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Un breve acercamiento a Naguib Mahfuz

30 Sep

Naguib Mahfuz. Autor: Arturo Espinosa. Flickr. Algunos derechos reservados.

Naguib Mahfuz, el único Premio Nobel de literatura en lengua árabe (algo que, a mi parecer, nos puede hacer pensar), nació en 1911 en El Cairo y murió en esta misma ciudad en 2006. Considerado como el padre de la prosa árabe contemporánea, desde muy joven se entregó al ejercicio de la literatura a la que concebía como una especie de vía mística que exigía una dedicación absoluta. De hecho, como nuestro protagonista Kamal, no quiso casarse durante mucho tiempo ya que veía incompatible la vida de familia con su trabajo como escritor. Finalmente, en 1954, a la edad de cuarenta y tres años, se casó y tuvo dos hijas. Su obra comprende numerosos relatos, cincuenta novelas, guiones cinematográficos, ensayos filosóficos y artículos periodísticos.

Mahfuz escribió tanto fundamentalmente para intentar explicar ese Cairo mágico y abigarrado donde siempre vivió y del que sólo salió en tres ocasiones: el viejo Cairo con sus calles, sus mezquitas y sus cafés es un lugar fascinante, lleno de actividad y vitalidad que incluye casi todos los aspectos de la vida urbana egipcia. Vuelvo una y otra vez porque lo adoro. Siempre he ambientado mis obras en lugares en los que me gusta permanecer y el viejo Cairo es mi preferido, por eso lo reflejo en mis obras.

Al leer a Mahfuz nos sumergimos en historias apasionantes, llenas de personajes que nos resultan cercanos porque nos hablan de sentimientos universales y de su mano recorremos las calles, entramos en sus hogares, participamos de sus discusiones, fumamos un narguile en uno de los numerosos cafés cairotas… y todo ello nos ayuda a conocer mejor otra cultura, otro mundo y la historia de Egipto.

Fue uno de los escritores árabes más abiertos a la civilización y la literatura occidental, sobre todo a la inglesa: sucumbí al encanto de Shakespeare, su ironía, su énfasis. Entre él y yo se estableció una complicidad íntima, la que une a los amigos. Admiré también a O’Neill, Ibsen; descubrí con placer a Dos Passos. En cambio Hemingway me dejó indiferente, a excepción de El viejo y el mar. Faulkner me pareció más complicado de lo razonable… No niega la influencia que han ejercido sobre él algunos escritores occidentales, esto se percibe especialmente en la técnica utilizada en sus obras a partir de los años sesenta, pero, en el contenido, la mayoría de sus novelas y relatos se basan en personajes y situaciones de la vida real de su entorno.

Algo hermoso que contar acerca de Naguib Mahfuz es la relación intensa que tenía con el Nilo. Durante años vivió en una casa flotante y después en un apartamento con vistas al río. Por la mañana temprano daba largos paseos por sus orillas y durante los veranos, en los que nunca escribía debido a una alergia en los ojos, se pasaba las tardes sentado al borde de sus aguas contemplándolas y pensando sin cesar en las obras que escribiría cuando reanudara su actividad en otoño. Muchas de esas tardes se quedaba hasta el amanecer y después iba caminando hasta el café Fishawi para desayunar y fumar el narguile.

Víctima de un atentado por parte de integristas islámicos que intentaron asesinarle en 1994, atribuye la causa de la violencia en el mundo islámico al sentimiento de desesperanza originado por una profunda crisis económica y la falta de libertad política que conllevan una degradación y cuanto más grande es la degradación, mayor es la violencia.

La concesión del Premio Nobel en 1988 sirvió para que, a través de su obra y abriendo camino a otros autores, Occidente descubriera la literatura árabe.

Para finalizar os dejo la respuesta que Mahfuz dio a la pregunta ¿por qué escribo?:
Tengo que referirme al pasado para encontrar una respuesta. ¿Por qué me puse a escribir? Por placer… Por dar satisfacción a una fuerza oscura. Nada exterior me empujaba a ese acto. Más tarde, nuevas razones vinieron a ratificar ese querer escribir. El deseo de cargar con un peso… De participar de la grandeza… De ser retribuido por la obra… De mostrar al Otro los principios que se elaboran a lo largo de una búsqueda… De ser leído, simplemente.
No hago distinción entre vivir y escribir.

En mi opinión, Naguib Mahfuz es uno de los grandes escritores del siglo XX, a la altura de muchos otros pertenecientes al mundo occidental. Posee una prosa poderosa, y sencilla a la vez, que fluye con deleite acercándose a veces a la pura poesía. Nos habla de los grandes temas y del ser humano con un fondo de duda perpetua. Sus novelas están teñidas de un pesimismo existencial pero también de una exaltación de la vida. Mahfuz nos hace sentir, nos empuja a reflexionar, a cuestionarnos nuestras propias vidas y el mundo que nos rodea. Sus personajes sufren, aman, discuten, callan, se exaltan, se rebelan… viven, en definitiva, en medio de la pavorosa existencia. Y nosotros con ellos. El maestro Naguib Mahfuz, que nunca juzga, es humano, demasiado humano.