puntito especial a una novela negra, para mi gusto.

      Saludos a todas y a todos. ¡Nos leemos!

  10. Marta (one) 9 de febrero de 2017 a 16:30 #

    Hola!!!! Yo no leo novela negra pero leída la primera parte, tengo que decir que me está gustando mucho. Gracias Chus!

  11. Lory 9 de febrero de 2017 a 22:16 #

    Hola a todos: voy un poco retrasada con la lectura. La novela negra no me atrae demasiado, diré que está entretenida. He leído por algún comentario que la entrada de la hija en la trama era… a mí me parece un pegote bastante increíble. Existen las casualidades pero esta se pasa. He sentido curiosidad por el autor, desconocido para mi, y estoy leyendo en paralelo uno de Banville: “Los Celestiales” he pillado. Veremos en qué estilo me llena más.
    Hasta la próxima. SALUDOS

  12. Eva 11 de febrero de 2017 a 10:26 #

    Hola soy nueva en el club, intentare ponerme al dia. Que plazo tengo para leerme la primera parte? Saludos a todos

    • Ciberclub de lectura 12 de febrero de 2017 a 14:43 #

      Hola Eva, los plazos para ir leyendo cada parte los tienes bien detallados al final de cada post en el blog. Saludos.

  13. juan josé bermejo 12 de febrero de 2017 a 0:33 #

    El capítulo 5 marca un antes y un después. Ha habido, en los cinco primeros capítulos, un planteamiento normal en novela negra:una víctima, su fallecimiento por suicidio, un informe forense, juicio y veredicto. Pero el suicidio se ha cerrado en falso y todos lo saben. El cap. 5 termina así :”Nada es lo que parece”. Creo el autor se reserva este cierre en falso para, con él, mostrarnos “el otro nombre de Laura” Ya veremos.
    Saludos a todos.

  14. pilar 12 de febrero de 2017 a 11:21 #

    La novela no me estas atrapando demasiado. Cierto es que no me gusta la novela negra. No obstante me esta pareciendo una buena novela. La descripcion del ambiente y de los personajes me parece intensa y de calidad literaria. Realmente me parece lo mejor, de momento. El suceso de la muerte no parece tener especial importancia a pesar de que se supone que esa muerte y su investigacion es lo que justifica la novela.

  15. Ciberclub de lectura 12 de febrero de 2017 a 14:54 #

    A los que sois nuevo, como Pilar y Juan José, os reitero que los comentarios hay que ir dejándolos en su post correspondiente. En este post, como os indicaba al final de él, sólo había que ir dejando vuestras primeras impresiones generales o comentar sobre lo escrito en mi introducción o sobre los enlaces. En el post que he publicado después de éste, y que es el último por ahora, es donde tendriáis que haber dejado estos comentarios pues ése es el post de análisis de la primera parte.
    No os procupéis, ya iréis cogiéndole el tranquillo al asunto. Es importante leer con detalle lo que escribo en el apartado PLAZOS de cada post.
    Un saludo ¡y adelante con la lectura!

  16. Carolina A.T. 14 de febrero de 2017 a 22:35 #

    El comienzo de la novela va lentamente metiendonos en la trama, pero realmente es sólo la punta del iceberg. Ya que parece que detrás de una muerte puede haber muchas personas implicadas. Me parece que el autor describe pormenorizadamente los personajes mas su interior que su apariencia física. En resumen creo que la novela promete.

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  1. Tolle, lege (II) | Melenalviento - 2 de diciembre de 2017

    […] de aquellos. Si queréis leer una buena introducción a El otro nombre de Laura, os recomiendo la presentación que preparó Chus, la coordinadora del Club de Lectura. Y, si os animáis, apuntaros al Club, que está […]

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