No podemos elegir a nuestros padres ni los tiempos ni el pueblo con el que vamos a vivir

15 Oct

Foto en flickr de The Advocacy Project. Allgunos derechos reservados.

La historia está escrita por los vencedores. El pueblo teje leyendas. Los escritores desarrollan su imaginación. Sólo la muerte es incuestionable. Con esta afirmación del escritor yugoslavo Danilo Kis se cierra La hija del Este. Creo que resumen perfectamente el espíritu de esta novela y la intención con la que fue escrita por su autora, Clara Usón. Un poco antes, el narrador Danilo Papo nos dice: quien esto escribe un día se tropezó con la noticia de la trágica muerte de Ana Mladic. Sintió curiosidad, indagó, investigó, buscó respuestas, aquilató rumores, compulsó datos y con todo ello fabuló una explicación, de la que yo formo parte. De nuevo palabras aclaradoras que descubren el verdadero motivo que llevó a Clara Usón a escribir La hija del Este y a crear, para ello, al personaje de Danilo Papo: narrador de toda la novela, no sólo de la “Galería de héroes”, y protagonista a la vez de gran parte de ella. Me parece un gran logro por parte de la autora la creación de este personaje-narrador que mantiene oculto hasta la mitad de la novela y a partir de la cual cobra gran protagonismo. Un punto de vista de alguien joven, mezcla, como la mayoría, de todos los pueblos que habitan los Balcanes y que vive esa guerra con escepticismo e ironía hasta que finalmente se ve involucrado en ella y eso le hace cambiar. Además la autora lo convierte en amigo de Ana durante sus últimos años.

Esta última parte de la novela comprende dos capítulos dedicados a la “Galería de héroes”, uno explica por qué Danilo se incluye en ellos (se convierte en un Hamlet que quiere vengar la muerte de su padre y, al igual que Hamlet, actué sin pensar, me dejé llevar por el arrebato. El destino le pone en las manos ejecutar su venganza y es por ese motivo que se convierte en héroe) y el otro nos narra con gran maestría el horror de la matanza de Srbrenica. Es tristísimo y terrible lo que allí ocurrió y lo he leído sobrecogida y a punto del llanto pero también con gran impotencia ante la manera en que se exterminó a 8.000 bosniacos y comprobar cómo Occidente y sus cascos azules allí desplegados no hicieron nada para impedirlo. Fue una matanza muy anunciada (fue un guerra filmada hasta la extenuación) y se podría haber evitado. ¿Qué opináis? La autora no duda en denunciar la pasividad de Europa y EEUU con frases como esta gente lleva quinientos años peleándose entre ellos, recordó el presidente Clinton (o puede que fuera Bush) / una intervención exterior no hará sino empeorar las cosas, convinieron franceses, alemanes, ingleses, rusos y norteamericanos; que se zurren lo que tengan que zurrarse y cuando todo haya terminado, ya pondremos orden / habría que darles de comer, dijo la opinión pública, y los gobernantes aplaudieron la propuesta con entusiasmo. ¡Sí, eso es, vamos a alimentarlos! Es una acción humanitaria que nos compromete poco. Y enviaron a las fuerzas neutrales: la única misión de los cascos azules era asegurar que la ayuda humanitaria llegara a su destino, como si una guerra fuera una catástrofe natural, un nuevo tipo de inundación o de huracán. Y celebraron numerosas conferencias de paz que no sirvieron para nada mientras Milosevic y Karadzic disfrutaban de sus estancias en esas rutilantes ciudades extranjeras: se compraban ropa de marca, adquirían souvenirs para la familia, comparaban hoteles. Y el conflicto continuaba sin resolverse. No conseguían ponerse de acuerdo en nada, salvo en la necesidad de celebrar, en breve, otra conferencia. “¿Podría ser en Montecarlo? – sugería Karadzic-. Tiene mar y unos casinos fabulosos. A mi mujer le encanta la playa. Es tan terrible que sobran los comentarios.

Los otros dos capítulos, alternos como en toda la novela, están dedicados a los últimos días de Ana. Ésta vuelve a Belgrado y se siente mal: dolores de cabeza, angustia, tristeza, insomnio… recuerda, de nuevo, vivencias con su padre y, sobre todo, una lectura que la marcará por la similitud con su vida: un cuento de Tolstoi, Después del baile. Aquel relato la desazonó en su momento y ahora piensa que fue como una señal, una premonición. Ana siente lástima, desesperación y una gran autocompasión, todo para tapar la realidad que acaba de descubrir y que se siente incapaz de asumir. Aun así recuerda el día en que ayudó a su padre a cargar los morteros y piensa por primera vez en las víctimas, las imagina, las pone cara. De esa manera comienza su toma de conciencia en una lucha consigo misma. Sabe y no quiere saber. Ella era feliz en su ignorancia y todavía necesita a su padre para que la guíe, para que la calme con su verdad. Yo nunca te he mentido ni te mentiré, le dice siempre su padre. Pero ella empieza a dudar y, a pesar de su alegría ante la vuelta de su padre del frente de Bosnia y el amor que siente por ella tan inmenso, el declive de Ana ha comenzado y ya no parará. Buscando una salida, pero en realidad buscando la verdad, se cita con Danilo, que acude a regañadientes pues ya no es el que era después de volver de Pale, para explicarle que ella no tuvo nada que ver con la muerte de Dragan, pero Danilo le cuenta la verdad sin tapujos: su padre fue el culpable de su muerte, pero tal vez no me creas, puede que no te convenga. Ella no quiere creerle. Pero, al regresar a casa, lee las libretas de su padre donde éste escribe todo lo que pasa en el frente. Busca algo que la aclare pero lo que encuentra no le gusta: leyó entradas que la perturbaron. Recuerda sus fantasías de un futuro feliz con una familia feliz en un entorno feliz. Ahora ya no le valen. Da un último paseo con sus perros y se despide de ese futuro feliz. Ana decide, finalmente, matar a su padre y suicidarse después. Se acabarían los dos y se acabaría la guerra. Pero se da cuenta de que nunca podría enfrentarse a un hombre que la quería tanto. Ana se suicida con la Zastava y no deja ni una carta. El padre enloquece y se entrega a un espiral de muerte y destrucción aún mayor que desemboca en la salvaje matanza de Srbrenica. La muerte de Ana no ha servido para nada.

La novela termina con un epílogo en el que Danilo, el narrador, nos cuenta lo que ha sido de todos los protagonistas que han desfilado por esta historia y la paz tensa y rencorosa que se instauró en los territorios de la antigua Yugoslavia. Y nos explica por qué la ha escrito: por un instante, aquella tarde en Pale me creí Hamlet, pero yo siempre he sido Horacio, aquel cuya misión es contar al mundo todo cuanto sucedió. Respecto al suicidio de Ana, sigue, como todos, lleno de dudas: Y Ana Mladic ¿se ahogó en defensa propia, como Ofelia? ¿Se quitó la vida porque no soportaba el peso de los crímenes de su padre? ¿Era ella la conciencia de la que carece Mladic? “Morir, dormir, nada más”. Dejar de ser quien era, ya que no podía ser otra… ¿O fue su muerte un sacrificio? Esta novela ha intentado, ayudándose de la ficción, buscar una respuesta al suicidio de la hija de Ratko Mladic, el carnicero de Srbrenica. Y, a la vez, ha intentado buscar respuestas a esa guerra genocida y terrible que asoló a la antigua Yugoslavia a finales del siglo XX. La documentación aportada es ingente, es toda una lección de historia, pero como dice la cita de Hegel al inicio de la novela: la historia nos enseña que los pueblos y sus gobernantes nunca han aprendido nada de ella.

Para terminar os dejo con unas sabias palabras de la Premio Nobel de Medicina, Rita Levi Montalcini, una gran pensadora además de una gran investigadora. Palabras que nos pueden ayudar a entender el horror: el cerebro tiene dos hemisferios, uno arcaico que gobierna nuestros instintos y emociones y otro más joven en el que reside nuestra capacidad de razonar. Hoy el arcaico domina y es la zona a la que apelan los dictadores para que las masas les sigan. Es la causa de todas las tragedias que ocurren, como el Holocausto.

Plazos
Es hora de vuestros comentarios sobre esta última parte y sobre la novela en general. Os animo a que dejéis, a lo largo de una semana, vuestras opiniones, críticas, frases que os hayan impactado y todo aquello que os parezca interesante comentar.

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17 comentarios to “No podemos elegir a nuestros padres ni los tiempos ni el pueblo con el que vamos a vivir”

  1. fjbarral 17 de octubre de 2014 a 15:06 #

    Como siempre, Chus, una reseña muy completa que toca los muchos temas de esta novela y nos plantea otros tantos interrogantes. Por eso quiero comenzar, no con un comentario, sino con otra pregunta: Se nos habla en la novela de dualidades, de un Mladic familiar y otro sanguinario, de personas apacibles con un fondo latente de violencia … entonces, ¿somos las personas de muchas formas que prevalecen según la situación o somos de una manera y engañamos presentando una imagen falsa? Ésto creo que es uno de los pilares en que se basa la novela, pues cómo fue posible que un ejemplo de conviencia de diferentes culturas se convirtiera una sangrienta persecución de todos contra todos, en una mezcla de resentimientos agazapados y venganzas.

  2. Luisa 17 de octubre de 2014 a 23:23 #

    Contestando a tu pregunta, pienso que aunque a veces el ser humano engaña dando una imagen falsa, por muchas razones que van desde las más perversas a las más ingenuas e inocentes, en general somos tremendamente complejos y tenemos múltiples y diferentes aristas según los momentos, las situaciones, las personas que nos acompañan o incluso los enemigos que tenemos enfrente. Ni nosotros mismos estamos seguros de cuales serían nuestras reacciones y comportamientos en según que circunstancias.

    Yo también creo que otro de los pilares de la novela es expresado por boca de Vlado Papo (personaje que me fascinó) cuando siendo recordado por el personaje D dice que ” quiere reafirmar su individualidad y no confundirse con la masa porque en ella el individuo se desdibuja, se borra, es uno más y por eso sus acciones no son suyas, pierde responsabilidad y conciencia pero gana una inmensa libertad para hacer lo que como individuo le está prohibido: romper, gritar, insultar, golpear, amenazar; si se hacen en masa son actos anónimos”.
    El magnicidio que sucedió en los Balcanes al igual que otros similares solo pueden tener lugar cuando la masa desplaza y sustituye a la persona como ente individual.

  3. fjbarral 18 de octubre de 2014 a 1:17 #

    Gracias, Luisa. Yo también creo que somos más complejos y que nos comportamos según los ambientes. Así, lo que está mal en ciertos momentos se puede considerar como bueno en otros. La uniformidad, no sólo de las personas sino también de las ideas, hace que se desprecien matices y que perdamos nuestra identidad, nuestros límites, de forma que hacemos cosas que no nos saldrían a nosotros mismos y además nuestra confusión por esa pérdida hace que arremetamos contra los demás y nosotros.
    La uniformidad militar, en la ropa y las costumbres, consigue eso, hace que nos desdibujemos, lo sé por propia experiencia y por haberlo leido … pasamos a formar parte de la masa y quien la manda tiene el poder entonces sobre nosotros.
    Una de las cosas que me ha gustado de la novela es que profundiza en esa diversidad, insiste en los matices, que son importantes: los serbios no son de un solo modo, ni los croatas, ni los bosnios. Creo que mientras no perdamos de vista y respetemos, la diversidad, la individualidad, nos encontraremos más unidos, pues daremos menos importancia a las diferencias. Otro problema, pienso, es el de considerar que sólo existe como verdadero lo que nosotros vemos, y además, si consideramos que con un poco de voluntad no costaría que los demás cambiaran según nuestras o alguna forma de pensar universal. Son los criterios del fundamentalismo religioso, político o social. ¿no?

  4. Marta (one) 19 de octubre de 2014 a 22:23 #

    Creo que es un libro muy muy interesante, aunque solo sea desde el punto de vista de remover conciencias y recordar lo que los civilizados europeos (dos guerras mundiales) dejamos que se hiciera en esa “matanza patriótica”. A destacar el último capítulo, anterior al epílogo, donde se describe el exterminio en Srebrenica. Duro, muy duro.

  5. fjbarral 20 de octubre de 2014 a 14:48 #

    No es para menos, Marta (one), parece propio de una determinación demencial la eliminación de personas para que cuadren cuentas en el reparto del territorio, de eliminar la diferencia (se empieza por los de fuera y luego se sigue con los propios, ya que menos el pensamiento del que manda y su grupo los demás pueden ir sobrando). Me sigue asombrando este caso y otros similares, en los que las víctimas, sabiendo que iban a ser sacrificadas se dejaban hacer … quizás con una ciega esperanza de librarse si colaboraban o, más probablemente, impactados por lo que estaba sucediendo (sin capacidad de respuesta). Esta masacre estaba ya diseñada (quizás sin ponerle nombre a la ciudad o región), pero salta a la vista que las actuaciones no fueron improvisadas: la diligencia en que se pusieron en marcha los procedimientos de ejecución, la eliminación de los cuerpos, el levantamiento de tumbas y mezcla en fosas comunes para eliminar pruebas y evitar la identificación, la actuación pasiva de las fuerzas internacionales … y otras muchas más, indican claramente que se tenía en mente el genocidio etnico. Se quería eliminar físicamente de un territorio a los habitantes no deseados, a toda prisa, antes que se firmaran los acuerdos, aprovechando el fragor de una supuesta guerra.
    Sin embargo, no le daría yo la primicia a Europa en estos despropositos. Como siempre, hablamos de lo que conocemos mejor, y en este caso de la historia de nuestro entorno: España y Europa. Sin embargo se han producido grandes genocidios en Turquía, Irak, La India, Camboya, toda Latinoamérica, Rusía, China, África … en los que la supuesta humanidad ha sucumbido a los intereses comerciales y personales de facciones (no siempre las mismas en cada caso).
    Se habla de que los seres humanos tenemos dos cerebros. Y se ha comprobado cierto de muchas formas: dos hemisferios (derecho e izquierdo), pero también un cerebro arcaico y otro más moderno, aunque también se habla de tres (cerebro reptil, constituido por el tronco cerebral y el cerebelo, el sistema límbico o paleo-mamífero y la neo-corteza o el cerebro neo-mamífero; http://www.monografias.com/trabajos56/comprender-cerebro/comprender-cerebro2.shtml) completamente diferenciados. Sin embargo no estoy de acuerdo en que la perversión sea una característica animal, quizás sí la violencia pero no el ensañamiento, así nos solemos encontrar que las conductas más irracionales son muchas veces exaltadas por el raciocinio, resultando una violencia más dañina, rencorosa y desproporcionada. En el mundo animal las luchas por el territorio se suelen resolver de forma incruenta con la huida del perdedor y cuando se mata para comer sólo se sacrifica lo necesario para satisfacer las necesidades primarias, no por gusto. Siendo así, que en plena época del racionalismo era cuando se pensaba que los indígenas eran salvajes, no civilizados (no se quiso ver ninguna) y por tanto no eran personas: por lo que se les esclavizó, se les expulsó de sus tierras, se persiguieron y todavía hoy se los masacra en muchos lugares del planeta. Podemos decir que es precisamente la racionalidad (extrema) la que nos convierte de simples animales sin rencores en verdaderos monstruos destructivos. Es la búsqueda de una sola racionalidad la que ha provocado las luchas religiosas, ideológicas, etnicas … las peores, ya que no sólo biscaban ganar, sino acabar definitivamente con el contrario. Es necesario poner en valor las racionalidades, el respeto de las diferentes formas de pensar, el derecho a las individualidades. Como dice la novela, cuando empecemos a poner caras e historia a los demás ya no serán solo enemigos o amigos, sino personas, se apreciaran los matices que tenemos: buenos y malos, sin que puedan, ni sea necesario, separarse completamente.

  6. Marta (one) 20 de octubre de 2014 a 23:23 #

    Es un libro cargado de escenas sin duda reales de una crudeza física y moral dignas de avergonzarnos como especie. Y, sobre todo, una escritora capaz de escribir una obra memorable con frases y sentencias al alcance de muy pocos.

    El libro me ha encantado a pesar de su dureza. Un descubrimiento. Muchas gracias, Chus

  7. fjbarral 20 de octubre de 2014 a 23:35 #

    Viendo la tele, en el trailer de la próxima película de drácula (no parece muy profunda sino más bien de acción), pero se me ha presentdo la siguiente frase que parece oportuna para el tema que nos ocupa: “Los hombres no temen las espadas, temen a los monstruos”. Así, cuando se quiere dominar y anular completamente al enemigo parece que hay que ser despiadado, y llemar más allá, hasta la anulación. ¿No creéis?

  8. Isolda 21 de octubre de 2014 a 10:55 #

    Cuando cursaba la Universidad, hicimos un trabajo sobre la economía y estructura política de la antigua Yugoslavia. No pasó nunca por mi cabeza, lo que poco tiempo después se vivió en los Balcanes. Aún sigo sin entenderlo. Esta lectura me ha ayudado a recordar y a profundizar sobre el tema. Al debate,si el raciocinio, más que el instinto animal, nos lleva a conductas de ensañamiento, no tengo un punto de vista definitivo. Citando una parte del libro: “¿Qué es la verdad? Una idea, un concepto del lenguaje y pensamiento humano”.
    Hay unos puntos que quiero resaltar de la lectura y con los cuales yo me quedo:
    1.La ilustración del bogomilismo, algo completamente desconocido y fascinante para mí. Así como la inscripciones en las lápidas…”No deis vuelta a esta lápida, porque a la luz de la luna nuestros huesos discuten quién tenía razón y quién no. Y la muerte nos ha hecho aún más extraños el uno del otro.”
    2.Las disculpas para las propias faltas.
    3.El descubrimiento de la venganza cono signo de identidad grupal.
    4.El nacionalismo como triturador de la individualidad. En este punto concuerdo totalmente con Luisa, un personaje para recordar el de Vlado Papo.

    Disfrute de la lectura.

  9. saevor 21 de octubre de 2014 a 16:32 #

    Sí, yo concuerdo bastante con lo dicho por Luisa. El libro en general me ha sorprendido para bien, no esperaba que me gustase lo que me ha gustado, la verdad; en algún momento es duro, pero creo que eso es lo que hace que llegue más hondo y que pueda perdurar más en los lectores. Aunque en realidad todo se debe más bien a la parte histórica que nos aporta, que es la parte que más me ha gustado. El Epílogo, igual que el primer capítulo, me sobra un poco en la narración, no sé si la autora lo escribió como lo escribió para dejar clara qué parte es fantasía y cuál realidad, o qué la llevó a hacerlo así, pero no termina de convencerme.
    Y sí, nos deja mucho material para reflexionar: la crudeza de las guerras civiles, la de los nacionalismos exacerbados y mal entendidos, la de las distintas caras con las que nos presentamos ante los demás (y que todos tenemos, nos demos cuenta o no de ello), lo que convierte a unos en héroes y a otros en villanos… porque al fin y al cabo, la historia la escriben los que ganan.

  10. fjbarral 21 de octubre de 2014 a 23:46 #

    En cuanto a la novela, pese a contar con secciones muy interesantes: recorrido histórico, análisis de los líderes, fundamentos sobre la violencia, convivencia … y también ciertas técnicas por las que se nos daba información que más tarde utilizábamos en otras secciones (a veces sin darnos cuentas), como cuando en el asedio de Sarajevo se nos cuenta como en francotirados dispara a un anciano a las piernas e incluso anima a Danilo a participar, cuando más tarde descubre que su padre murió así. El suministrar la información por partes nos hace más partícipes de la historia. Hay muchos casos de este tipo en la novela. También me ha parecido muy interesante como ha manejado el papel del narrador: pasando de la autora a Danilo, o a Ana, o a todos los demás … es algo que creo dificil de hacer.
    Pero en cuanto al resultado final, creo que quedó poco compacto en cuanto a la unión de las diferentes partes. No aprovecha el papel de la hija de Mladic, que ha quedado muy descafeinado, aborda los abusos y exterminio en Bosnia muy tarde (cuando quedaban unas 40 ó 50 páginas) y sin hacernos la introducción progresiva necesaria para prepararnos para asumir y valorar el exterminio … al final son muchos personajes o situaciones principales. Me parece una obra interesante pero en su estilo o su trama pierde la oportunidad de llegar más allá. 🙂
    Como ya he dicho me quedo con la idea de que hay que evitar agrupar demasiado a las personas, perdiendo sus identidades, de simplificar las facciones. Además es muy peligroso dejar el mando a personas incompetentes o psicológicamente afectadas y que provoque una gestión del conflicto pensando sobre todo en sus intereses. Finalmente, la mejor arma en la guerra es el miedo, así las ejecuciones masivas y la violencia desmedida evitan posteriores esfuerzos de los defensores efectados por el horror.
    Ya que la última novela que leimos fue de Arturo Pérez.Reverte … yo creo que ya comenté que,salvo las del capitán Alatriste, sólo había podido leer sus novelas referidas a la guerra, ya que por sus recuerdos sólo en aquellas se centraba lo suficiente; pues uno de sus mejores libros trata sobre la guerra de Bosnia, y aunque espeso me ha parecido una continua secuencia de horrores que nos mantiene en vilo y que llega a un verdadero recorrido psicológico por el horror. Se trata de su novela “El pintor de batallas”. Muy recomendable.
    http://www.perezreverte.com/libro/35/el-pintor-de-batallas/#

  11. SUSANA 22 de octubre de 2014 a 14:50 #

    Mi opinión final sobre el libro coincide con JFBarral cuando dice que el personaje de Ana Mladic se va desdibujando al final de la novela, cuando precisamente ocurre el fatal desenlace que conocíamos desde el inicio del primer capítulo. El aprovechar este personaje para contar la historia y guerra de los Balcanes me parecía un acierto. Confieso mi casi total ignorancia del conflicto. La magnífica documentación que aporta la autora a la trama me ha ayudado a acercame más a una realidad étnica y política tan compleja como la que resultó de la extinta Yugoslavia. Creo que la autora pierde la ocasión de indagar un poco más en el interior de la hija del militar y su shock al descubrir en su padre un genocida sin piedad, e incluso incidir en la paradoja de que su muerte no sólo no escarmentó al asesino sino que aumentó su ansia sanguinaria perpetrando una masacre sin parangón en la historia reciente. Aún así el personaje de Vlado Papo y sus reflexiones no tienen desperdicio. Recojo como Luisa la importancia de que en la guerra se desdibuje la responsabilidad individual en el grupo, bajo el que se justifican barbaries como la narrada en la exterminación de Srebrenica. También resalto el párrafo que señala a Occidente como consentidor en la sombra de la matanza.
    “Esta gente lleva 500 años peleándose, (…) la guerra allí es una tradición tan arraigada como en criquet en el Reino Unido o el fútbol americano entre nosotros. El americano es un pueblo respetuoso de las libertades y tradiciones propias y ajenas (…) no vamos a privarles de sus costumbres por primitivas que sean… Sumamos también el reproche sin ambajes a nuestro racismo que hace la escritora “¡Y aún si fueran negros! A ver negros hambrientos estamos acostumbrados, pero son blancos y europeos como nosotros. ¡Y están aquí al lado, a una hora de avión y 6 horas en coche!… como si lo peligroso fuera el contagio y no la vulneración sistemática de todos los derechos de esos pueblos aniquilados. La historia actual constata desgarradoramente el precio que pagaron las etnias perdedoras, muestra la cruda realidad de los huérfanos y torturados y las mujeres violadas en esa guerra a manos de los otrora vecinos y hermanos.
    La novela en sí me interesa menos literariamente que como testimonio crítico de una realidad que no se entiende ocurriera hace tan poco tiempo. Por su denuncia y la reflexión a la inacción de los países que se llaman “civilizados” ha sido todo un descubrimiento.

  12. Ciberclub de lectura 22 de octubre de 2014 a 22:16 #

    Francisco, ante tu pregunta: , ¿somos las personas de muchas formas que prevalecen según la situación o somos de una manera y engañamos presentando una imagen falsa?, creo que hay que esta pregunta hay que plantearla en situaciones extremas como la que trata el libro. ¿De qué es capaz una persona en una situación de este tipo? Creo que de lo mejor y de lo peor. Los criminales de guerra, torturadores, etc pueden ser unos seres amantes de su familia: yo mato a los demás pero a mi familia que no la toque nadie, los adoro. La dualidad del ser humano. La teoría de la “banalidad del mal” de Hanna Arendt. También, como dijo Julio, la clave es considerar inferiores a los que matas, así todo está justificado. Lo hemos visto en múltiples ocasiones. Y otras personas, sin embargo, pueden seguir haciendo el bien. En la Alemania nazi hubo personas que siguieron a Hitler enfervorecidamente atacando a los judíos, y hubo otras (lo vimos cuando leímos “La ladrona de libros”) que ayudaron a los judíos escondiéndolos en sus casas a costa de arriesgar sus vidas.
    También estoy de acuerdo con Luisa cuando dice: “Ni nosotros mismos estamos seguros de cuales serían nuestras reacciones y comportamientos en según que circunstancias”. Esto es muy cierto. En situaciones extremas puede aflorar lo peor que llevamos todos en nuestro interior. También, insisto, puede aflorar lo mejor. Depende de la psiquis de cada ser humano y de su trayectoria vital, su educación, etc.
    El personaje de Vlado Papo, del que he hablado poco pues era tanta la información del libro que no había mucho lugar para todo y decidí dejároslo a vosotros :), me parece fundamental en este libro. Yo creo que la autora habla por boca de él. Un individualista ilustrado, escéptico, vividor y vitalista, que al final se moja y se involucra en la lucha por la supervivencia en Sarajevo y que dice las verdades, a mí parecer, más contundentes de este libro. Es un personaje que se aprecia mimado por la autora. A mí también me ha fascinado y es mi preferido, a pesar de sus defectos, pues estoy de acuerdo con muchas de las cosas que dice.
    Me parece muy interesante la frase : “Los hombres no temen las espadas, temen a los monstruos”, Francisco. Ante un monstruo, poco hay que hacer. Con las espadas podemos luchar, pero un monstruo… sólo nos da miedo y ese miedo nos anula. Es el arma que muchos han utilizado y utilizan.
    A mí también me fascinó, Isolda, la historia de las tumbas bogomilas. Lo desconocía por completo. Es la parte más poética del libro. Son maravillosas las inscripciones de las tumbas. Llenas de sabiduría. Me imagino que en su investigación para la novela la autora se topó con esto y no pudo evitar incluirlo. Y la manera en que la búsqueda de esas tumbas unen a Danilo y a su padre. Poético y muy emotivo.
    A mí también me gustó “El pintor de batallas”, que aborda el mismo tema. Creo que es una de las más logradas novelas de Pérez-Reverte. Él vivió esa guerra en primera persona y lo que me gusta es que en la novela aborda la cuestión del mal y de cómo todos, en una situación extrema, como ya dije, podemos llegar a hacerlo.
    Respecto al personaje de Ana Mladic creo que la autora no ha podido más que conjeturar las posibles causas de su suicidio. No hay datos. Nadie sabe por qué realmente lo hizo. Y creo que la novela se explaya suficientemente sobre este tema. Conjetura, supone, ficciona… Casi la mitad del libro está dedicado a ella. Y no olvidemos que lo que movió a Clara Usón a escribir el libro fue el suicidio de Ana y sus posibles porqués. Para mí es suficiente y no se difumina como algunos decís, creo que deja abiertas varias posibles causas así como le dedica también muchas páginas a su relación con su padre. Va de la devoción y el amor más absoluto a la duda y el posterior rechazo. Algo que no pudo resistir y me parece normal que no pudiera.
    Para mí también ha sido un descubrimiento este libro, Marta (one). A mi parecer es muy bueno, muy profundo y muy interesante. Literaria e históricamente. Hay muchas, muchas frases, como tú dices, memorables. Por eso, en este caso, me he extendido mucho en los post. ¡Eran tantas las cosas que comentar!
    Gracias a todos por vuestros comentarios, como siempre muy, muy interesantes.

  13. fjbarral 24 de octubre de 2014 a 22:01 #

    Gracias Chus, por contestar también a mi pregunta de la que creo todos sabemos la respuesta, pero es bueno plantearla. Efectivamente son muchas las sensaciones que rondan por nuestro interior, lo que pasa es que el control centralizado de nuestro cerebrro y los aspectos sociales nos hacen parecer con una unidad que creo que es ficticia. Además, las personas podemos funcionar a diferentes estados de estrés y de conocimiento: por un lado la masa social y el miedo a la exclusión nos hace perder identidad, dejándonos arrastrar, y por otro lado la tensión interior nos hace vivir en estado de peligro y favorece unas respuestas más violentas. Logicamente, también están los que engañan conscientemente o se engañan a si mismos, en diferentes grados … todo es muy complejo, pero si analizamos el asunto desde la responsabilidad: hay quienes tienen la misión de apaciguar y disponen medios, por lo que no debieran alegar ignorancia (estos son los mandos combatientes, las fuerzas de pacificación y los mandatarios de los paises comprometidos), no es de recibo que los que obstenten el poder acallen a su población con promesas mientras muestran desidia u otros intereses. Nosotros ciudadanos tenemos el deber de conocer el mundo a nuestro alrededor, analizar problemas y ventajas y exigir que se apliquen las medidas necesarias de una forma correcta, efectiva y honesta. Compruebo pues, que tenemos diferentes responsabilidades en cualquier asunto, dependiendo de nuestra posibilidad de acción, más o menos directa. Todos somos responsables pero en diferente medida, por lo que cada cual debería ejecutar la que le corresponde.
    Me parece recordar, y no se muestra completamente en la novela, que al principio los serbo-bosnios y los croatas-bosnios eran aliados contra los bosnios musulmanes. El bloqueo internacional de armamento sólo afectó a estos últimos, ya que los serbios tenían el armamento de antiguo ejercito yugolasvo, los croatas recibian armas y avituallamiento de sus compratiotas de Croacia … y de esta forma se dejó a los musulmanes inermes, víctimas fáciles. Pasando el tiempo fuero consiguiendo armas y constituyéndose como un ejército que hacía frente y frenó el avance de los invasores. Un fallo de estrategia fue el ataque de los serbios a los croatas que empezaron a apoyar a los musulmanes, haciendo un frente común, lo que junto a la oposición internacional, y ante la posibilidad de perder el terreno ganado hizo que los serbo-bosnios pasaran a el exterminio masivo. El papel de EEUU fue decisivo, ya que Europa para su verguenza, además de permitir el exterminio en ciudades bajo se protección se limitaba a amenazar sin hacer nada más. EEUU amenazó un par de veces y a la tercera atacó directamente Serbia, y tristemente fue esta estrategia de parlamento y ataque lo que controló la situación.

  14. fjbarral 24 de octubre de 2014 a 22:56 #

    Y para profundizar en los aspectos de nuestro entendimiento, de nuestras capacidades y deficiencias de juicio, se sabe de antiguo y más recientemente se ha empezado a estudiar con mayor detalle, que existe lo que se denominan “sesgos cognitivos”. Se corresponden a situaciones o procesos que nos son dificiles de evaluar por nuestro cerebro y que nos llevan a errores y comportamientos que pueden alejarnos de una situación de afrontarlas correctamente. Algunos son muy conocidos, otros menos y la lista sigue creciendo: el pensar que es mucho más barato 1,99 que 2,00, la tendencia a sobrevalorar lo que nos afecta, a suponer una frecuencia a una o dos coincidencias (cuando se apaga una farola cuando pasamos y pensamos, ¡qué casualidad! Cuando hemos pasado muchísimas veces por allí sin que se apage), nuestra tendencia a dejarnos arrastrar o convencer cuando estamos en grupo (de ahí los mítines políticos para convencer) y muchas más. Os pongo un gráfico con algunas de ellas y un enlace a una lista más exhaustiva. En nuestro caso, de los hechos relatados en la novela, en la guerra, se producen y utilizan estas formas incorrectas de entender la realidad propias de los seres humanos para beneficio de cada facción (tambien se utilizan mucho en publicidad), y s que de alguna forma estamos programados, aunque sea biológicamente, y tenemos fallos o son procedimientos de supervivencia que permiten anular nuestra capacidad de entendimiento, al menos inicialmente, aunque fijándonos en tales situaciones podemos minimizar sus efectos.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Sesgo_cognitivo
    http://es.wikipedia.org/wiki/Sesgo_cognitivo

  15. Ciberclub de lectura 26 de octubre de 2014 a 22:21 #

    Pongo aquí el comentario que KELLY ha puesto en la entrada de “La nieta del señor Linh” y que corresponde a “La hija del Este”.
    KELLY dice:
    Hola a todos,
    Lo que más me ha gustado del libro es el hecho de conocer a los personajes principales, y el de poder conocer más de cerca un hecho tan reciente en la historia de Europa. Creo que todo ello debemos de agradecerlo al enorme trabajo de documentación de la autora, así como su esfuerzo para intentar transmitirnos varios puntos de vista y no sólo el que a ella le parecía más correcto.
    Nos alerta también de los peligros de los fanatismos nacionalistas, que desgraciadamente conducen siempre al mismo sitio, fomentar el odio al diferente y acabar con una crueldad y una violencia indescriptible,
    que además parece tener tendencia a repetirse cada cierto tiempo. Como ella dice en el libro “habían vuelto a la Edad media”.
    El gran dilema que nos plantea sobre la protagonista es el ¿qué hacer una vez que conocemos la verdad?, mientras la sospechas dudas, pero después…no hay vuelta atrás, o continúas viviendo y fingiendo que no sabes nada, o intentas no saber nada como hace su madre y su hermano o qué?…En su caso vemos que es incapaz de asumirlo y a pesar de que se da cuenta que al igual que todos nosotros” no podemos elegir a nuestros padres ni los tiempos ni el pueblo con el que vamos a vivir”, por lo que en realidad no somos culpables de sus actos, pero vivir así le resulta imposible y matar a la persona que más la quiere en el mundo también…
    Respecto a las múltiples personalidades, creo que en realidad todos somos un poco así, puesto que no nos comportamos igual en el trabajo, en la familia, con los amigos,… en circunstancias normales, para más en un caso de terrible conflicto de interéses como es una guerra, y peor aún entre vecinos y amigos como en éste caso;como dice Luisa, somos tremendamente complejos y si no nos ponen en situaciones límite, quizás nunca conozcamos nuestro verdadero yo.
    Como dice jfbarral, el odio nos convierte en monstruos y las pobres victimas, no sabrán qué hacer en su desesperación, en ocasiones colaboran creyendo en las promesas de que con ello salvarán la vida y otras veces se dejarán ir abatidos por la impotencia…un horror.
    Lo más doloroso me resulta cuando describe lo que hacemos aquí mientras vemos las noticias, continuando con nuestra vida normal como si no pasara nada más en el mundo, sin embargo, en nuestro descargo, pienso también que ante los horrores que vemos todos los días: atentados con cientos de muertos, bombardeos, decapitaciones, etc, cada día más barbaridades, y más cerca de nosotros, lo que se consigue con tanta sobreexposición, es el que nos habituemos y apenas miremos, pues si no ,no podríamos vivir, es triste, pero es así. Si asumimos todo lo que vemos en tv no podríamos ni salir a trabajar…
    Y supongo que esto también es lo que sucede a esas fuerzas que envían allí, ante la imposibilidad total de resolver el conflicto, al final sólo pueden hacer mantenerlos separados todo el tiempo posible… no olvidemos que esas fuerzas continúan allí porque si no proseguirían las matanzas….
    En fin, me ha resultado muy interesante y muy instructivo.
    A por el próximo…

  16. Ciberclub de lectura 26 de octubre de 2014 a 22:27 #

    Os recomiendo la excelente película que Angelina Jolie dirigió en 2011 sobre el tema de la guerra de los Balcanes: “En tierra de sangre y miel”. La he visto y me ha parecido un acertadísimo e interesante acercamiento a la manera en cómo influye una guerra de este tipo en quienes la sufren, visto desde un punto de vista más personal y psicológico. Y no exenta de crítica al papel que desempeñaron los países occidentales.
    Es una película hecha en Bosnia por actores bosnios, hablada en bosnio y totalmente alejada del “made in Hollywood”. El guión también es de Jolie y no puedo más que aplaudir a la actriz pues ha hecho un excelente trabajo que yo creo que pasó bastante desapercibido.
    Si tenéis ocasión de verla, hacedlo. Es un buen broche final a la lectura del libro.

  17. jose vicente 28 de octubre de 2014 a 19:06 #

    estoy inmerso en la lectura de La hija del este es mi primera lectura en esta comunidad y la verdad es que me esta entusiasmando por lo que estoy viendo la guerra en los balcanes como todas las guerras no está influida por los sentimientos nacionalistas de sus protagonistas sino por las ambiciones y ansias de prosperar a cualquier precio incluso la vida de sus conciudadanos, de algunos o de todos los políticos de ese entonces y de cualquier momento en la vida de cualquier pueblo

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