Archivo | 2:28

Los tiempos son difíciles

21 Sep

Al-Fishawi Café. El Cairo. Foto en flickr de M1key.me. Algunos derechos reservados. This is one of the cafés where the great Egyptian writer Naguib Mahfouz used to hang out, or so they say.

La azucarera comienza con una reunión de las mujeres de la casa al calor del brasero. Es enero de 1935. El universo femenino en su reino con sus conversaciones, sus problemas… Ha pasado el tiempo y parece que salvo algún avance, como la luz eléctrica, nada ha cambiado en el interior de la casa del señor (como así llaman servilmente al abuelo Ahmad). En este retrato femenino el sentimiento predominante es el de la tristeza: el cuerpo de Amina se había secado, su cabeza había encanecido y, aunque apenas había cumplido los sesenta, parecía diez años más vieja. Pero el cambio de Amina no era nada comparado con el derrumbamiento y postración de Aisha, una mujer todavía joven, y que fue una belleza, de treinta y cuatro años. Sólo se salva Naíma, la única hija que le queda a Aisha, una joven de dieciséis años que parecía una especie de rosa plantada en el patio del cementerio. Naíma es aún más hermosa de lo que fue su madre pero es frágil y no se despega de su madre ni un solo instante, ésta a su vez se aferra a lo único que le queda: esa esperanza luminosa en su sombrío horizonte. Umm Hánafi, la sirvienta que es una más de la familia es la que mantiene la casa y parece que a la familia entera pero sus ojos sombríos demostraban que compartía con la gente de la casa su muda tristeza. Este primer retrato nos transmite desolación, el tiempo pasa y parece que todo va a peor en cada uno de los miembros de la familia (los tiempos pasados se muestran como días en los que la vida era vida y el corazón estaba libre de preocupaciones). El señor está enfermo, ya no es ni sombra de lo que era. Las enfermedades y la vejez de los mayores, la depresión de Aisha… unido a la crisis económica que reina en el país hacen que todo parezca sombrío y desolador. El único consuelo son las canciones que escuchan en la radio, que les retrotae a tiempos pasados, y el futuro prometedor de los más jóvenes de la familia que son estudiosos y formales. Pero a las mujeres, excepto a unas pocas, les está vedado el mundo de los estudios: ya has cursado la primaria, ¿qué más quieres? No necesitas un empleo. El matrimonio, concertado y a veces entre primos, es su destino.

Kamal llega a la casa donde vive con sus padres, su hermana y su sobrina aunque está instalado en el piso superior en su estudio rodeado de libros. El profesor de inglés, de veintiocho años, escribe artículos sobre filosofía par la revista “el-Fikr”: esas pocas horas dedicadas a la filosofía, que se extendían hasta la medianoche, eran los momentos más felices de su día, aquellos en los que se sentía un ser humano. Pero el sentimiento de desolación también pesa sobre Kamal al contemplar el declive de su familia en esa atmósfera cargada de presagios de desgracia y aniquilación. Sólo le salvan el deseo de saber y el amor a la verdad, el espíritu de aventura teórica y el anhelo de consolarse y atenuar la atmósfera de aflicción que lo cubría y la sensación de soledad que se ocultaba en el fondo de su alma. A pesar de ello, la incertidumbre le hace cuestionarse todo, incluso aquello en lo que cree, pero el deseo de vivir y sus anhelos pasados, en los que luchaba por sus ideas y en los que se relacionaba con la gente y lo real más que ahora, le impulsan a seguir. Kamal se nutre tanto del escepticismo como de la nostalgia.

La familia tiene la tradición de reunirse todos los viernes alrededor del patriarca: el señor hallaba en su presencia una alegría de la que dependía cada vez más al ir envejeciendo. Es la ocasión de conocer al resto de sus miembros: la resolutiva y mandona Jadiga, mujer de buen corazón, su marido Ibrahim Sháwkat con el que mantiene una vida conyugal afortunada y sus hijos, el religioso Abd el-Múnim y el progresista Ahmad. Yasín, que sigue la estela del padre en lo que refiere a juerguista y mujeriego, su tercera mujer Zannuba, antigua cantora y prostituta que fue amante del señor Ahmad y a la que la familia ha tardado años en aceptar pero que ha logrado que Yasín siente la cabeza, y los hijos de éste, la pequeña Karima y Redwán, un hermoso joven de diecisiete años, nieto preferido del señor e hijo de la primera mujer de Yasín que opina que la política es el oficio más serio de la sociedad. Los chicos hablan de la carrera que van a estudiar, inclinándose por la de Derecho Redwán y Abd el-Múnim y por la de letras Ahmad, el sobrino preferido de Kamal (de todos, era el más cercano a su espíritu), que quiere ser periodista. Abd- el Múnim, de dieciocho años, se siente atraído por su prima Naíma ya que la ve en su papel de ama de casa y con un alma piadosa. Incluso su fragilidad le gusta. Todos están preocupados porque Kamal no se casa ni parece tener ningún interés en hacerlo. Él elude el tema y su hermano, el práctico y convencional Yasín le dice: dejas de lado las preocupaciones para que no te distraigan de la búsqueda de lo real. Pero la realidad está en las preocupaciones. No conocerás la vida en la biblioteca. La realidad está en la casa y en la calle… Kamal era una persona indecisa, que dudaba de todo, y el matrimonio era una especie de convicción. Él ha ocupado el lugar del amor por el del pensamiento y piensa que un pensador no debe de casarse y que el día que aceptara casarse, estaría irremisiblemente condenado.

Como iréis comprobando a lo largo de la lectura el autor no pierde la ocasión de hablar de Kamal que es, sin duda, el que mayor protagonismo tiene en la novela. No en vano Mahfuz dijo en una entrevista que él era Kamal y parece claro que utiliza a este personaje para plasmar sus propias ideas y sentimientos. ¿Qué opináis al respecto? A mí me encanta Kamal, he de confesar que he caído rendida a sus pies por una cierta identificación y todo lo que concierne a él me interesa. Cada capítulo en el que aparece lo leo con avidez. El autor se desvela en esta identificación y no sé si alguno piensa que es excesivo su protagonismo. A mí como me encanta no me importa pero ¿qué pensáis vosotros sobre este protagonismo? ¿Debería esconderse más el autor y dejar más espacio a los demás personajes?

Han pasado diez meses y Kamal, de nuevo él, acude a la celebración de la fiesta nacional, ocasión para que la gente manifieste sus deseos de independencia y su apoyo al partido nacionalista Wafd, aunque el pueblo ya está cansado y comienza a adoptar una postura pasiva de observador irónico. Kamal, a pesar de su escepticismo no puede ignorar la vida del pueblo: siempre latía con él, a pesar de su razón, perdida en la neblina de la duda. Kamal es un escéptico contradictorio, duda pero mantiene sus ideales e incluso su corazón se exalta intensamente, quiere volver al pasado pero su presente se lo impide. Siempre se va a mover en una cuerda floja plagada de contradicciones. Estas manifestaciones le enardecen, se disparaban las fuerzas reprimidas del alma, ávidas de una vida rebosante de sentimientos y emociones, y que impulsaban a la lucha y a la esperanza. Kamal está vivo pero su razón, su miedo, su cobardía, sus dudas, su pasado le impiden lanzarse plenamente a la vida y a la lucha. Esa será siempre la esencia de este personaje: por su carácter, no podía adoptar ese estilo de vida de forma permanente, pero lo necesitaba de vez en cuando, para no desconectarse de la existencia cotidiana. Eso, también le salva: sentía que no podía escaparse de la vida intelectual en tanto tuviera una mente capaz de pensar, pero aquello no le impedía aspirar a otra vida, empujado por todas las fuerzas bloqueadas y reprimidas, pues era su tabla de salvación. Sus sobrinos están también en la manifestación y entre ellos destaca Redwán y su inseparable amigo Hilmi Ezzat que iban y venían por el pasillo que cruzaba el pabellón o se paraban a la entrada, charlando con algunos de los supervisores de la celebración. ¡Qué jóvenes tan influyentes!

El autor manifiesta un gran amor por sus personajes, ya sea su trasunto Kamal o su hermano Yasín, tan diferente de él. A todos les mueve la bondad y todos, a pesar de sus diferencias, se cuestionan las cosas y buscan la verdad a través, sobre todo, de los monólogos interiores. Así, Yasín piensa: una parte del matrimonio es una puta estafa, pero su fuerza radica en que tú seguirás albergando el engaño mientras vivas. Los hombres tienen una vida en el exterior al margen de sus familias, especialmente en los cafés y tabernas donde hablan fundamentalmente de política pero también cantan y se emborrachan. Incluso hay loas al alcohol a pesar de ser musulmanes: la bebida es enormemente misericordiosa; te inunda de alegría, una dulce alegría, y constituye un bello consuelo frente al que todos los asuntos pierden importancia. A través de él se alejan de sus infortunios: no volverán los bienes dilapidados, ni la juventud que pasó, pero el vino valdrá para ser el mejor compañero de por vida.

Estamos ya en febrero de 1936 y la acción se centra en Redwán. Es muy guapo y elegante y lo sabe. Al vivir con Zannuba, que no es su madre, y aunque le trata bien no le quiere, se escapa frecuentemente de la casa para pasar las noches con su gran amigo Hilmi. Goza de gran libertad y es el que mayor desapego siente por su familia: cuando pasó por el-Sukkariyya volvió la cabeza hacia allí con una medio sonrisa. Al punto, recordó a su tía Jadiga y a sus dos hijos, Abd el-Múnim y Ahmad, y al pensar en estos dos últimos lo invadió un sentimiento no carente de indiferencia. La verdad es que él no se había sentido, ni una sola vez, con ánimos de considerar a ninguno de sus parientes como un amigo en el verdadero sentido de la palabra. Su amistad con Hilmi hace que lo compartan todo e incluso duerman juntos. Hablan de política inclinándose por el Wafd y se vislumbra claramente que, a través de sus estudios de derecho, quieren hacer carrera en la política. Están convencidos de que el Wafd es el futuro y desean un puesto destacado en ese futuro. El hecho de ser ambos guapos y elegantes les hace confiar más en su éxito. Se codean con miembros destacados de ese partido como Abd el-Rahim Basha Isa, un hombre ya mayor elegante y soltero que siente predilección por estos dos chicos tan guapos e inteligentes. Creo que está clara la latente homosexualidad que impregna todo este ambiente, así frases como las siguientes lo podrían poner de manifiesto: por una parte de tus miras en el esfuerzo y rectitud y después sé libre en tu vida privada. ¡Cumple con tu deber y haz lo que quieras! […] No dejes de lado las obligaciones ni los ideales elevados. Y, después de eso, te voy a hablar del placer y de la felicidad. ¿Qué opináis?

El rey Fuad muere y los hermanos Abd el-Múnim y Ahmad asisten a su entierro entre el gentío. Ambos conversan y opinan que era un tirano pero tienen diferentes opiniones. Abd el-Múnim exclama ¡En Dios está todo el poder!, mientras que Ahmad afirma yo no amo a los tiranos en ninguna circunstancia política. Después se van a un café donde se encuentran con uno de los dirigentes de los Hermanos Musulmanes rodeado de jóvenes. Abd el-Múnim se suma a ellos e invita a su hermano a unirse, pero este rehúsa hacerlo: a mí no me gustan los fanáticos. El dirigente habla exaltando a Dios y proclamando que su lema es vuelta al Corán. Ahmad en la distancia lo escucha y solo siente desprecio y cólera. Pero Abd el-Múnim no está libre de las tentaciones personificadas en una vecina por la que siente atracción. Ambos se encuentran en el descansillo de la escalera y se besan apasionadamente. Abd el-Múnim siente un deseo desbocado pero, a la vez, el arrepentimiento le tortura y ruega a Dios que expulse al demonio de su camino. Mientras, Ahmad se dirige a la revista “El hombre Nuevo” a la que envía artículos. Considera que el director es su padre espiritual del que ha recibido la luz y el conocimiento en los últimos tres años. Ésta es una revista de ideología socialista que busca algo más allá de la independencia: queremos una nueva etapa de desarrollo […] ambicionamos algo más perfecto. El director conversa con él y ante el interés de Ahmad por estudiar letras, le dice que aunque la literatura es uno de los mayores medios para alcanzar la liberación, puede también paralizar la inteligencia y matar el espíritu, para a continuación afirmar que, en contraposición, la ciencia es el fundamento de la vida moderna y que tiene que ocupar el puesto de la adivinación y la religión en el antiguo mundo. Antes de marcharse, Ahmad conoce a una colaboradora de la revista, Sawsan Hammad, que manifiesta una gran seguridad y ante la que éste se siente cohibido y atraído a la vez. Sawsan representa a esa minoría de mujeres que escapan del lugar que les tiene asignado una sociedad conservadora y machista. Simboliza una esperanza de cambio.

Esta parte termina de nuevo con Kamal que, en una visita a la revista en la que colabora, conoce a Riyad Quldus, un traductor y escritor que enseguida le gusta y que se va a convertir en el amigo del alma que en la actualidad no tiene. En la conversación que mantienen, Riyad le comenta que sus artículos son los de un historiador y le pregunta que a qué corriente filosófica se adscribe. Kamal le contesta con poesía y sinceridad: Yo soy peregrino en un museo del que nada poseo. Sólo soy un historiador. No sé bien dónde estoy. […] Los sistemas filosóficos son bellos palacios, pero no sirven para habitarlos. Continúan hablando de literatura, arte, ciencia y amor. Riyad está más seguro de sus ideas y su vida en general pero ambos sienten una gran afinidad: ¿Nos consideramos amigos? ¡Por supuesto! Tenemos que vernos en todas las ocasiones que podamos. Kamal sale feliz de la revista: sentía que una parte elevada de su corazón despertaba tras un profundo letargo. ¿Para celebrarlo? Kamal se dirige al prostíbulo de la señora Galila, vieja amiga y amante de su padre, al que acude todos los viernes para beber (de nuevo una loa al alcohol: el vino adquiría en él el soplo del hechizo desde el primer trago) y encontrarse con su preferida Atiyya con la que puede vivir el sexo sin el amor que tanto le ha torturado en el pasado en su amor no correspondido por Aida. Termino con estas palabras de Kamal sobre el amor y el deseo: si se me brindara un día encontrar a ambos en un solo ser humano, conocería el reposo ansiado.

Plazos
Ahora sí es el momento de vuestros comentarios sobre esta primera parte. Espero que sean numerosos. ¡Hay tanto para comentar y opinar! A lo largo de una semana lo haremos. Mientras, seguiremos con nuestra lectura que irá desde el capítulo 17 hasta el capítulo 37 inclusive (pág.203). ¡Nos vemos en el blog!