Los platos más picantes de la cocina tártara: la historia de tres generaciones de mujeres

17 May

Danza de la república de Tatarstan. Foto en flickr de Sanfora Q8. Algunos derechos reservados.

Los platos más picantes de la cocina tártara es una novela diferente, original, amena, fresca que desde un punto de vista tragicómico te divierte y te hace reflexionar a partes iguales.

Está narrada en primera persona por el personaje de Rosalinda, mujer de armas tomar y verdadera protagonista de esta historia. Podríamos decir que la novela es casi únicamente Rosalinda, una fuerza de la naturaleza, con un carácter incombustible, dominante, manipulador que se ve condenada a verse siempre rodeada de personajes más débiles por lo que su lema en la vida es yo sólo quiero lo mejor para todo el mundo. Desde su punto de vista ella es un modelo de bondad y perfección y, a veces, a pesar de sus connotaciones negativas, el lector estará de acuerdo, llegando incluso a sentirse identificado con ella. Esta mujer rusa de origen tártaro, condición que lleva con cierto pesar pero que la configura de una forma notable, nos pasea por una Rusia cada vez más empobrecida a finales del imperio de la Unión Soviética. Casada con el débil Kalgánov, un miembro del sindicato que ensalza la supremacía soviética sobre sus raíces tártaras, tiene una hija, Sulfia, a la que su madre considera fea, insegura, tímida, débil y sin personalidad. Es su gran decepción. Ésta se queda embarazada de un desconocido a los diecisiete años y llega a este peculiar hogar Aminat, la tercera protagonista de esta historia junto a su madre y a su abuela. Rosalinda pone sus esperanzas en esta niña y desde el principio intentará tomar las riendas de la vida de Aminat con el objetivo de convertirla en su sucesora. La vida es difícil en esos tiempos y la avispada Rosalinda, a la que no se le pone nada por delante, tiene que echar mano de sobornos, triquiñuelas y mucho ingenio para poder salir a flote. Cuando el colapso de la Unión Soviética es un hecho, las tres emigran a Alemania, a través de un matrimonio de conveniencia de Sulfia con un alemán, amañado por la abuela, a comenzar una nueva vida en el mundo occidental que imaginan pleno de oportunidades. Y hasta aquí llego con la sinopsis, no quiero desvelar mucho más. Además la novela hay que leerla pues se compone de una sucesión de acontecimientos de la vida cotidiana de estas tres mujeres a cual más surrealista y cómico.

En esta novela escrita por una mujer sobre tres generaciones de mujeres, no es difícil adivinar un transfondo autobiográfico de la vida de la autora, Alina Bronsky. Su propia experiencia (infancia en los Urales y juventud en Alemania) le sirve para retratar la vida de tantos emigrantes procedentes de la ex – Unión Soviética que tuvieron que marcharse a Occidente cuando la pobreza y la corrupción asoló estos territorios. Una mezcla de experiencias a caballo entre dos sociedades totalmente diferentes, una personalidad híbrida en medio de dos culturas y sociedades tradicionalmente antagónicas y enfrentadas. Detrás de todas las vicisitudes que viven estas mujeres, en Los platos más picantes de la cocina tártara se esconde una intensa y apasionante historia social de esta parte del continente.

Las tres generaciones de mujeres son reflejo de tres momentos históricos diferentes. Rosalinda echa de menos el brillo del pasado tártaro en una antigua URSS como ella, dura de carácter y firme en sus creencias y convicciones. Sulfia se ha formado bajo el dominio y manipulación de su madre lo que le ha convertido en una mujer pasiva y débil, que crece con inseguridad y temor. Mientras que Aminat nace ya en otro mundo, entre ambas personalidades tan opuestas, y llega a la adolescencia, ya en Alemania, habiendo roto las raíces con el pasado lejano de su abuela y el presente sumiso de su madre. Aminat, rebelándose contra la tiranía de su abuela, mira al futuro en el marco ya de una sociedad capitalista y occidental donde se va a configurar como mujer.

La novela se compone de capítulos muy breves lo que le da un ritmo ágil a la historia. Muy bien narrada, con personajes excelentemente construidos y un lenguaje vivo, directo, arrollador, irónico y cínico, Los platos más picantes de la cocina tártara se trata de una novela escrita con un humor muy inteligente, autenticidad y humanidad. La novela es un canto a la libertad, a la vida más allá de la mera supervivencia, a la ruptura de cadenas, a empezar de nuevo, a reinventarse a cada momento cuando las cosas no salen como se habían imaginado. La trama se mueve alrededor de la lógica tensión surgida entre personalidades claramente antagónicas, sobre todo las de Rosalinda y Aminat poseedoras ambas de una gran fuerza y autonomía y, de fondo, la dulzura y la ejemplaridad de Sulfia.

El título es una metáfora sobre el estilo picante que muestra su autora, así como la personalidad también picante de la protagonista. Hay que paladear con placer esta lectura como se paladea la comida y si, además, es picante, como lo es Rosalinda, nos dejará esa fuerza y ese calor en el paladar.

La escritora Espido Freire ha dicho de esta novela: quiero recomendarla de todo corazón. La narradora es maravillosa, insoportable, histriónica. Hace cosas terribles, habla con dios, pero es tan divertida, tan inteligente, tan manipuladora…

Para terminar os dejo una última y breve información sobre el pueblo tártaro: los tártaros es un nombre colectivo que se aplica a los pueblos túrquicos de Europa oriental y Siberia. El nombre deriva de una tribu mongol que habitaba el noroeste de la actual Mongolia en el siglo V. Se utilizó por primera vez para describir a los pueblos que dominaron partes de Asia y Europa bajo el liderazgo mongol en el siglo XIII. Antes de la década de 1920, los rusos utilizaban la palabra Tartar para designar a numerosos pueblos, desde los turcos azeríes a las tribus de Siberia. En la actualidad, la mayor parte de los tártaros viven en el centro y en el sur de Rusia (la mayoría en Tartaristán). A finales del siglo XX suponían más de 10 millones. Una buena parte de los tártaros son musulmanes suníes pero también hay muchos tártaros cristianos ortodoxos. El dominio ruso ha supuesto, en buena parte, su asimilación y rusificación, aunque en 1920 se proclamó su autonomía y en 1990 fue aprobada la Declaración de la soberanía estatal de la República de Tatarstán (Fuente: Wikipedia).

Plazos
Vamos a dividir la lectura en dos partes. La primera nos llevará, a lo largo de más o menos una semana, al final del capítulo “Mi despedida” (Pág. 152). Podéis ir dejando en este post vuestras primeras reacciones sobre la lectura, para ya analizar la primera parte más profundamente en el siguiente post. ¡Buena lectura!

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9 comentarios to “Los platos más picantes de la cocina tártara: la historia de tres generaciones de mujeres”

  1. Lore 17 de mayo de 2014 a 21:03 #

    Hola a tod@s, Chus gracias por la introducción, justo cuando mandabas el correo salía de casa con el libro “a cuestas” decidida a empezarlo en algún lugar disfrutando de la temperaturas que tenemos. Por ahora puedo decir que me he llevado una grata sorpresa, llevo muy poco 40 paginas pero me ha enganchado la historia, parece de lectura fácil pero hay que estar atenta porque creo que tiene un ritmo ágil y cuando te confías puedes llegar a perderte frases y comentarios ingeniosos. Seguiré la historia de las tres mujeres, que ya me tiene intrigado, a pesar de que ya desde el principio Rosalinda es difícil de llevar…

  2. Luisa 19 de mayo de 2014 a 18:11 #

    Hola a todos, estoy de acuerdo con Lore. Me sorprendió la elección, me sorprendió el título, me sorprendió el nombre de los capítulos y me atrapó desde la primera página. Estoy disfrutando de esta narración en tono de tragicomedia, de su prosa directa, sencilla , divertida, irónica pero que también me hace meditar. Como siga igual de entretenida lo voy a leer de un tirón.

  3. fjbarral 21 de mayo de 2014 a 15:27 #

    Un saludo,
    Lo primero que llama la atención de esta lectura es el papel de la protagonista y cómo armada únicamente de su autoreconocida “bondad” intenta resolver las vidas de todos, a su manera y pese a los demás. Ésto se nos presenta, por ella misma, con buenas dosis de humor.
    Por otra parte encuentro curioso cómo se da la relación abuela-nieta, pasando sobre la relación de la hija que suele ser más conflictiva. Por lo que me han contado existe esta relación especial abuelos-nietos, en las que bien por la edad mayor y más reposada de los primeros, o bien por sentirse menos respondables de las decisiones más importantes, que corresponderían entonces a los padres, o por otras causas, suelen disfrutar en mayor grado de sus nietos. Ésto lo pudimos comprobar también en la novela de Susanna Tamaro, “Donde el corazón te lleve”. ¿Ésto es una casualidad o una relación que suele ser habitual?

  4. fjbarral 21 de mayo de 2014 a 15:34 #

    Y ya que estamos con la “cocina” tártara, he encontrado esta tradicional o mejor milenaria receta cuyo principal y casi único ingrediente es carne cruda … logicamente tiene numerosos detractores y, al parecer, bastantes seguidores, pero lo curioso es que la presenta con ciertas variaciones en el paso primero a Alemania y luego a EEUU, como el origen de la hamburguesa (¡qué chico es el mundo y cuantas vueltas da!). En el siguiente enlace podéis encontrar algunas opiniciones y, como no, la receta básica (para conocimiento y quien se atreva). 🙂
    http://www.saludymedicinas.com.mx/centros-de-salud/nutricion/consejos-alimenticios/tartara-comer-carne.html

  5. Kelly 23 de mayo de 2014 a 20:25 #

    Hola a todos,
    la verdad que después de tanta desolación y miseria de las obras anteriores, con esta tenemos un divertido respiro …
    Desde que la he empezado me he reído yo sola con la lectura, tiene momentos hilarantes y surrealistas para partirse de risa.
    Como dice Chus es una tragicomedia, pero el ingenio y la ironía de la autora hace que predomine la comedia sobre toda la historia, especialmente al ser narrada en primera persona, ya que ella sabe perfectamente lo que está haciendo y cómo….
    La protagonista es todo un carácter, muy inteligente, ágil, guapa, simpática,… y desde luego sabe cómo utilizar todo ello en beneficio de sus intereses…
    Ella siempre consigue todo lo que desea, dice que Dios la escucha, pero en realidad es ella la que mueve todos los hilos a su alcance para salirse con la suya, con la niña, con el colegio, con las casas, con los yernos, con el marido,….es una manipuladora nata.
    Ahora bien, me queda la duda si ella es así porque en realidad quiere gobernarlo todo y meterse en todo, o bien porque realmente las personas que la rodean son una manada de inútiles, abandonados,débiles, apáticos, ignorantes,y verdaderos desastres,etc… puesto que cuando llegan los problemas, es ella quien en realidad resuelve las necesidades de todos y para todos: las bodas, la educación de los niños, los colegios, la alimentación, la ropa,..todo absolutamente depende de ella, incluso cuando se le añaden familiares del yerno es ella sola la que tiene que organizar lo de todos y mirar adelante.
    No digo más porque parece que los compañeros todavía están con la lectura, la verdad es que me identifico bastante con ella y me ha hecho pasar unos ratos muy divertidos.
    Saludos

  6. Kelly 23 de mayo de 2014 a 20:28 #

    Ah! se me olvidaba, gracias por la receta a jfbarral, no es plato de mi gusto, pero sí de mi familia, y aquí en Coruña tenemos varios restaurantes que para los aficionados resultan unos deliciosos “steak tartar”.

    • fjbarral 23 de mayo de 2014 a 23:50 #

      Gracias Kelly. No creas que soy aficionado a la carne cruda o al menos no más allá de un carpaccio, pero parece que es la tradición y quería alejarme del tópico de la salsa tártara. 😉
      Estoy de acuerdo contigo con el caracter alegre de la lectura y además encuentro que éste es uno de esos libros que tiene su propio ritmo de lectura, síntoma de su madurez … por otra parte, no te puedo imaginar como la protagonista, ¡o quizás sí! 🙂

  7. Ciberclub de lectura 24 de mayo de 2014 a 17:26 #

    ¡Qué bien, chicos! ¡Cuántos comentarios introductorios a esa lectura tan diferente pero tan granta! Me alegro de que os esté gustando. A mí tambien me gusta esta novela, y, sobre todo, nuestra protagonista Rosalinda. Estoy de acuerdo con lo que dice Kelly, es manipuladora pero es la que arregla todos los entuertos y endereza la vida de los demás cuando estos se van a pique. Es fuerte y valiente, decidida, y sí, también egoista, egocéntrica, manipuladora… pero lo que le rodea… A mí me gusta Rosalinda porque también es buena, poco cariñosa, pero buena, presa de su propia moral de la que no duda ni un momento, segura de sí misma hasta decir basta.
    Gracias Francisco por la receta. Me gusta el steak tartar, pero en el libro también aparecen otras recetas de la cocina tártara, con influencias turcas y árabes.
    Mañana editaré el post con el análisis de esta primera parte y entonces tendremos la oportunidad de comentarla más a fondo.

  8. Yago 25 de mayo de 2014 a 23:56 #

    Buenos días, tardes o noches…según corresponda.
    Por razones afortunadas no he podido leer más que hasta la página 70…sí…. incluso existen causas simpáticas que pueden llevar a no leer un libro. Espero ponerme al día rápidamente y es que el libro se deja leer muy bien.
    La novela es entretenida y muy simpática, y el personaje y vivencias interiores que experimenta Rosalinda reconozco que me han hecho sonreir aun y cuando las vivencias exteriores de esta mujer no invitan a la felicidad.
    Bronsky abarca durante las páginas que he leído temas tan amargos y serios como los leídos en la novela de Reza: incomunicación intergeneracional, la quiebra de un sistema social y de principios (en este caso el soviético), la debilidad del ser humano (intento de aborto en el ámbito doméstico, compra de funcionarios públicos,…) la diferencia entre las autoras es que Bronsky “endulza las situaciones con repostería tártara” conviertiéndolas en el medio para alcanzar un fin, que no es otro que ver la Odisea que viven los personajes, mientras que Reza muestra esas realidades sin adulterar y así profundizar en la psicología de sus personajes.
    Agradezco en el estilo de Bronsky el esfuerzo por mostrar la realidad a través de la ironía y del sarcasmo.
    En la presentación del libro -creo que en la contraportada-, se describe a Rosalinda como una mujer “egoísta y manipuladora”. Esto me hizo comenzar la lectura con cierto prejuicio hacia el personaje de Rosalinda…y es que actualmente no pienso que esta mujer sea “egoísta y manipuladora” aunque ciertamente sí que es “intervencionista”.
    ¿El intervencionismo en la vida del resto personajes por parte de Rosalinda es lógico dada la situación o innecesario…? El intervencionismo de Rosalinda coarta la libertad de su hija, marido,…pero también pienso que ¿no son ellos mismos los que se cortan las alas con su comportamiento apático y abandonado ante la vida? ¿No somos nosotros mismos los que condicionamos nuestras vidas no haciéndonos responsables de las mismas…?
    En fin, supongo que las futuras peripecias vividas por esta simpática matriarca dará y quitará razones directa o indirectamente a ella misma y al resto de individuos que la rodean.

    Un saludo.

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