Vivir aquí y ser quien soy, nada más

26 Oct

Bon Iver @ Oya 2012. Foto en flickr de aktivioslo. Algunos derechos reservados.

Canciones de amor a quemarropa se abre con la siguiente cita de Moby Dick de Herman Melville: Pero levanta el ánimo, muchacho, preferiría que me mataras tú a que cualquier otro me mantuviera vivo. En palabras de Nickolas Butler: en esta lectura creo que lo que más me golpeó fue la amistad entre Queequeg e Ismael, así como la fraternidad a bordo del barco. Al autor, que la leyó mientras escribía su debut literario, le pareció que esta frase era un buen resumen de su novela.

Esta primera parte que vamos a analizar se divide en cinco capítulos que corresponden a cada uno de los cinco protagonistas. La novela comienza con un largo capítulo en la voz de Henry, al que le siguen tres capítulos cortos correspondientes a Lee, Kip y Ronny, para terminar con otro muy largo en la voz de Beth. Como ya en esta primera parte vamos a poder conocer las cinco voces narrativas en las que está escrita la novela, os quería preguntar si advertís un tono diferente en cada una de ellas.

Henry comienza hablando de Lee (¿Quizá el personaje más importante? ¿Qué opináis?) para continuar presentándonos a los otros tres restantes amigos. Utiliza la primera persona en plural que yo creo que simboliza a veces al grupo, otras al pueblo y otras a él y su mujer, para dejar claro desde el principio el carácter coral de la narración. También desde el principio se aprecia que son buenos, generosos, amigos de verdad, con la excepción de Kip que es el que parece tener más diferencias y distancia con el resto. Lee es el mejor amigo de Henry, lo son desde los ocho años, y se percibe claramente que todos le quieren y le admiran mucho: De todos nosotros, él era el mejor. Componía canciones sobre nuestro rincón del mundo […] sus canciones era nuestros himnos. Pero Kip y Lee no parecían precisamente íntimos. Que yo supiera, Kip no tenía ni un solo disco de Lee.

Sin embargo, Henry valora a Kip: Lejos de nuestras granjas y nuestras fábricas, Kip se había abierto camino manejando los frutos de nuestro trabajo. Pero lo respetábamos igual. Era inteligentísimo, eso para empezar. Además, Kip ha vuelto al pueblo para reformar la fábrica de piensos del centro del pueblo, abandonada desde los años ochenta, y convertirla en Despachos. Talleres. Restaurantes, pubs, cafés... Esta fábrica ocupa un lugar muy importante para todos ellos, es casi otro personaje más: la construcción más alta del lugar, su silo de seis pisos siempre se había alzado sobre todos nosotros, imponente, proyectando unas sombras que eran el reloj de sol de nuestros días. Kip ha vuelto para traer modernidad al pueblo y porque, como Lee, siente nostalgia del lugar donde creció que parece que ejerce como un imán sobre ellos.

A continuación, Henry nos cuenta el accidente de Ronny y en cómo se transforma en una versión al ralentí de sí mismo […] pero aquello no le convertía ni en tonto ni en discapacitado, aunque me pregunto si no era así como lo tratábamos de vez en cuando. Todos le van ayudar mucho a recuperarse, también de su alcoholismo. Lo cuidan con mimo, quizá en exceso. Ronny es la bondad personificada. Y un motivo más para que consideren a Lee su héroe es que éste se va a encargar de todos los gastos de su gran amigo Ronny, que simplemente lo idolatra. Y Henry se pregunta por qué Lee es tan amigo de Ronny: pues claro: los dos eran solteros, amiguitos que se habían hecho mayores sin mujer ni hijos que les fastidiaran la diversión (¿Quizá envidia de que su mejor amigo quiera tanto a Ronny?).

La boda de Kip se acerca, se va a casar con Felicia que es una mujer de Chicago muy guapa e inteligente. A todos les extraña que le haya pedido a Lee que cante en su boda: a mí Kip me cae bien, ya lo sabes, pero no somos íntimos. Pero Lee lo va a hacer por los viejos tiempos y porque cree que Kip está haciendo cosas buenas por el pueblo. La fama le ha traído a Lee soledad: me falta gente en la que confiar. Gente que no quiera nada de mí. Eso termina cambiándote, ¿sabes? Y yo no quiero que me cambie. Quiero ser capaz de volver y vivir aquí y ser quien soy, nada más. Con vosotros. Aunque Lee tiene una sorpresa: está enamorado de Chloe, una famosísima actriz que va a venir a la boda.

Henry apenas nos habla de él ni de su vida ni su familia, sólo pequeñas escenas cotidianas. Su vida perfecta con su amada Beth y sus dos hijos. Pero podemos percibir que son felices y llevan una vida sencilla, con algún apuro económico, en su querido Little Wing. Buena gente. Casi todo el capítulo de Henry está enfocado a ensalzar la bondad y la amabilidad de Lee como cuando cuenta la despedida de soltero de Kip y descubren que éste no ha invitado a Ronny. Lee lo arreglará todo. Kip no va a quedar muy bien parado mostrándonoslo como “un maldito yuppie”. Y Lee se va calentando contra Kip: y entonces vi que algo había cambiado: ya no eran amigos, ya ni siquiera se llevaban bien, ahora no eran más que dos hombres que no se soportaban, dos hombres que lo único que compartían era una geografía común.

Por fin llega el día de la boda y Henry, Beth, Ronny, Lee y Chloe, que acaba de llegar, pasan la mañana juntos en la granja de Lee antes de la ceremonia que será por la tarde. Todo es armonía, risas (ayudados por algunos canutos), amistad. Pero Kip, de nuevo, va a estropearlo todo porque ha traído a paparazzi, helicóptero incluido, (oye, eres famoso. Tu novia es famosa. No sé, pensé que ya estarías acostumbrado a estas cosas) y eso Lee no lo puede permitir: ¡Aquí no, tío! ¡Aquí nunca! Este es mi hogar, ¿vale? […] Cantaré una canción. Y luego se acabó. ¿Me oyes? Para siempre. No vuelvas a llamarme nunca más. ¿Entiendes? Aun así la boda transcurrirá sin incidencias. Tiempo después, ya de vuelta a Nueva York, Lee les enviará una invitación para su próxima boda con Chloe.

Y ahora es Lee el que toma la palabra. Después de la boda de Kip, él y Chloe pasan unas semanas de ensueño en Little Wing: Esas semanas que pasamos en casa después de la boda de Kip fueron de las más felices de mi vida […] Quería descubrirle mi mundo, hacer que se enamorara de Wisconsin. Pero Chloe no está por la labor, no quiere, no puede, ser una persona normal: llevo ya mucho tiempo sin querer ser normal. Me gusta mi vida. Me gusta Nueva York. En Nueva York está todo […] La gente como tú y como yo, Lee, no vive en pueblos. Y Lee quisiera poder explicarle lo que le une a este lugar, quién es él verdaderamente: aquí podía vivir sin apenas dinero; no tenía en qué gastarlo ni a quién impresionar. Aquí a la gente sólo le importa tu espíritu de trabajo, tu amabilidad y tu capacidad. Yo volví a Little Wing y aquí descubrí mi voz […] Y cada vez que vuelvo aquí me encuentro rodeado de gente que me quiere, que se preocupa por mí, que me protege como si levantara una tienda de calor. Aquí escucho cosas, aquí el mundo tiene un latido distinto, el silencio suena como una cuerda que alguien hubiera rasgado millones de años atrás, música en los álamos y los abetos y los robles, hasta en los campos y en el maíz que se seca al sol. ¿Cómo le explicas todo eso a alguien? ¿Cómo le explicas todo eso a alguien a quien quieres? ¿Y si no te entiende?

Es el turno de Kip. Y, curiosamente, después de haber comprobado su comportamiento en su boda y el rechazo y el enfado que ha provocado en todos, me encuentro con una voz poética en un hermoso flashback en el que coloca al pueblo como personaje esencial. Un canto de amor a Little Wing y a sus amigos. El leitmotiv del capítulo va a ser esa fábrica de piensos que él quiere reformar. Y entendemos porqué ha vuelto al pueblo: porque quiere, justo, devolver a la vida a esa vieja fábrica que fue tan importante, tanto, para todos. Ya que cuando tenían catorce años se subían a la azotea de la fábrica abandonada, cargados de cervezas y porros los cuatro amigos porque en la cima de esos viejos silos de cementos y de madera habíamos descubierto trechos angostos donde tumbarnos boca arriba a contemplar las estrellas, beber cerveza, fanfarronear, soñar. Y hablaban de largarse muy lejos de allí. Henry y yo preferíamos las mañanas. El alba, el amanecer […] alguna que otra mañana sí que subíamos por esos peldaños de acero corrugado hasta la cima de los silos y nos poníamos a esperar en el aire frío y azul, vislumbrando a duras penas nuestro aliento […] No hablábamos mucho durante aquellas mañanas; nos quedábamos allí, mirando a lo lejos como si estuviéramos esperando a que llegara un barco. El lenguaje que utilizan todos, especialmente Lee y Kip, cuando se trata de describir a su lugar de origen es pura poesía. Son esos momentos, de alto voltaje estilístico, cuando la prosa del autor se eleva hasta esos cielos de Wisconsin para contemplar el paisaje y lograr transmitirnos su amor por él. No logro recordar quién era yo entonces, versión adolescente de mí mismo, ni qué pensaba. Supongo que, como el resto, me sentía inquieto. O tal vez solo. Quién sabe si allí arriba, en lo alto de los silos, llegué a creer que podría ver algo: mi futuro.

Lee y Ronny preferían el crepúsculo, ver salir la luna […] y en lo alto de esas torres, los dos con las piernas temblorosas […] los dos: siempre colocados, siempre cantando “Idiot Wind” o “Meet Me in the Morning” […] Pero los atardeceres… Con ellos entendí que Lee era distinto, que tal vez estuviera destinado a la fama […] ¿Lo oís? ¿Oís ese tono, esa nota? Lo juro, ese color de allí, es rosa. Cuando esa rosa empieza a sonrojarse suena como esta nota. No puedo describirla, es una nota aguda y delicadísima. ¿Y oís ese naranja de allá? El de color mermelada no,  el otro, el melocotón. ¿Lo oís? Joder. ¡Me muero de ganas de que lleguen los azules! ¡Los azules y los morados! Y luego, la última nota sostenida y grave, la negra, esa nota grave que retumba y dice: “Vamos, buenas noches. Buenas noches, América, buenas noches. Ya digo, pura poesía. Pero Kip, que está claro que admira a Lee, no logra, aunque se esfuerza, escuchar esa música del crepúsculo de la que nos hablaba. Kip, el hombre práctico que acabará dedicándose a ganar dinero como corredor de bolsa en Chicago. Pero termina por volver al pueblo y cuando Felicia le pregunta el por qué se responde a sí mismo: no sé si alguna vez logré dar con la respuesta adecuada, pero supongo que todo se reducía a esas noches y esas mañanas, a esos chicos. A la sensación de que éramos distintos de todo lo que habíamos conocido y tal vez también mejores que el lugar que nos había hecho. Y de que, con todo, estábamos enamorados de ese lugar. Enamorados de ser los reyes del pueblo, de levantarnos sobre esas torres en la ruina y otear el futuro en busca de algo: tal vez la felicidad, tal vez el amor o tal vez la fama.

Y llega el momento de conocer la propia voz de Ronny que parece ser el único que no está a gusto en Little Wing, que quiere marcharse porque ya no sabe qué hacer y a veces tengo la sensación de que nadie me deja hacer nada […] Ahora mi vida se pierde a lo lejos como una autopista que no va a ningún sitio. No encuentra su lugar. Y hace todo de una manera automática. Y le molesta que los demás le traten como si fuera un poco tonto porque les doy pena o porque creen que estoy triste. ¿Y sabéis qué? Que casi nunca lo estoy. No estoy triste. Lo que pasa es que muero de aburrimiento […] Tengo tantas ganas de largarme de aquí que ya ni sé adónde quiero ir. A San Dondesea, supongo. Sé que  piensan que no puedo cuidar de mí mismo, pero vaya si puedo. No soy un tío listísimo – eso ya lo sé –, pero tampoco soy tonto. Y tal como están las cosas, esto es como vivir en una jaula. Porque no hay que olvidar que Ronny fue un exitoso vaquero de rodeos, muy guapo además, que conseguía a la chica que quería y viajó por muchos lugares. Y ahora está varado y la impaciencia le mata y trata de escapar unas tres veces al año, casi siempre en verano, pero, curiosamente, nunca lo consigue porque algún tipo de fuerza tiene que tener este pueblo y siempre que se intenta ir es cuando más nota esa fuerza. Aunque quizá su vida va a cambiar ya que ha conocido a Lucy, una de las strippers de la despedida de soltero de Kip y se han gustado mucho, ya lo creo que se han gustado.

Y, por fin, podemos conocer el punto de vista de la única chica del grupo: Beth. Larguísimo capítulo que trataré de resumir ya que me estoy extendiendo mucho… Beth también ama mucho a Little Wing y su sencilla vida en familia pero la perspectiva de viajar a Nueva York por primera vez con motivo de la boda de Lee y Chloe le hace mucha ilusión ya que apenas sale del pueblo. Irá con su marido Henry, con Ronny y con su estrenada novia, Lucy. Kip y Felicia no han sido invitados, pero después de un largo periodo de vacío que les han hecho debido a todo lo ocurrido en la boda, se han vuelto a amigar y a Beth le cae muy bien Felicia. Son ellos los que les acompañan al aeropuerto y les dan un regalo para Lee. Pero la boda de Lee tampoco me hacía tanta ilusión y aquello me llenaba de una tristeza algo vulgar. ¿Por qué será? Quizá porque yo estuve enamorada de Lee, creo, y supongo que muchas mujeres del pueblo y del mundo entero podrían decir lo mismo. En mi caso, sin embargo, tengo la impresión de que él también se enamoró de mí, aunque el tiempo lo empaña todo y lo único que me queda son recuerdos de hace más de diez años, de cuando Henry y yo no nos habíamos casado y los niños todavía no habían llegado, de cuando yo era más joven y los límites de mi mundo más flexibles y menos definidos. De cuando aún cabía la posibilidad de no terminar viviendo en el mismo lugar durante toda mi vida. Parece que Beth no ha olvidado a Lee, a veces sí que pienso en él, aunque está felizmente casada y se imagina por un instante cómo habría sido su vida si en vez de con Henry se hubiera casado con Lee.

Así que Beth va a contarnos lo que pasó hace diez años entre Lee y ella en un largo flashback. Mientras ellos estaban en la universidad, Lee trataba de abrirse un camino en la música y, aunque lo intentaba, el éxito siempre se le escapaba. Sus amigos creían en él y estaban convencidos de que se haría famoso. Después de la universidad, Henry y yo lo dejamos una temporada, lo que no es sino una manera educado de decir que queríamos acostarnos con otra gente. Lee acababa de romper con su banda, con la que incluso había hecho una gira por Europa, porque no había conseguido la música con la que él soñaba, así que volvió al pueblo y estaba deprimido. Vivía en un cuarto de alquiler en una granja inmensa a las afueras del pueblo. Nadie lo había visto […] Vivía apartado, igual que un coyote. Y entonces le escribe una carta a Beth en la que le cuenta que se siente un fracasado, que no sabe lo que va a hacer, que está componiendo pero tampoco sabe qué pensar sobre esa nueva música, que está solo. En resumidas cuentas, que está a punto de rendirse, buscarse un trabajo normal y marcharse lejos del pueblo. En una posdata le da su teléfono. Y Beth no duda en ir a verle: no sabía lo que hacía, sólo sabía que tenía curiosidad, que me sentía sola, que nadie, ninguna relación, me obligaba a nada. Y va contenta, y no tiene ni frío a pesar de que están bajo cero. En fin, que se enrollan. Él tiene más dudas que ella pero tampoco hablan apenas sobre lo ocurrido. Lee le canta algo de lo que está componiendo y ella se pregunta: ¿Qué debe sentir él? ¿Qué verá? ¿De dónde viene toda esta música? Por la mañana, Beth se marcha.

Y volvemos a Nueva York, a la boda llena de famosos que les dejan boquiabiertos pero se comportan con naturalidad. Disfrutan. Y mientras Lee se está casando, Beth recuerda que en su propia boda durante los votos también había pensado en Lee – apenas una fracción de segundo –, había pensado en la noche en la granja, en que aquella había sido la única ocasión en que había traicionado a Henry. Porque nunca podría contárselo. Henry y yo llevábamos casi diez años casados y, si alguna vez, le había ocultado algo, no han sido más que secretos inocentes[…] Me pregunté si Lee se acordaría de mí cuando pronunciara sus votos ante Chloe o si me verá como algo más que una amiga. A la vez, Beth y Henry disfrutan de su estancia en Nueva York, pasean, van a museos, hacen el amor en el hotel, disfrutan de esas minivacaciones y se les ve felices. Está claro que se quieren. Durante la boda, Beth observa a Chloe y no le acaba de convencer: no creo que vayan a durar. Les doy un años, dos como máximo. A Lee le ve enamorado: era muy tierno con ella. Me pregunté si Chloe sabría ya, si llegaría a saber jamás, lo afortunada que era teniéndolo de marido. Si sabría ver el talento y la bondad y la fuerza de ese hombre. Me sentí incómoda. Y quizá culpable, añado yo, porque vuelve sus ojos a Henry, tan bueno y tan decente. El padre de sus hijos, el gran trabajador, el hombre que está enamorado de ella pero ella también lo está de él, pienso yo. ¿Qué opináis vosotros? Antes de que acabe la boda, Beth siente una nostalgia infinita de su vida en el pueblo, de su hogar, de sus hijos y se quiere ir ya .Quiere que se acabe ese viaje y esa boda.

Plazos

Ha llegado el momento de vuestros comentarios sobre esta primera parte que espero que sean muy numerosos. Comentad lo que queráis sobre ella: los personajes, las descripciones, el estilo, la historia…, por cierto, ¿quién es, por ahora, vuestro personaje preferido? Intentad, también, daos la réplica unos a otros. No sólo dejéis vuestras opiniones sino contestad a los comentarios de los demás para que esto se parezca lo más posible a un debate cara a cara. Todas las opiniones son válidas. Cortas o largas. Venga, ánimo. Disponéis de una semana para dejar vuestros comentarios y, mientras vamos comentando sólo esta parte (lo digo por aquellos que ya hayan leído más, ¡cuidado de no desvelarnos nada! 😉 ), continuaremos la lectura de la segunda parte de Canciones de amor a quemarropa que comprende desde el capítulo “L” (página 143) hasta el final del capítulo “R” (página 240).

Anuncios

14 comentarios to “Vivir aquí y ser quien soy, nada más”

  1. Leticia Level Gonzalez 26 de octubre de 2016 a 15:38 #

    Hola a todos¡¡. Muy contenta de reintegrarme al grupo en este segundo libro porque el anterior no lo pude encontrar.
    El libro es fácil de leer pero realmente hasta los momentos no me ha impactado. Me ha parecido su narracion un poco a novela rosa , guardando las distancias por supuesto.. Sin embargo debo rescatar los capítulos de Beth y Ronny en donde he encontrado algo de profundidad, algo más cercano a lo que son verdaderamente, que sienten , como ven la vida e interesantes reflexiones y pensamientos acerca de cómo has llevado su propia vida .
    Como falta más de la mitad de la novela, existe la posibilidad de que cambie de parecer, eso espero

  2. Lory 26 de octubre de 2016 a 18:33 #

    Hola: estos primeros capítulos que el autor ha utilizado para situarnos los personajes y el espacio, me han gustado. Está bien equilibrada, cuatro hombres y una mujer, y a ella le dedica más espacio. Quizá quiere dejarnos ver un mundo rural desde el punto de vista femenino. La parte de Henry y Beth quizá peca de almibarada; todo parece perfecto.
    Hasta ahora, lo que más me ha gustado es la parte de la naturaleza que trasmite a la perfección la forma de vivir en ese lugar. Lo leo y me siento el frío, los sonidos y quisiera salir a pisar la nieve. Trasmite mucho; está a la altura de un sexto personaje.
    Saludos

  3. Lea Schutz 26 de octubre de 2016 a 19:52 #

    Respondiendo a la pregunta de Chus,sobre quien es el personaje mas importante de esta novela.Se puede mirar desde varios lugares.El que se presenta mas obvio es Lee por ser famoso.Sin embargo yo elijo a Beth,ella es quien tiene la vida estable,y alli es donde van los amigos en busca de un lugar calido,donde hacer un fuego,tomar una cerveza,fumarse un porro.Tambien es quien conoce secretos.
    Mirado desde otro lugar,ningun perosnaje parece perfecto ni completo.capaz que es lo que los hace mas cercanos,comprensibles humanos.La soledad esta presente igual que en cada uno de nosotros.La inseguridad tambien aunque uno sea famoso,otro un padre de familia,el otro un financista.
    Me despido de ustedes,hasta la semana proxima.Lea.

  4. Kelly 28 de octubre de 2016 a 22:53 #

    Hola a todos,
    Para mí, el personaje principal, de momento es Beth, que parece ser la que nos da una visión más objetiva del grupo y sus relaciones, además de ser el apoyo moral de todos ellos. También la que nos de una visión más realista de la vida del pueblo y de su familia, puesto que todos ellos tienen una visión demasiado idealizada del pueblo y su forma de vida.Ella está muy feliz con su vida, pero no dejan de asaltarle dudas respecto a lo que podía haber sido su vida de haberse ido con Lee…y veces no puede dejar de comparar a Henry con Lee…
    Lee parece ser el eje central de la historia, alrededor del que todos giran de un modo u otro, y el que provoca las reacciones de los demás.Como famoso, se siente muy solo y necesita volver a sus antiguas amistades, sus amigos de toda la vida, gente en la que puede confiar y que no quieren nada de él, incluso parece que envidia la monótona y aburrida vida del pueblo. a pesar de ello, se casa con una superstar, que parece no tener nada en común con ellos ni con él.
    Creo que el tema central de momento es la nostalgia por el pasado y por la juventud perdida de todos ellos, lo que buscan en el pueblo es revivir aquellos momentos en que se sentían reyes del mundo, con todas las expectativas por delante..
    De momento me resulta bastante superficiales y simples los personajes, espero que vaya profundizando en los siguientes capítulos.
    Saludos.

  5. Maria 29 de octubre de 2016 a 17:28 #

    Buenas tardes a tod@s,
    Me está gustando esta primera parte, no puedo evitar identificarme con la situación que describe el autor, la añoranza de tus orígenes, el tener un sitio al que consideras tu hogar y al que poder volver porque no está “contaminado” ni viciado, un lugar donde poder tomar aire.
    También me gusta la idea de amistad que muestra, con todas las historias que se adivinan detrás, pero al menos por el momento se hace muestra de un gran respeto entre todos ellos
    A diferencia de Lory, no creo que se muestre una relación perfecta entre Henry y Beth porque Beth muestra inquietudes por hacer, ver, y conocer cosas y mundo fuera del pueblo en el que viven. Henri no, y por alguna razón Beth se conforma.
    La redacción es sencilla y te va atrapando.
    Veremos qué ocurre.
    Hasta la próxima parte.

  6. Maribel 29 de octubre de 2016 a 18:50 #

    Hola, a mí la primera parte me gustó bastante, en particular, dos párrafos que describen la motivación tan diferente de los dos antagonistas (Kip y Lee) para volver a Little Wing, Kip para que lo miren, para sentirse importante encaramado encima del silo, y Lee, para no tener a nadie a quién impresionar.
    Creo también que el principal personaje es Lee porque, como comenta Kelly es el que de alguna forma motiva las reacciones de los demás y hace que la historia avance y gire. Pero mi personaje preferido es sin duda el paisaje. El modo de presentar a los protagonistas y de meternos en la historia me gustó, pero sí es cierto, que a medida que avanzo leyendo estoy más de acuerdo con Leticia y con Kelly, y echo en falta profundidad en los personajes.

  7. Mª Eugenia López González 30 de octubre de 2016 a 13:38 #

    Me gusta mucho el personaje de Lee porque me gusta que siempre vuelva a su pueblo, no se deja llevar por el mundo del exito y ama sobre todo su tierra, que está muy bien retratatada, me gusta también mucho como se va conociendo a todos los amigos y las historias pasadas entre ellos.

  8. Antonio 31 de octubre de 2016 a 1:00 #

    Hola de nuevo a tod@s.

    Creo que en esta primera parte el protagonismo se lo merece el matrimonio Henry/Beth. En especial Beth que, en su capítulo es capaz de engullir al resto de personajes y ofrecerlos desde su óptica.

    De momento no es que haya pasado gran cosa, la verdad. Espero que la historia vaya ganando profundidad, como ya habéis comentado varias personas, y añado que espero que el autor no se limite a desarrollar ese “idilio pendiente” entre Lee y Beth que nos han contado en este último capítulo. También espero que Ronny tenga algo más de protagonismo… Hay algo en su relato del tedio, el aburrimiento y la condescendencia con que es tratado que me ha gustado especialmente.

    En el post anterior comentaba que “Se palpa el invierno, la vida de pueblo, el día a día, lo común” y lo sigo manteniendo y de hecho creo que es su punto fuerte. No me parece una descripción tan vívida como comenta Lory, pero sí que estoy de acuerdo en que establece tan bien el entorno que cobra tanta relevancia como un personaje más. Es quizás por eso por lo que no me han gustado nada las partes desarrolladas en la gran ciudad a rebufo de la boda de Lee. De hecho prácticamente nada de lo protagonizado por Lee ha logrado convencerme lo más mínimo.

    En fin, veamos qué nos deparan las próximas páginas.

  9. Lola 31 de octubre de 2016 a 11:32 #

    Hola a todos:
    De esta primera parte del libro lo que más me ha gustado, igual que a Maribel, es cómo el autor ha ido creando la atmósfera de Little Wing. Cómo ha utilizado a cada personaje para que fueran haciéndolo visible al lector, desde sus recuerdos, sus vivencias, sus sueños. Cada uno de ellos iba añadiendo, sin apenas darnos cuenta, un aspecto del lugar que con un relato sencillo nos situaba en el lugar y el momento. También estoy de acuerdo con Kelly, el tema central en esta parte es la nostalgia por el pasado y la juventud perdida.

    Beth sería mi personaje, por tener la capacidad de aglutinar a los miembros tan dispares del grupo.
    Sigo leyendo que voy retrasada. Hasta pronto.

  10. Lory 1 de noviembre de 2016 a 21:12 #

    Hola de nuevo: Al leer vuestros comentarios me doy cuenta que no conté quién es mi personaje favorito. Me quedó con Ronny xq me gustan los perdedores. No os parece que además el tipo de relación que tiene cada uno de los amigos con él nos dice algo sobre su personalidad?
    Me reafirmo en que el marco donde está situada la historia es como un 6º personaje. Lo que cuenta no podría ocurrir de la misma forma en Chicago o en Madrid. Los personajes tienen raíces fuertes con ese espacio, su forma de ser y sus comportamientos.
    Y sigo viendo almibarada la relación Beth-Henry, al menos la forma en que los perciben los amigos, sobre todo Lee, dan esa imagen de perfección que no digo que sea una relación perfecta. Lo aparenta sólo.

    El autor ha aprovechado muy bien las lecciones acerca de “Cómo construir un personaje”. Líder, antilíder, fracasado, paternalista, bueno, inconformista. Aderezo de envidia y frustración. Agítese antes de usarlo.

    Seguimos leyendo.

  11. berta 1 de noviembre de 2016 a 23:10 #

    Hola a todos/as.Comentaros que el libro se lee muy fácil, fluye con facilidad, coincido con Lory y Antonio en que el paisaje, el pueblo, situado en la America rural, se convierte en un personaje más, se hace presente con entidad y solidez..
    Respecto a los personajes, coincido con Kelly en que el personaje de Lee es un motor de la historia, un eje central y también Beth,, que como comentan Lez Schutz y Kelly, sirve de elemento aglutinador, estable y central sobre el que gira la historia. También comentan Kelly y Lola la nostalgia por el pasado y por la juventud vivida, que aglutina a todos los personajes, hay multiples citas al pasado común, a la infancia y juventud, en la que cimentaron su amistad.
    La novela es un canto a la amistad y el amor, destacando el pueblo en el que viven o al que vuelven(Lee), como elemento central, con protagonismo propio.
    Bueno, hasta luego, saludos para todos/as.

  12. Gloria 2 de noviembre de 2016 a 11:38 #

    Hola, buenos días:
    No he querido leer los comentariios de los demás compañeros del club para poder expresar mejor lo que siento, así que puede que me repita. Respondiendo a las preguntas de Chus, para mi los dos personajes principales son Beth y Lee. M me encanta Beth, la entiendo totalmente, es curioso que le parezca un mundo el tiempo que lleva casada con Henry y sólo son 10 años; si llevara 30 como yo no sé qué pensaría, pero sí estoy de acuerdo en que nunca acabamos de conocer a alguien, aunque sea la persona con la que llevemos conviviendo tanto tiempo.Es muy bella la descripción del momento en que descubre que su marido pudo ser pintor y ella ni siquiera había percibido esa vena artística en él; el ser humano es demasiado complejo, por suerte. Creo que sí se siente culpable por sus recuerdos y su ensoñaciones sobre lo que podía haber sido su vida si hubiera seguido con Lee. Supongo que todos hemos podido en algún momento escoger otra vida, conocemos bien la que tenemos y lo que hubiera podido ser a veces nos mata cuando la rutina y la cotidianidad se ha asentado para quedarse en nuestra existencia. Podemos ser felices, pero el ser humano siempre desea novedad, sorpresas y un punto de incertidumbre, creo yo.

    Las descripciones de los paisajes, la naturaleza, las estaciones son de una poesía indescriptible. Es una pena que se encuentren fallos en la traducción, la revisión del texto no ha debido de ser muy rigurosa.

    También está muy bien conseguida la descripción de los personajes y las características de la personalidad de cada uno, tan diferentes y tan amigos. El más imperfecto como ser humano parece Kip y el que más enternece es Ronny, les une el amor por su pueblo y el recuerdo de su amistad, el autor consigue transmitir ese sentimiento muy potentemente; los personajes secundarios, Felicia y Chloe, están muy bien definidos en escasos trazos.

    La novela me está encantando y es una suerte que la vida le haya dado esta oportunidad a Butler para que descubramos su talento y pueda dedicarse a lo que sabe hacer tan bien, escribir.

    Un cordial saludo,

    Gloria

  13. Ana María Heinze BFRP 8 de noviembre de 2016 a 6:00 #

    Hola gente ! Aquí yo atrasada en la lectura , muy atrasada , pero bueno intentare acercarme, pero muy contenta porque este libro lo pude conseguir .

    Coincido con mis compañeros que es muy fácil de leer, pero también la siento algo liviana, los personajes responden a ciertos estereotipos y no siento una construcción muy profunda .

    Creo que el tema es el éxito, entiendo que el estilo de vida americana se basa en lograr “el éxito ” , pero qué significa éxito …allí aparecen los personajes y sus contradicciones , es Lee él que lo representa, sin embargo el costo es la soledad, o Ronny que lo alcanzo y cayó profundamente, casi hasta desaparecer y de todos los aplausos nada queda . Quizás Beth y Henry , en su bucólica vida de campo. Kip es como el malo de la historia , sin embargo también Henry está atento al dinero de de Lee, que lo podría salvar .

    Nadie parece ni tan bueno , ni tan malo , son personas humanas, con limitaciones y que navegan en medio de un montón de emociones . Veremos como sigue esto

    Saludos
    Ana María

  14. Lorena Juiz Fernández 15 de noviembre de 2016 a 0:34 #

    Hola, un poco retrasada, así que voy a ser breve. Para mi si hay diferencias dependiendo de quién narre, a mi el protagonista me parece el pueblo. Me está gustando y creo que de fondo el tema de que es el éxito y el fracaso en la vida también está presente. Sigo con las lectura. Nos leemos

Ahora te toca a ti

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s