Nunca, nunca, podría liberarse de la trampa en la que él había hipotecado su vida

30 Nov

Broken heart 294/366. Foto en flickr por Dennis Skley. Algunos derechos reservados.

Gracias a todos por vuestros comentarios. Me gusta que sean tan diversos pues eso incita a la discusión lo cual es bueno para lograr profundizar más en el libro. Os invito a que os deis la réplica unos a otros. ¡Intentemos establecer un debate lo más cercano posible a un club presencial! Yo estoy más cercana a las opiniones negativas ya que también la acción y los personajes me parecen planos y estereotipados. Únicamente salvo el tema que plantea que es interesante y aunque muchos decís que la acción se desarrolla hace ya treinta años, no olvidéis que el libro se escribió en 2002 y la sensación que me da la autora es que pensaba que las cosas no habían cambiado tanto quince años después. Yo opino lo mismo, creo que, lamentablemente, todavía hay muchos Danieles y muchas Bertas en el mundo actual aunque con más matices ya que, reitero, me parecen algo estereotipados los personajes. Y también me parece reiterativa la acción, se repiten teorías y reflexiones y se alarga mucho, a mi parecer, la trama para llegar a un punto al que intuíamos iba a llegar muchas páginas antes.

Creo que está claro que la autora toma partido por Teresa. Es el personaje que sostiene toda su teoría y quizás Aldecoa se identifique con esta mujer. Pero, para mí, Teresa tiene luces y sombras. Me llama la atención que una mujer tan inteligente, tan independiente, tan emancipada y tan equilibrada se obceque de esa manera con un hombre como Daniel. Lo justifica continuamente intentando comprenderlo, lo va a ver a España dos veces (él no vuelve nunca a verla) y siempre está esperando que él tome una decisión (el divorcio) que nunca toma. Yo creo que desde muy pronto Teresa tiene datos que aunque sí que le hacen dudar, pero no lo suficiente, le tendrían que haber ido llevando a adquirir una consciencia de la situación más temprana que le condujera a la decisión de renunciar a un hombre tan cobarde. ¿El amor es ciego? ¿Incluso en una mujer tan inteligente y cabal? No lo sé. ¿Qué opináis? Porque como bien ha dicho alguno de vosotros, la autora, aunque lo repite numerosas veces, no nos muestra, o no nos sabe mostrar, a ese ser tan inteligente y brillante que ha sido capaz de enamorar a Teresa. Incide más en sus deficiencias, en sus defectos, en sus inseguridades. Un hecho a favor de Teresa es que él calla numerosas veces, no se abre lo suficiente para que ella pueda conocerlo realmente. Pero, a veces, hay detalles, actuaciones que nos dicen más que mil palabras.

A Teresa le asombra, y es el tema del libro que está escribiendo, que hombres “superiores” no puedan estar con mujeres a su mismo nivel para poder compartir una vida y una idea del mundo similar. Que no escojan a una mujer que esté a su altura y opten, por el contrario, por mujeres más “inferiores” que no les hagan sombra. La inteligencia de estos hombres no se corresponde con su ser emocional. Emocionalmente son inseguros, inmaduros, incluso cobardes. Desean destacar en lo suyo y no quieren a su lado a una mujer tan inteligente o más que ellos (es seguro que emocionalmente no lo soportarían). O bien, como Daniel, han escogido mal casi sin darse cuenta y no se atreven a romper, por miedo, por una educación tradicional, esos lazos que les hacen infelices. Entonces buscan una salida en un mundo al margen de su matrimonio en el que sí puedan ser ellos mismos (Daniel: el apartamento, la vida profesional). Porque, además, en el caso de Daniel, a éste le resulta cómodo el desinterés que muestra Berta por su labor profesional. Ese mundo aparte de su matrimonio que se ha creado, en el que no es juzgado o controlado, le concede tranquilidad y satisfacción. A lo largo de muchos años, se ha acostumbrado a vivir así. Tanto que, ante una Teresa deseosa de conocerle en profundidad, que le pregunta y le inquiere, que le anima a superarse aún más profesionalmente, que le juzga en numerosas ocasiones, Daniel se siente presionado y tampoco le agrada esa Teresa fiscalizadora.

Sinceramente no me queda claro el motivo real por el que Daniel renuncia a Teresa. Ese enigma que nos plantea el título. Una mujer de la que parece realmente enamorado y con la que comparte tantas cosas. Se apuntan diferentes razones: la cobardía, la educación, la culpa, la comodidad… Quizá sean suficientes razones. No lo sé. Quizá Daniel sea un buen ejemplo de la teoría que desarrolla Teresa en su libro ¿Qué opináis? Aún me parece más extraño que después de un verano idílico en el norte de España, una vez que Berta ya sabe de la existencia de Teresa, juntos, felices, con los amigos de Daniel (que sí representan un ejemplo de pareja feliz de iguales aunque también ha habido renuncias) con los que comparten tantas cosas… este hombre no dé el paso de abandonar a su mujer y comenzar una nueva vida, aparentemente sólo porque Berta realiza un simulacro de suicidio. Porque es a partir de ese simulacro cuando un Daniel derrotado vuelve como un corderito al hogar y acepta todas las condiciones de Berta, como la de irse a vivir a esa urbanización en la que ni siquiera tendrá las vistas de su piso de Madrid. Y seguramente, en un futuro no muy lejano, aceptará vender su apartamento que simboliza la parte de su vida no traicionada, tal como le exige Berta para así ya terminar con la única independencia que le quedaba y estar totalmente a su merced. ¿Por qué no deja a Berta? ¿Qué le une a ella? No hay amor en esa pareja. Ni siquiera parece que a ésta le importe su infidelidad ya que sólo le interesa guardar las apariencias, mantener su status económico. De alguna manera se nos sugiere que, mientras Daniel fuera discretamente infiel y aceptara todas las exigencias de Berta, ésta le dejaría en paz, como le ha dejado en paz en su vida profesional. ¿Sabiendo que su mujer es así, no le sería más fácil a Daniel dejarla? Sobre todo cuando le espera una vida plena en todos los sentidos junto a la mujer que ama. No sé qué opináis vosotros.

Por otro lado, está esa Berta que sólo se nos muestra en la queja, en la insatisfacción a través de unos monólogos llenos de reproches. El retrato que la autora hace de Berta es terrible, sólo hay adjetivos negativos. No hay concesiones para esa mujer. Aldecoa no nos deja conocerla en su totalidad y eso es injusto. No hay nada positivo en ella. También por ese motivo se nos hace más difícil entender que Daniel no la deje. ¿Por qué no lo hace si no la quiere y es tan negativa? Es maniqueo, a mi parecer, el retrato que la autora hace de ambas mujeres situadas en polos opuestos. La perfecta y la imperfecta. La buena y la mala. Sin matices, y la vida está llena de ellos. ¿No hay nada humano en Berta? Está claro que ese prototipo de mujer “enredadera”, como la califica la autora, no goza de la simpatía de Aldecoa. Pero yo echo de menos un retrato más completo de Berta.

En fin, esta vez no he optado por ir comentando el argumento, he preferido dejar mis impresiones y mis dudas. El enigma que plantea Josefina Aldecoa queda en eso, en enigma. Un hombre cobarde que rechaza una vida más plena para seguir en su infierno personal, un círculo vicioso del que ha sido incapaz de salir cuando le ha sido concedida una oportunidad. Desolador. Real supongo en algunos, ¿muchos?, casos. Me resulta confusa esta novela y también imperfecta. Esa es mi opinión. Espero las vuestras.

Plazos
Dedicaremos una semana a comentar esta segunda parte de la novela así como el libro en su totalidad. Además de dejar vuestros comentarios, que espero que sean numerosos, me gustaría, como os decía al principio del post, que os dierais la réplica unos a otros ya que no compartís iguales opiniones. ¡A ver si yo también aclaro la confusión que me ha dejado esta novela!

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35 comentarios to “Nunca, nunca, podría liberarse de la trampa en la que él había hipotecado su vida”

  1. Salo Kon 30 de noviembre de 2015 a 8:42 #

    Me parece muy interesante el comentario de Chus, especialmente coincido en la casi nula dedicación de la autora a la personalidad de Berta, que aunque pueda no gustarnos personalmente, creo que literariamente puede ser interesante ya que encarna todas las contradicciones de los otros personajes, especialmente Teresa, que por ese afán maniqueista y bienpensante, la autora dibuja tan políticamente correcta.
    Por ultimo, y siguiendo la premisa que enuncié en un comentario anterior, sobre que cada lector lee en una novela, la novela que quiere, muy esquemáticamente, llego a la conclusión que para la autora, el concepto “superior” se materializa, en el caso de Teresa, en esa estancia en una suite de la séptima planta del hotel Palace de Madrid, con vistas al hotel Ritz, a la fuente de Neptuno y al Paseo del Prado, todo ello al módico precio de 500 euros la noche, tal como he podido averiguar en la página web del hotel.

    • Ciberclub de lectura 7 de diciembre de 2015 a 19:50 #

      Aunque el status económico de los protagonistas es alto y se hace gran alarde de ello ( por ejemplo las detalladas descripciones de las tres magníficas casas que posee Teresa y también las de sus amigos) yo creo más bien, Salo Kon, que lo “superior” se refiere claramente al nivel intelectual, lo cual no deja de ser otro elitismo. Una actitud sectaria y quizá peligrosa.

  2. Anna Cristina 30 de noviembre de 2015 a 9:29 #

    He preferido esperar a comentar el libro en la segunda semana pues la había leído toda y mis comentarios estaban influidos por conocer el final. El inicio del libro me ofendió tremendamente con la descripción de Daniel y Berta. Él, ligón típico testosterónico, la mirada insinuante a la chica del avión, el desprescio a su alumna amante con el “ya no me sirve que me controla demasiado”. Ella, planteada duramente y sin compasión por Aldecoa como una mujer egoista, materialista, con cero intereses culturales, déspota…Y con frases como “nunca estarás contenta con nada. Sabes que voy a ganar un dinero que nos vendrá muy bien, que te vendrá muy bien a ti, que simpre piensas en términos económicos. Te quedas con los niños, cerca de tu familia y tus amigas, sin nada especial que hacer. Y yo me voy a un lugar desconocido a medir mis fuerzas con aquellas gentes del Departamento..que espera de mí algo nuevo y original”. Este Daniel ya promete ser lo que resulta ser, un egoista que se autocompadece continuamente. Muy víctima no? Es muy ay pobre de mí! Para mí el personaje mas egoista de todos.
    EL ENIGMA y lo continua siendo al final del libro, porque no acabamos de entender porque ante un planteamiento tan claro y fácil de felicidad-no felicidad, motivación-no motivación, mujer inteligente- mujer simple (lo dice Aldecoa, no yo) Daniel renuncia a un amor maravilloso, con una mujer a la que quiere y que le quiere, que lo admira, que supone un gran estimulante intelectual ( o sea todo lo que echa de menos en Berta!). Por que? Supongo que por educación (tema que siempre preocupó a Aldecoa), por parámetros culturales y religiosos, por cobardia, por comodidad. Por los hijos? Menuda excusa la de los hijos, no me parece a mi Daniel un padre excesivamente preocupado e implicado en la educación de sus hijos.
    Es un historia triste con un final desolador. Realmente una derrota, pero igual es lo mas real. El misterio de las relaciones humanas en las que solemos establecernos en lo rutinario y convencional.
    Me cuesta entender que ve Teresa en Daniel. La parte intelectual supongo porque la parte de inteligencia emocional y humana no creo. Si, el amor es ciego.
    Si justificamos la conducta de Daniel por su educación lo mismo tendríamos que hacer con Berta. A los dos los han educado para ser lo que son.
    Teresa también tiene sus contras para Daniel. Siempre lo cuestiona, lo critica, pide explicaciones de todo, yo creo que esto incomoda sobremanera a Daniel, no sea que peligre su equilibrio, que tenga que comprometerse demasiado, si con Teresa lo tengo todo que excusa voy a poner para ligar con las alumnas o aislarme em mi apartamento.

    “No conoces a nadie si no conoces su infancia”

  3. Marta (two) 30 de noviembre de 2015 a 12:18 #

    Hola a todos:
    a mí tampoco me ha entusiasmado especialmente el libro. Aunque es verdad que Danieles he conocido bastantes: egoístas, superficiales, cómodos, perezosos, encantadores a la primera impresión, pero poco profundos ni de fiar en el fondo, encantados con esa vida de picaflor a la que no quieren renunciar. Menos mal que también están los otros hombres… Y lo peor es que hay mujeres que los aceptan tal cual. porque sí, el amor, durante un tiempo, no a largo plazo, lo justifica todo. Cuantas veces que oído: “mientras yo no me entere…”, pero hoy en día, eso no suele durar. Hay demasiados peces en el mar.
    En realidad se ve que Daniel está cómodo en esa vida infeliz. No desea Teresas que lo piquen y lo cuestionen.
    El otro tema que tampoco tolero bien es lo de hombres y mujeres “superiores”, no se si está relacionado, como dice alguno de los compañeros, con el dinero, pero en humanidad, inteligencia y curiosidad intelectual, desde mi punto de vista, el glamour y las “clases” están de más. Lo de hombres y mujeres “superiores” me chirría. Hay una incapacidad peligrosa para ver otros valores que los accesibles por la posición social.
    Cierto es que siempre me atraen las novelas de relaciones, problemas psicológicos, porque obligan a replantearte las cosas, pero en este caso creo las ideas que intenta reflejar no han envejecido bien. Representan a una generación que veo lejos…
    Un abrazo.

    • Ciberclub de lectura 7 de diciembre de 2015 a 19:59 #

      Acabo de resaltar en un comentario anterior lo elitista y sectaria que me parece esa idea de superioridad intelectual que la autora desarrolla en la novela, y he aventurado incluso el término peligroso… y me encuentro que tú, Marta, expresas perfectamente lo que yo estaba pensando cuando dices: “hay una incapacidad peligrosa para ver otros valores que los accesibles por la posición social”. que yo ampliaría a la posición intelectual. Del desprecio al ataque puede haber un camino muy corto.

  4. CARMEN 30 de noviembre de 2015 a 12:31 #

    Hola a tod@s. Tal y como habéis comentado la mayoría el libro se sostiene por lo que nos puede hacer pensar sobre el dilema de los personajes. En este punto hay que reconocer que Berta no muestra duda alguna, al igual que Teresa; las dos saben lo que quieren, estatus social y a Daniel respectivamente( Teresa goza de estatus social, cultural y económico). Imagino que el triángulo que nos muestra y la actitud de los mismos sigue vigente, tampoco creo que el ubicar la novela en los ochenta cambie nada, Daniel no se compromete con nada que haga de su vida un terreno de arenas movedizas, solamente hay unas vagas alusiones al socialismo y al franquismo. Se nota que a la autora le preocupa la educación y la huella que deja en las personas, catalogando de educación recibida de curas y atea como en dos antagonistas. Tal y como comentas Chus, Aldecoa nos muestra a un bicho en la persona de Berta, a Daniel como un culto cobarde y a Teresa muy oportunamente como culta, resolutiva y valiente. En Teresa casi todo es bueno, solamente al final la compara con Berta en su calidad de fiscalizadora de la conducta de Daniel. En resumen, estoy de acuerdo con casi todo los comentarios y desde luego con el de SALO KON, a mí también me pareció que la superioridad de Teresa se materializa en su hospedaje en un hotel tan aparente, igual que Berta en su chalet. Quería destacar el poema que escribe Daniel en sus inicios en los que la autora quiere mostrar en el mismo la vida de Daniel, puede que como inevitable destino con esas raíces a las que alude.

    Saludos a tod@s.

  5. jose vicente 30 de noviembre de 2015 a 13:38 #

    Hola amig@s: Bueno yo también acabé el libro, y lo cierto es que el final no me sorprendió en absoluto, sumo a lo de cobardía, pasividad de Daniel, el pesimismo que destila, lo cierto es que a mi la novela me gustó, me gustó las descripciones que hace y los personajes, hay que conocer muy bien a ese tipo de personas para describirlos tan bien. Estoy de acuerdo en todo lo que dijisteis aunque a mi lo peor de Daniel ya no es su cobardía, sino lo que por pasividad les hace a sus hijos, si Chus echa de menos la descripción de Berta, la descripción de sus hijo es inexistente sólo en la pagina 154 habla con Javier (porque se lo pide Berta) con respecto al consumo de drogas y la respuesta de Daniel a la afirmación de su hijo que fumaaba porros para ser feliz, y este le pregunta ¿Es que no eres feliz? Demuestra que a tipos como el susodicho Daniel le importan un pimiento sus hijos Berta y Teresa lo único que importa es él.
    Por lo demás, el libro que esta escribiendo Teresa sobre los iguales superiores, espero que no lo lea nadie, me suena a “Mi Lucha” de Adolf Hitler.Bueno es una exageración aunque pensándolo bien, yo la verdad es que no conozco esa vida de casa en la playa, piso en New York, amigos con chalet en Menorca, puede que si vivan una vida que para nosotros es prohibitiva e inimaginable, aunque pensandolo bien si escribe un libro sobre iguales inferiores, también se encuentre con personajes así pero más patético.
    Yo sinceramente pienso que tubo el lio con Teresa por que surgió así podías ser con otra cualquiera, el resultado iba ser el mismo, después otra y otra y mentiras y más mentiras y sobre todo complicidad con Berta, en el fondo les resulta cómodo a los dos.
    Bueno a mi la novela no me disgustó, las descripciones de los lugares, yo que no salí de aquí, me parecieron fantásticas, Bueno bien,
    Un saludo,Ciao’¡¡

    • Ciberclub de lectura 7 de diciembre de 2015 a 20:24 #

      Sí, a mí también me ha llamado la atención la nula presencia de los hijos de Daniel en la novela y en su vida, y cuando surge la oportunidad de conocer más a su hijo, después de un acercamiento muy interesante y productivo en su viaje al norte, la autora lo hace desaparecer y no vuelve a hablar de ello. Ni tampoco Daniel. No se lamenta mucho acerca de que Berta no le deje que le acompañe ese verano. Simplemente, por un lado la autora no tira de ese hilo argumental y por otro, Daniel no parece pensar en su hijo nunca más. ¿Con qué objeto? Quizá con el de poner más en relieve el carácter egoísta de Daniel. Pero cuando van juntos el puente de mayo al norte, Daniel parece muy contento, ¿entonces por qué no insiste en seguir conociéndolo? Lamentable. Incluso cuando se entera de que fuma porros y el hijo le dice que no es feliz no se preocupa en indagar el motivo de su infelicidad. Se comporta como su mujer, haciendo primar el bienestar económico del que goza el chico, sin pararse a pensar en que a lo mejor lo que ese chaval quiere es que su padre lo quiera, que sufre la ausencia de amor y comunicación que hay en esa familia. Ya digo: lamentable.

  6. rosario 30 de noviembre de 2015 a 14:19 #

    hola como están todos? vengo ya anunciando que es una novela que no me ha gustado mucho, me ha costado terminar de leerla. Pero han pasado ya unos cuantos días desde que la termine y eso siempre invita a la reflexión. como ya he planteado la novela parece de cartón, todo sucede en forma muy automática, los peonajes son demasiado clichés para mi gusto. la autora no nos ha permitido conocer a berta en realidad, solo a teresa y obvio todas queremos ser teresas, inteligentes, independientes modernas, pero lo cierto es la novela no es justa con berta, quien también tendrá sus contradicciones y vida interior y sus sufrimiento, ella también es victima de ese matrimonio, al que enfermizamente ambos daniel y ella defienden con uñas y dientes como su tabla de salvación. Me ha impresionado mas la relación de la madre y el padre con los hijos, como se puede uno relacionar así con sus hijos, cero comunicación, cero demostraciones de cariño, el chico ha dado muestras claras de querer vincularse con su padre y este lo rechaza de plano pues su madre no esta dispuesto a cederlo, sabe que si conoce a teresa su mojón para retenerlo se puede derrumbar. Mas halla de eso pensaba que hace teresa con un hombre tan egoísta e insufrible ( pues me he dedicado a detestar a Daniel profundamente toda la novela) porque las mujeres, teresa, berta las muchas alumnas siguen intentando una historia de amor con un hombre que solo se quiere a si mismo. y eso es algo que hacemos las mujeres de antes y de ahora, tal vez en eso al pensarlo, se me ha reivindicado aldecoba que al terminar el libro me había dejado muy decepcionada. En el fondo el planteo sobre la complejidad de las relaciones humanas puede llegar a ser interesante, que es lo que determina que amemos a alguien. Daniel seguirá siendo un pusilánime y seguirá molestando alumnas que pasaran por sus vidas pero al final serán como teresa, terminaran con el porque es insoportablemente egocéntrico. El triste es el que esta solo en su conformista vida incapaz de moverse por miedo a que algo cambie, a que ese cambio sea malo o bueno.

  7. Lory 1 de diciembre de 2015 a 20:02 #

    Hola¡ Lo tengo que decir: estoy loca de contenta con este Club. Q ganas de opinar, de profundizar en opiniones. Me siento agradecida de tener este espacio.
    Chus quiere que debatamos pero cuando termino de leer los comentarios y es mi momento, no recuerdo quién ha dicho tal cosa, tengo sólo lo general.
    Esta segunda parte del libro me hizo concebir alguna esperanza, que duró menos que un merengue a la puerta de un colegio, je, je. Me quedé en un montón de oportunidades desaprovechadas: como bien comentáis más arriba, una de ellas sería el acercamiento al hijo cuando le expresa que no es feliz. Y en lugar de preguntar por qué no se siente feliz o qué necesitaría para serlo, comienza a soltar la lista de posesiones y el típico: no careces de nada, de qué te quejas, que lo sitúa en una posición de superioridad (la que conoce) ya que es con su trabajo como se consigue todo lo material. Otra oportunidad que desaprovecha es la de luchar por llevarse a Javier con él en verano.
    Otra desaprovechada oportunidad sería la de unir el trabajo intelectual de los dos acerca de J. R. Jiménez y su esposa Zenobia Camprubí. Habría sido, cuando menos, interesante. Siempre me he preguntado como fue posible que un hombre como Juan Ramón enredase de tal manera a Zenobia, una buena intelectual también, para anularla totalmente como profesional. Siendo en su vida privada un egoísta, e insoportable, (en el más puro estilo de esta novela) y ella renunciase totalmente a su vida por él. No puedo unir al poeta (con su alta calidad amorosa, sensible) y al hombre. Me estoy saliendo del tema. Todo son ENIGMAS en las humanas relaciones.
    Hay un personaje que apenas se vislumbra pero me ha gustado; se trata de Beatrice. En las opiniones que deja caer, aporta una sensatez y serenidad que poseen un alto valor.
    He buscado algo a destacar en esta novela y son los paisajes, mar, tormentas, color y sensaciones están perfectamente trasmitidas.
    No quiero olvidar a Juan y Lucía como ejemplo de pareja simétrica; donde ella ha cedido parte de su papel, y ejerce de ayudante, para evitar la rivalidad. Si eso no la crea amargura sino que lo vive cono entrega me parece perfecto. Los hijos crecerán y en otra revuelta del camino puede encontrar su momento de gloria.
    Y, por qué Daniel no toma la decisión de dejar a Berta?
    Acaso ni él podría explicarlo: MIEDO. A la ruptura. Al fracaso. A perder su independencia. A que Teresa le sobrepase intelectualmente. Opino que el cambio de pareja puede ser efectivo sólo cuando uno cambia interiormente; y Daniel aparece inamovible. Mi pregunta ante este tema es: qué debe primar en una pareja? qué os parece? Para mi, lo primordial es comunicación profunda, respeto y aderezado con mucho amor y comprensión, no tolerancia. Imprescindible también buena adaptación en las distintas etapas. y buen humor, alegría y amigos que no falten.
    Creo que con esto ya he cumplido. Un saludo a todos.

    • Ciberclub de lectura 7 de diciembre de 2015 a 20:33 #

      Gracias, Lory, por tus palabras. Me alegro infinito que estés tan contenta con el club. Yo también lo estoy con vosotros: formáis un buen grupo de análisis y con vuestros comentarios enriquecéis mucho la lectura. 🙂 Sólo falta que os deis un poco más la réplica unos a otros, aunque sea difícil hacerlo así por escrito, para ser perfectos! 😉
      Totalmente de acuerdo con tus motivos sobre por qué DAniel no deja a Berta y sobre lo que debería ser una pareja.

  8. Leticia Level 2 de diciembre de 2015 a 16:27 #

    Hola a todos¡¡¡ Propongo utilizar una herramienta tipo sky u otra donde podamos al menos una vez en la semana reunirnos y hacer ese rico debate, no sé que tan difícil puede ser o quizás, a partir del primer comentario, los demás continuemos comentando lo que anterior escribió, así podemos ir debatiendo.
    Volviendo a la novela, si bien Daniel es todo lo que comentan, peor son las mujeres que permiten este tratamiento. Daniel es el típico hombre casado que pone su triste matrimonio como anzuelo para las heroicas mujeres que creen que lo pueden rescatar, cambiarlo y sacarlo de ese infierno, sin darse cuenta que eso no es posible, ni Teresa ni ninguna de las alumnas lo logró, ni creo que pueda existir alguna hasta que Daniel se enamore verdaderamente. Alguien me dijo si un hombre en 6 meses no asume compromiso no lo va a asumir nunca. Siempre tendrá excusas, los hijos, el trabajo, la mamá, el país, etc. etc. . Creo que Berta es mucho más clara e inteligente que Teresa, pues como yo la veo Ella lo único que quiere de Daniel es que él le de estatus y cumpla monetariamente y eso lo logra. Por su parte Daniel creo que vive la vida que quiere vivir, donde su apartamento es algo intocable. no negociable y muy importante para él. Daniel cambiará el día que consiga realmente una mujer que signifique para él mucho más que ese espacio de soledad.
    Con relación a la teoría de Teresa, es posible que para que un hombre exitoso, brillante, o intelectual este con una mujer similar, se requiere que esa mujer sea suficientemente inteligente para hacer sentir a su pareja, que ella necesita de él, de su protección, de sus consejos, aunque así no lo sea, y por supuesto que no trate de competir con él, ni de destacase más que él, así creo que es posible la relación.
    Ninguna relación es fácil, pero si queremos conservarlas, algunas veces para tener paz hay que evitar querer tener la razón.

    • Ciberclub de lectura 7 de diciembre de 2015 a 20:38 #

      Leticia, imposible lo de skipe aunque gracias por la idea! Tendremos que conformarnos con la palabra escrita, ¡que es mucho!
      No estoy de acuerdo en lo de que para que un hombre pueda estar con un mujer de similar nivel intelectual tenga ésta que hacerle creer cosas que no cree. Concederle el papel de protector, consejero… ¿no es un poco machista? ¿No será mejor vivir la relación en un plano de igualdad y sinceridad?

  9. Luisa 2 de diciembre de 2015 a 20:41 #

    Hola a todos de nuevo. Lory plantea una cuestión difícil de contestar, pregunta que debe primar en una relación. Creo que los dos grandes enemigos del amor son la convivencia y el tiempo. La primera por los obstáculos que suele llevar aparejados y la segunda porque frecuentemente acaba con el romanticismo y provoca rutina y finalmente hastío. Por ello pienso que lo que debe primar es todo aquello que mitigue lo dañino teniendo en cuenta que es diferente para cada persona, para cada relación ,para cada edad, para cada cultura o educación…No hay ninguna fórmula certera y universal, pienso que es bueno no solo hablar sino escuchar, compartir respetando los espacios individuales, disfrutar con lo mismo, utilizar el humor y sobre todo intentando ver lo positivo del otro, aunque como ya he dicho, no hay recetas.

  10. Karmen 2 de diciembre de 2015 a 22:36 #

    Este libro me parece una continua reflexión sobre las parejas que plantea la autora. Teresa me gusta y Berta no parece que vaya a encerrar ningún misterio, no es nada interesante; es anodina, vulgar, convencional, retrógrada, aprovechada y soez. Daniel tiene dos caras; por un lado tiene cosas en común con Teresa (aunque no se note mucho en el libro) y por otro con Berta. Teresa se merece a alguien mejor para disfrutar de la vida, a alguien que, además de ser como ella; sensible, inteligente, culta… no sea un cobarde que no ha terminado de evolucionar fuera de los convencionalismos, de las apariencias, del qué dirán y de la comodidad de una vida insulsa y sin sobresaltos.

    La pareja Berta-Daniel me parece bastante extrema, pero no creo que fuera tan tan infrecuente en tiempos pasados. No creo que ahora haya muchas parejas desequilibradas y desiguales… Las parejas tiendan a formarse entre personas al mismo o parecido nivel en diferentes aspectos. No creo que todas las mujeres “de antes”, aunque no trabajaran y no tuvieran estudios superiores, fueran “unas Bertas”. Aunque sí hay mujeres de clase media-alta (Berta hasta con asistenta) que han vivido unas eternas vacaciones de la vida, pero sin mucha o ninguna trascendencia. Otras han trabajado duro, han parido un montón de hijos y la vida les ha resultado difícil sin reconocimiento a veces por parte de, por ejemplo, los hijos. Las mujeres lo tienen difícil en este país para estar al nivel de los hombres intentando compaginar maternidad y carrera profesional.

    Vuestros comentarios me hacen ponerme a pensar en esas mujeres entregadas que se desviven por cuidar a su pareja, a sus hijos, a sus padres… dejándose ellas mismas siempre en último lugar… en el polo opuesto de esas “mujeres enredadera” de Aldecoa. La mujer tiende a darlo todo por su familia, no así algunos hombres; pienso que es una cuestión evolutiva (aunque no me voy a meter a debatirlo).

    Lo que menos me ha gustado del libro es Daniel, D. Rivera; no me ha gustado casi nada de él. Una lástima que mujeres como Teresa se enamoren de tipos como Daniel y encima queden “anuladas”. Y también me ha rechinado la reiteración de “superiores”: yo lo había entendido durante todo el libro como una cuestión de intelecto, pero parece que me equivocaba… En cualquier caso, no me agradan los clasismos de ningún tipo.

    Si para algo me ha servido el libro, es para reafirmarme en mi postura de que no hay que hacer las cosas importantes de la vida por inercia, sino porque las sientes y deseas de verdad. Para mí, Daniel nunca será feliz de verdad, ni Berta… pero imagino que Teresa sí.

  11. Marta 3 de diciembre de 2015 a 1:42 #

    Hola de nuevo. Me han parecido muy interesantes todos y cada uno de vuestros comentarios. Yo estoy completamente de acuerdo en que el personaje de Daniel es, cuando menos, desesperante. En realidad es un cobarde que no se atreve a buscar la felicidad de verdad porque no es el camino más fácil. Se refugia en mil excusas para no dejar a Berta pero no dejan de ser excusas. Quizá tampoco estaba realmente enamorado de Teresa. Se ha cansado de sus aventuras con alumnas y busca una nueva aventura con alguien a su nivel intelectual. No deja a Teresa conocerle de todo, no le gusta hablar de si mismo y supongo que eso ya dice mucho de su falta de compromiso en una relación. Cuando Berta y sus hijos ya conocen su relación con Teresa, ¿por qué no se decide a dejar a Berta? Yo creo que es porque en realidad no quiere. Su vida es muy cómoda tal y como está y quizá si Teresa no le exigiese nada y simplemente pasaran los veranos juntos su relación seguiría. Me recuerda a Kamal del libro de “La azucarera”
    Y estoy de acuerdo también en que la más lista de todos es Berta. Ella es la única que consigue todo lo que quiere. Está claro que ella tampoco está enamorada de Daniel pero le proporciona una vida más o menos cómoda y sin muchos contratiempos. Lo fundamental es guardar las apariencias, mientras nadie se entere de las aventuras de Daniel a ella le da igual. Es más, a lo mejor hasta las agradece porque sabe que del remordimiento de Daniel siempre va a sacar algo en limpio, como cuando consigue que él acepte irse a vivir a la urbanización que ella quiere. Yo creo que Berta es así porque la educaron con esa creencia. Para muchas mujeres a lo largo de la historia las infidelidades de su marido son cosas normales dentro de un matrimonio. Y quizá hasta deseadas porque así mientras él tiene sus aventuras no la molesta a ella. Daniel es su visas oro y ella le saca partido
    En cuanto al tema de los hijos está claro que ninguno de los dos siente mucha preocupación por ellos. Son como algo con lo que hay que convivir. Daniel no se molesta ni en conocerlos, sólo se preocupa de que no les falte de nada en cuanto a lo material y Berta tampoco es que se preocupe demasiado por si son felices o no. Para ella son su seguro, al tenerlos Daniel está más supeditado a ella. Cuando Daniel le propone a su hijo acompañarle a la casa en el verano Berta no le deja ir. ¿Por qué? Debería alegrarse por el acercamiento entre padre e hijo pero ella sólo ve una amenaza en el hecho de que su hijo conozca a Teresa y le simpatice. De la hija no se comenta prácticamente nada. Lo que sí comenta la autora es que entre los cuatro miembros de la familia no hay más relación que la legal. No hay lazos afectivos entre ellos y cada uno intenta vivir su vida lo mejor que puede. El debate daría para mucho…
    En cuanto al tema de qué es lo más importante en una pareja, ¿quién lo sabe?. No hay fórmula mágica, supongo que depende de cada persona. Para mi lo importante es que te sigas levantando cada día con la ilusión de tener a esa persona a tu lado. Y si hay renuncias por alguna de las partes, que se haga porque se quiere de verdad porque si no a la larga eso va a crear problemas seguro.
    Un saludo

    • jose vicente 3 de diciembre de 2015 a 15:29 #

      Hola amigas; Os pongo amigas, porque veo que ningún amigo hizo comentario. Yo ya hice el comentario hace unos días, y me sigue picando la curiosidad, que en todos vuestros comentarios detestais a Daniel, y yo os creo, que es un mezquino, un cobarde, pasivo etc, pero nuestra vida esta llena de Danieles, y ¿A que se debe su éxito? si todos pensamos lo mismo, como dice la canción “Si naciste pa martillo del cielo te caen los clavos”, a lo mejor el hacerse el víctima es más seductor.
      bye bye. Un saludo

  12. berta 3 de diciembre de 2015 a 23:56 #

    Hola a todos/as, he leído la mayor parte de vustros comentarios, yo también estoy de acuerdo en que la novela no está mal, se puede leer, muy de acuerdo con Anna Cristina, también con Marta (Two) en lo de Superiores e inferiores , de acuerdo con José Vicente en muchas cosas. El personaje de Daniel es creíble, si no se arriesga a otra relación no es sólo por egoísmo, y en su caso todos somos egoiístas, cuando tenemos algo, no queremos perderlo y además como habéis comentado, las relaciones afectivas comienzan siempre o casi siempre con ilusión y luego llegan a ser rutina, con Teresa a Daniel le pasaría algo semejante, claro que tal vez con Teresa fuera más feliz, eso nunca se sabe.
    Un saludo a todos y todas y hasta luego.
    Ah, alguien ha comentado algo referido a tener un Skay, yo prefiero que nuestro club de lectura siga siendo como hasta ahor pues a mí no se me dan muy bien las nuevas tecnologías.
    Gracias a Todos/as, especialmente a Chus Molina por su esfuerzo, y un saludo afectuoso para todos/as.Hasta luego.

  13. Paloma 5 de diciembre de 2015 a 17:41 #

    Hola a todos,
    Perdonad por el retraso al comentar, pero ando con muchos trabajos y exámenes.
    La novela me ha gustado, es fácil de leer, entretenida e interesante; además, me ha hecho reflexionar sobre las elecciones que vamos tomando en la vida y que marcan nuestro destino.
    Daniel directamente me cae mal, me parece un coberde y un inmaduro, que no sabe afrontar la vida. Berta es una mujer con pocas pretensiones en la vida, que valora más lo que quiere hacer su marido, que sus propias ambiciones, si las tiene; su vida se circunscribe a sus hijos y no tiene metas personales, lo que hace que se sienta deprimida e inconforme con su vida, amargando de paso a los demás. Teresa, sin embargo, me parece una mujer interesante, con aspiraciones e inquietudes. No entiendo como le puede atraer una persona tan infantil y con miedo a todo, que no quiere tomar decisiones nunca, dejando su vida en suspenso por una persona así.
    El final es consecuente con la psicología de los personajes, aún así es increíble que él renuncie a un amor más equilibrado e igualitario, completo y exigente, por una vida anodina al lado de una mujer insatisfecha que va a ser una repetición de lo que ya ha vivido hasta el momento.

    Un cordial saludo a todos.

  14. Silvia 6 de diciembre de 2015 a 19:21 #

    He tardado en acabar la novela y la he dejado reposar pues creo que no coincido con vosotros.
    El enigma son las relaciones humanas, los comportamientos, qué nos une o separa a las mujeres de los hombres.
    Empatizo con Daniel. Sí. ¿Es cobarde o cómodo? Qué más da! Tanto Teresa como Berta intentan manipularlo: en parcela personal y en la intelectual. Leía que Aldecoa dice que, en Berta, se aplica la teoría de la enredadera y lo ha descrito perfectamente.
    También es importante el libro que escribe Teresa sobre la superioridad o igualdad en parejas intelectuales. Ahí es dónde está el verdadero ENIGMA.

    • Ciberclub de lectura 7 de diciembre de 2015 a 20:48 #

      No entiendo, Silvia, a qué te refieres cuando dices que el verdadero enigma está en el libro que escribe Teresa. ¿Puedes explicarlo un poco más?
      Y ¿da igual que Daniel sea cobarde o cómodo? Igual que no da igual que ellas sean manipuladoras tampoco lo da que él sea como es…Todos tienen su parte en el pastel. Todos adolecen de algo, unos más que otros…

  15. Ana María 7 de diciembre de 2015 a 1:28 #

    Hola amig@s ! Como la mayoría, realmente la novela no me ha atrapado, pero el ejercicio de la lectura colectiva y los comentarios, siempre son muy ricos y realmente es lo que me ha motivado a llevar la lectura hasta el final. Los personajes como decía alguien parecen de cartón, y más parece un ejercicio no muy profundo y simplista de la realidad humana, una construcción de tipos ideales, y por lo tanto nada reales, la buena Teresa, la mala Berta y el hombre Daniel, mezcla de víctima y victimario, nada claro el asunto. Lo cierto es que lo que me queda para analizar y sacar algo, es la realidad de los encuentros, simplemente creo que muchas veces las personas solo se encuentran un ratito en la vida, se vive como entre paréntesis una experiencia emocional, sin tiempo, sin compromiso real y luego cada uno vuelve a su juego. Nadie puede sostener una vida entre paréntesis en algún momento las realidades personales se imponen y todo acaba.

    Se habla en algún momento al regreso de Daniel a Madrid, de la mezquindad social, y me dejo pensando en como lo social atraviesa la dimensión personal y esa mezquindad se hace presente también en los personajes. Todos y desde diferentes perspectivas están inmersos en la mezquindad de sus propias elecciones de vida.
    Finalmente no hay malos, ni buenos, hay personas que lidian día a día con sus propias contradicciones, a nosotras y lo digo a título personal, nos a tocado lidiar según la generación con diferentes modelos de mujeres, las abuelas, las madres, las pares y los discursos se entremezclan y en medio de ello personalmente como mujer he tratado de ser coherente con mis propias necesidades y sentimientos, nada fácil.

    Finalmente vuelvo sobre el tema de los encuentros, la novela no me interesó, plana y realmente a nivel literario no muy bien escrita, para mi gusto y mis pretenciones, pero el grupo si me valió la pena, el libro pasa a ser una excusa para compartir y escuchar (leer jajaja ) los comentarios, que siempre me enriquecen, y vuelvo a sentirme agradecida de formar parte de esta aventura literaria.

    Gracias a tod@s y y hasta el próximo libro ….me voy de viaje pero me llevo el libro y el compromiso de por lo menos comentar alguito en medio del trajín de las vacaciones.

    Un abrazo a tod@s

  16. Yési 7 de diciembre de 2015 a 10:50 #

    Hola a todos y a todas, ya acabé de leer «el enigma». Me parece un libro que tiene mucho jugo, muchas metáforas (como cuando las cosas van mal el cielo se nubla o empieza a caer un aguacero, inesperado) y en realidad un libro que no sólo habla historias de amor, si no que profundiza, te hace pensar en la época en la que suceden las distintas situaciones…en lo rutinario, en lo que es la felicidad, la ausencia de seres queridos… en definitiva lo que es vivir y lo que ello concierne a lo que es la vida, que para algunos es algo diferente que para otras personas: experiencias, expectativas, logros,etc…
    Teresa, tiene una forma de ver la vida como liberal por un lado pero por otro lado quiere a alguien que le haga sentir especial y única.
    Daniel, por su parte vive vidas paralelas por que no sabe expresarse y tampoco le gusta exteriorizar lo que siente, busca en sus amantes el consuelo de lo que no tiene con Berta y en Berta lo que busca es el estar conforme con alguien que cuide de sus hijos, de la casa y de los quehaceres de la misma… puede ser una situación cómoda pero creó que es una carga como bien dice.
    Berta por su lado busca el interés de una vida acomodada y poco labrada por ella, se queja pero no hace nada para cambiar, es quejarse por quejarse y dar que hablar, se le ve prepotente y altiva…quizás es más lista de lo que nos hace ver. También busca vivir por encima de sus posibilidades y parece que la empatía no va con ella.
    El título del libro dice en resumidas cuentas lo enigmático y curioso que puede ser las relaciones… y con una cosa me siento identificada y es en el hecho de que las relaciones entre iguales, el hombre se sentiría como desplazado de su poderío si la mujer resalta más en lo intelectual, pues es una verdad de que por el simple motivo de que nazcas hombre ya tienes que ser el más fuerte, sin mostrar tus sentimientos,etc… y eso a día de hoy aún sigue en curso. Las mujeres siempre solemos estar en un segundo plano si tenemos hermanos varones y estamos menos valoradas tanto intelectualmente (en un mismo trabajo, horario… sea aquí en España o en Alemania, seguimos cobrando menos que los hombres, en las mismas condiciones laborales).
    Opino que hay hombres que buscan a una mujer menos formada, para poder tenerla como seguro de vida y en el caso contrario, en el de las mujeres pienso que buscan a un hombre en sus mismas condiciones para aportarse dosis de sabiduría mutua.
    Termino esto con una frase: «si te enamoras de alguien por su sabiduría no es amor es admiración, si te enamoras de alguien por su físico no es amor es atracción y si te enamoras de alguien por su billetera no es amor es interés».

  17. Ciberclub de lectura 7 de diciembre de 2015 a 19:31 #

    He léido estos días un artículo publicado recientemente que le viene al pelo a nuestra lectura de “El enigma”. Se titula “Las chachas del boom latinoaméricano”. Por el título ya os haréis una idea de por donde van los tiros, ¿no?
    Es un excelente reportaje sobre el papel que jugaron las mujeres de Vargas Llosa, García Márquez, José Donoso… en sus carreras literarias. No tiene desperdicio y tiene mucho que ver con el tema de qué tipo de mujer busca el intelectual para tener a su lado. Ya sé que estamos hablando de hace bastantes años (más atrás que la época en que se desarrolla la acción de “El enigma”) pero es salientable lo que cuenta el reportaje. No quedan muy bien parados los magníficos escritores del llamado boom latinoaméricano, la verdad. Hay frases increíbles.¿Hubiera sido posible que estos escritores desarrollaran sus prolíficas y excelentes carreras literarias con una mujer de igual nivel y actividad a su lado? Leedlo y, si os parece, comentad lo que opináis.
    De nuevo surge la gran pregunta: ¿es posible una pareja de igual nivel intelectual? Una pareja que desarrolle carreras profesionales semejantes y no se hagan la sombra el uno al otro sino que se apoyen y enriquezcan mutuamente. Puede ser que actualmente sea más posible (se aceptan ejemplos) pero quizá haya mucho camino que recorrer y sobre todo por parte de los hombres. La mujer acepta mejor, más bien lo busca, la igualdad intelectual y cultural en la pareja, pero ¿y el hombre?
    Os dejo el enlace:
    http://www.elespanol.com/cultura/20151129/82991723_0.html

    • jose vicente 8 de diciembre de 2015 a 13:06 #

      Hola Chus: Acabo de leer ese artículo de las mujeres de los escritores, lo cierto es que no me resulta nada extraño lo que pone ahí, en nuestras vidas ordinarias, de gente de a pie, la renuncia de la mujer en beneficio del hombre, que era el que iba a trabajar fuera y el que traía el dinero a casa, era y en algunos casos es absoluta.
      Os voy contar un caso que me pasó a mí, yo viví en un barrio muy pobre a las afueras de Ferrol, en Neda, Vivia al lado de un matrimonio que tenían una porrada de hijos, y para que el marido viviera sin trabajar y fuera todos los días al bar, los niños salian a mendigar, y cuando llegaba el hombre a casa llevaban una tunda, y vuelta a salir para que el sr. tuviera dinero para gastar en el bar, todo esto se sabía y entonces se le permitía
      Yo estoy seguro que el mundo no sería el mismo, sin el esfuerzo silencioso de miles de mujeres, que callaron los abusos por el bien de sus hijos,
      La igualdad de la mujer está llegando, y algo muy importante es que no necesita casarse para poder llevar una vida digna y trabajar.
      Pero las que se casan y trabajan en muchos casos trabajan el doble porque trabajan en casa y fuera, y siguen siendo ellas las que llevan los chicos al colegio, friegan cocinan y arreglan al sr,
      Bueno Un saludo y buen día de la Inmaculada. Ciao

      • jose vicente 8 de diciembre de 2015 a 13:11 #

        Se me quedaba por decir, que las que realmente hipotecan su vida son las mujeres, el título del post lo dice todo, una pèrsona que se casa con otra y piensa que “hipoteca su vida” ya nos dice lo egoista que es y lo que va hacer. Ciao

  18. Ciberclub de lectura 7 de diciembre de 2015 a 20:55 #

    Mañana publicaré el post anunciando el nuevo libro. Disculpad este pequeño retraso pero me he tomado el fin de semana de descanso 🙂
    Y me alegra mucho tanto comentario… ¡genial!

  19. Inés 8 de diciembre de 2015 a 2:22 #

    Hola a todos.
    En algunos comentarios, se menciona la época en la que transcurre la acción como aspecto relevante a la hora de interpretar las motivaciones de los personajes. Muchos opináis que actitudes como la de Berta y Daniel son propias de épocas pasadas, y que difícilmente se podrían encontrar parejas que sigan estos patrones en la actualidad. No estoy de acuerdo, creo que refleja una dinámica de las relaciones de pareja mucho más actual de lo que inicialmente se podría pensar; de hecho, en algunas partes del libro me costaba recordar que la trama se desarrollaba en los años ochenta.
    Después de reflexionar sobre el libro, Berta y Teresa no me han parecido personas tan opuestas como la autora nos quiere hacer entender (dejando a un lado el nulo desarrollo de Berta como personaje). Las diferencias en sus inquietudes intelectuales son evidentes, pero en el terreno de las relaciones, las dos son manipuladoras, controladoras y dependientes de un hombre (Berta en el aspecto económico, Teresa en el emocional).
    Por otro lado, Daniel se nos presenta como una víctima de las circunstancias, obviando por completo su parte de responsabilidad en el estilo de vida que le causa esa gran insatisfacción.

  20. Ana María Heinze 8 de diciembre de 2015 a 6:41 #

    Hola ! Me quede con este pensamiento de Ampuero en el artículo “no hay nada màs grande ni más trascendente que ser fiel a una misma” , lo más difícil es mantener la coherencia de ser fiel a si mismas, no se porque eligieron esas mujeres esos espacios , seguramente responde a muchos factores , pero tampoco es tan fácil resolver la realidad en forma ideal , sostener el proyecto de una pareja , hijos y profesión sigue siendo un tema complejo, ser fiel a si mismas es creo yo lo más cercano a encontrar una respuesta. Como decía antes son muchos discursos que nos atraviesan y hace más difícil escuchar nuestros propios sentimientos , nuestras necesidades personales . Finalmente la desigualdad dentro de una pareja , genera una estructura de poder muchas veces , que genera sufrimiento a sus integrantes, a algunos mas que a otros, pero allí esta el sufrimiento y eso no es nunca es bueno .

  21. Yési 8 de diciembre de 2015 a 22:26 #

    Hola a todos y todas:
    Acabo de leer el artículo de «las chachas latinoamericanas» me parece que tiene razón en una cosa, y es que mientras unos (en este caso los novelistas latinoamericanos) buscan realizar un sueño y cumplir sus objectivos marcados, las que se están sacrificando son sus esposas que por otro lado sólo son reconocidas en momentos puntuales y pequeños, para todo lo que sacrifican.
    Pero es curioso no, que cuando es la mujer la escritora o actriz famosa y tiene una familia, no suele tener al marido de chacho, buscan otras alternativas, como buscar niñera o limpiadora.
    Pero quizás, me parece más interesante y valorado, lo que suele abundar y ser más real, que es el mismo nivel cultural o estudiantil, de gente (que suele abundar) de clase media-baja, que trabajan los dos con salarios mínimos y que cuidan tanto a sus hijos como su casa, los dos por igual…Quizás eso no es tan reconocido, pero es más valioso y costoso que querer ser brillante y resaltante en algo y por ello hipoteques la vida de otra persona, sea mujer u hombre.
    Un saludo a todos

  22. Maria V. 9 de diciembre de 2015 a 10:46 #

    Buenos días a tod@s,
    Hemos finalizado el libro y, tras leer vuestros comentarios y el artículo que propuso Chus, se me viene a la cabeza aquella frase que dice que “Detrás de un gran hombre, hay siempre una gran mujer”…..
    Estoy de acuerdo con lo que indicáis de que a igual nivel intelectual en la pareja, necesariamente una de ellas ha destacar (por así decirlo) en detrimento de la otra, pero no estoy de acuerdo en que sea siempre el hombre el que acapare ese papel.
    Es verdad que la mujer viene “diseñada de serie” con un espíritu de sacrificio que yo creo que es superior al del hombre, pero afortunadamente los tiempos están cambiando y ese sacrificio, cada vez más, puede verse tanto de un lado como de otro.
    A mi modo de ver el final del libro es acorde con la situación ruín que se describe en el libro. Daniel reacciona como era de esperar, dando un paso atrás y evitando enfrentarse a sus miedos, a lo que – se supone- quiere realmente. No obstante, como dice Ana María, ello no lo convierte en mejor o peor, simplemente pone de manifiesto la contradicción, el conflicto al que ha de enfrentarse cada día.
    Y no es fácil.
    Por último Chus, y ya publicado el post del nuevo libro, aprovecho para indicarte que lo tengo en mi biblioteca, de hecho he empezado a leerlo tras finalizar el de Aldecoa, y, por ello, lo pongo a disposición de quién lo necesite.
    Un abrazo,

  23. Luisa 9 de diciembre de 2015 a 12:30 #

    No soy tan negativa como Inés cuando piensa que el rol de género en las relaciones de pareja no ha cambiado nada. Estoy de acuerdo con Yesi en que hay una amplia variedad de parejas de igual nivel cultural, que ambos trabajan y cuidan de la casa y los hijos. La diferencia crucial es que el varón es dueño de su tiempo, si le surge un viaje de trabajo, va y punto. Si le surge a la mujer ha de pensar antes de irse como organiza los temas relacionados con los hijos, si llama a los abuelos para que los recojan o los lleven al colegio, al pediatra, pensar en la lista de la compra para que su pareja no olvide esto o aquello….y lo peor, cuando está fuera siempre tiene en la cabeza y está pendiente de que todo funcione en su casa, se va pero lleva el mando a distancia. No se debe generalizar pero esto es lo que yo veo con demasiada frecuencia.

  24. Lory 9 de diciembre de 2015 a 18:33 #

    Leído el artículo. Respiro profundo para no perder el equilibrio y comento. Trasmite el mismo caso que apuntaba yo entre J.R. Jiménez y Zanobia. Recomiendo leer “Las siluetas del fuego” de Elisa Arráiz sobre el estilo de esa relación que es casi maltrato psicológico. Aceptado? Consciente?
    Quizá existía o existe una especie de simbiosis en algunas parejas y ellas se sienten triunfadoras en el triunfo del esposo. Y me viene a la cabeza la esposa de V. Llosa y todas las emociones que debe sentir en este momento. Deseo que los jueces la dejen bien instalada, que pueda vivir en paz y fiel sólo a ella misma. Nos han regalado en la vida real -o de cuché- el final que no hemos tenido en el libro de Josefina: Daniel (Mario) deja a Patricia (Berta) y se va a vivir su relación con Isabel (Teresa)
    Estos “grandes hombres” intelectualmente hablando, resultan ser muy poca cosa para lo diario. Se dice que el hombre solo sabe hacer las cosas de una en una y, sin embargo, las mujeres vamos a lo ancho. Y lo hacemos bien. Y debemos felicitarnos por ello. Porque con hombre o sin hombre detrás, vamos adelante.

  25. Gloria 11 de diciembre de 2015 a 11:06 #

    Hola a tod@s,

    Leídos vuestros comentarios, poco puedo aportar, salvo lo ya dicho: hay varias inteligencias y la inteligencia emocional puede tener unos niveles muy inferiores a la intelectual.Al final, creo que es mucho más valiosa la primera, es la que nos permite construir relaciones estables, emocionalmente constructivas y desarrolladoras de nuestras potencialidades.

    Finalizada la lectura de El enigma de Josefina Aldecoa, creo que en este caso , en que la autora deja entrever la elección sorprendente del protagonista por una mujer tradicional, madre de sus hijos dejando pasar la oportunidad de vivir con una mujer considerada intelectualmente superior y cultivada, es , a mi entender, la similitud de educación, el valor que finalmente se concede a lo que nos han inculcado desde pequeños y de lo que no nos podemos desprender, el hecho de que el control masculino en el matrimonio hace que él pueda tener su espacio personal y sus aventuras garantizadas, el temor de él a que este nuevo amor le exija retos intelectuales a los que de facto ha renunciado. En el fondo , a pesar de sus protestas, se encuentra cómodo con una pareja que le deja hacer lo que le da la gana, a la que maneja y que le admira siempre que traiga dinero a casa, pero que no supone un reto. Es su elección, perfectamente comprensible, se adapta a lo que quiere, es su derecho. Discrepo de que haya parejas superiores o inferiores como deja traslucir la autora.El enigma,para mí no lo es, estaba claro.

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