Claus y Lucas: un juego de espejos

22 Oct

Espejo en el ríoLa obra de Agota Kristof (Hungría, 1935 – Suiza, 2011) es escasa pero contundente. Comenzó a publicar siendo ya una mujer madura y, como muchos escritores del siglo XX, no escribió sus obras en su lengua madre, sino, en su caso, en francés (en 1956 se exilió en Suiza debido a su activismo contra el régimen prosoviético), algo extraño si se piensa que tardó mucho en aprenderlo, pero, como ella misma dice: hubiera escrito lo que fuera en cualquier lengua.

Su obra fundamental y la que le dio a conocer en todo el mundo (está traducida a 30 idiomas), fue la que ella llamó La trilogía. Está compuesta por tres libros: El gran cuaderno (1987), La prueba (1990) y La tercera mentira (1991) y no fue hasta 2007 que fueron reunidos en un solo libro. En España fue publicado con el título de Claus y Lucas, el nombre de los dos gemelos que protagonizan las tres narraciones desde su infancia hasta su madurez (y que, si os fijáis, los nombres contienen las mismas letras en un orden distinto, esto lógicamente no es casual).

La historia comienza cuando una madre lleva a sus dos hijos gemelos a un pueblo donde vive su abuela, una mujer analfabeta y cruel, para que se queden a vivir con ella. Están en guerra y en la ciudad no tienen ya ni para comer. En ningún momento se nos explica qué país es ni que guerra es, pero entendemos que la guerra es la Segunda Guerra Mundial y el país, Hungría. El gran cuaderno nos cuenta cómo estos dos niños se las arreglan para sobrevivir en unas condiciones realmente adversas. Pero decir esto es no decir mucho, pues lo verdaderamente importante es la forma en la que está escrito y lo que nos es narrado. Para empezar, los gemelos son unos niños diferentes, fuertes, sin sentimientos, pudiendo llegar a ser crueles pero también con un sentido propio de la justicia. Todo lo que acontece es increíblemente duro pero resistimos bien la lectura pues el estilo es seco, conciso, claro, preciso, directo y posee una contundente verdad y un gran impacto visual. La historia de Claus y Lucas y sus ejercicios de supervivencia nos atrapan desde el primer momento. Es un libro extraño. Yo no había leído nada semejante sobre la guerra, la protagonista, junto a estos gemelos, de toda la primera historia. No hay juicios morales, no se expresan sentimientos ni apenas emociones, sólo se nos muestran las pulsiones más primarias del ser humano y la historia se limita a los hechos.

En La prueba, ya terminada la guerra, los gemelos se separan. Claus cruza la frontera y Lucas se queda en el pueblo que vive ya bajo un régimen totalitario. La historia se centra en este último y su vida allí, apareciendo otros personajes secundarios y sus historias. Solo y privado de su otra mitad, intenta hacer el bien. De Claus no sabremos nada hasta el final de este relato en el que aparece por el pueblo después de muchos años buscando a su hermano y descubrimos que ni Lucas ni el resto de los personajes que han aparecido en la novela han existido. Comienza el lío.

En la última novela, La tercera mentira (¿Cuáles son la primera y la segunda mentira?), los años han pasado, ya no hay dictadura pero las dificultades continúan. Esta es la parte más extraña del libro y cuesta entenderla (ya la analizaremos cuando llegue el momento). En ella la autora reconstruye la historia de los hermanos, dando diversas y contradictorias interpretaciones que nos llevan a dudar de todo y a pensar que la mentira y la falsedad es el fundamento de la narración como si de un juego de espejos se tratara.

Todo el libro está escrito en presente lo que le da una gran inmediatez al relato. Cada parte está escrita desde un punto de vista distinto. El gran cuaderno en primera persona de plural (el punto de vista de los gemelos que parecen ser sólo uno). La prueba en tercera persona (desaparece la subjetividad que conlleva la utilización de la primera persona, se nos narra la vida de Lucas pero no contada por él, el enigma de quién cuenta la  historia no se aclara en esta parte) y La tercera mentira combina la primera persona del singular (punto de vista de Claus, ¿o de Lucas? ¿Realmente son dos o uno?) y la tercera persona, según se narren unos u otros acontecimientos.

El libro, que se lee muy fácilmente, contiene una complejidad grande, incluso en su estructura. Todo está medido, Agota Kristof tiene claro sus objetivos, pero al lector, sobre todo en la tercera parte, a veces se le escapan. Por estos motivos, es un libro que invita a su análisis, cosa que intentaremos entre todos a lo largo de nuestra lectura.

Para entender mejor a la autora os dejo el enlace a una entrevista concedida por Agota Kristof al diario El País el 24 de febrero de 2007 y realizada por Javier Rodríguez Marcos.

Plazos

Como el libro se compone de tres novelas cortas, dividiremos la lectura en tres partes. A lo largo de unos díez días leeremos la primera: El gran cuaderno. ¡Buena lectura!

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16 comentarios to “Claus y Lucas: un juego de espejos”

  1. Maite 28 de octubre de 2012 a 12:02 #

    Hola a todos, ¿no os parece qué con esta primera parte del libro que estamos leyendo, se podría hacer una buena película de terror? saldría una historia cruda y realista y efectivamente como tu dices,sin sentimientos,de todas formas es una lectura que empiezas y no puedes dejar hasta acabarla.
    Las guerras son terroríficas y dan pie a muchas historias terribles y verídicas.

  2. Ciberclub de lectura 29 de octubre de 2012 a 11:59 #

    Hola Maite, no sé si sería una película de terror, no le aplicaría este adjetivo a este libro, es muy duro lo que cuenta pero tanto como para definirlo como terror…, pero una película sí ya que el lenguaje es muy plástico, muy visual. Pero es curioso que, como tú indicas, el libro no puedes soltarlo, te atrapa con su lenguaje sencillo, muy pulido (frases cortas y contundentes) y que va a la esencia misma de los hechos, y los hechos en sí mismo que narra aún siendo terribles no te hacen tanta mella, por lo menos eso es lo que me ocurre a mí. Puedo leerlo y asimilarlo, asombrarme pero no me llega tan adentro y eso creo que es porque su forma de narrar es fría, sin sentimientos ni poesía, es como si la autora no se implicara.
    Verídico sí que tiene que ser pues está basado en las propias experiencias de la autora en esa época. Y es terrible. Pero esta historia en manos de otro autor hubiera sido más sentimental, menos cruda, más poética. Recordad el libro que leímos sobre el mismo tema: “La ladrona de libros” de Markus Zusak, en ese libro había mucha poesía que dulcificaba el tema. Agota Kristof no deja lugar a las lágrimas, ni a la compasión, es implacable y fría y tiene una forma de escribir altamente original, y chocante, no me había encontrado un libro así nunca.

  3. Ciberclub de lectura 29 de octubre de 2012 a 12:01 #

    Ya llevamos una semana de lectura y no ha habido más que un comentario… No sé por donde andaréis en le lectura pero venga animaos a dejar vuestros comentarios que se nos hecha el tiempo encima. Además el libro tiene mucho que comentar…

  4. carmen 29 de octubre de 2012 a 13:19 #

    Hola, yo tengo que decir que ya me lo he leído hace más de una semana. Me cautivó. La autora me parece magnífica porque plasma todo un mundo de dos niños que crecen sin cariño de una manera brutal. Imagino que el vivir en una guerra no te permite muchos sentimentalismos. La manera que tiene de narrar la historia y la historia en sí casi sobrecogen. Tiene un punto de ternura, si queremos verlo así, dado que los dos niños se protegen con sus entrenamientos para no padecer, para no sentir pero en el término más introvertido e intimista de la palabra sentir. Si son superiores al dolor físico o emocional ellos piensan que no sufrirán. Es…casi perverso su afán de protección. Una vez que lo he leído soy incapaz de ver el libro por partes. No sé si os parece la definición de perverso…muy apropiada. A mí este libro me tiene un punto así. Saludiños.

  5. PUSY 29 de octubre de 2012 a 14:29 #

    Hasta ahora no he leído nada parecido. A mi sí que me llega interiormente porque en estos momentos hay muchos niños en esa misma situación e incluso peores al no tener a nadie de su “familia” que pueda hacerse cargo de ellos ,están completamente solos afrontando todas las circunstancias de una guerra. Pongo entre comillas lo de familia porque la abuela de estos niños es familia porque era la madre de la madre pero nada más. Quiero decir que la palabra familia implica algo más que parentesco. Para mi es cariño, protección, estabilidad… aunque no siempre es así y en esta primera parte queda bastante claro. Es verdad que me llama la atención cómo está escrito, sin apenas expresar ningún tipo de emoción, exceptuando la parte en la que empiezan a hacer sus ejercicios y dicen que cuando recuerdan las palabras bonitas que les decía su madre les hacía daño y lloraban. La manera de actuar de los gemelos me parece de una crueldad y frialdad increíble, aunque ayudan a los demás aplicando su justicia. El modo en que utilizaron a su padre para pasar al otro lado de la frontera es de unas mentes calculadoras pero que se han hecho insensibles a los sentimientos como protección hacia ellos mismos para no sufrir más de lo que era necesario. Para mi se describen algunas situaciones bastante impactantes pero no dejan de ser reales. Es como enfrentarte a la realidad que todos sabemos que está ahí pero no la vemos o no la queremos ver.

  6. Susana 29 de octubre de 2012 a 16:08 #

    Me ha impresionado del relato como con sencillez de lenguaje va plasmando la transformación que experimentan los gemelos desde el abandono de la madre a manos de la abuela hasta la muerte del padre, y el progresivo entumecimiento de sus sentimientos y emociones.
    Me llama la atención la forma de narración del relato, en 2º persona del plural, sin distinguir en ningún momento quién de ambos aporta qué en el desarrollo de la historia, como si fueran un uno, un todo, y como si no pudiera ser de otro modo, resaltando de alguna manera su mimetismo emocional, como si así se protegieran, al fundirse en uno, frente al hostil mundo exterior, con una sola mirada, haciéndose una sola voz.
    Me estremece la violencia que se adivina entre las páginas, nunca explícita, sólo esbozada, sin regodeo en adjetivos, y sobre todo la dureza del capítulo en el que la madre vuelve a buscarles, y cómo describen asépticamente el episodio del ataque del obús a su prima, obviando lo más importante, la muerte de quien les dió la vida, resaltando al querer ignorarlo el dolor y desapego que provocó su abandono.
    Aparecen constantes referencias sexuales, como única forma de placer posible en un periodo oscuro de guerra y pobreza; sexo con animales, con curas, con soldados…la suciedad, mendicidad…dibujan un cuadro grotesco de una sociedad en pleno derrumbe.
    Me sorprende que en su narración desapasionada, casi sin subjetividad los gemelos muestren un particular sentido de “lo justo”, “lo que deben hacer” quizá para disfrazar otro tipo de sentimientos más hondos que tratan de mantener dormidos. El cuidado a su abuela, sobre todo en sus últimas horas, nos hace atisbar cierto sentimiento “humano” de cariño y piedad para con quien nunca veló por ellos.Curiosa contraposición frente al comportamiento hacia su madre donde se aprecia una especie de castigo al “tu nos abandonaste a nuestra suerte”.

  7. 43norte11 31 de octubre de 2012 a 12:07 #

    Hola a todos/as, soy nueva en esto y espero adaptarme al formato.
    Este primera parte no me gustó, hablamos de una guerra, hambre, miseria, miedo, muerte..”deportaciones” y sin embargo lo menciona como fondo pero narra con todo detalle las distintas variantes sexuales para mostrarnos el perfil de cada personaje. Lo que sí transmite a través de estos niños es pánico porque son amables mientras no les molestes en sus planes pero no tienen ni un momento de duda en liquidarte. Quizá refleje la forma de ser de un pueblo frío e indolente que miró hacia otro lado mientras a otros los deportaban y mataban y no tuvieron ningún cargo de conciencia en ocupar su bienes o quedarse con ellos.

  8. Ciberclub de lectura 2 de noviembre de 2012 a 1:23 #

    Gracias a Carlota, Carmen, Pusy, Susana y 43norte11 por sus comentarios, todos muy intersantes. Pero todavía quedáis muchos que no habéis dejado ningún comentario. Por ese motivo retraso la publicación del nuevo post (donde haré mi análisis de esta primera parte) hasta el domingo. Aprovechad este largo puente lluvioso para hacerlos. Animaos, venga, que el libro da mucho de sí…

  9. fjbarral 2 de noviembre de 2012 a 1:38 #

    Saludos a tod@s,
    en esta ocasión me he retrasado con la lectura … no siempre se puede estar atento, surgen otras cosas, pero ya he recuperado el tiempo perdido.
    La forma de escribir este libro se aprecia cuanto menos extraña, las frases cortas, escuetas, descarnadas, igual habla de lápices que de asesinato. Pero, aunque no lo parezca a medida que avanzamos se aclara algo: Son los niños los que nos cuentan la historia, con su forma de ver las cosas (ya en un capítulo nos dicen que sólo creen en los hechos escuetos, sin adornos y sin interpretaciones), así sólo nos muestran lo que va sucediendo sin ir más allá. en su forma de ser todo es posible, no hay juicios morales y se comportan de forma despiadada, consigo mismos y los demás.
    Aparecen huyen de la guerra y durante el relato, ésta les va alcanzando. Se encuentran las deportaciones (de judios?), los extranjeros son pues los alemanes que durante la 2º guerra mundial tomaron a los húngaros como aliados a la fuerza (bueno ellos primero también quisieron), y los otros extranjeros son los rusos libertadores y opresores de su país.
    Los gemelos cuentan su historia como si fueran uno sólo: siempre nosotros, menos cuando entrenan, se turnan para llevar la carta de su madre o tocan la armónica en los bares.
    Me ha impactado el relato de la muerte de su madre … parece que nada les afecta. Podríamos pensar que la guerra y su abula los han hecho así, pero creo que ya eran algo así antes, y es su “prima” quien acierta “sois dos pequeños cabrones y locos”
    El libro me ha gustado, y he encontrado cierto ritmo en estos relatos cortos, historias escuetas y que en muchos casos terminan como dejando un interrogante o con un tema que no tienen que ver con lo anterior. Hay cierta forma poética.Esta forma de contar historias incompleta hace que seamos nosotros, los lectores, los que nos sentimos obligados a completarlas en nuestro interior, y terminan diciéndonos mucho más de lo que lo conseguiría una narración detallada.

  10. Lui 2 de noviembre de 2012 a 18:05 #

    Hola a todos!!! La verdad es que el libro me ha gustado, aunque creo que más correctamente debería decir que me ha impactado… Todo en el es bastante perturbador, la historia, los personajes…. creo que a ello contribuye esa manera de narrar, las frases cortas, la segunda persona del plural, sin sentimientos, sin adornos (igual que las narraciones que ellos hacen en sus deberes). Obviamente no es un relato agradable, la situación que viven tanto ellos como el resto de los habitantes del pueblo (o su madre), tampoco lo es…

  11. kelly 3 de noviembre de 2012 a 16:18 #

    Hola a todos,
    la obra me resulta desconcertante y aterradora, los hechos que cuenta son terribles y todavía más la forma de afrontarlos de los niños y de las personas que es rodean.
    Encuentro muy acertado el modo de escribir con frases cortas y concisas, casi tan cortantes como los hechos que nos describe, fríos y patéticos.
    Sorprende también como dicen Jf barral y susana, el que sólo hable uno como si ambos fuesen uno solo,la misma persona, en ningún momento existe la discrepancia, es una comunión perfecta de ideas, pensamientos y sentimientos.
    En todo monento llama la atención la personalidad de los niños, con una astucia innata y fuera de lo común, desde el principio, unos niños abandonados a su suerte que no piensan en su supervivencia, sino en aprender a leer y estudiar, en comprarse libros y libretas, en realizar ejercicios para poder dominar la voluntad y endurecer el cuerpo…, que además quieren probarlo todo, la ceguera,el hambre, la mendicidad,…
    En principio podría parecer que sus actitudes se transforman para evitar el sufrimiento y soportar mejor la situación que les rodea, pero sin embargo, vemos que ellos actúan así desde el principio, pues ni siquiera lloran cuando las madre les deja en casa de la abuela, y a los dos días ya han hecho una llave para entrar a todas partes, un agujero para observarlo todo, ya han roto la escalera del desván para que la abuela no pueda subir y ocultar a llí sus cosas y tener una habitación propia para su intimidad, con lo que más bien parece que se trate de un caso de DDA, desorden de deficiencia se empatia , además de alexitímia, una incapacidad total para identificar o expresar emociones, pues las únicas ocasiones en que reaccionan, como dice Pusy ,es cuando recuerdan las palabras de cariño que les decía su madre, o bien cuando tiemblan ante el paso de los deportados y las tropas, es a lo único que responden en todas las circunstancias terribles que les van sucediendo., y además ellos mismos le enseñan al soldado que “llorar no sirve de nada”(pág. 42). Además destacan que “no nos olvidamos nunca de nada”(pag. 114), como si hubieran conseguido ser capaces de controlar todo absolutamente lo que les rodea.
    Excesivo para mi gusto las escenas y variantes de sexo de la obra, no sé si es obsesión de la autora o nos lo muestra como el resurgir más animal y primario del ser humano ante todo el horror y la desesperanza que le rodea, puesto que nos lo presenta más bien como desesperación que como el agradable placer que se le supone, zoofilia, sadismo, humillación…
    Aterra la frialdad ante su madre, ¿por qué no quieren ir con ella?, ellos saben cuanto los quería, además saben que durante todo el tiempo no se olvido de ellos´pues pronto descubrieron que les enviaba dinero y ropa siempre que podía, además la imperturbabilidad total ante su muerte y su cadáver, no sé muy bien si porque ya han conseguido el control total de sus emociones, porque apenas la recuerdan, o bien la desechan por temor a sus sentimientos para no tener que sufrir más…
    Al mismo tiempo la paradoja de que a pesar de todo, ellos de alguna manera buscan la justicia, con la criada del cura, con la ayuda a trabajar a su abuela, ayudando a morir a su abuela, ayudando a morir a la vecina también…parece que tiene unas normas propias y rígidas de justicia como sustitutos de las emociones….
    Y finalmente la manipulación y utilización de su padre me parece lo más terrible, a pesar de todas las situaciones anteriores, hace estremecerse de terror, no hay ningún límite para ellos, creo como Carmen que es un caso de perversidad o una grave psicopatía.
    Me pregunto si es la autora la que con ésta historia tan terrible se blinda del exterior con sus recuerdos…y le sirve de redención.
    Estoy deseando continuar…

  12. fjbarral 5 de noviembre de 2012 a 0:42 #

    Como ya he comentado, en esta historia falta la parte de la justificación y los sentimientos … no sé si lo escrito en el gran cuaderno es lo que hemos leído o lo que queda por decir. Y por cierto en todo el libro no se cita mucho a éste, que constituye el título.
    Me ha resultado curioso el comentario que hace el sacerdote en relación con el atentado a su asistencia … lo justifica en cierta medida, pero indica que no hay que tomarse venganza, e indica que son malos tiempos para dar ejemplo a los jóvenes. Esto plantea el aspecto de la formación: ¿los gemelos hacen lo que ven o ya tenían cierta predilección interior?
    En cuanto a momento más impactante resulta el caso del padre, al que aunque avisan de los peligros utilizan para atravesar la frontera … no se puede ser más práctico.
    Por cierto, he encontrado varios vídeos con extractos de interpretaciones teatrales de esta obra:
    Paula Giusti – Le Grand Cahier
    De : Agota Kristof // Mise en scène : Paula Giusti (Argentine)
    Production déléguée: Théâtre Romain Rolland de Villejuif 
    Festival d’Avignon 2011
    En tournée 2012-2013

    Gemelos – Cie Teatrocinema
    Le spectacle “Gemelos” par la compagnie Teatrocinema, d’après Agota Kristof, présenté en novembre 2011 au domaine d’O à Montpellier. (Crédit : Pierre Vidry)
    Plus d’infos sur http://www.domaine-do-34.eu/spectacle/gemelos-teatrocinema

    El Gran cuaderno del grupo La Navaja de Ockham
    Obra: El Gran cuaderno (adaptación de la novela de Agota Kristof)
    Montaje realizado por el grupo La Navaja de Ockham 
    Contacto: navajadeockham@gmail.com
    http://lanavajaockhamteatro.blogspot.com/

    Due Lupi – demo spettacolo di Virgilio Sieni con Silvia e Luisa Pasello
    Due lupi. Regia, coreografia e spazio Virgilio Sieni, con Luisa e Silvia Pasello.
    Liberamente tratto da “Il grande quaderno” di Agota Kristof, prima parte della “Trilogia della città di K.” copyright Editions du Seuil Paris. Video di Giacomo Verde.

    Le grand cahier
    Un proyecto escenico de Andrea Novicov y la Compañia Angledange, inspirado en la obra de Agota Kristof.

    Le Grand Cahier au Théâtre Outremont
    Le 14 décembre prochain dès 20 h, voyez ou revoyez la pièce Le Grand Cahier, de la troupe Bec-de-lièvre, au Théâtre Outremont avec Olivier Morin et Renaud Lacelle-Bourdon. Adaptation scénographique par Catherine Vidal du roman de 1986 d’Agota Kristof racontant la vie des jumeaux hongrois Klaus et Lukas.

  13. Lui 6 de noviembre de 2012 a 18:14 #

    Saludos: Geniales los enlaces (como siempre), ciertamente es un relato fácilmente adaptable al lenguaje teatral…. Estoy de acuerdo con Kelly en lo excesivas que resultan las escenas de sexo, supongo que dentro de toda la frialdad de la obra y la ausencia de sentimientos, esa descripción del sexo está justificada, aunque a mi me ha resultado bastante desagradable . Se me había pasado comentar esa ambigüedad entre las personalidades de los gemelos, o debería decir la personalidad, ¿quién es quién?, ¿porqué hablan siempre en segunda persona de plural sin distinguir entre ellos? ¿Realmente son dos?. Muy acertada la duda que siembra Jbarral sobre si hacen lo que ven o ya tenían esos “instintos” antes, da que pensar…

  14. Manuel 6 de noviembre de 2012 a 23:02 #

    Manuel.
    Hola. Aquí estamos de nuevo. Buen libro. Buena historia. Crudo relato. Pero…….aunque cueste creerlo hay sitios en el mundo en que está sucediendo esto.(O peor). Y sino que se lo pregunten a los niños soldados de África. (Leed alguna historia de ellos).
    La novela cuenta, sin rodeos ni adornos literarios, la adaptación de unos niños (gemelos), a la situación que les toca vivir. Parece ser que en casos así el cerebro se adapta para poder sobrevivir y dependiendo de su capacidad e inteligencia toma determinadas decisiones.
    La obra refleja el horror de la guerra y todas sus atrocidades: pobreza, violencia, pérdida de valores morales que son sustituídos por otros más prácticos, supervivencia a toda costa, aniquilamiento del enemigo sin miramientos ni sentimientos, violaciones, espolios y robos en todas sus formas, etc. Refleja también el delgado “barniz” de “civilización” que nos cubre y que desaparece para ser sustituido por el instinto de sobrevivir.
    Los dos niños sin embargo conservan una especie de código de valores, (podríamos compararlo a la mafia), que ellos mismos se fabrican y no responden más que ante su propia conciencia.
    No sé que opinaría un experto de esto, pero tal vez el cerebro necesite dotarse de esa especie de ley para justificar ciertos actos y pensar que no ha perdido por completo la humanidad. Sólo tal vez, no sé.
    Hay sin embargo algo que me llama la atención:
    En ese proceso, hay una cosa que sí es positiva y que se echa en falta en los niños que nos rodean. ¿Cuántos de nuestros hijos están preparados para cuidar de una persona como la abuela y limpiarle los excrementos?, ¿Para matar y trocear un animal?. En las aldeas tal vez sí pero en las ciudades muy pocos. En los gemelos también se adivinan algunos valores como la confianza en sí mismos o la autosuficiencia que deberiamos de enseñar y fomentar.
    Por lo demás, la forma de escribir concisa, abreviada y al grano, atrapa al lector, no aburre. Cada capítulo es como un nuevo cuadro que estamos deseando ver, como una ventana que nos descubre algo distinto y al mismo tiempo complementario de lo anterior.
    Me quito el sombrero ante alguien capaz de conseguir esto.

  15. FJBarral 9 de noviembre de 2012 a 12:41 #

    Saludos,

    La historia que nos cuenta el relato se sospecha simbólica, los hechos desperdigados e incompletos, inconexos en ocasiones, constituyen sin duda los eslabones de una cadena que aprisiona a su autora … quién quizás nos quiere hacer llegar sus sensaciones, sus ahogos y frustraciones, a través de los retazos o momentos asimilados con lo vivido. Ante este tipo de relatos no podemos quedarnos tan sólo con los dicho, con los hechos, es más, en este caso nos mueve aún sin darnos cuenta a interpretar.

    Es quizás su grito por lo que no pudo haber sido, por su exilio, su desesperanza en un país desconocido, la dominación que le obliga a todo esto, también puede que la de la sexualidad … en un momento de su vida dice que fue mucho lo que perdió y sufrió por evitar sólo unos años de cárcel a su marido, y que piensa que seguramente esto último es lo que tendría que haber ocurrido: un pequeño sacrificio de cárcel para evitar su condenación a vagar y perder su identidad.

    Sin duda utiliza los hechos como letras o palabras para construir su verdadero relato … y de esta forma nosotros podremos apreciar tanto el contenido como la forma en que está construido.
    En esta historia de renuncia (los gemelos aprenden a no sufrir por el castigo físico, por los insultos, por los buenos recuerdos, el hambre, el silencio …), aceptada y consentida (en realidad ellos deciden tomar ese camino y no lo abandonan cuando aparece su madre para recuperar su tiempo pasado), basándose en un deseo de aprender y de justicia (idiomas, hechos e investigar a los demás), justicia por los condenados (judíos, castigo por mal comportamiento o ayudar a personas que no resisten más y a las que hay que ayudar a abandonar su sufrimiento), les lleva a aprender a vivir sobreviviendo en ese mundo hostil. Y quizás por esto, aprovechan la muerte de su padre (no la provocan, ya que su padre decide), para que uno de los gemelos escape con las riquezas que no sirven para nada en ese mundo (quizás el sentido último de la historia es que una parte escapa y otra se queda?).

    Los gemelos dejan de ser uno cuando llevan cada uno un rato el retrato de su madre, cuando aprenden a pegarse, a insultarse a perder lo bonito, cuando tocan la armónica (quizás porque solo tengan una) y cuando le dicen a su “prima” que si bien ella es más grande ellos son más (son dos).
    Como ya he comentado la estructura de los capítulos, cortos como microrelatos, se van enlazando construyendo la historia. Pero en cado uno de estos se aprecia una forma completa de contar algo, una historia. Es pues una historia contada con historias. La forma me recuerda, no por el tema sino por su brevedad y su dureza, y a veces su sin sentido que pretende llevarnos a pensar y sentir completando lo que falta, a los haikus (forma de poesía japonesa, http://es.wikipedia.org/wiki/Haiku), y que podemos apreciar en estos ejemplos:

    “Nadie que vaya
    por este camino.
    Crepúsculo de otoño.“

    [Bashô, monje budista del siglo XVII]

    ”Abriendo los picos,
    los pajaritos esperan a su madre:
    la lluvia de otoño.“

    [Issa vivió entre los siglos XVIII y XIX]

    “Entre las hojas de té
    puestas a secar,
    sólo un sendero.”

    [Nisiguchi Sachiko (Siglo XX)]

  16. kelly 12 de noviembre de 2012 a 16:21 #

    Hola compañeros,
    Esta segunda parte me está resultando totalmente desconcertante, con tantas historias independientes y cada cual más terrible, verdaderamente las guerras y las catástrofes son un semillero de neuróticos y parece que aquí la autora los reúne a todos: vacíos, locos, trastornados, cobardes,…ya no hay distinción entre el bien y el mal con tal de conseguir sus propios objetivos, que en su mayoría son obsesiones personales como la posesión del otro, o escribir el libro de su vida. Como dice jf.barral “hechos desperdigados, incompletos, retazos …”
    Creo que continúa con los temas obsesión de la autora de la primera parte:
    .-los horrores de las dictaduras, el miedo, los libros prohibidos,sólo libros a mayor gloria del régimen, la gente no sale de sus casas, no poder pensar,como Peter en la pág. 233. “no pienso. No puedo permitirme ese lujo. Llevo el miedo en mi interior..”, “su marido era inocente, le matamos por error”.
    .-la imposibilidad de la paz para aquellos que han sufrido tanto,
    como le dice al cura en la pág.182.. La imposibilidad de la felicidad para todos, como le indica a Yasmine en la pág. 184, “tú también eres desgraciada , aunque no estés impedida”, o Víctor en la pág. 271: “En mi vida no pasaba nada, nunca en mi vida me había pasado absolutamente nada, ni tampoco a mi alrededor. Nada que valiese la pena escribir.”, o en la pág. 233.: !Pero, ¿la quieres?.- No sé lo que significa esa palabra. Nadie lo sabe.”
    .-el valor y la importancia de la inteligencia y de los libros:
    “la altura no tiene importancia sólo cuenta la inteligencia”,pág.197,
    “todo ser humano ha nacido para escribir un libro”..!pág.244…Escribir es lo más importante..”, pág. 265. “cuando tengas demasiado dolor, demasiado pesar, y si no quieres contárselo a nadie, escríbelo. Eso te ayudará” que supongo que es la catarsis que lleva a cabo la autora con esta obra..
    Me sorprende el niño, parece poseer una inteligencia innata similar a la que tenían lo gemelos en su infancia, descubre los secretos de Lucas, antes que éste se dé cuenta, como subir a su desván, descubrir los esqueletos; igual que habían hecho ellos de pequeños con la abuela, tiene el mismo interés en aprender e incluso en ir a la escuela a pesar de todos los problemas, le gusta tener los esqueletos arriba, en escribir todo en un cuaderno,y un sentimiento de posesión absoluta sobre la atención y el amor, como lo tiene Lucas ,que en cuanto piensa que van a abandonarlo llega al asesinato, si no puede evitarlo de otra manera como con el médico amante de Claras, como Yasmine, a la que entierra en el jardín… no deja a nadie escapar de sus garras,etc; sólo que en el niño ,quizás más complicado por su deformidad parece que al final se vuelve contra sí mismo y se suicida, puesto que todos los neuróticos que tienen buen fondo se vuelven contra sí mismos y no contra los demás como Lucas.
    Desvela La causa de la separación, pág. 208 “era necesario que aprendiésemos a vivir el uno sin el otro. Solos”.(si realmente son dos).
    Frases que me aproximan a la autora:
    “la diferencia algún día tendrá que reconocerla”
    “cada uno de nosotros comete en su vida un error mortal, y cuando nos damos cuenta, lo irreparable ya se ha producido”
    supongo que se refiere a sí misma después de la guerra.
    Las obras teatrales que recomienda jf.barral , si leídas me parecen horribles, visualmente me resultarían durísimas y más deprimentes todavía .Respecto a los Haikus, en mi desconocimiento siempre los había relacionado con la paz espiritual, con el asombro ante las maravillas de la Naturaleza y la elevación de espíritu que ésta provoca en el hombre, desde luego nada relacionado con el horror de esta obra, agradezco su información y me informaré mejor en las páginas que nos indica.
    Me parece muy interesante y digna de reflexión la observación que hace Manuel respecto al “delgado barniz de la civilización” que nos cubre y transforma en apariencia”, mientras ante las dificultades vuelve siempre nuestro instinto animal de supervivencia, como vemos a lo largo de la historia, especialmente cuando nos parecía que la civilización estaba llegando a su cumbre, como en el año 42, o en la más próxima guerra de los Balcanes, donde lo peor del hombre revive `por encima de todo lo demás.
    Y todavía más interesante y próximo me parece la reflexión que hace: “¿Cuántos de nuestros hijos están reparados para esto?, es para echarse a temblar,creo que daría para escribir un libro. aunque vale más no pensar que pueda `presentarse esa necesidad.
    Finalmente me quedo con dudas sobre si realmente existe o no Claus,¿es Lucas que se ha ido y es el mismo que regresa?,
    No me queda claro si su interés por Clara es porque le recuerda a su madre, o bien porque sufre el mismo sentimiento de pérdida por Thomas que él por su madre y por Claus.
    Continúo
    .

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