La escritora Nancy Huston y su libro “Reflejos en el ojo de un hombre” en el Día de la Mujer

7 Mar

Dentro de la programación especial que las Bibliotecas Municipales de A Coruña dedicamos este año al Día Internacional da Muller, queremos destacar a:

Nancy Huston (1953) es una escritora canadiense en lengua francesa e inglesa que vive en Francia desde los años setenta. Allí fue alumna de Roland Barthes y participó en el “Movimiento de Liberación de las mujeres” (MLF), lo que la convirtió en una activa feminista muy comprometida. Fue en ese periodo en el que se inició en el ensayo. Pronto comenzó a escribir novelas y también libros para niños pero nunca ha dejado de escribir ensayos y artículos sobre la condición femenina y los derechos de las mujeres.

Pero lo que la trae a nuestro Club en este Día de la Mujer es su reciente libro Reflejos en el ojo de un hombre (Galaxia Gutenberg, 2013), polémica obra en la que disecciona las teorías de género. Cuando se publicó en Francia en 2012, el feminismo institucional reaccionó con desagrado porque Huston pone en cuestión algo que se da por sentado: que las diferencias entre hombres y mujeres son el resultado de la educación y la sociedad. Huston sostiene que los seres humanos están programados para reproducirse como el resto de los mamíferos, y en ese proceso de reproducción la seducción y la coquetería juegan un papel esencial y es la hembra la que seduce y coquetea para lograr la reproducción. Esta polémica afirmación que la autora desarrolla y fundamenta ampliamente en su libro echa por tierra el papel que juega la sociedad y la educación en las diferencias entre hombre y mujer.

Simone de Beauvoir decía que no se nace mujer, pero Nancy Huston replica que el sexo determina una serie de actitudes que es inútil negar. En una entrevista concedida a Miguel Mora en el diario El País, hace ahora un año, la autora afirma: las feministas siempre han considerado que las mujeres son “obligadas” por el hombre a ponerse guapas, y eso les parece mal. Pero la coquetería y la seducción son universales. Actúan como motor de la reproducción, y el 80% de las mujeres que nacen tienen hijos. No sirve de nada negarlo. La igualdad está muy bien, pero para conseguirla es necesario saber que hombres y mujeres parten de lugares distintos, y que mientras nosotros negamos esas diferencias, el capitalismo las exacerba con toda tranquilidad.

Huston pone en evidencia las contradicciones de nuestra sociedad que, por un lado, niega tranquilamente la diferencia entre los sexos, mientras, que por otro, la exacerba a través de la industria de la belleza y de la pornografía. Asimismo, la autora, explora en este libro las tensiones introducidas en la sexualidad en los países occidentales por dos fenómenos contemporáneos: la fotografía y el feminismo. Para argumentar sus teorías, se vale del caso de mujeres conocidas como las escritoras Anaïs Nin, Nelly Arcan (que fue prostituta antes que escritora), Fátima Mernissi o la actriz Marilyn Monroe, así como de ella misma.

Para Huston, continúa en la entrevista, el argumento surge de la primatología, sí, porque no podemos comprender el mundo sin entender que somos también mamíferos llamados por la naturaleza a reproducirnos y a mejorar la especie. Pero también hay una visión histórica, social, psicológica. Y añade: la razón, en mi opinión, es que el cuerpo de la mujer existe antes que nada para ser fecundado, tiene ese carácter sagrado. Mientras el hombre no tiene nada de sacro: solamente necesita ir esparciendo su semen por ahí. Esa diferencia lo condiciona todo, es universal, y por eso sucede en todas las sociedades.

La mujer es el origen del mundo, y el hombre siempre ha tendido a reglamentar su derecho de posesión sobre la mujer, continúa Huston. Pero con la llegada de la fotografía y el cine la relación cambió de una forma espectacular. Las mujeres comenzaron a querer ser como las actrices de las películas y las modelos, a querer tener ropa bonita y a estar guapas, y el capitalismo aprovechó para desarrollar varias industrias millonarias: la de la belleza y la moda, la de las dietas, los fármacos y la cirugía estética, y, sobre todo, las de la pornografía y la prostitución. Todo eso ha aumentado la vulnerabilidad del hombre ante la visión de una mujer bella, creando millones de adictos al sexo, y ha llevado a las mujeres a querer ser cada vez más guapas durante más tiempo, o a intentarlo al menos, maquillándose, operándose, rehaciéndose hasta el infinito.

Y para continuar con la polémica afirma: el feminismo más puritano, ese que piensa que la sexualidad y la belleza son malas, nunca ha sabido qué hacer con la coquetería. Pero esa tendencia, lejos de disminuir, cada vez va a más. ¿Es acaso un complot de los hombres? ¿Quizá las mujeres somos tontas? La libertad de las mujeres pasa por desnudarse cada vez más, por reconstruirse y retocarse.

¿Y vosotros, qué opináis? Os animo a leer este libro, a mí me hizo pensar mucho y cuestionarme ideas que tenía sobre el tema. Por este motivo lo traigo al Club en el Día de la Mujer. Estos extractos de la entrevista de Miguel Mora además de crear polémica (lo cual es bueno) son sólo un apunte de muchas más teorías, reflexiones y conclusiones a las que llega Nancy Huston en el libro Reflejos en el ojo de un hombre.

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