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La soledad inmensa y definitiva de la reina sin espejo

13 Jun

He titulado el post con la última frase de la novela pues está llena de significado y cierra magníficamente este notable thriller así como el último capítulo de la novela que me parece de lo mejor del libro: el encuentro final entre Vila y Altavella (que muestra la complejidad y lo contradictorio del ser humano) y la visita al Tibidabo del sargento y la cabo que deja una puerta abierta a un posible acercamiento más personal en el futuro (hay otras alusiones en el libro), teniendo además en cuenta que Vila parece haber dado la espalda al pasado sentimental que le torturaba.

Esta última parte comienza con la detención del amante de Neus gracias a las conversaciones a través del chat que le pone como cebo “Loba verde” (la cabo Chamorro ayudada por Tena) y el acceso al último móvil de prepago que tenían pendiente y que resulta ser de este mismo: Luis Vinuesa. Todos los datos coinciden. Es él y, a pesar de un primer interrogatorio en el que niega conocerla, no tarda en cantar. El Rey Rojo está asustado y les cuenta su relación con Neus y la última noche que pasó con ella, pero niega rotundamente ser el autor del asesinato. El capítulo dedicado al interrogatorio, realizado por primera vez por Chamorro, es brillante, estás viéndolo, sigues todos los pasos como si estuvieras presente. Vuelvo a recalcar, y a agradecer, la claridad y la maestría con la que Silva narra.

Vilas y Chamorro están convencidos de que Vinuesa es el asesino y que es un crimen pasional. No saben qué pensar ante su negativa. Pero Vinuesa pronto vuelve a cantar y dice que fueron otros los que asesinaron a Neus ofreciéndole mucho dinero a cambio de que les diera paso a la casa para hacer unas fotos comprometedoras y publicarlas. Él no sabe por qué lo hizo, por dinero, fama, despecho, estupidez… está desesperado porque se siente culpable de su muerte (aunque nunca pensó que fueran a matarla), pero él no la mató. El sargento y la cabo se dan cuenta de que, de alguna manera tienen que empezar de cero. Se encuentran perdidos. Un asesinato por encargo, ¿pero quién? En ese momento la suerte viene a llamar a su puerta (¡qué casualidad!) a través de uno de los móviles que tenían interceptados que resulta ser de una mujer que habla en rumano (pero allí tienen al gasolinero testigo y rumano para traducirles al momento) que está muy asustada. Los lectores yo creo que ya nos estamos dando cuenta por dónde van los tiros pues  nos acordamos del reportaje que Neus había hecho sobre el mundo de la prostitución, pero los investigadores siguen sin entender nada. Y, de pronto, aparece otro cadáver de una mujer que resulta ser una prostituta rumana y que Vila identifica (a pesar de tener la cara pixelada) como una de las prostitutas que daban su testimonio en el reportaje de Neus. Los Mossos que son los que la han encontrado y la Guardia Civil deciden trabajar juntos desde ese momento.

Gracias a las llamadas de teléfono que recibió Vinuesa de los asesinos, una banda de rumanos, los localizan en una nave de un polígono. Llegamos así a un trepidante capítulo 19,  no en vano titulado “El Rey Rojo”, en el que se resuelve todo, tiroteo incluido debido a un despiste de Vila (es humano y se agradece) en el que resulta muerto uno de los rumanos. Detienen a la banda mafiosa con el añadido de dos policías corruptos, uno de ellos el tal Cruz que canta todo cuando le interrogan. Neus estaba preparando un segundo reportaje mucho más comprometedor sobre las redes de prostitución y había que callarla de alguna manera. Fin de la investigación y de la historia. Una sólida novela, bien planteada y bien resuelta a pesar de algunos flecos, que nos ha mantenido atrapados hasta el final. Me apetece terminar con unas palabras de la novela: lo único sabio es creerse algo y entregarle el corazón. Ni siquiera importa que tenga mucho sentido, porque nadie sabe para qué estamos aquí.

Os dejo a vosotros los comentarios sobre, por ejemplo, la personalidad compleja de Neus, de Altavella, de su relación atípica, de las reflexiones de Vila… o de lo que queráis.

Plazos

Dedicaremos una semana a comentar esta última parte y todo el libro en general. Algunos todavía no os habéis pronunciado. ¡Y hay mucho que comentar! Venga, es vuestro turno.